Tokio, Japón.
Tan pronto llegaron a la fiesta, Serena le pidió a Diamante que fuera a divertirse. El platinado fue directamente hacia Mina, notando que ella estaba bien acompañada por el mismo hombre de la fiesta del Charleston.
Observa como el peliplateado besa su mejilla antes de dirigirse a la pista de baile y pegarla contra su cuerpo.
-Demonios -Espeta furioso. Se gira para marcharse, viéndose rodeado por un nutrido número de fans.
-¿Te tomarías una foto conmigo? -Suplica una pequeña chica de ojos azules y cabello castaño.
Recordando las palabras de Micaela, Diamante esconde su fastidio y sonríe encantador, permitiendo que las chicas lo mimen.
Por su parte, Serena observa a su alrededor. Debería estar en su casa atragantándose con toneladas de tallarines y gaseosas, no en ese lugar que le recuerda su miseria. Ataviada por un elegante vestido de seda, que recuerda la indumentaria egipcia. Varios fotógrafos de páginas sociales han dirigido sus focos hacia ella.
-¿Te diviertes? -Mina le grita a Serena para que la escuche.
-Si -Responde aburrida. La música viva y los colores alegres no la animan. -¿A qué hora nos marcharemos? Estoy cansada y quisiera dormir temprano.
-Volveremos a casa después que te despojes del traje de mártir -Mina le dice molesta -Y no me provoques o te obligaré a inscribirte en un maratón de baile.
Serena desvía la mirada hacia la pirámide de copas de champán. Los meseros pasean por el amplio salón, ofreciendo copas y canapés.
-Tal vez te tome la palabra y baile hasta que muera.
Yaten lamenta que ella esté sufriendo por culpa de su amigo.
-Olvida todas las preocupaciones hoy y concéntrate en divertirte. Recuerda que hay momentos que las dos no duermen bien, por lo tanto decreto esta noche que es su deber relajarse.
Serena inspira.
-¿Nos llevarías a comer Ramen después al salir de aquí?
-Por verte despreocupada y feliz te llevamos a donde sea -Mina es quien responde. -Ahora a bailar. -Observa a Michiru aparecer con un vestido de su colección -¡Wow! Quiero uno rojo.
El vestido que usa la diseñadora de color verde esmeralda, brilla como si miles de piedras preciosas colgaran en cada uno de los hilos que se desprenden de la delicada tela semi transparente, cada paso que la chica da, los hilos se mueven armoniosos. De inmediato es abordada por los periodistas y fotógrafos.
-Tendremos que esperar que se regodee despotricando a Jean Paul antes de contar con su compañía. -Serena comenta mirando como la mujer toma una copa de champaña que le ofrece un mesero.
No lejos de Michiru, Hanasaki aprieta los labios al ver como ella vacía la copa en un santiamén antes de tomar otra y hablar animada con los fablistanes. Posa feliz ante las cámaras, dando lentamente la vuelta para que la fotografíen por todos los flancos.
-¡Desconsiderada plagiadora! -Jean Paul hace una mueca desagradable antes de alejarse.
Hanasaki sufre por lo que la diseñadora hace, pensó que ella tendría sentido común con el embarazo, pero por lo visto Michiru nació carente de esa virtud.
-¿Por qué el profesor ve a Michiru como si deseara ahorcarla? -Serena le pregunta a Mina.
-No tengo la menor idea, creo que se odian por culpa de Jean Paul, la diva siempre crea enemistades. -Hala a Serena al escuchar el ritmo del pop -Tú bailarás con Yaten y yo secuestraré a mi adorado profesor.
-Si no supiera que él golea en su propio terreno, no permitiría que le hablaras -El peliplateado toma la mano de Serena mientras habla a Mina.
-Yo solo aceptaría tu intervención si fueras su novio -Serena comienza a relajarse.
-Así se habla amiga -La otra rubia aplaude sus palabras. Se marcha veloz después de enrojecer.
-Si que eres lento muñequito, sabes que Mina es muy codiciada por torpes como Diamante Black -Serena le recrimina a Yaten. -La perderás si no haces algo.
Bailan muy juntos luego que el ritmo cambiara a blues.
-¿Cómo puedo pensar en pedirle que sea mi novia sabiendo como ha vivido hasta ahora? -Lamenta triste el hombre -Acabo de enterarme por tus padres que soy su empleado al igual que Taiki. Me avergüenza pensar que mientras me lleno de okazu y tempura, ella solo conoce la comida gourmet.
Serena ríe divertida sobre el hombro masculino, ve a la sofisticada Aino arrastrar contra su voluntad a Hanasaki y colgarse en su cuello como un collar mientras señala a Jean Paul y hace reír al profesor.
-Si Mina es refinada, yo soy alta y morena -Se mofa Serena -Creo que tú tienes más modales que ella. Así que deja de excusarte y pídele de una buena vez que te adopte como su mascotita para que te bese y... -Recuerda lo que su amiga le dijera esa mañana -¿También tienes un hijo ilegítimo? -Pregunta acusadora. Yaten se separa de ella un instante, observándola confundido -Mina me dijo que hace días escuchó por teléfono que te decían papá.
El peliplateado comienza a comprender la razón por la que la chica no respondía sus llamadas y su odiosa reacción al verlo con su sobrina.
-Es la hija de mi hermano Seiya. Les dice papá y mamá a todos. Tiene trece meses de edad, no tiene tamaño para las travesuras que hace.
Serena lo mira desconfiada.
-¿Es cierto lo que dices?
-Lo juro por mi madre y mi cuñada... Son iguales de peleoneras e insoportables. La pequeña se llama Haruka Kou Tenoh y físicamente es muy parecida a su madre. -Serena continúa mirándolo desconfiada -Es cierto. -Insiste el peliplateado -Mina la conoció hoy en la pastelería. -Girando al compás de la música la acerca a la la otra pareja. -Mina, explícale a Serena que no soy el padre de la niña que conociste hoy.
Hanasaki se sorprende, manteniéndose silencioso para escuchar el cotilleo.
-Había olvidado decírtelo -Mina sonríe apenada a su amiga -Yaten no pertenece a la fraternidad EMI
-¿EMI? -Preguntan los acompañantes.
-"Embaracemos Mujeres ¡d¡otas".
-Gracias por sacarme de esa lista -El peliplateado no sabe si reír por la fértil imaginación de la chica o sentirse ofendido porque Mina creyera que es un irresponsable.
-La culpa es tuya por ser hermético con tu vida privada -Lo acusa Mina.
Yaten abre la boca sorprendido.
-¿Yo? -Logra contener el grito acusador -¿Eres una mina de piedras preciosas con pies y cerebro y me dices que no te hablo de mi familia?
-Disculpa si me meto en esta conversación, -Hanasaki los guía hacia un rincón, busca con la mirada a Michiru antes de centrar su atención en Yaten -Creo que a ti te conoce solo tu mamá, pero Minako Aino es bien conocida en la Universidad y toda Asia, tanto por su pedante familia como por su mérito propio en ser un desastre para la sociedad. Y eso de que tiene cerebro, aún es discutible.
Las risas de los otros no se hacen esperar.
-¡Ey! -Se queja ofendida la chica -Soy muy educada, solo que es mi manera de protestar ante tanta ética obsoleta.
-Hujum – Hanasaki la mira sarcástico -Así como Serena llegó al teatro derribándome con su sobrepeso pero insiste en decir que...
-¿Cuándo dejaron de hablar de Mina y comenzaron conmigo? -La mencionada deja de reír -¡Y para su información, era exceso de hermosura!
-Allí está esa excusa barata.
Los cuatro discuten y ríen por las virtudes y defectos de las chicas hasta que Michiru se les une.
-¿Qué hacen con el enemigo? -Pregunta señalando con un movimiento de cabeza a Hanasaki. Sin permitir que nadie hable, mira fijamente a Yaten -¿No eres el estúp¡ido de la pastelería que le dijo a mi amiga que no se metiera con su mami? -Pregunta directa. -Lo del adjetivo descalificativo es por cuenta de ella -Apunta con el dedo a Mina.
-¡Gracias por ser tan amiga y no hablar lo que te dije!
Michiru la ignora, ve hacia la puerta.
-Necesito un padre para el pequeño, abordaré a ese tonto lindo a ver si se embarca en la aventura, Si necesito sobornarlo con dinero no escatimaré esfuerzos.
Todos voltean hacia la misma dirección
Hanasaki piensa que se refiere a su embarazo, quiere abordar el problema de una vez, pero delante de todos no puede. Mira hacia Jean Paul, preguntándose si el diseñador aceptaría criar un hijo suyo. Eso en caso que convenza a Michiru de cuidar su embarazo y entregarle la patria potestad del niño una vez haya nacido.
Los otros tres miran en dirección donde Michiru señala.
-¿Qué hace Taiki aquí? -Pregunta Yaten. -Se supone que no pudo salir con la familia porque estaba muy atareado con los exámenes de final de semestre y las pasantías.
-¿Lo conoces? -Michiru lo detalla de pies a cabeza.
-Es el novio de Amy Mozart Mizuno -Mina ladea la cabeza al ver al hombre regresar sobre sus pasos y reaparecer halando a la chica. -La tonta es una genio en la música, pero un desastre en diversión. Es otra de las consentidas de la profesora Micaela.
La diseñadora ladea la cabeza estudiando a la pareja.
-¡Rayos! Esos tórtolos parecen aburridos y muy enamorados. Seguiré buscando padre para Mamoru. El imbécil poco hombre que lo engendró no merece llamarse padre.
Hanasaki traga úa pensando que ella habla de su embarazo y aspira tener un hijo varón.
Serena entristece. Acaba de recordar la traición de su novio.
-Si necesitas un candidato, tal vez quieras conocer a Masato Sanjoin. Estudia con un amigo...
-Michiru es prima de Darien -Mina le informa -Aunque si es un hombre honorable, acepto que se lo presentes. Ahora, ¡A bailar! -Grita eufórica halando a Michiru hacia la pista.
Sonriendo, Yaten ve como ambas chicas bailan al ritmo del rock and roll. Michiru regresa por Serena.
-¡Vamos Serena, olvida al mal nacido y diviértete!
Pestañeando, la rubia intenta olvidar su pena y se dispone a divertirse...
.-
Casa Tsukino.
-Hola querida- Dari corre a recibirlo, a gruñidos y latidos -¿Y esa rata?
-Serena ofreció cuidar al pequeño y como siempre termino yo haciéndome cargo de sus proyectos. -Dice tomando al pequinés en brazos, lo lleva a otro salón y regresa.
-¿Dónde están las niñas? -Kenji está agotado, el restaurante ha superado al de Paolo y eso equivale mayor gasto de energía.
Ese día, el chef enfermó y a él le tocó la responsabilidad de preparar las salsas y dirigir en la cocina.
Sammy, que decidió residenciarse en el país por un año, fue reclutado para servir de anfitrión. Eso, no sin antes hacer que su tío elaborara un contrato donde especificó el sueldo que ganará. Conociendo la naturaleza tacaña de Kenji, se aseguró de ser recompensado por ser su empleado y tener en su bolsillo dinero para invitar a salir a la chica que conoció en la universidad cuando fue a buscar a Serena.
-Fueron invitadas a una fiesta. -Ikuko le informa mientras le entrega una taza de te verde -¿Dónde está Sammy?
-Se marchó directamente a su apartamento. No estoy de acuerdo con que viva solo, su irresponsable padre debió prohibirle...
-El chico ya es un hombre -El padre de Ikuko le resta importancia -Espero que no estés cansado de hacer nada porque esta noche tenemos trabajo.
Los esposos Tsukino pasmados lo miran.
Al anciano nunca le gustado estar más de diez minutos a solas con su yerno. Esa es la razón de la sorpresa de ambos.
-¿Qué planeas papá? -Dubitativa y cautelosa Ikuko lo interroga.
-Mientras este bueno para nada solo chilla y gruñe cada vez que aparece un ramo de rosas para mi princesita, yo ocupé mi valioso tiempo investigando quien rayos es ese patancito que aspira inútilmente formar parte de esta selecta familia. Con un alcornoque es más que suficiente.
-Por favor papá... -Ikuko aboga por su marido -Podrías intentar ser un poco considerado con Kenji.
-¡Bah! -El anciano camina decidido a la puerta -Tú conducirás, buscaremos a Sammy en caso que el torpe abusivo sea más diestro que tú peleando.
Su hija acelera el paso y se atraviesa en la puerta.
-¡No irán a ninguna parte hasta que te comportes decente y nos digas que sabes de Don Juan Tenorio!
Haciendo una mueca muy característica de su nieta, el anciano se cruza de brazos.
-¡No quiero! -Afirma -¡Iré a encarar al abusivo que piensa que mi pequeña nietecita está en la edad para tener novio!
-¡Hasta que me da la razón! -Kenji levanta las manos al cielo.
Su esposa voltea severa.
-¡Cierra la boca! -Espeta antes de volverse nuevamente a su padre – Papá, estoy de acuerdo contigo en relación a investigar qué clase de hombre quiere acercarse a Serena, pero ir de buenas a primeras a atentar contra un desconocido es extremadamente peligroso, piensa que puede hacerte daño o denunciarte. Y tú Kenji, ¡deja de apoyarle sus tonterías!
Ambos hombres se miran frustrados...
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Apartamento Chiba
Darien marca nuevamente el número de Serena, apagado.
-¡Rayos! -Pronuncia enojado.
-¿Tienes conocimiento de mi Dari? -La voz de su madre lo hace girar.
-Lo siento -Niega con la cabeza -He intentado comunicarme con Serena sin éxito. Pero estoy seguro que donde esté, el pequeño está bien cuidado. Mañana lo buscaremos.
Yoko niega con la cabeza.
-No podré dormir con mi Dari lejos de mí.
Darien se preocupa, teme que Yoko sufra una ir por el perro.
-No te angusties mamá, iré a la casa de Serena y traeré al pequeño.
Aplaudiendo, la dama entra a su alcoba, regresa con un chal.
-En ese caso iré contigo, no quiero que Serena pierda los estribos y decida decapitarte.
Serio, su hijo mueve la cabeza.
-Ella no es capaz de llegar a la violencia, pero me siento agraciado de contar con tu compañía. -Le dice sonriente - ¿Aceptarías mi invitación a cenar?
Yoko se siente feliz por el cambio que comienza a experimentar Darien. De avergonzarse y evitar ser visto en su compañía, ahora decide pasearse con ella en lugares públicos.
-Solo si es comida tradicional, de preferencia pescado y verduras. Y si pagas todos mis caprichos.
-Tus deseos son órdenes. -Le abre la puerta permitiéndole el paso.
-En ese caso, iré a cambiarme, hoy tengo deseos de bailar y quiero exhibir a mi compañero de baile -Regresa a su habitación.
Darien aprovecha para cambiarse la chaqueta y acicalarse. Regresa a la sala cuando escucha la puerta de su madre abrirse.
Silba admirando el vestido color turquesa que Michiru le obsequiara a Yoko. De corte recto, muestra la figura femenina sin exagerar.
-Estás hermosa. Debiste vestirte así desde que papá te abandonó, te aseguro que habría sido la venganza perfecta. -Suelta el severo moño que atrapa el rubio cabello -Ahora si estás perfecta.
Sonriendo satisfecha, Yoko permite que la envuelva en el chal.
-Vamos por Dari y no me hables de perros.
Riendo, Darien toma las llaves del auto.
Juntos marchan a casa de Serena...
