Mina corre hacia el refugio del auto.

En su carrera por escapar tropieza con Taiki. El castaño la toma por la cintura para que no caiga de bruces, soltándola de inmediato.

-¡Más cuidado torpe!-Espeta enojado éste.

-¡Torpe la que no te abortó! -Le da un puntapié en la pantorrilla.

Amy, de pie junto a Taiki se mantiene silenciosa. Conoce los arranques de su amiga y no quiere que la tome contra ella. Cuando tenga la oportunidad le dará a Taiki unas cuantas recomendaciones.

Yaten ahoga la risa al ver la expresión sorprendida y ofendida de su hermano mayor.

-¿No te han dado una nalgada en tu ordinaria vida?-El castaño pregunta amenazador.

-¡Más respeto para nuestra jefa!-El peliplateado le da un zape.

Taiki pestañea.

-¿Nu.. .nuestra jefa?-Se alarma.

Mina va a salir con una de las suyas, prefiriendo callar al ver que Hanasaki y el anfitrión de la fiesta se acercan con los periodistas. El profesor le hace un gesto con la cabeza para que desaparezca.

-Recuérdame insultarte con estilo el lunes, ahora debo hacer mi acto de desaparición.-La rubia se descalza, dándose cuenta en ese instante de la presencia de Amy, la toma de la mano -¡A correr!

-¡No puedo con estos zancos!-Señala sus zapatos de veinte centímetros.

Chasqueando los dientes, Yaten la toma en brazos y se apresura al auto de Serena. Michiru espera a que aborden sus vehículos para marcharse.

-¡Ey!-Taiki lo sigue molesto -¿Dónde llevas a mi novia?

Ignorándolo, Mina le entrega las llaves de su lombardini al peliplateado.

-Usa mi auto y síguenos.

Apenas cierra la puerta, cuando Serena se pone en marcha.

-¿Qué ocurre? ¿Por qué tienes esa confiancita con la que dices es nuestra jefa?-El castaño le pregunta a su hermano menor.

Nuevamente es ignorado.

Yaten es abordado por Hanasaki y el anfitrión. El peliplateado se acerca al lujoso vehículo, para sorpresa de Taiki desactiva la alarma como si de su auto se tratase.

-¿Sabes a dónde se dirigen las chicas?-El coreógrafo lo interroga.

-No tengo idea-Abre la puerta del piloto. Siente un halón en la chaqueta. Enojado va a golpear al abusivo, deteniéndose al ver que se trata del ansioso anfitrión.

-¿Sabes quienes son esas chicas?

En mi vida las había visto-Con una calma sospechosa para Taiki responde. -¿Vienes o te quedas?-Interroga autoritario a su hermano.

Silencioso para evitar cometer algún error que despierte la ira del pequeño Kou, el cual es idéntico a su madre, Taiki aborda el auto.

El anfitrión lamenta en voz alta.

-¡Quería saber quiénes son esas diosas del sol! -Gime dramático -¡Son una monada y han hecho el mejor show en vivo!

Yaten y Hanasaki lo miran con incredulidad. Pensaban que él les haría una escena.

-¿No está enojado porque interrumpieron sin su permiso?-El coreógrafo le pregunta.

-¿Enojado? ¡Quiero una fotografía conmigo posando en medio de las tres!-Continúa su drama hasta que se le ilumina el rostro. -¡Kaioh! ¡Ella puede presentarme a esas hermosuras y de paso me da una cita!

A Yaten no le causa ninguna gracia que el baboso ricachón quiera poner sus ojos nuevamente en Mina. Y de seguro, Darien le partiría el alma si se acerca a Serena. Jean Paul se acerca enojado.

-¿Qué haces en el auto de mi niña?-Reclama al peliplateado.

-Soy su chofer-Responde con los dientes apretados.

El semblante del diseñador cambia de inmediato.

-¡Ah! Entonces cuida bien su auto y no te desvíes -Mira a Taiki -¿Y él es?

Yaten observa a su hermano. Decide que si él está molesto, compartirá el disgusto con otro.

-Un amigo especial.-Susurra.

-Oh bueno ,pero no hagan nada aquí dentro.-Gira para hablar con el anfitrión.

Taiki tarda en comprender el diálogo de los dos hombres. Cuando cae en cuenta, enrojece. La mirada furibunda de Yaten lo mantiene silencioso.

Hanasaki se inclina acercándose a Yaten. Instintivamente el joven se aleja un poco.

-Cuida a mis pupilas, son exasperantes pero siguen siendo unas niñas.-Le pide el coreógrafo.

-Lo haré-Promete -Si me disculpa, las chicas nos esperan.

Incorporándose, Sono da un paso atrás. Observa a Yaten cerrar la puerta y poner el auto en marcha. Voltea para regresar a la fiesta, notando que Jean habla con los periodistas atribuyéndose para sí, el descubrimiento como artista de Serena...

Casa Tsukino.

Nervioso, Darien toca el timbre y da un paso atrás. Observa a su madre de pie junto a él y le sonríe. La ansiedad por ver a Serena y tratar de explicarle cómo ocurrieron las cosas, que Sarah no es culpable, presentarle a su hijo, no con la intención de humillarla sino para que vea que no es una amenaza. Ha comenzado a cambiar por ella y está dispuesto a aceptar sus reglas si con ello Serena no lo odia.

Ensayando las palabras que le dirá, salta cuando Ikuko abre la puerta. La madre de Serena se asusta al verlo.

-Espera aquí-Cierra la puerta sin permitirle saludarla.

-Esa mujer es descortés Yoko espeta.

-Tal vez Serena le pidió que no me reciba-Pesaroso, Darien especula.

-Puede ser, o es que no le agradas-Asiente la rubia madura.

Escuchan al perro chillar y ladrar feliz. La puerta se abre nuevamente.

-Aquí tienes-Entrega el can al hombre -¡Llévatelo rápido para que no lo escuchen!-Mira detrás de su hombro.

-¿Que no escuchen a quién? -Yoko la interroga.

Ikuko la mira sorprendida.

-¿Estaba con él cuando llegó por el perro?

-Así es, vine a buscar a mi Dari.

Darien se aclara la garganta.

-Señora Tsukino, permítame presentarle a mi madre-Le dice mientras evade al pequinés que trata de lamerle el rostro.

-Mi nombre es Yoko, y es un placer conocer a la madre de la niña más dulce que he conocido-Cuando quiere, Yoko se comporta como una persona normal sin mostrar la excentricidad que la caracteriza.

-El gusto es mío, y le agradezco que piense así de mi niña. No todos aprecian su espontaneidad.-Responde ella.

Darien comprende de inmediato que la indirecta va dirigida a él.

-¿Quién está en la puerta? Si es un nuevo ramo de rosas se lo haré comer al mentecato que lo trajo-El abuelo de Serena se asoma. Ikuko se encoge al escucharlo. Mira receloso a Darien con perro en mano antes de cambiar su expresión al observar a Yoko. -Buenas noches hermosa señora, ¿Gusta pasar?-Le pregunta galante.

-¡Oh, gracias!-Yoko sonríe feliz.

Ikuko abre exageradamente lo ojos mirando a Darien. De inmediato él entiende que no es buena idea.

-Gracias-Interviene el moreno -Pero solo pasamos por el perro antes de ir a cenar.

-En esta casa sobra la comida ¿No es cierto hijita?-Se jacta el anciano. No deja que Ikuko responda -¿Para qué pagar por una comida que tal vez no la preparan con la medida higiénica legal? ¡No hay nada mejor que comer en casa!

Darien abre la boca para rechazar cortésmente la invitación, pero su madre tiene otros planes.

-¡Qué caballero tan atento! -Sonríe la rubia. -Le he dicho a mi hijo esas palabras miles de veces-Ignorando la mirada irónica de Darien, Yoko entra a la casa -No soy buena cocinera, pero Darien si lo es, lamentablemente le aburre cocinar.

El hombre sonríe.

-¿Qué importa que una hermosa dama no sepa cocinar? Esas delicadas manos no fueron hechas para ser maltratadas.-Dice el anciano que jamás ha estado de acuerdo con que un hombre haga trabajo de mujer, sin embargo, celebra que Darien cocine.

Ikuko ve a su padre y luego a Darien. Tiene los nervios alterados. Teme que él tenga alguna fotografía del enamorado de Serena.

-¡Qué galante!-Yoko sonríe encantada. -Ya comprendo por qué Serena es tan bella persona, si tiene un padre tan atento.

-Gracias por lo que me corresponde-Desde la escalera Kenji responde. Observa a su esposa, luego a los visitantes, concentrando su desconfianza en Darien -El señor es su abuelo.

-¿Quién te preguntó?-Pregunta exasperado su suegro.

Ikuko se acerca a su esposo.

-Querido-Temblorosa habla -tenemos invitados a cenar.

-Sean bienvenidos a esta humilde casa.

-Gracias- Yoko mira a su alrededor -Es hermosa.

Darien observa a Ikuko y su nerviosismo evidente. Mira hacia las escaleras, pero Serena no aparece. Maldiciéndose por ser tan torpe, desea salir corriendo de ese lugar y averiguar dónde está Michiru.

De seguro que en el lugar en que se encuentre allí estará Serena rodeada de desagradables hombres.

Por su parte, Ikuko ruega que Yoko mantenga entretenido a su padre para que éste no se concentre en el joven de enorme estatura.

Si lo que dijo antes de que los Chiba llegaran es verdad, debe tener escrito en alguna parte el nombre de quien envía las rosas...

.-

Casa Kaioh.

Chijö abre las enormes puertas de hierro.

Malhumorado observa que detrás del auto de Michiru aparecen dos más.

-Vete a descansar, me encargaré de mis amigos. -Le ordena la chica.

-Si, señorita-Molesto da la vuelta.

-¿Tu empleado no ha tenido sexo desde hace cuánto tiempo?-Mina se acerca a Michiru.

-¿Te estás ofreciendo a darle una noche feliz?-Con falsa dulzura, la diseñadora le pregunta.

-De eso nada- Yaten, sin prestar atención a la censura de su hermano, abraza a Mina por la espalda.

-Tú eres la jefa, dale su bono de verano-Mina ronronea.

-Me demandaría por acoso-Observa una camioneta estacionada cerca del auto de su madre -Creo que tengo la respuesta a nuestras plegarias. Ve por Serena.

Intrigada, Mina se acerca al auto de su amiga. Amy y Taiki discuten entre susurros.

-¿Te vas a quedar toda la noche en el auto?-La rubia estrafalaria le pregunta a Serena.

-Estoy pensando en si debo arrojarme desde el puente o beber una botella de ácido.

Furiosa, Mina abre la portezuela del auto, hala a Serena por el cabello, provocando que la rubia grite de dolor.

-¡Escúchame bien! ¡No tienes por qué flagelarte por alguien que no te merece!-Pronuncia cada palabra con el corazón -¿No te das cuenta que me lastima tu actitud?-Yaten y Taiki las separan.- ¡Eres mi hermana, maldita sea! ¡Mataré a Darien antes de que te hagas daño!

Serena cae de rodillas llorando la traición de Darien, Mina llora por el daño que la chica se hace. Taiki toma a Serena, la sienta sobre el capó de su auto.

Inspirando temblorosa, la rubia menuda habla por fin.

-Lo siento, por un momento perdí la cabeza.

Sin soltar a Mina, Yaten se dirige a Serena.

-Te aseguro que no tenía conocimiento del hijo de Darien. Mi amigo jamás ha platicado de su vida.-Inspira preguntándose cómo ayudará lo que está diciendo -Lo que quiero decir,es que apoyo a Mina, no debes destruirte. Piensa en quienes te aman. Tus padres, tu abuelo, nosotros...

Serena asiente. Suspira dramáticamente.

-Estos cuatro años me dediqué en cuerpo y alma a alguien a quien consideré perfecto...

-Un perfecto imbécil -Mina la interrumpe.

-Ahora lo se-Su amiga murmura.

Amy, que se ha mantenido silenciosa, se acerca a Serena.

-Si quieres hacerlo pagar por lo que ese hombre te hizo, demuéstrale que eres única e irreemplazable.-Observa un instante a Taiki, regresando su atención a Serena -Si mi novio opta algún día por hacer la mitad de lo que hizo el tuyo, ten por seguro que saldría cada noche con un hombre distinto, investigaría donde estará y aparecería con el hombre de turno.

A Mina se le zafa la mandíbula.

-Tú de santurrona tienes sólo el hábito.

-El hecho de que sea calmada no me hace menos humana-Responde Amy.

Michiru regresa con su madre y un hombre. De un metro ochenta y cuatro de estatura, el traje de tres piezas resalta las estrechas caderas y el abdomen plano.

Bajo la luz de las lámparas, el extraño tiene el cabello lacio con una tonalidad entre castaño y cobrizo.

-Solo vamos a jugar con nuestro primito, Kaname. Te aseguro que no será más que algo inocente-Michiru le dice a medida que avanzan hacia los invitados.

-Hola Kaname, años sin verte-Mina hace una reverencia al hombre.

Serena ladea la cabeza mirándolo con curiosidad.

-Un gusto verte nuevamente Minako, no nos veíamos desde que fuiste a Canadá con tus padres. -Nota divertido, la forma en que el hombre de cabellos plateados pasa el brazo por la cintura de la chica.

-¿Sigues con la tonta idea de ser sacerdote?-Lo interroga la rubia.

-Estoy en el último año del seminario. Viviré aquí por seis meses como regla obligatoria, para confirmar mi devoción o renunciar.-Estudia a Serena.

-Kaname Kaioh es hijo del hermano mayor de papá, -Explica Michiru haciendo las presentaciones. - Esta señorita es Serena Tsukino.

-Así que esta pequeña ninfa es Serena - Kaname toma la mano de la chica, depositando un beso en el dorso. -Tenías razón prima, es muy bella. -Serena mira hipnotizada los ojos de color granate. -Será un verdadero placer si se ofrece como mi acompañante y guía el tiempo que esté en Japón.

-Ella acepta-Mina habla por Serena.

-Serena será una excelente acompañante.-Michiru comenta, mientras envía un mensaje a Darien. -¿En qué estábamos?-pregunta luego de guardar su teléfono.

-En que Serena será la mugre de tu primo el tiempo que esté en Japón y se casará con él e invadiremos tu cocina y prepararemos una comida súper grasosa, ¿cierto Serena?-Mina le pregunta.

La chica no ha prestado atención a la plática, hasta que escucha la palabra mágica.

-Cierto. Vamos por comida.-Camina hacia la casa, dejando a los otros atrás.

Amy, Michiru y Mina se ríen de su amiga.

-¿Qué sucede?-Taiki intrigado le pregunta a Amy.

-Serena acaba de comprometerse con ese hombre y no se enteró...

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Casa Tsukino

-Muchas gracias por haber cuidado de mi Dari, también agradecemos la deliciosa comida.-Yoko hace una reverencia a los Tsukino.

Darien suspira. Por una parte se siente frustrado porque Serena no ha regresado a la casa, por otro, está feliz de que la cena haya terminado.

-Para fue un gran honor atender atan hermosa dama.-El padre de Ikuko responde galante. Su hija arquea las cejas con ironía.

-No le serviste siquiera un vaso de agua, papá -Comenta ella.

Ignorada, Ikuko respira feliz al ver a los Chiba marcharse.

En el auto, Darien conduce hacia la casa, suena un mensaje de entrada en su teléfono.

-"Adivina primito, Kaname regresó al país y conoció a tu ex novia. Serena será parte de la familia después de todo".

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Ya está arreglado.

Perdonen las palabras incomprensibles. No se por qué precisamente este fic tiene inconvenientes de publicación.