-Tienen razón -Serena, con siete cócteles encima señala a Haruka -Debo demostrar que llevo bien puestos los pantalones -Levanta la mano para llamar al camarero -Trae otro más. Espera -Observa a Mina -¿Quieres algo?

-Café fuerte para que bebas -Gruñe su amiga.

Ha notado que Haruka y Michiru pretenden emborrachar a Serena.

-Si Serena quiere divertirse no deberías impedírselo -Michiru dice con el codo en la mesa y la quijada apoyada en su palma.

-Es cierto, me divierto con mis mejores amigas. -Tiene las pupilas dilatadas, los ojos enrojecidos y brillantes.

-Camarero, una ronda más -Haruka ordena al hombre que se ha acercado. -¿De dónde conoces este lugar? -Interroga a su mejor amiga.

-Estuve por estos predios hace dos meses y me gustó la lejanía de todo conocido -Disimula la rabia que siente al recordar que durmió en una de las habitaciones con un tipo que ni la tocó.

De haberlo hecho, seguro habría exorcizado a Haroto de su vida.

El camarero extrae una libreta de su delantal.

-¿Ya van a ordenar?

-¿Acaso tenemos caras de hambrientas? -Mina pregunta enojada.

El camarero hace una reverencia.

-Siento haberla ofendido.

-Perdonado, ahora trae las bebidas y de paso una bandeja de croquetas de espinacas.

-No servimos...

-Hola -ironiza impaciente -¿Esto es un restaurante o una ferretería?

Las otras solo ríen como tontas cuando el camarero se ruboriza.

-Es Aino de pies a cabeza -Susurra Haruka al oído de Michiru.

-Olvide las croquetas -Serena interviene -Mejor traiga Gyoza de cerdo (raviolis chinos).

-¿Cerdo a esta hora? -Haruka revisa la ora en su reloj. -Que sea algo como ensalada con aderezo de miel y...

-Si el cerdo hiciera daño por las noches, no dormirías junto a uno -Serena tiene la lengua suelta por el exceso de cócteles.

-Buen punto -Michiru expresa. -¿Qué planeas decirle a Darien cuando lo tengas frente a ti?

-Algo se me ocurrirá -Se encoge de hombros. -Ahora hablemos de mi fiesta de cumpleaños.

-¿Quieren la ensalada o Gyoza? -Las interroga el camarero.

-Todo. -Lo despide con la mano -Ahora a lo importante.

-¿Darien? -Mina no está de acuerdo con los consejos de Haruka.

-¿Qué Darien? ¡Me refiero a mi fiesta! Jean Paul secuestró mi fiesta de cumpleaños y no me deja escoger el vestido -Termina gimiendo.

Michiru y Haruka cruzan miradas.

-¿Lo hacemos? -La diseñadora interroga a su mejor amiga.

-Como en los viejos tiempos. -Sonriente responde la de cabello corto.

Mina observa curiosa a una y otra.

-¿Hacer qué? -Interroga...

.

En las calles, Darien y Seiya han visitado diversos restaurantes cercanos al bar sin encontrara las mujeres.

-Es el vigésimo segundo y ninguna señal de Haruka -Seiya suspira.

Se siente agotado.

-Y Serena.

-Es obvio –refunfuña malhumorado preguntándose si a ella le debe agradecer el hecho de que Haruka esté divirtiéndose olvidando sus responsabilidades como esposa y madre.

Han transcurrido una hora y veinte minutos desde que escaparan del bar.

-Ya intentamos tu sugerencia. Ahora sigue la mía -Darien conoce los escondites de Haruka. -Conduce al este, como si fueras a tomar la autopista hacia la costa. -Piensa que deben estar en uno de los restaurantes de clase popular. -tengo la sospecha de dónde Haruka pudo llevar a Serena.

Seiya se ha mantenido silencioso hasta ahora. Mira brevemente a Darien antes de volver la vista al camino.

-¿De dónde conoces a mi esposa?

-Estuvimos saliendo un tiempo cuando apenas terminábamos la preparatoria. -No dice que fue usado y desechado como trapo sucio. El otro hombre asiente silencioso -¿Y tú?

-Hace algunos años. Nos casamos y tenemos una hija. ¿Eres amigo de su familia?

-¡Cielos, no! Mi padre no acepta a nadie por debajo de su clase y en los tiempos en que salía con Haruka, había una guerra absurda entre ambas familias. Apenas este año conocí al idiota de su gemelo. –Enfurece al recordar como el hombre trato de conquistar a Serena con sus atenciones. Las mismas que él no tuvo con la rubia desde el primer año de su noviazgo.

Se siente arrepentido de muchas cosas, pero el haber descuidado a Serena y creer que podía prescindir de ella en cuanto quisiera fue lo peor que pudo pensar. Mas avergonzado al saber que Serena escuchó de su propia boca lo que pensaba de ella.

-Si, es un verdadero idiota con instinto asesino -Seiya lo regresa a la realidad.

-Eso lo desconozco. Haruka mantuvo el noviazgo, por así llamarlo, en estricto secreto.

Seiya vuelve la mirada a Darien.

-¿Cuánto tiempo estuvieron saliendo?

Su acompañante se encoge de hombros, dejándolo en la incertidumbre.

-Dobla a la izquierda -Indica Darien.

Seiya obedece receloso.

-Ese es mi barrio.

-¿De veras? Yaten también vive en una de las casas del gobierno. -Ignora el parentesco entre los hermanos. -Solo atravesaremos el barrio, Haruka era cliente del pequeño restaurante a las afueras del barrio. Los dueños eran permisivos con los estudiantes de la distinguida escuela privada.

Seiya aprieta el volante con tal fuerza que los nudillos se le ponen blancos. Conoce la mala fama del hotel-restaurante.

-¿Cómo conoces ese lugar? -Pasa frente a su casa.

-Iba a menudo los viernes después de la escuela. No soy dado al ruido, pero mil veces prefería las fiestas escandalosas de los amigos en ese tiempo a las discusiones diarias sin sentido que eran ritual en mi casa.

Perdió tres años en la escuela de arquitectura porque su padre se empeñaba en que estudiara lo mismo que él, alegando que los ingenieros estaban debajo de la escala evolutiva de los arquitectos. Solo cuando Endymion abandonó la casa pudo hacer lo que le plació.

Seiya prefiere no continuar indagando en su vida.

-¿De dónde conoces a Yaten?

Darien arruga el entrecejo.

-De la universidad. Taiki, su hermano y yo estudiamos ingeniería. -Continúa furioso por el baño en la piscina. Eso le arruinó los zapatos y mojó su billetera, donde guardaba como un tesoro la fotografía de Serena humilde y con unos kilos de más. Esa Serena sencilla fue de la que él se enamoró -Es una lástima que esté saliendo con Mina.

-¿Te refieres a Minako Aino?

-La misma -Dice entre dientes -Apuesto a que está con Serena, Haruka y mi prima. Michiru y Mina viven metiéndole ideas locas a Serena para que se descarrile. Con Haruka cerca temo por su virtud -El conductor carraspea -Lo siento, se que es tu esposa pero en sus tiempos de soltería Haruka era de temer.

Seiya se mantiene silencioso, temiendo que desee regresar al desorden.

Por otro lado, si lo que Darien dice es cierto, no solo Haruka sino la novia de Yaten también es una libertina...

.-

Hotel Restaurante Imperio.

Mina comienza a preocuparse por Serena. Es evidente su borrachera.

-¿Cómo se llama este jugo? -Pregunta la rubia por enésima vez a Haruka.

-Corazón perdido. -Indica la rubia calmada.

Es la combinación de helado de frutillas, piña colada, gancia, tequila y triple sec.

-¿Acaso estás loca? -Mina observa a Haruka intentando arrebatarle la bebida a Serena. -Dame eso. No estás acostumbrada a beber más de un vaso de sake.

-No... -Evade a su amiga a la vez que le da la espalda y se empina el vaso y bebe como si agua se tratase.

Mina no se da por vencida. Logra arrebatarle el vaso vacío.

-Mañana a primera hora tenemos pauta para grabar y no puedes presentarte con resaca.

.-

En la carretera, Darien reconoce el auto de Michiru bajo la farola frente al restaurante.

-Están aquí – Señala el local nocturno que no existía en sus tiempos de preparatoria.

Seiya disminuye la velocidad, gira en U y se interna en el estacionamiento donde hay cinco autos frente a puertas individuales y uno en el restaurante.

Observa analítico el lugar. Le parece que es donde las parejas van a satisfacer sus quince minutos de infidelidad.

-Bien. ¿Entramos y sacamos a nuestras chicas a la fuerza o las invitamos a abandonar tan deshonroso lugar?

-Prefiero lo último. Serena no quiere saber de mí y de seguro Haruka te llevaría la contraria en todo si la obligas a algo. -Abandona el auto.

A su izquierda hay un hombre besando a una mujer mientras se encaminan a una de las habitaciones. Inspirando fuertemente se encamina a la puerta.

Dentro del local, Haruka y Michiru solo ríen divertidas por las morisquetas que Serena le hace a la otra rubia -¡No ayudan con sus risotadas! -Gruñe.

La música suave cambia a alegre. Serena grita eufórica atrayendo las miradas a su alrededor.

-¡Vamos a bailar Mina!

-Vamos, pero a casa – Urge Mina.

Su amiga salta hacia el centro de la pista casi desierta.

En ese instante, Darien ingresa, seguido por Seiya.

Éste último reconoce a la chica que baila como la misma que era sonsacada en casa de Michiru.

-Pensé que tenía problemas con la vida alegre de Haruka, pero veo que es nada comparado con lo que tienes sobre tus hombros -Tocándolo del hombro señala la pista de baile.

Darien queda boquiabierto.

Serena sacude su cuerpo al compás de la música.

Ella que será

She's livin' la vida loca

Y te dolerá

Si de verdad te toca

Ella es tu final

Vive la vida loca

Ella te dirá

Vive la vida loca

Vive la vida loca

She's livin' la vida loca

-¡Oh, cielos! -Gime Mina al ver al hombre e la puerta. -Me culpará de esto y no tengo excusas para defenderme y enviarlo al infierno.

La reina de la noche

La diosa del vudú

Yo no podré salvarme

Podrás salvarte tú?

La tela de la araña

La uña del dragón

Te lleva a los infiernos

Ella es tu adicción

Te besa y te desnuda con su baile demencial

Tú cierras los ojitos y te dejas arrastrar

Tú te dejas arrastrar

Las otras mujeres observan la destreza con la que la rubia menuda baila mientras sus acompañantes libidinosos están hipnotizados en sus caderas y pechos que se mueven provocativos cada vez que Serena sacude los hombros.

Ella que será

She's livin' la vida loca

Y te dolerá

Si de verdad te toca

Ella es tu final

Vive la vida loca

Ella te dirá

Vive la vida loca

Vive la vida loca

She's livin' la vida loca

Darien no sabe si sentirse orgulloso o furioso.

Se fue a New York City

A la torre de un hotel

Te ha robado la cartera

Se ha llevado hasta tu piel

Por eso no bebía

Da tu copa de licor

Por eso te besaba

Con narcótico sabor

Es el beso de calor

Serena descubre a Darien en la puerta. Sin perder el ritmo se llega a él, atrayéndolo.

Él se hipnotiza en sus ojos celestes. De pronto, Serena se pega a él.

Haruka suelta una carcajada.

-Creo que la princesita está aprendiendo a usar sus poderes -Señala a la pareja.

Darien tiene expresión de sufrimiento, Serena se sacude contra él elevando su libido.

-No lo puedo negar, hacen una hermosa pareja pero mi primo debe bajarse de su pedestal para que Serena no repita la historia de tía Yoko. -La diseñadora sentencia.

Resignada, Mina asiente. Lo que Darien le hizo a Serena es imperdonable, pero si su amiga lo perdona no se opondrá.

Decide dejar los prejuicios contra el moreno y disfrutar de la tortura a la que está siendo sometido.

Serena levanta el brazo pasando su mano por la nuca de Darien. Lo atrae para besarlo, retrocediendo en el momento en que sus labios están a punto de tocarse.

Se aleja de él bailando al ritmo furioso de la canción.

Te besa y te desnuda

Con su baile demencia

Tú cierras los ojitos y te dejas arrastrar

Tú te dejas arrastrar

Ella que será

She's livin' la vida loca

Y te dolerá

Si de verdad te toca

Ella es tu final

Vive la vida loca

Ella te dirá

Vive la vida loca

Finalizando la canción, Darien toma a Serena en brazos dirigiéndose a la salida.

-Buena suerte -Seiya le entrega las llaves del auto dándole espacio.

Sumergida en la ebriedad y la euforia, Serena cruza las manos en el cuello masculino dejándose secuestrar por Darien.

-¡Mamá Ikuko me asesinará y arrojará mi cadáver a los gatos! -Exclama Mina corriendo detrás de la pareja.

-Olvida a mi primo y concentrémonos en sabotear la fiesta de Jean Paul. -Michiru ordena a la chica.

-¿Cómo llegaré a su casa si ella? -De veras está asustada.

-Querido, acércate a la recepción y pide una llave. Haruka ha descubierto a Seiya en la puerta. -Esto es para rato.

-Ve a disfrutar con tu marido. Mina y yo nos vamos a mi casa -Michiru se levanta. -Apuesto a que no han tenido una noche romántica desde que nació su hija.

Sin esperar respuesta abandona el lugar arrastrando consigo a Mina que no deja de preocuparse por Serena...