-Este me parece bien -Mina le arroja por encima del probador de la tienda a Serena un pantalón negro de cuero. -pruébatelo.

-Aquí tienes un traje de cuerpo entero rojo -Lita asomó la mano entregándole un traje de cuerpo entero sintético.

Silenciosa, Serena obedece pensando en Diamante.

Tuvieron que suspender la grabación de la escena de amor para el día siguiente por culpa de ella.

Estaba acostada sobre almohadas y sábanas de satén perdida en la música que Mina pidió que sonara para que se relajara. Todo iba bien hasta que Diamante se acomodó sobre ella. Nerviosa elevó la rodilla golpeando la entrepierna masculina con tal fuerza que el platinado perdió momentáneamente el sentido aplastándola.

-¡Ayuda! -Jadeó Serena.

-¿Eso estaba planeado? -Lita, que estaba de observadora preguntó confusa.

El director gritaba histérico pidiendo un médico, unos asistentes abanicaban el rostro ruborizado del actor, otros buscaban agua fría para que bebiera y otro grupo que observaban incrédulos sin poder creer lo que había ocurrido.

Los camarógrafos grababan divertidos el momento deseando que el petulante actor no se recuperara.

-Lo lamento, de veras que no quise hacerlo -Susurraba pálida Serena abandonando la cama luego de que le quitaran al hombre desmayado de encima.

Segundos después se escuchó el gemido ahogado del actor.

-¿Por qué no fue Darien el que recibiera la patada? -Se preguntó Mina observando todo.

Diamante, con los ojos cerrados y ambas manos cubriendo su dolencia estaba hecho un ovillo en la cama.

-Siento tanto haberte golpeado -Serena tocó el cabello platinado. De inmediato Diamante se encogió más alejándose de ella.

-Lo dejaste sin descendencia -Se burló Malachite luego de pasado el susto.

Diamante tardó en recuperarse. Con dificultad se levantó de la cama y sin dirigirle la palabra a nadie se marchó.

-No ha pasado nada, mantengan la boca cerrada y nos veremos mañana a primera hora. -Fue la orden del director.

Sin esperar una segunda orden, Mina haló a Serena hasta el estacionamiento apenas cubierta su pequeño top color crema.

-Tenemos muchas cosas que hacer. Primero pasaremos a comprar algo que nos haga lucir divinas esta noche. -Anunciaba como si nada hubiera ocurrido minutos antes.

-Que sea cuero para no desentonar con los matones del bar -Lita dijo riendo al ver que Serena perdida en sus pensamientos -Pensé que reaccionaría.

-Invítala a comer porquerías y de seguro la tendrás de vuelta -Malachite las siguió con la chaqueta de Serena y su bolso.

Mina hurgó en el interior de éste extrayendo las llaves del auto ofreciéndoselas al hombre.

-Lleva el auto de Serena hasta la casa y escapa antes de que el abuelo crea que eres el enamorado secreto y te arroje agua caliente -Indicó.

-Esto te costará una salida, tú pagarás -Abordó el vehículo.

-Con su actitud, no encontrará novia jamás -Lita observó el auto alejarse.

-Ya tiene una novia con muy mal gusto -Rezongó Mina esperando que Serena se acomodara en el asiento del copiloto y abrochara el cinturón de seguridad.

-Nos vemos en el Ginza -Lita expresó antes de desaparecer...

En en probador de una de las tiendas del Centro Comercial, Serena se pregunta si no debería llamar a Diamante para disculparse una vez más. Así se lo hace saber a Mina.

-Deja que llore su patética existencia como hombre. Mañana le suplicarás haberle estropeado su amiguito -Es su respuesta. -Sal para ver como te queda la ropa.

Serena abandona el probador.

Lita y Mina asienten al verla con el traje rojo que le queda como una segunda piel al cuerpo.

-¿Qué opinan? -Pregunta ansiosa.

-Pareciera que fue cosido sobre ti, por esa razón no me enojaré contigo -Michiru, detrás de las otras dos afirma.

-¿Nos estás siguiendo?

-¿Qué haces aquí? -Lita le pregunta.

-Iba por unas botas que encargué a mi amigo Choo de Zapatos a la Medida y vi que se metían en este lugar barato y de mala decoración. -Mira de mala gana el conjunto de Mina -No me gusta eso que usas.

-¿Por qué? - Lita sujeta por el hombro a la rubia revisándola por todos los costados.

-Tú lo diseñaste. -Serena dice inocente.

-¿De veras? -Parece sorprendida.

-Ahora que lo mencionas, si es de mal gusto. Cuando llegue a la casa lo quemaré -Mina la observa mal intencionada.

-Solo bromeaba -Michiru ríe apenada. Retrocede hacia la puerta -Mejor voy a… por mis botas – sale veloz.

Las otras ríen hasta derramar lágrimas.

-No vio la diferencia entre los trapos de Jean Paul y su mugre -Mina dice histérica por la risa.

-Buena broma le jugaste, Serena -Lita le da una palmada en la espalda que la deja sin respiración...

.-

Mansión Tenoh

8:00 P. M.

-Sigo en desacuerdo con tus planes -Calzándose unas botas de motorizado, Seiya expresa a su esposa.

-En ese caso, cuida de Rukis mientras me divierto -Haruka aparece con chaqueta y pantalón de cuero negros, y botas de piel con detalles metálicos plateados.

-No la dejes conducir mi preciosidad -Haroto se acerca con un bastón seguido de su sobrina que intenta arrebatárselo, le arroja a Seiya las llaves de la Ducati negra con detalles de llamas rojas.

-¿Quieres una patada en la pierna buena? -Ofrece su melliza.

-Todo lo quieres arreglar con violencia -Rezonga el rubio.

Seiya enarca las cejas.

Eso es lo que mejor hacen los Tenoh, amenazar e intentar sobornar a las personas decentes.

-Llamaré a Michiru -Ignorándolo, la melliza va al teléfono.

-¿Prometes que cuidarás de esta desadaptada?

El moreno toma a su hija en brazos.

-Lo prometo. Recuerda que Haruka no debe comer nada que contenga azúcar, de lo contrario tu hermana te parecerá un ángel comparado con las travesuras que te hará este pequeño pollito.

-Papá -Rukis juega con las hebillas de la chaqueta.

-Cuida también de Michiru, por favor.

-Yo...

-Sé que Michiru no es de tu agrado porque piensas que descarrila a Haruka. -Haroto se muestra vulnerable por primera vez delante de Seiya - La verdad es al contrario. Haruka siempre ha sido la más irreverente y eso es en parte mi responsabilidad. Ella es la de las ideas locas, Michiru solo le sigue la corriente para no decepcionarla como lo hice con ambas. De pequeños éramos inseparables como hermanos.

-Eso te convierte en un traidor incestuoso enamorado de su "hermana" del alma, pero eres tan cobarde que en vez de reconocerlo vas y te revuelcas con cualquier zorra para enterrar tu culpa.

-¿Respiraste mientras me juzgabas? -La mira acusador.

-No, pero valió la pena -Indica mordaz. Observa a Seiya -¿Dijiste que tu hermano y el empleaducho novio de Mina son la misma persona?

-Así es, pero no es emplea... eso que mencionaste -Espeta.

Haruka sonríe malévola.

-Conozco esa sonrisa -Advierte su hermano.

-No te metas donde no te han llamado. -Exclama cortante antes de dirigirse a su esposo. -Dame tu teléfono.

-¿Qué pretendes?

-Solo dámelo y sonríe como un esposo complaciente.

Seiya la observa a los ojos. Renuente cede a su petición. Haruka se aleja de él buscando un nombre.

-"¿Necesitas que te ayude nuevamente a buscar a tu libertina?"

-Hola Cuñadito, no sabes cuánto me agrada saber lo que piensas de mí.

-"Yo... no... -Tartamudea el peliplateado. -¿Y Seiya?"

-No te llamaba para informarte sobre tu hermano, sino para que sepas dónde estaré con tu novia. -Suspira dramática -Y pensar que me llamas libertina, como se nota que no conoces en nada a Aino.

La venganza es dulce y viene en cuerpo de mujer, piensan Seiya y Haroto.

.-

Casa Kou.

-¿Qué dijiste? - Pregunta Yaten.

-"No tienes idea de como se divierte mientras que su novio aburrido mantiene su pesado trasero pegado al sofá mientras se rasca el ombligo. A veces me pregunto si Seiya será adoptado".

-¿Dónde están?

-"Divirtiéndonos a lo grande".

-¿Qué? -Escucha la risa burlona al otro lado de la línea antes de que se corte la comunicación - ¿Hola? ¿Haruka? -Llama al teléfono de Seiya escuchando la voz de la operadora. Lo mismo ocurre con las chicas - ¡Maldita sea! –Grita furioso.

-¡Baja la voz, alcornoque! -Protesta su madre desde la sala - ¿Crees que esto es un mercado libre para que grites sin educación? ¡No me dejas escuchar mi novela!

-Quien me habrá dado el ejemplo. –Gruñe irónico.

Si Mina y la libertina están juntas, entonces la prima de Darien y Serena también. Furioso marca el número de Darien.

- "¿Qué quieres?" Pregunta Darien de mala gana.

-¿Dónde está tu novia? -Éste a su vez lo interroga.

-"¿Para qué quieres saberlo? ¿No te basta tener a la infantil e irresponsable de Mina?"

Yaten aprieta el teléfono. Cierra los ojos contando hasta diez.

-Más respeto cuando te refieras a mi novia o te juro que le presentaré unos cuantos tipos a la tuya. –No recibe respuesta –Las chicas salieron esta noche a divertirse y las acompaña la libertina de mi cuñada y tu prima que no es una santa. ¿Tienes idea de dónde fueron?

-"¿Llamaste a su casa? Ellas nunca salen sin avisarle a la señora Ikuko"

Yaten se palmea la frente.

-¿Cómo no se me ocurrió antes? No cuelgues –Deja a Darien en espera antes de buscar el número de Ikuko.

-¿Hola?

-Buenas noches señora Ikuko. Quería saber si las chicas ya salieron. Levo una hora esperando en la estación del metro donde me citaron.

-"Esas niñas despistadas acaban de salir en sus motos a la casa de su amiga diseñadora". –refunfuña –"Te suplico que las cuides mucho".

-Así lo haré. –Se despide. -¿Sigues allí? –Le pregunta a Darien.

.-

Darien va entrando al edificio con el teléfono pegado a la oreja, recibiendo del conserje un sobre.

-Buenas noches señor Yamamoto –Saluda cortés.

-Buenas noches, señor Chiba. Le dejaron esta invitación con la orden de entregárselo personalmente.

Silencioso e intrigado el moreno la acepta. Coloca el casco motorizado negro en la pulida encimera.

-¿Tienes noticias? Le pregunta a Yaten en cuanto se reanuda la comunicación.

Abre el sobre leyendo la invitación para el cumpleaños de Serena. Dentro de la tarjeta hay un papel.

-"Van camino a casa de tu prima. No sé que se traen en manos porque salieron en motos". –Silencio –"¿Hola?"

Darien corre al estacionamiento agradeciendo haber ido a visitar a su hijo en su vehículo de dos ruedas.

-Te recogeré en la estación del metro más cercana a tu casa. Iremos a Hinode...

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Distrito de Nishitama.

Carretera a Hinode. (al oeste de Tokio)

Bar "Sexo y Pistolas"

Un grupo de cinco motocicletas se sitúan alejadas de otras. Varios hombres corpulentos observan a los recién llegados. Seis extraños en el bar para motociclistas viajeros.

A algunos se les caen los cigarros al descubrir que de los seis, cinco son mujeres bien formadas y provocativas.

Dos visten de rojo, una de marrón y dos de negro. El hombre que acompaña a la mas alta también está ataviado de oscuro.

Algunos de los hombres se acercan a los recién llegados.

-Vaya, -exclama uno cuando las mujeres se despojan de los cascos –Está lloviendo flores.

-Bonita, no sé si elogiar a tu moto o a ti –Un enorme platinado se acaricia a Serena con la mirada mientras toca la KawasakiVN1700VoyagerCostum negra.

-Si fueran perros, emparejaría tu belleza con la mía –El gigante de cabello rojo toca el guardafangos de una Honda roja y negra.

-Si no eres el vigilante, te recomiendo que te alejes de mi Honda –Michiru limpia su nueva adquisición.

-Aleja tus manos de mi nena –Mina ordena al moreno que toca laSuzuki roja.

-Si la tocas te romperé el brazo –Lita amenaza al castaño que acaricia su Kawasaki Versys amarilla y negra.

-Me gustan las mujeres hermosas y violentas –El hombre sonríe de medio lado.

-¿La nena está disponible? – Un hombre de más de dos metros y con gruesos bíceps le pregunta a Haruka en el momento en que ella se despoja de los guantes.

-Lo siento, -La muestra la mano izquierda –Casada y con camada.

-Es una lástima. –Va a probar suerte con Lita.

-Hay tiempo para arrepentirse y dar la media vuelta –Seiya le dice a su esposa estudiando el ambiente y a los hombres que rodean a las chicas.

Ella responde riendo a carcajadas.

-Ten tu teléfono -le entrega el receptor. Se acerca a las amigas, -vamos a divertirnos antes de que seamos ancianas.

-¿Qué hacemos con tu marido? -Interroga Lita luego de sacudirse al lambiscón.

Haruka voltea a verlo. Seiya parece un pitbull estudiando la fuerza de los otros perros.

-Olvídalo, sabe defenderse. -Toma el brazo de Serena -Vamos a beber hasta que se termine el alcohol.

-No podemos beber, ¿Cómo conduciríamos?

-Preocúpate por eso después. -Entran al local seguidas por las otras.

Seiya enciende y guarda el teléfono en el bolsillo de su chaqueta, cuando éste suena.

-¿Qué es lo quieres? -Pregunta fastidiado.

- "¿Dónde estás? Te he llamado una docena de veces". -Yaten ruge al otro lado. - "¿Y por qué tu mujer tenía tu teléfono?"

-Lo mío es de ella y viceversa.

-"¡Esas son patrañas!"

-¿Para qué me llamas?

-"¿Dónde están?"

-¿Para qué quieres saberlo?

-"¿Tengo que amenazarte para que me digas dónde tienen secuestrada a mi novia?

Seiya se carcajea.

-Acércate al Bar Sexo y Pistolas en las afueras de Hinode para que veas como sufre Minako. Lo siento, recordé que usas el transporte público y los autobuses no trabajan a esta hora. -Corta la comunicación, observa a todos lados. Ninguna de las chicas está afuera. -Rayos, Haruka me provocará un infarto prematuro.

Camina a la entrada encontrando una barrera de hombres.

-Se reserva el derecho de admisión y tú no estás admitido -El que abordó a Haruka lo empuja...