Bar "Sexo y Pistolas"
El bar tiene una tarima donde unos tipos que parecen vándalos tocan música heavy metal. Dos mesas de billar están en uso. Serena arruga la nariz al llegarle el olor a tabaco y cerveza.
-¿Crees que fue buena idea venir? -Sujeta al antebrazos de Mina, le pregunta.
-Relájate -Le dice la otra mirando fascinada los posters de bandas de rock.
Varias mesas están ocupadas por parejas con jeans y cuero.
-Es la primera vez que piso un sitio como éste -Lejos de sentirse intimidada, Lita está extasiada.
-No se separen de nosotras -Michiru advierte. Varios hombres las observan como si fueran su cena.
Siguen a Haruka hasta la barra.
-Toro -Haruka saluda severa al cantinero.
-Kimosabi – El hombre moreno de enorme estatura y cuerpo de granito la observa muy serio antes de saltar sobre la barra y abrazarla -Granuja fugitiva. Me abandonaste por una carrera en la universidad.
Michiru ríe. No fue por una carrera sino por un hombre.
-¿Acaso conoces todos los bares del país? -Pregunta curiosa Serena.
-¿Y todos los tipos malos? -Mina.
-Solo los que mis padres y mi hermano censuraban -Responde divertida sin soltarse del gigante. -Conoce a mis amigas Serena, Minako y Lita. Ya conoces a Michiru.
-Soy Tamahome Gregg. -Hace una reverencia. Vuelve su atención a Haruka -Así que me dejaste y regresaste con tu novia -El hombre hace una reverencia burlona a Michiru. - Kaioh.
-Muy chistoso, Tamahome. -Replica la diseñadora -Deberías repetirlo cuando su marido haga su entrada triunfal por esa puerta. Seguro reirá contigo, más si siente celos de mí.
A Serena le extraña que Seiya no haya entrado aún. Se acerca a la puerta, siendo interceptada por un hombre de cabello platinado y ropa de cuero negro, haciéndola retroceder con sus amigas.
-¿Viniste con tu marido? -Pregunta el cantinero.
Haruka asiente.
-Espero que tus chicos se comporten. Seiya no tiene paciencia con los impertinentes.- Advierte,
-Lo mismo digo, Kimosabi. Mi nuevo portero fue luchador profesional.
Ella solo sonríe.
-Sirve bebida para todas. -Le ordena como si fuera la dueña del lugar.
El hombre evalúa a las mujeres.
-Para Tinkerbell -(Serena)- Prepararé una Michelada. -Cerveza con un poco de clamato, jugo de limón y salsa inglesa, en un vaso escarchado con sal y chile habanero en polvo. -Para fresita -(Mina) -Le viene bien un Bellini de fresa -Vino espumoso italiano con puré de fresa y un toque de brandy. -Para Bella sin bestia -Lita -Medias de seda, digna de su belleza exótica -Se trata de una mezcla de leche evaporada, ginebra y jarabe de granadina.
-Tienes un admirador, Kino -Se burla Michiru.
La otra se encoge de hombros sin dejar de inspeccionar cada centímetro del bar. Prueba el cóctel, sintiéndose satisfecha como las otras dos, por la elección del barman.
-Para ti Kaioh, un velo de novia -combina leche condensada con pequeñas cantidades de ginebra, vermouth, brandy y licor de naranja. -A ver si te decides por mí.
-No recojo lo que bota mi amiga -Acepta la bebida.
-Acepta, Mich. Tendrías licor gratis -Se burla Mina.
-Kimosabi fue mi muñeca. Contigo podría completar mi colección de barbies -Lujurioso observa su cuerpo.
-No me presiones, Tamahome. Tal vez acepte y arruine tu bar. -Bebe delicadamente el cóctel.
-Si mi gemelo no deja de ser un cerdo, abogaré por ti -Haruka promete observando insistente la puerta. Le pareció escuchar algo -Dame algo que me satisfaga el paladar.
-¿Preparada para mi nueva receta? -Pregunta misterioso.
Ella voltea a verlo.
-Acepto el reto. - dice sonriente.
Tamahome mezcla una medida de licor de miel, una medida de jugo natural de naranja, media medida de jarabe, dos toques de angostura y una medida del trago Michael Collins (que se prepara mezclando whisky, almíbar, jugo de limón y soda). Mueve con cuchara y sirve en un vaso corto.
-Aquí tienes un Frisky Whisky -Se lo ofrece. -Reservaré para tu marido un Lucky Devil -
Consiste en mezclar canela, azafrán, cardamomo miel y vodka. Se trata de una creación del Museo del Sexo de Nueva York ( según los bartenders, permite disfrutar para incontables horas de placer).
Haruka hace un brindis en el aire. Conoce el cóctel.
-Disfrutaré haciendo el amor sobre la Ducati de Haroto -Promete ella.
De pronto, la puerta principal se abre.
El hombre que abordó a Haruka afuera entra de espalda trastabillando antes de caer pesadamente. Las chicas gritan asustadas alejándose hacia el baño.
Haruka maldice, corre a la intemperie deteniéndose sorprendida.
-¿Qué diablos...? -Detrás de ella, Tamahome observa a cuatro motorizados anulados en el suelo.
-¿Y ahora qué hiciste? -Con las manos en jarra, Haruka regaña a su marido.
-¿Yo? -Indignado y apenas despeinado, Seiya patea al hombre más cercano antes de acercarse a su esposa -Estos tipejos me agredieron primero empujándome e impidiendo mi entrada.
-¿Y eso te daba luz verde para ser un bruto como tu madre?
-Ese, mi querido Tamahome, es el celoso esposo - guardián de tu ex -muñeca -Michiru informa al hombre.
-¿Quieres trabajar para mí? -Éste pregunta a Seiya -Evitarías que los indeseables entraran.
Seiya lo ignora. Molesto ingresa al bar.
-Necesito hielo -Pide masajeándose los nudillos.
-Dime que si y despido de inmediato al idiota ese -Tamahome señala al portero tirado en medio del salón.
-¿Aquí no atienden a los clientes?
Haruka conoce ese genio.
-Seiya Kou, éste es mi amigo Tamahome Gregg, dueño del lugar.
-¿Siempre recibe a sus clientes de manera grosera? -Pregunta el abogado.
-Humildemente pido disculpas. Lo que ingieran esta noche será por cuenta de la casa -Expresa calmado.
-¿Acaso pensaste que te íbamos a pagar? -Haruka pregunta sorprendida...
En la carretera, Darien conduce a velocidad extrema, produciéndole mareos a Yaten.
El peliplateado se sujeta fuertemente de la parte trasera de la moto temiendo salir disparado del asiento en algún momento.
Ha intentado pedirle en dos oportunidades hablarle para que baje la velocidad, pero el ruido del potente motor ahoga el sonido de su voz.
Por fin detectan luz en la próxima curva. Darien disminuye la velocidad. Levanta la visera de su casco, observando las motos aparcadas en la entrada.
-Maldición -Murmura. Va a acelerar nuevamente, pero se detiene. -Necesito estirar las piernas -Indica a su compañero.
-¡Alabado sea el creador! – Exclama el peliplateado. Le duele el trasero y la zona lumbar. Va a la parte trasera del centro nocturno para buscar un arbusto donde desahogarse, cuando reconoce la moto de Mina estacionada junto a otras cuatro al costado del local. Olvidando su necesidad regresa a encontrarse con Darien. -Están aquí.
Darien se tensa.
-¿Las viste?
Yaten niega con la cabeza.
-Sus motos están aparcadas allá -Señala con la mano.
Rápidamente se acerca a la puerta, deteniéndose inseguro.
Debe ser cuidadoso con Serena.
-No sé quien es el tipo, pero antes de que yo reaccionara ya me había tumbado e iba por mi compañero. Todo por culpa de Masaru. Tenía que gustarle su mujer.
Darien observa al hombre sentado junto a la puerta. Éste sostiene una bolsa de hielo en su cabeza mientras masajea su nuca.
-Afortunado él que tiene cinco mujeres hermosas y no las comparte -Se queja su acompañante.
Yaten empuja a Darien que sigue apostado en la entrada.
El olor a humo y licor lo envuelven de inmediato. Haciendo un gesto desagradable, camina mientras observa con ansiedad a su alrededor.
Gritos y vítores se escuchan delante del escenario desolado. Avanzando hacia esa dirección, descubre a su hermano de pie sobre una silla con una tabla en la mano. Gira la flecha de la tabla.
-Ake, mano derecha en el cuarto puesto del color verde. Y cuida de no tocar un cabello de Minako. -Advierte amenazante.
Abriéndose paso entre empujones, Yaten alcanza a ver lo que sucede.
Cinco mujeres e igual número de hombres juegan al twister. La posición de los cuerpos es precaria y su hermano es el árbitro.
-No respires en mi nuca -Espeta Lita al hombre apostado sobre ella sin tocarla.
-Estoy tentado a besarte -Responde divertido.
-Serena, -Seiya interviene - pie izquierdo en el quinto puesto del color azul.
-¡No soy la mujer elástica! -Jadea frustrada haciendo reír a los presentes.
Darien pierde el aliento al ver como la ropa se pega al trasero de Serena. Los silbidos de admiración y deseo no se hacen esperar. Apretando el puño se mantiene impávido hasta que la torpeza de Serena los hace caer a todos quedando ella debajo.
-Y es así como Serena arruina todos los juegos -Mina es la primera en salir de la malla. Se sorprende al ver a Yaten -¿Qué haces aquí? -Descubre a Darien ayudando a liberar a Serena -¿Y ese?
-¿Por qué no me dijiste que saldrías con la libertina? -Le reclama.
De inmediato Mina cambia la expresión. Apuntando su pecho con el índice, lo hace retroceder.
-En primer lugar, no eres juez para catalogarla así; en segundo, debería aprender a respetar a las mujeres, así que le pedirás disculpas porque si respetas a la bruja infernal de tu madre, también la respetarás a ella.
-Mina... -Una mesa a su espalda lo detiene.
-En tercer lugar, No te pareces a mi padre a quien por cierto no doy explicaciones y en quinto, no sueñes con cambiarme.
Desde su ubicación, Seiya celebra que Yaten haya sido puesto en su lugar.
-Te faltó el cuarto punto -La corrige.
-Cierto, el cuarto -Dice pensativa.
-Deja a tu idiota en paz y que beba hasta vomitar -Michiru los interrumpe entregándole al peliplateado una jarra de cerveza -Hasta la última gota. Es noche sobredosis etílica.
Serena se ha dejado llevar a una mesa. Quedó impactada al verlo en ese lugar.
-No pongas esa expresión, Serena. No vine a sabotear tu noche.
-¿A qué viniste entonces, primito?
Darien voltea viendo a Michiru de pie a su lado. Haruka se acerca con Seiya y Tamahome.
-Tráeles un Martini Vainilla Honey a Darien y un Perséfone para Serena.
El barman la observa como si hubiera enloquecido.
-¿Estás segura? -Susurra.
-Segurísima. -Mueve los labios.
-Recuerda lo que sucedió aquella vez que lo ingerimos.
Haruka agradece que Seiya se haya distraído con Yaten.
-Por eso se los recomiendo. Son efectivos -Comenta maliciosa. -Sírvele lo mismo a los idiotas esos - Señala a Mina y Yaten -¿Sigues alojando viajeros en la parte de atrás?
Tamahome aspira una bocanada de aire asintiendo.
-Daré la orden para que preparen las habitaciones. Pero si va a correr sangre, que sea la tuya -Se aleja contrariado.
Haruka sonríe.
Ya es hora de que Serena despierte su sexualidad y que Mina aprenda a someter al imbécil de su cuñado.
Los cócteles que pidió son afrodisíacos...
