-¿Reconoces esa reacción?
Haruka voltea hacia el lugar que Tamahome señala.
Darien se abanica el rostro con la mano moviéndose incómodo en el asiento, Serena ha descendido la cremallera de su traje unos centímetros hasta el valle entre sus senos.
-Comienza a sutir efecto. -Afirma ella.
Lita y Michiru se han puesto de acuerdo para entretener a Seiya en una mesa de billar, permitiéndole a la rubia jugar al experimento con las dos parejas.
-¿Por qué haces esto? -El cantinero le sirve agua con gas.
-¿Ves a ese estúpido? -Apunta a la primera pareja -Fue mi primer amante. Un egocéntrico que pensaba que el mundo giraba a su alrededor. Algo ha cambiado en él y es por esa niña.
-¿Qué siente ella por ese hombre?
-¿Qué ves en su mirada?
-Tamahome contempla a Serena. La chica observa de reojo a Darien desviando la mirada cuando él hace lo propio.
-El mismo amor que muestras cuando ves a tu matón. -Responde divertido.
-No lo llames así. -le recrimina -Te dije que Seiya sabe defenderse, proviene de un barrio popular y cuando lo conocí era vigilante de una discoteca.
-Lo que tus padres soñaban para ti -Tamahome ironiza.
-Cierra la boca y sirve otra ronda para nuestros conejillos de indias. Michiru me contó que Darien arruinó aparatosamente su relación con Serena. A pesar de tener poco tiempo conociéndola, sé que ella no será feliz lejos de él.
Tamahome prepara los cócteles.
-¿Y con respecto a la otra pareja? -Mueve la cabeza en dirección de Mina y Yaten.
Ella ha olvidado el enojo, arrastrando al peliplateado al centro de la pista. Ambos bailan muy juntos con sus frentes unidas a pesar de que la música es movida y estridente. La rubia acaricia el cabello plateado, él sonríe tontamente.
-Él es hermano de Seiya. Un verdadero patán que engatusó a la hija de los Aino. Quiero que ella lo haga comer m...
-Deja las groserías. -Entrecierra los ojos analizando lo que acaba de escuchar. -¿Esa belleza es la heredera de dos poderosos empresarios?
-Y la tienes en tu bar de mala muerte.
-¡Ey! -Se queja Tamahome -Más respeto para mi negocio.
La risa de Haruka llama la atención de Seiya. Éste se tranquiliza el ver a su mujer hacer la función de servir mesas.
-Si Haruka quiere jugar a la mesera hoy, no deberías oponerte -Lita le dice.
-Tal vez te dé su numero y esta noche corones -Se burla Michiru.
En la mesa, Darien se siente sofocado.
Necesita ir al baño, pero no se atreve a incorporarse y mostrar el bulto de la entrepierna. Serena no lo entendería.
-Hace calor -Murmura ella deseando quitarse el traje. Desciende la cremallera un poco más.
Darien observa fijamente su piel blanca sintiendo que la temperatura de su cuerpo de torna febril.
-Serena... -No reconoce su voz.
La rubia dirige su mirada de la pista a él. Traga en seco al ver sus ojos dilatados fijos en su escote.
Rápidamente ella sube la cremallera.
-Necesito aire fresco.
-Lo que necesitas es un trago -Haruka planta frente a ella el Perséfone. -Aquí está el tuyo -Le entrega el martini a Darien. Toma los vasos vacíos colocándolos en la bandeja.
-¿Encontraste empleo? -Pregunta Serena.
-Solo por esta noche. -Guiña un ojo -Y espero buenas propinas -Se aleja sonriente hacia la pareja de la pista.
-¿Cómo la estás pasando? -Darien le pregunta viéndola jugar con una servilleta.
-Bien.
-¿Pero?
Serena bebe un trago de su bebida.
-Estoy...
-Hola -Lita se acomoda entre ellos. Michiru la envió a molestar -¿Estás más tranquila? - Pregunta a Serena -Estaba pensando en cómo puedes meterte "nuevamente" en la cama con Diamante y no lastimarlo. Si quieres saberlo, avísame -Se retira en dirección a la diseñadora.
Darien pestañea varias veces. Aprieta la mandíbula hasta que las encías le duelen. Serena se ruboriza intensamente desviando el rostro.
Contando hasta diez, Darien eleva su vaso bebiendo grandes sorbos. Desata un botón de su camisa. La chaqueta está en el espaldar de su silla.
-¿Diamante es tu compañero de trabajo? -Pregunta inexpresivo.
-Es mi pareja en la telenovela -Afirma.
Darien espera que ella agregue algo más. Sin embargo, Serena se mantiene silenciosa bebiendo de su vaso.
-Mamá siempre te envía saludos. No sé si sabes que la próxima semana tendrá su último careo con papá antes del divorcio.
Serena lo observa. Esperaba una estúpida escena de celos, no que él tomara la noticia como si nada.
-Me... me alegro por ella.
La melodía cambia a blues.
-¿Quieres bailar? -Darien extiende la mano hacia ella que acepta en el acto.
Lita y Michiru los observan.
-Me parece que tu primo no escuchó mi comentario.
-O de veras está mejorando su actitud -Contempla pensativa a la pareja. Serena se acomoda entre sus brazos. -Deseo, por el bien de Serena y tía Yoko que así sea.
Darien abraza suavemente a Serena. El calor de su cuerpo lo altera. Intenta pensar en algo que lo distraiga, pero el aroma de la rubia lo marea. Gime cuando ella se pega más a su cuerpo.
-Te he extrañado -Dice besando su cabello.
Ella eleva el rostro ofreciéndole los labios.
La pareja junto a ellos ha estado besándose durante largo rato.
-¿Ya me perdonaste por elevarte la voz? -Yaten pregunta besando su cuello.
Mina pierde el aliento.
-Por... favor -Tartamudea. -No hagas eso.
El calor de su cuerpo se aloja en sus senos y la parte baja del vientre. Esas sensaciones la tienen temblorosa.
Por su parte, Serena se ruboriza al sentir algo a la altura de su estómago. Pero en lugar de apartarse, se aprieta más contra Darien.
Los niveles de ansiedad de Darien se disparan.
-Vamos afuera, necesito tomar aire. -Teme propasarse y provocar que ella se aleje de él.
-Está bien -Consiente Serena.
Salen a la noche fresca. La luna llena ilumina de forma etérea todo alrededor de ellos.
Serena aspira aire sosteniéndolo en sus pulmones, esperando así poder retomar el control de sus inestables nervios. Es la primera vez que su cuerpo reacciona por una simple mirada de Darien. Tiene la necesidad de que él sea atrevido con ella.
Da un respingo cuando siente la mano masculina en la base de su espina dorsal.
-Relájate, no te morderé -Darien susurra.
Sus palabras le producen una inexplicable decepción, ya que el roce de su mano despierta a la Serena sensual. Quiere que deje de tocarla, pero mayor es su deseo de que continúe. Confundida por sus pensamientos, se aleja de él, cruza la calle para ocupar una de las bancas del otro lado de la carretera. Se percata que Darien ingresa nuevamente al bar.
-Gracias al cielo – Murmura aliviada.
Necesita tiempo para relajarse y enfriarse. La tela del brassier lastima sus erectos pezones, por lo que baja la cremallera del traje para liberar su pecho.
Cierra los ojos y piensa en Hanasaki y su técnica de relajación.
-Aquí tienes -La voz de Darien la sobresalta -Haruka te envía esto. -Le ofrece una copa de Tequila Sunrise (para desinhibirla, y poner sus sentidos alerta )-No, por favor -Suplica cuando ella hace el intento de cubrirse.
Obediente, Serena acepta la copa bebiéndola rápidamente.
Ambos sienten como si estuvieran solos en el mundo.
El ángel travieso de Serena le dice que no deje pasar la oportunidad. Darien es alto, fuerte, con un cuerpo formidable. La perfección masculina y ella lo ama.
Tal vez no vuelva con él, tal vez y solo tal vez pueda dejar sus prejuicios y abandonarse en sus brazos. Que él queme su ser con la potencia de su virilidad. Su cuerpo parece tener voluntad propia esa noche y ella decidió permitírselo.
Colocando la copa a un lado, se levanta desnudando sus hombros y brazos elevando la mirada para conocer su reacción.
-No me hagas esto, Serena. Prometí respetarte -Suplica Darien acomodándole la ropa. -Prometí respetarte.
-¿Acaso no me deseas? -Pregunta insegura.
Con toda mi alma -El pantalón ajustado le produce dolor en la entrepierna -Te amo, Serena. Tu cuerpo de mujer, tu inocencia de niña, tu alma pura.. -Susurra.
-Demuéstramelo -Lo reta.
Tenso por su propuesta, Darien se sienta en la banca. La atrae, sentándola en sus piernas. Acaricia la mejilla y cuello con la palma de su mano antes de apoderarse de su boca.
Serena abre los labios, permitiéndole invadirla con su lengua.
Sus besos son más exigentes de lo que ella recuerda. Las sensaciones viajan por su cuerpo hasta apoderarse de sus senos y el vientre bajo.
Darien se separa un instante.
-Te arrepentirás mañana -Con una voz que no reconoce como suya, le advierte.
Ella vuelve a besarlo.
-¿Lo harás tú? -Pregunta ronca.
-Nunca -Asegura.
Serena sonríe lentamente.
-Yo tampoco me arrepentiré. -Darien vuelve a besarla cubriendo un seno con su palma. Serena jadea. Nerviosa por lo que acaba de sentir, se levanta de un salto -Vamos a bailar.
-Ya estás arrepentida -Lamenta Darien.
-Estamos al aire libre, ¿Cómo...?
-Tienes razón. -Incorporándose, le sube la cremallera.
Regresan al interior del bar, más clientes se han sumado. El grupo de Heavy metal ha reanudado su repertorio de gritos y alaridos.
-¿Estás seguro de que las medidas son las correctas? -Haruka pregunta a Tamahome, mirando especulativa a la pareja que acaba de entrar.
-¿Eres tú o soy yo el barman? -Pregunta ofendido. -Que hayamos aprovechado aquella vez una de las mesas, no significa que ellos lo hagan.
-Tienes razón -Se muerde las uñas. Sabe que Serena es virgen.
-Dejemos que los acontecimientos sigan su curso -Propone Tamahome. Prepara el Lucky Devil -¿Lo probamos nosotros?
-Dame eso, es para Seiya -Odiosa le arrebata el trago -Que hayamos sido no significa que seremos -Con un puchero se aleja.
-Tú te lo pierdes, nena -dice a su espalda. Sabe que Haruka odia el apelativo.
Ella se gira para hacerle un gesto soez.
Riendo divertido, el cantinero lava unos vasos, procediendo a secarlos.
-Perdone...
Levanta la mirada, encontrando a Yaten ruborizado y nervioso.
Sonriente y sin mediar una palabra le entrega la llave.
-Subiendo las escaleras, puerta cinco.
-Gracias.
Observa como él hace una seña a Mina. La chica, mirando a todos lados camina disimuladamente hacia el fondo antes de correr escaleras arriba.
Divertido, Tamahome hace un gesto a Darien. El moreno se acerca.
-Tu novia parece ebria. -Le entrega una llave -Llévala arriba para que se recueste un rato.
Darien observa la llave como si hubiera descubierto el arca perdida...