Desde su mesa, Darien sigue los pasos de Serena. Ella se mantiene en el centro de la pista de baile sin separarse de Kenji.
Observa como Mina, bailando con Hanasaki se acerca a su amiga exigiéndole ver sus manos.
Decepcionada se gira hacia las otras tres chicas, negando con la cabeza mientras se aleja dejando a padre e hija bailando la nueva melodía. Las amigas se miran confundidas.
Por otro lado, Hanasaki mantiene vigilada a Michiru. La diseñadora no ha ingerido una gota de licor esa noche llevándolo a la misma errónea conclusión. No se le nota su embarazo, pero al parecer es normal. Leyó que la mayoría de primerizas no desarrollan su tripita hasta la mitad del segundo trimestre.
Darien aprieta fuertemente el anillo. Con la horrible sensación de haberse equivocado con Serena, se levanta dirigiéndose hacia la autora de la cotilla en el momento que se separa del coreógrafo.
-¿Bailas? –Le pregunta a la rubia, que sorprendida se gira a verlo con desconfianza.
-¿Por qué?
El moreno la observa con frialdad.
-Tú si puedes decirme lo que hay entre Serena y ese actor de quinta.
-Pregúntale a ella. Espero de todo corazón que se hayan enamorado y decidan casarse –Suelta venenosa.
Darien cierra un instante los ojos. Al abrirlos nuevamente es humildad lo que reflejan.
-Por favor –Le suplica –Dime la verdad, ¿Ellos tienen una relación?
Mina desearía mentirle, pero no sería justo para Serena cuya inocencia es incuestionable. Sigue sin entender por qué su amiga continúa amando a Darien.
Derrotada, niega con la cabeza.
-Su relación es estrictamente profesional.
-¿Y esa historia de besos y cama?
Mina suspira. Busca al platinado con la vista, éste toma el lugar de Kenji, bailando con Serena.
-Solo trabajo. El capítulo final terminará con ellos viviendo felices para siempre. –Indica seca. –No voy a negar que Serena le atrae, como a otros hombres que ruegan por su atención. Pero a ella no le interesa ningún hombre salvo el infiel malintencionado –Lo mira de pies a cabeza – ¿Cómo puedes dormir tranquilo con todo lo que le has hecho? –Le pregunta antes de alejarse.
Darien siente nuevamente el peso de la culpa. ¿Cuándo aprenderá que Serena no es como otras mujeres? La contempla bailar con Diamante, le parece que el platinado está muy cerca de ella hablándole al oído.
La música termina. Serena se separa inmediatamente de él.
Los danzantes aplauden a la orquesta observando a Micaela acercarse al micrófono.
-¿Están disfrutando de la noche?
-¡Si!
-Bien, porque en este momento haremos una pausa para cenar. Les agrademos que se ubiquen en sus lugares.
Darien mantiene su atención fija en Serena.
Respira tranquilo al descubrir que Diamante no ocupará la misma mesa. Ese privilegio lo ostenta Malachite.
Se dirige a su mesa.
-¿Tienes un gas atravesado? -Yoko le pregunta al sentarse a su lado.
-Mamá -Protesta exasperado.
-Es que tienes una expresión tan funesta. Y mira como te ensuciaste -Saca su pañuelo, limpiándole el rostro y el pecho con rastros de fresa y chocolate.
-¿Quieres dejar de hacer eso? -Intenta evadirla.
-Sigue arrojándote la comida a la ropa y tendré que comparte baberos. Qué vergüenza con Serena, espero que no te haya visto así.
Su hijo se mantiene silencioso, teme que Yoko le grite si le confiesa que volvió a arruinarlo todo.
-¿Qué servirán de comida? -Michiru se sienta en la mesa.
-Es de mala educación preguntar eso –Yoko la amonesta. –Agradece y come.
-Si, tía Yoko –Prefiere llevarle la corriente..
Haruka ocupa su lugar seguida de Seiya.
-Sigue molestando y me comportaré como tu madre –Lo amenaza.
-Perdónalo ya, querida –Michiru le recomienda –El pobrecito parece un perrito faldero.
-¿Por qué estás enojada con el abogado? –Inquiere Yoko.
-No es de nuestra incumbencia –Darien le advierte sin mirar a Seiya.
Éste se mueve incómodo en la silla.
-Cometí una equivocación…
-¿Es su cliente? –Yoko continúa interrogándolo.
-Mamá –Darien toca su mano.
-Peor, es su esposa –Michiru le informa divertida.
Va a tomar la copa que le ofrece el camarero, pero Hanasaki se lo impide.
-Necesito hablar contigo -Expresa tenso. -En privado.
Haruka voltea a verlo.
-¿No estas con el enemigo? –Señala hacia Jean Paul, que ha descubierto a Mina con su vestido.
Hanasaki la observa un segundo, luego vuelve su atención a la diseñadora.
-Kaioh…
-La próxima vez que me invites a algo, recordaré negarme. –Kaname rezonga, sentándose junto a ella. –Todo sea por Serena. Pero esta tan ocupada con todos esos tipejos que no me ha dado la oportunidad de bailar con ella.
Michiru lo observa detenidamente.
-¿Tienes permitido bailar? ¿No es tentar a la carne?
Darien se interesa en sus primos.
Kaname está volteado mirando en dirección a la mesa de Serena.
-Debería estar sentado con ella, no aquí. –Advierte que la mujer que ocupa sus pensamientos se incorpora, interponiéndose entre el hombre histérico y Mina.
-Sigue quejándote y de inmediato te enviaré de regreso a Canadá–Michiru rezonga. Coloca la servilleta en la mesa –Ese imitador de mujeres ya me cansó.
Hanasaki toca su hombro.
-Me haré cargo. Luego hablaremos –Se aleja.
Haruka lo sigue con la mirada.
-¿Vas a decirme qué sucede entre ese hombre y tú?
-¿Es tu novio? – Pregunta Yoko.
Michiru ríe de mala gana.
-Mi género no entra en su menú…
- No creo que mi hermano se sienta muy feliz si se entera que tonteas con ese –Haruka se siente posesiva.
-¡Primero lesbiana que emparentarme con tu mala copia barata!
-¡Cuida tus palabras o te daré una tunda! –Yoko la amenaza.
-"Debiste hacerlo hace mucho tiempo" –Su hijo piensa.
-Luego de que le des un buen golpe en la cabeza a Darien, -Michiru lo señala - aceptaré tu reprimenda.
-Si no se reconcilia con Serena, ten por seguro de que lo haré.
-¡Ey! –Gruñe éste.
Sin poderlo evitar, Kaname y Seiya ríen. Haruka patea a su esposo por debajo de la mesa, recibiendo una severa mirada por parte de éste.
-Haroto y Michiru están enamorados desde hace años pero son muy orgullosos para reconocerlo. –La rubia, ignorando la mirada, explica a Yoko.
-Tu hermano es un tarado –Ataca Michiru.
-Eso es cierto –Murmura Seiya.
-No lo negaré, -Haruka indica volteando a ver la mesa uno. -mi hermano es un verdadero idiota. Pero, ¿Qué hombre no es infantil, egoísta y mandamás? Siempre, siempre quieren ser escuchados y que su palabra se cumpla. Como ese patán, se cree lo mejor de la vida y no es más que una niña llorosa –Señala a Jean Paul. –Vamos, Michiru, es hora de ponerlo en su lugar.
-¿Si? –Pregunta la diseñadora emocionada. –No estoy vestida para pelear.
-¿Qué van a hacer? -Yoko les pregunta, siendo ignorada.
Las mujeres se levantan, avanzando hacia la mesa uno.
Darien y Seiya cruzan las miradas y las siguen. No hay duda que los hombres son verdaderos cotillas…
.-
8:30 A.M.
-Ya terminamos de grabar, no tenemos clases y me despiertas antes de las ocho, cuando nos dormimos a las cinco menos cuarto. –Protesta Mina abordando el auto de Serena.
-Dormiremos después de conocer en qué lío me has metido. –Murmura Serena encendiendo el motor.
Mina la observa pasmada.
-¿Yo? –Pregunta ofendida –Fueron mi adorado profesor, Michiru y su novia las que tomaron a Jean por el cuello y lo echaron de la fiesta.
-En parte fue tu culpa por haberle robado el vestido de su próxima colección. –No menciona la intervención de Darien y el esposo de Haruka. -La oportuna aparición de Haruka y Michiru y la conciliación por parte de Hanasaki, lograron hacer que el histérico no te golpeara. Y repite lo de novias la próxima vez que las veas.
Mina niega con la cabeza.
-Valoro mi vida.
-¿De veras? –Pregunta escéptica.
-Necesito dormir. -Cierra los ojos recordando la noche anterior.
Jean Paul casi provocó la culminación de la fiesta. Seiya y Darien amenazaron a Jean Paul con una demanda, ese fue en realidad lo que le bajó el deseo de hacer una escena.
-Debes ir a pedirle disculpas a Jean Paul…
-Con lo que hice, se dará por bien pagado.
Serena deja de ver la carretera por un instante.
-¿Qué hiciste ahora? –Pregunta con un nudo en el estómago.
Algunas veces, las decisiones de Mina la atemorizan.
Su amiga busca algo en su teléfono.
-Antes de la fiesta, concedí una entrevista al Tokio Shimbun. Me tomaron tres fotografías con el traje del desconsiderado Jean Paul, resaltando que "es un abre boca de la próxima colección, la cual estará llena de sorpresas". –Lee la pantalla. Una llamada interrumpe su lectura. –Es el desconsiderado. Justo a tiempo. -Serena continúa la marcha, sin perderse el tono de voz ofendido y luego la risa complaciente de Mina. –Si, tontito, te perdono. Aunque a quien deberías pedir perdón de rodillas es a Serena y sus padres…
Suspirando, Serena ingresa a un amplio estacionamiento.
Un empleado sale de la caseta de vigilancia. Al ver a Mina entretenida en el teléfono, autoriza la entrada del vehículo.
Dejando a Mina y su interesante monólogo en el auto, Serena se dirige al interior de la enorme fábrica. Varias veces ha acompañado a su amiga a lo que ahora es de su propiedad.
No tiene ninguna idea de qué hacer con la fábrica. Hasta ahora no ha sido buena administradora, no tiene capacidad de mando y liderazgo, pero son muchas las personas que dependen de ella.
Varios empleados detienen sus labores para contemplar a la chica que protagoniza los titulares del día. Serena no tiene la costumbre de leer la prensa, tampoco ve las noticias por televisión, por lo que no entiende la razón del interés de los empleados.
-Señorita Serena. –Una morena muy elegante, de aproximadamente cuarenta años se acerca. - mi nombre es Moira Kimishi, asistente del señor Miyake. -Hace una respetuosa reverencia. –Él la ha visto desde la ventana. Estoy comisionada para escoltarla hasta la presidencia. Sígame.
Atemorizada por la eficiencia de la asistente, la rubia la sigue en silencio.
-Jefecita –Tan pronto las puertas del ascensor se abren en el último piso, Serena es abordada por Miyake. –Hoy amaneció mas hermosa que una rosa. –Toma su mano, besándola.
-Gracias –Expresa tímida.
-¿A qué debemos el placer de tan magnífica visita?
Serena retira la mano aún atrapada entre las de Miyake.
-Vine a ocupar mi puesto en la fábrica. Quiero aprender todo lo referente a ella, conocer su rentabilidad y si los obreros y personal administrativo se sienten satisfechos…
-Estaré feliz de ayudarla en todo. –Murmura galante. –Sígame a su oficina. Llamaremos a una asamblea para que la conozcan.
Moira se retira rápidamente, regresando con una bandeja con tetera, tazas y bocadillos.
Veinte minutos más tarde, Mina se detiene en la puerta abierta del despacho. Contempla a Serena. La rubia está concentrada en los documentos que Miyake le muestra, frunciendo el ceño ante las cosas que no entiende y haciendo las preguntas correctas. Sonriendo, se retira al dormir a la oficina de Miyake.
Sabía que Serena no la defraudaría. Su amiga es perezosa y llorona, pero esta lejos de ser torpe y sabe afrontar los retos con pasión y valor…
En la presidencia de Arquitectos Aoyama, Darien contempla el cielo desde los amplios ventanales.
Tan pronto amaneció, Darien fue a la empresa que ahora debe manejar.
A petición de Yoko, se retiraron después de cenar llevando con ellos a Michiru para que no creara otro inconveniente en la fiesta.
Sigue lamentando haberse comportado ruin con Serena después de lograr la hazaña de recuperarla. Tal vez sea hora de darle tiempo. Después de todo, eso era lo que él deseaba a principios de año. Como dijo Andrew, un duende irlandés lo escuchó, concediéndole el deseo que ahora lo ahoga.
Girando la silla, observa la fotografía de su escritorio. Darien aprieta el lápiz que sujeta, rompiéndolo en dos trozos.
-Siempre estuve equivocado. –Le dice a la imagen de una Serena con peinado odango y uniforme de preparatoria. Sus mejillas aún mostraban la llenura inocente edad de diecisiete años - No te merezco.
Mina tiene razón. En su soberbia, Darien le fue infiel a la mujer que lo ha amado sin restricciones. Irrespetó su relación.
-"Temía que supieran que salgo con alguien que es aburrido hasta el bostezo". -Explicó Serena una vez.
-Es cierto. -Él es una persona aburrida que quería ahogar el espíritu libre y soñador de esa pequeña y sorprendente rubia que lo observa desde la imagen congelada.
Cuatro años.
Cuatro años siendo novios y desconocía los talentos de Serena. ¿Qué clase de hombre era él?
-"Eres igual a tu padre" –Gritó Andrew en el teatro la noche del debut artístico de Serena.
-Tenía razón. Soy como mi padre, tal vez peor que él. –Murmura pensando en Mamoru. Tocan a la puerta. –Adelante.
-Buenos días, señor Chiba. –La secretaria temporal enviada por una agencia de empleo, morena alta de treinta años, entra al despacho con una bandeja que contiene una taza y varios diarios impresos –El abogado Seiya Kou está afuera…
-Hágalo pasar –Acepta el café –Llame a Andrew Furuhata. Que se presente a primera hora para una entrevista de trabajo –Necesita a su amigo cuidándole la espalda contra su padre y alguno de sus secuaces –No me pase llamadas, solo mi madre puede interrumpir.
-Si, señor Chiba.
-Encárguese de las correspondencias y correos. Si hay una emergencia, no dude en avisarme. Avise a seguridad que no deben entrar al edificio mi padre o los empleados despedidos. -Expresa mientras ella toma nota -Si se hace la hora del almuerzo y no hemos abandonado la oficina, encargue comida al restaurante Tsukino's.
-¿Alguna sugerencia?
-Jiaozi o tallarines al pesto. Que el abogado le dicte lo que desea. -De pronto, recuerda algo -Llame a la señorita Sarah. Dígale que mamá espera cuidar de mi hijo hoy.
-Si, señor Chiba.
-Que la floristería envíe un ramo de rosas rojas a la casa Tsukino -Anota la dirección en un papel.
-¿La actriz? -Darien la observa interrogante – Todos los diarios hablan de ella. -Señala la hilera junto al café.
Asintiendo, Darien toma el primero.
-Llame al abogado -Indica antes de desconectarse del mundo.
Serena está en primera plana, ataviada con el vestido de Michiru.
-"Nueva promesa de la actuación" -Es el titular que acompaña esa y otras imágenes.
Busca en las páginas internas más información. La novela se transmitirá a las nueve de la noche. Varias fotografías de Serena y Mina uniformadas, Diamante y Malachite como maestros describen los personajes. Michiru y Jean Paul también se ven retratados junto a los vestidos que usaron las chicas.
Seiya entra silencioso a la oficina, advirtiendo que Darien tiene enterrado el rostro en el diario. Sonríe unos instantes. Ya leyó el rotativo muy temprano en la mañana antes de que su padre se encerrara en el baño.
-Buenos días.
-Ahora no -Responde Darien. -Siéntate en silencio.
-También puedo reunirme con...
Levantando la cabeza, Darien lo observa de mala gana
-¿Estas apurado? Pregunta impaciente -Ve a robarle las llaves a quien sea y luego regresa.
Suspirando, Seiya se sienta lo más alejado de él. Por lo visto, Darien sigue resentido con lo sucedido en el bar de motorizados.
Los días del verano pasan rápidamente. Para lamento de Mina, Serena se dedica a la fábrica cinco horas al día, otras tres las usa para tomar un curso de oficina y el resto en el teatro con los ensayos de Dirty Dancing donde hará pareja protagónica con Itachi Mizuno, dejando los fines de semana para salir a distraerse.
Los periodistas han descubierto su dirección, acosándolas por las mañanas y las noches. Muchos ramos de flores y obsequios para ambas también llegan a todas horas enojando al abuelo y Kenji. Éste último, se siente satisfecho por el aumento de clientes a su establecimiento. Las paredes del mismo tienen enormes afiches donde él posa junto a los actores de la novela del momento. Colocó también una pantalla plasma para que los visitantes nocturnos vean el capítulo del día.
Mientras el noviazgo de Mina y Yaten ha prosperado (pese a que ella se niega ir a conocer a la familia), Serena ha tenido citas casuales con Kaname y Diamante.
A pesar de que el actor le ha pedido ser su novio, la rubia lo ignora. Su corazón aún sangra por Darien, pero se niega a verlo.
Éste último se ha mantenido ocupado en la empresa de arquitectos regresando por las noches a tiempo para seguir la telenovela, teniendo que soportar los besos y abrazos de la rubia con Diamante y Malachite, mientras Yoko expresa emocionada su envidia por ello.
Se sorprendió cuando Andrew declinó su oferta de empleo porque no puede traicionar su lealtad a Serena. Seguirá trabajando para ella hasta que la chica tenga pleno conocimiento de su fábrica y se transforme en una fiera para negocios, clientes y anunciantes.
Por otra parte, Seiya se reconcilió con Haruka. Ambos trabajan en el bufete de abogados Tenoh. Compraron un apartamento en una de las ciudades dormitorios, A petición de Michiru, contrataron a Sarah para que cuide de Rukis y haga las labores domésticas. Mamoru está más tiempo con Yoko y Soishi.
Luego del fallo del divorcio, el crítico de la moda pudo acercarse a la la madre de Darien. Para felicidad de ambos, el joven le dio permiso para cortejarla.
Darien y Yoko se cambiaron de residencia, pusieron en renta el apartamento donde fueron infelices y menospreciados, adquiriendo un lujoso penthouse en un edificio diseñado y construido por la constructora Aoyama y Chiba, como Yoko decidió nombrar su propiedad.
Michiru rió durante semanas por la suposición de Hanasaki sobre estar embarazada de él. Con respecto a Haroto, ya recuperado regresó a Europa a cumplir unos compromisos con su escudería, prometiéndole a su hermana que volverá para convencer a Michiru de que le dé una oportunidad.
Andrew y Lita no las han tenido todas con ellos. Primero, los compromisos profesionales como modelo que han tenido a la joven viajando al continente americano y europeo, luego, Andrew descubre que su amigo Masato Sanjoin corteja a la castaña y la familia de éste es muy amiga de los Kino.
Taiki y Amy decidieron vivir juntos y rentar el apartamento de Darien, algo que no le hizo ninguna gracia a Ayame.
Ahora está terminando el verano, todos esperan las fiestas para recibir el otoño y regresar a la universidad
El más afanoso es Darien, se muere por reencontrarse con Serena...
