-Buenos días, Mica -Mina atiende su teléfono, observando al peliplateado dormido al pie de la cama.
La noche anterior le hizo ver que no perdona tan fácilmente las afrentas, cuando al regresar a la habitación, sin mirarlo a los ojos, ella llamó al servicio exigiendo una almohada y edredón extra.
Yaten, que se había ido a dar una ducha, salió feliz y a la expectativa de una noche apasionada, encontrándose con que Mina le había hecho una "cama" en el suelo.
-Bonita...
-¿Pensaste que olvidé todo? -Le preguntó con los brazos en jarra -Para tu información, hijo de tu madre, no olvido fácilmente una afrenta.
-Pero si solo comenté que...
-Corrección, me gritaste al rostro: "el tipo te mete la lengua hasta la garganta". Eso fue después de hacerme callar y antes de decirme que sientes que te pesan los cuernos.
Yaten gimió. Él había lo olvidado, pero por lo visto, Mina tienen memoria de elefante.
-¿Cómo querías que me sintiera al ver que otro idiota te besa?
La chica arqueó una ceja.
-Ha hablado el idiota número uno. -Metiéndose a la cama, observó amenazante a su novio.
-Si no quieres dormir en una plaza, te recomiendo que aceptes eso -Señaló el suelo.
-Bonita...
-Buenas noches, y apaga la luz -Le dio la espalda.
-Bonita...
-Shhhh.
-No es justo... -Una almohada arrojada a su cabeza lo obligó a guardar silencio. -(Critica a mi madre y es peor que ella) -Pensó molesto.
Yaten no tuvo otra que dormir en el suelo. O lo intentó. Despertaba a cada hora incómodo y dolorido. Antes del alba pudo conciliar un sueño más profundo.
Esa mañana, la rubia parece "normal".
-No, Micaela. No estamos en Tokio.
-"¿Dónde se encuentran? Serena no responde a su teléfono y su madre no quiso soltar prenda".
-Nos estamos relajando antes de enfrentarnos nuevamente a tus gritos y el del resto de profesores.
-Un importante cantante latino acaba de arribar al país, desea tener adeptos aquí y adivina, quiere conocer al elenco de la telenovela que hizo furor en América, es decir, ustedes, naricita respingada de Black y el mentecato (Malachite).
-Ni que fuera Gabriel, mi amor inmortal. -Responde en inglés, desconociendo que Yaten entiende el idioma.
- "El mismo".
-¿Qué? -Se sienta de un impulso. -¿Gabriel está en Japón?
-"Como lo oyes. ¿Ahora si me dirás dónde están enconchadas?" -Su voz se torna impaciente.
-Vinimos a Kamakura para el festival de Yabusame. Le diré a Serena...
-"Haremos algo, serviré de guía turística y llevaré al bomboncito a conocer una de nuestras tradiciones. Te llamaré nuevamente en cuanto lleguemos".
-¡Oh, si! -Gime ignorando que Yaten está despierto escuchando su parte del diálogo - Tráelo para mostrarle todas las bondades de la mujer...
- "Te comportarás como una niña buena y no nos avergonzarás".
-Me ofende tu actitud, Micaela -Simula molestia. -Soy muy bien portada.
Yaten enarca una ceja.
-¿De veras? -Piensa.
-"Acicálense y esperen mi llamada. Ah, revisa el nombre de Serena en you tube".
-A la orden capitán. -Mina salta de la cama. -Tu boca, boca. esa boca me tiene hasta el cuello, esa boca me dice mi cielo me hace bailar, me hace la boca un mar esa boca tan boca, esa loca esa boca me induce en su magia esa boca me baña en su savia y no hay en mi boca otra boca tan boca, tan loca, tan ella, tan toda, como ella no hay -Entra al tocador cantando y bailando cerrando la puerta con el pie, olvidando la última sugerencia.
-¿Será así todas las mañanas? -Pregunta el peliplateado escuchándola cantar. Sentándose, gime por el dolor de espalda -Debo recordar medir mis palabras.
.-
Darien pide servicio de desayuno a la habitación. Despertó temprano sorprendiéndose de encontrar a Serena con su pijama puesta.
Mamoru despertó y corrió al encuentro de su padre.
-Papá, papá. Vamos a ver a los caballos.
-Buenos días, hijo. Tenemos que esperar que Serena despierte.
El niño se asoma a la puerta.
-Serena, ¿No quieres ver los caballos? -Llama en voz alta.
La rubia se mueve perezosa en la cama.
-Mamoru, -Darien lo lleva al salón -te pedí que no la despertaras.
-No, me dijiste que estaba dormida. -Se defiende.
Serena escucha la platica de padre e hijo. Sonríe al recordar la noche anterior. La segunda vez que hicieron el amor fue lenta, suave, conociendo sus puntos vulnerables, sus cosquillas, sus placeres.
-A esto se refería Haruka cuando me aconsejó que solo el hombre que amo tiene el boleto para llevarme a las estrellas -Piensa.
Despertó en la madrugada con frío y con la incomodidad de estar desnuda en la cama, por lo que se levantó a buscar su pijama sin molestar a Darien.
Siente un beso en la frente.
-Ya sé que estás despierta, tu sonrisa te delata -Darien murmura suavemente a su oído.
-Buenos días -Frena el deseo de abrazarlo.
-Serena, párate -Mamoru mueve su hombro. Ella gira el rostro para verlo de pie junto a ella. -Los caballos nos esperan.
-Ya me levanto. Pide algo de comer.
-Ya lo hice, -Darien comenta. -¿Te arrepientes? -Pregunta nervioso.
-Solo si no hablas con mis padres.
-Ya pensé invitarlos a cenar en terreno neutral. Mamá puede ayudarme a planificarlo y escoger el restaurante.
-Papá se sentirá ofendido si no comemos...
-Tu padre tiene cuchillos, molinos, picadoras de carne y refrigeradores en su restaurante. -Bromea él.
-Buen punto. Deberás recordarlo cada día en caso que mires a otra mujer a partir de ahora. -Sus palabras son una amenaza velada.
-Nunca más. -Promete él.
Tocan a la puerta.
-¡Yo abro! -Mamoru corre.
Darien lo sigue.
Serena aprovecha para levantarse.
Observa a su alrededor, olvidó que tiene sus pertenencias en la otra recámara. Sale desprevenida, sin percatar que el botones acaba de llegar con el servicio y la observa boquiabierto.
-¿Ella es?
-Serena -Mamoru responde.
-¡Oh, cielos! -Gime admirado -Nadie me creerá que la vi en persona y recién levantada.
-Amigo... -Darien se preocupa.
-¡Es hermosa! -Exclama.
Desconectada de todo, Serena ingresa a la otra alcoba, buscando su teléfono.
El moreno le entrega una buena propina.
-Gracias por su servicio y por favor, mantenga discreción en esto.
Jala al hombre hasta la salida.
Serena toma el teléfono en la gaveta. La noche anterior, antes de salir a cenar lo dejó apagado. Encendiéndolo, observa varias llamadas perdidas de Micaela y una de su madre. Primero llamará a su progenitora, es capaz de llamar al ejército si no sabe de ella antes del mediodía.
Minutos más tarde y luego del tercer intento por terminar la comunicación, logra darse una merecida ducha.
Al abandonar la recámara, ataviada con su kimono, encuentra a Mina vestida como para una sesión fotográfica.
-¡Amiga! -Se acerca eufórica -¡No tienes idea de quien está en Japón!
-¿Tú? -Pregunta graciosa -¿Qué es esto? -Jala la tela de la blusa blanca.
-Tienes que cambiarte y ponerte bella, no más que yo -La empuja nuevamente a la recámara -Nuestro sueño se hizo realidad.
Serena hace resistencia.
-¿Consumes drogas? -Pregunta preocupada. -¿Qué le sucede? -Observa a Yaten.
-Desde que su representante la llamó está descontrolada. -Indica desconcertado.
Mina se molesta.
¿No entiendes? ¿Recuerdas esto? "Ven a olvidar, no dudes más amigo, ven a bailar, ven a soñar conmigo, bajo la magia de la luna tropical nos unirán nuestras palabras al cantar. Oye amigo ven a bailar conmigo el destino nos abrirá el camino el destino no lo podemos evitar"
Serena mueve negativamente la cabeza.
-No sé...
-"Tu corazón es el hogar de mis sueños, onde me pierdo y me encuentro, es mi refugio de amor. Tu corazón es donde yo vivo y muero. Me hace sentir tan completo vibramos al mismo latir". -Canta en español, por lo que los hombres no pueden entenderla.
-Uy, no tengo memoria.
La otra rubia chasquea los dientes.
-¿Por qué no me extraña? -Moviendo los hombros, comienza a moverse - "Si quieres bailar, ven conmigo que yo te lo enseñaré..."
Serena abre los ojos desorbitados para luego gritar eufórica y saltar junto con Mina.
-Oh, cielos, oh, cielos ¡Oh, cielos! -Exclama una y otra vez. -Es Gabriel, Gabriel, Gabriel. (tomé este nombre por un personaje de una miniserie que Chayenne protagonizó).
-¡Y quiere conocernos!
Mamoru jala el pantalón de Darien.
-Papá, ¿Qué les pasa a ellas?
-Si supiera, te lo respondería. -Va a acercarse a su prometida, pero ella ya se ha encerrado en la alcoba. La puerta se abre, Serena toma del carrito de servicio una bandeja con bollos de arroz encerrándose nuevamente -Y creo que nos quedamos sin parte del desayuno.
-.
-Y este es uno de los festivales donde recibimos el otoño. Micaela pronuncia en inglés. -Se originó en el período kamakura entre los años 1192 a 1334 para entrenar a los samurais en la habilidad del arco. Luego se distinguió como una forma de complacer y entretener a la miríada de los dioses que cuidan de Japón, de manera de alentar sus bendiciones para asegurar la prosperidad de la tierra, las personas, y la cosecha.
Diamante y Malachite cruzan miradas molestos. Ese hombre los hace parecer invisibles.
Gabriel, un latino alto de cabello oscuro y tez bronceada, se despoja de los anteojos oscuros observando fascinado a los jinetes que en ese momento realizan una exhibición ecuestre mientras apuntan sus flechas a blancos lejanos. Una mujer azuza a su caballo, cabalgando por la vereda prepara su arco.
-Son espléndidos.
Su representante y fotógrafo, que lo acompañan para tomar impresiones de la visita, también se admiran por la majestuosidad del evento. Toman fotografías de los jinetes y las personas vestidas tradicionalmente.
-Centauros de Asia – Murmura el representante.
-Lo son -Orgullosa afirma.
La mujer observa su reloj. Serena y Mina deberían estar presentes hace treinta minutos. El visitante dudará de la puntualidad y cortesía japonesa. Para su fortuna, el cantante se encuentra entretenido en la exhibición.
Tres Minutos más tarde, se escucha un alboroto. Gabriel gira para ver lo que sucede.
Un nutrido grupo de personas siguen a dos rubias que firman autógrafos mientras avanzan un paso cada minuto.
-Cielos, -Murmura Micaela -¿No pudieron tomar un taxi? -Espeta cuando llegan a su lado.
Intentamos hacerlo, pero cuando la gente las reconoció, todo fue un caos -Darien responde, en vista de que las jóvenes miran fijamente al hombre occidental que les sonríe.
-¡No puede ser! -Gime Serena.
-¡Pensé que tendría que viajar a América para conocerlo! -Exclama Mina.
-Señoritas -Les sonríe dialogando en inglés -Son más bellas en persona que en la pantalla.
-Estamos honradas de conocerlo -Serena expresa en perfecto español sorprendiéndolo -Desde niñas hemos sido sus admiradoras.
-Auch, eso me hizo sentir viejo -Bromea.
Diamante y Malachite también se sienten que están de más.
Gabriel hace una señal para que su fotógrafo tome las imágenes de él junto a las chicas. Luego, se comunica en inglés con Diamante y Malachite. Varios policías han tenido que acordonar el lugar para darle espacio a los actores y el occidental.
Las rubias se han olvidado de sus novios.
Yaten y Darien, junto a Mamoru tuvieron que hacerse a un lado mientras observaban impotentes como sus novias se olvidan de ellos para desvivirse por el extraño que ríe por las cosas que dicen en español.
-¿Conoces algo de español? -Yaten interroga a su amigo.
-Ni un ápice, pero no me gusta como Serena se derrite ante ese hombre -Murmura malhumorado.
En realidad es una calamidad no saberlo. Gabriel ha invitado a las chicas a América y ellas sin chistar han aceptado.
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En caso que no los vea hasta después del 25, Feliz Navidad.
