Penúltimo Capítulo.

-¡Apúrate, Serena! –Mamoru grita desde la escalera.

-El pequeñín está sobre estimulado –Satisfecha, Mina entra a la recámara. –Travesura realizada.

-¿No estoy muy formal para ir al parque? –Serena contempla especulativa el conjunto de falda tipo lápiz color champán y blusa blanca de seda.

-Eres una celebridad y no puedes salir desaliñada –Mina usa un pantalón negro estampado con flores color crema y blusa de seda marfil sin mangas.

-¿Dónde irás tú?

-Yaten me dijo que sería una sorpresa. Solo espero que no sea encontrarnos con la bruja de su madre.

-Algún día tendrás que enfrentarla y es mejor que sea pronto. No olvides que será la abuela de tus ingratos, locos y desconsiderados hijos.

-Olvidaste mencionar malvados, déspotas, dictadores y violadores de los derechos humanos –Lejos de sentirse ofendida, los epítetos la divierten.

-Amén. –Sonríe maliciosa –Tus genes y los del muñequito crearán monstruosas criaturas.

-Pero de apariencia angelical.

Sentándose frente al espejo, Serena acaricia el anillo de compromiso.

-Desearía dejar todo. Ya no puedo ver a Darien ni hacer lo que me gusta –Lamenta.

-Es mejor tenerlo poco a que te satures con su presencia. Cuando te cases con ese infiel regenerado, entonces querrás tener un minuto para ti.

-¿Es lo que aspiras hacer cuando te cases con tu víctima? -Serena la observa a través del espejo.

Mina ladea la cabeza, pensativa.

-Serena –Su madre la llama –Darien está impaciente abajo. Ya nos vamos y se quedará solo.

-Ya bajo, mamá – Retocando sus labios, se levanta.

-Lleva este abrigo –Mina le entrega una capa gruesa de color caramelo que le llega a las rodillas –Los meteorólogos dijeron que hará calor.

-¿Para qué llevar esto? –Pregunta desconcertada.

-Siempre se equivocan.

En la sala y deseando que su prometida aparezca, Darien recibe un mensaje de texto.

Respondiendo silencioso, escucha los pasos en la escalera.

-Ya vámonos –Mamoru está impaciente –Serena está aquí.

Como tonto, Darien asiente contemplando la deslumbrante belleza que es en realidad Serena.

-No estoy vestida para subir a juegos mecánicos –Advierte sonriente la chica –Pero si para comer pasteles y helados.

-¿Y Hamburguesas? -,Mamoru la ve expectante.

-Con mucha grasa –Asiente –A no ser que tu papá quiera arruinarnos la diversión.

-¿Papá? –El pequeño hace un gesto de lástima, provocando la risa de Darien.

-Comerán todo lo que quieran, siempre que no me obliguen a probarlo.

-Prometemos no cumplir tu pedido –Serena dice admirando el traje de tres piezas. -¿Estamos celebrando algo?

-Si voy a salir con la chica más amada de Japón, tengo que estar a su altura. –Tomando la capa de las manos femeninas, espera que ella voltee para colocarla en sus hombros –El otoño se está haciendo esperar, pero no nos confiemos.

-Yaten me tiene molesta –Mina desciende elegantemente –Ahora no puede venir y me pide que les ordene categóricamente y sin pataletas que me lleven al restaurante de tu padre porque la descarada Tenoh lo contrató como camarero.

-¿Camarero? –Serena arruga el entrecejo -¿No gana lo suficiente en la fábrica?

-El poca cosa de Miyake debe estarse vengando de mí a través de él. ¡Y yo soy la única que tiene el derecho de torturarlo!

-Te llevaremos solo si prometes dejar el hígado de Haruka en su lugar –Advierte Serena.

-¿Quién quiere esa porquería? –Pregunta con asco.

El auto de Darien se hizo pequeño con Mina en el asiento trasero molestando y hablando hasta desesperar.

-Llegamos –Suspira de alivio Serena cuando su amiga desciende del vehículo. –Vámonos antes de que se le ocurra otra cosa.

-No tan rápido – Haruka aparece por el costado –Requiero de tu ayuda.

-¿La mía? –La rubia menuda se sorprende.

-El chef no quiere escucharme.

-Llama a papá.

-No responde a su teléfono. –Informa dirigiéndose rápidamente al interior del restaurante.

-Debí atenerme a mi agenda y dormir hasta mañana –Lamenta la chica.

-Tenemos tiempo –Darien observa la hora –Quince minutos.

-¿Allí venden pasteles? –Mamoru señala el local.

-Lo mejor –Serena asiente.

-Entonces, iremos los tres. –Apagando el motor, Darien desciende.

Mamoru se sujeta de Serena.

-¿Puedo pedir el pastel que me guste?

La rubia atraviesa la puerta.

-Claro que… -Calla impresionada.

-¡Sorpresa!

Le parece estar viviendo un sueño. Mientras amigos y desconocidos besan sus mejillas, dándole la bienvenida, decenas de flashes de cámaras la ciegan.

-Bienvenida a tu fiesta prenupcial –Michiru la abraza fuertemente. –Aunque no me agrada el novio.

-¿Qué…? -Desorientada voltea a ver a Darien.

-Te amo, y ya no quiero estar lejos de ti. Junto a tus padres preparamos todo para casarnos mañana. –Se inclina con una rodilla apoyada en el suelo – Nuestro futuro y felicidad están en tus manos. ¿Quieres hacernos inmensamente felices, aceptando ser mi esposa?

-¿Te vas a casar con mi papá? –Mamoru pregunta arrodillándose junto a su padre.

-Si no haces de este idiota un hombre decente y responsable, te demandaré por aguafiestas – Haruka expresa conmovida por el pequeño.

-¿Podemos comer mientras ella lo piensa? –Taiki pregunta divertido.

-Almorzaste antes de colarte –Yaten le indica.

-¿Vas a decir algo o estás castigando al mentecato? –Abrazada de Andrew, Lita la observa con interés.

- Déjalo y te vienes conmigo a recorrer el mundo. -Espeta el abuelo.

-¡Quiero una nuera y no será otra más que Serena! –Yoko patalea.

Serena no puede pensar con tanta gente molestando.

-Acompáñame –Jalando a Darien, que se incorpora entre tropiezos, se apresura a entrar a la cocina -¿Fue tu idea o de la señora Yoko? –Pálida le pregunta.

-¿Qué estará pasando? –Yaten, como invitado y no camarero, se cuestiona.

-Ya verán, mi nieta le dará con la sartén a ese insignificante.

-Si alguien lo silencia, alegaré que el anciano senil atacó primero. –Haruka ya perdió la alegría.

-¿Anciano? –La mira de pies a cabeza –Ya te gustaría tener un hombre con mi virilidad.

-Vuelve a decir eso, dinosaurio –Lo reta furiosa.

-Querida, no dañes la decoración con su sangre –Michiru se apodera de una copa de champán, pero su amiga se la arrebata -¡Estoy celebrando!

-Prometiste que empezarías a las cuatro de la tarde y apenas es medio día.

Seiya las vigila de lejos.

-¿Celoso? –Le dice un recién llegado. -Yo también lo estoy.

-No… -gira a verlo -¿Cuándo arribaste al país?

-Esta mañana. Apenas tuve tiempo de bañarme y cambiarme para venir a ver a mi hermana coqueteando con…

-¿Con la loca que ocupa tus pensamientos? –Replica el moreno – Solo temo que escapen a algunos de los antros que frecuentaban antes.

-¿Y mi hermana se revuelque con uno de sus ex amantes?

Seiya siente su sangre arder por el venenoso y mal intencionado comentario.

-Si fueras valiente, secuestrarías a Kaioh en un lugar remoto, seduciéndola hasta que acepte casarse contigo.

-¿Lo hiciste con mi hermana?

-No hizo falta. Le ofrecí mi corazón como obsequio y ella lo ha cuidado con esmero desde entonces.

Haroto observa detenidamente a las mujeres. Suspirando, vuelve su atención a Seiya.

-¿Serías mi abogado defensor?

-Pensé que ya estaba contratado –Sonríe cómplice…

-¿Escaparían por la puerta trasera? –Kenji se pasea de un lado a otro.

-Querido, comienzas a irritarme –Ikuko protesta, sin embargo, también desea saber qué ocurre.

-¿Puedo tomar de ese refresco? –Mamoru señala las copas de champaña.

-Cuando tengas el tamaño de tu padre –Yoko se agacha para abrazarlo. –Pero podemos comer uno de esos –Señala la torre de pasteles individuales.

En la cocina, Serena escucha atentamente a Darien.

-No me concentro en el trabajo y mis calificaciones también han disminuido considerablemente, porque mi primer pensamiento eres tú. Tu presencia me acompaña en todo momento, escucho tu voz en la soledad y cuando me voy a la cama, tu fragancia llena mis sentidos. No te he dado más que momentos incómodos, pero si aceptas compartir tu vida conmigo, te prometo que atesoraremos recuerdos inolvidables. –Busca en el bolsillo de su saco un sobre, entregándoselo.

-¿Qué es esto? –Conmovida por sus palabras, abraza el papel.

-Un documento notariado donde me comprometo no interferir en tu trabajo y respetarte.

-¿Hiciste eso? –Extasiada siente como su cuerpo despierta ante su mirada.

Darien la atrae apretándola contra su cuerpo, haciéndola partícipe de su necesidad.

-Por ti, por nosotros firmaría cualquier acuerdo si con ello aceptas casarte conmigo.

El rubor de excitación comienza a colorear las mejillas de la rubia.

-¿Podemos escapar un rato?

Sonriendo sensual, besa su quijada.

-No has dado respuesta a mi proposición.

-¿En serio?

-Serena… -Darien pierde la paciencia.

-Por supuesto que deseo casarme contigo hoy mismo para hacerte la vida imposible hasta que se te caiga el cabello y engordes tanto que nuestros adorables hijos brinquen sobre ti en lugar de rodearte y te usen como colchón inflable.

-Gracias por tus buenos deseos. –Ironiza –Ya que estamos declarando nuestros votos de amor, prometo estar contigo hasta que seas una anciana decrépita con alopecia y piel colgando en feos y descalcificados huesos. –Besa su nariz.

-Tendré que soportar tu olor a naftalina –Sonriente acaricia su cabello.

-Quedaré sordo por culpa de tu voz chillona –Lame el lóbulo de su oreja encendiendo la sangre de Serena.

-Te enviaré a un asilo cuando tenga la oportunidad.

-Me esconderé de ti cuando sufras de síndrome menopáusico.

-No entenderé las palabras que salgan de tu boca sin dientes.

-Pero te amaré por siempre –Darien la besa.

-¿Eso es un si o una despedida? –Mina pregunta detrás de Serena. Ninguno le hace caso -¿Están en celo? – Nada. Observando a su alrededor, descubre varias hieleras preparadas –Así que están lujuriosos – Asiendo uno de los envases, se pone de puntillas de pie volteando los cubos de hielo y algunas gotas de agua sobre ellos.

-¡Mina! -Serena se separa sacudiéndose el cabello.

-¿No tienes otras víctimas que torturar? –Darien no ve la gracia.

-Todos esperan conocer la respuesta de Serena, y ustedes aquí están metiéndose mano.

-No lo hacíamos –Ofendida, su amiga responde.

-Por supuesto –El chef pasa a su lado –Estaban incendiando mi cocina.

-Asquerosamente –Mina completa.

-Sufren viendo la felicidad de otros porque son odiados por todos.

-Lo que digas, princesa Tsukino, pero desaloja mi cocina –El chef señala la puerta.

-Les recomiendo irse a un hotel, pero antes deben calmar al público que espera afuera, ávido de la sangre del infiel supuestamente regenerado.

Darien no tiene oportunidad de responderle, ya que Serena lo jala hacia el salón. Su sonrisa radiante es la respuesta que esperaban los presentes.

-¡Felicidades! –Escondiendo varios pastelillos en su bolso, Yoko abraza a su futura nuera – Si tu respuesta no hubiera sido la deseada, tenía planeado castrar a mi hijo mientras dormía.

-Mamá, por favor.

-Así que Serena no solo te hará un hombre decente, sino que acaba de salvar tu hombría – Andrew palmea la espalda de su amigo.

Haruka y Michiru se llevan a Serena hacia un rincón.

-Si mi primo se porta impertinente, llámanos y nos iremos a divertir a lo grande. –Michiru propone.

-Conozco unos escondrijos de perdición que a ti te encantarán y a él lo escandalizarán. –Promete Haruka.

-¿Van a monopolizar la atención de Sirena? –Micaela espeta mientras un fotógrafo usa insistentemente la cámara.

-Hoy es nuestra, mañana de mi primo y en el trabajo es tuya –Michiru no se deja intimidar.

–Ahora deja que las expertas se encarguen de enseñarle lo divina que es la vida cuando le parezca insípida. –Muestra una zanahoria –Hoy aprenderás a chupar como el diablo manda. –Indica solemne.

Serena observa suplicante a Micaela pidiendo ayuda.

-Ahora que recuerdo –La mánager hace una señal a Darien –Los novios tienen una sesión de fotos.

-Pero esta noche serás nuestra. Tenemos muchos temas qué enseñarte –Advierte la rubia alta alejándose en dirección a Mina que en ese instante escucha atenta a Haroto. –Escuché que Sono se cansó de Jean y lo mandó a freír espárragos – Indica viendo al coreógrafo.

-Al contrario, el fulano recibió una oferta de Hong Kong y se fue sin mirar atrás tan pronto presentó su colección de trapos y rastrojos llamados diseños.

-¿Cómo sabes todo eso? –Su amiga arquea las cejas -¿Entonces es cierto que el tipo es bisexual y tú te acostaste…?

-No te niego que quise hacerlo. Pero es toda una dama –Hace una mueca graciosa.

-¿Ha existido otro hombre en tu cama además de mi hermano? –Sonríe a su gemelo que no ha despegado la vista de ellas.

-No he tenido tiempo –Se excusa tomando una copa.

Haruka se la arrebata.

-Quedamos en que dejarás la bebida.

-Pero…

-Hoy solo serán tres copas y aún es muy temprano para beber.

-La vida de casada te hizo una persona muy aburrida –irritada se retira de ella.

Mina se aproxima a la diseñadora.

-Se supone que tienes preparada la despedida de soltera, pero el señor Tsukino tiene planes –Le entrega un vaso de sake, que lo toma en el acto.

-Es ahora o nunca –Seiya murmura a Haroto –No olvides dejarte golpear para que ella sea la culpable de todo.

-Mientras no hayan reporteros cerca…

El almuerzo prenupcial continúa con normalidad. Mina aprovecha de subir muchas fotos a su instagram y twitter creando sin querer un caos a las afueras del restaurante.

-¿Alguna vez dejarás de ser tan impulsiva? –Serena pregunta a su amiga.

Está asustada por los fanáticos que gritan su nombre y golpean la puerta y ventanas.

-Me siento como si estuviera en un apocalipsis zombi. –Andrew estudia la posibilidad de escapar por la puerta de servicio.

Los cocineros entran al salón

-¡Llamen a la policía! –El chef grita-¡Hay personas que intentan entrar por detrás!

¿Viste lo que hiciste? –Micaela esconde su terror detrás del mal humor.

-No creí que sucedería algo como esto –Escondida en los brazos de Yaten, piensa que debió irse cuando lo hizo el hermano de Haruka. –Lo único que hice fue anunciar la boda.

-¿Con dirección incluida? –Hanasaki entrecierra los ojos.

Mientras Mina es atacada por todos los flancos, Haruka busca entre los asistentes a su amiga.

-¿Has visto a Michiru? –Pregunta a su esposo.

-¿Debería estar pendiente de la mujer que acapara tu atención?

Ella lo estudia.

-¿Acaso estás borracho?

-Creo que si –ríe tontamente. –Desde que llegué he visto que solo tienes ojos para Kaioh. Y de no ser porque desapareció de tu radar, no te habrías acercado a mí.

Haruka lo mira pasmada.

-¿Estás celoso?

-Hasta el infinito. –Ríe desganado –Celo a mi esposa de otra mujer.

Haruka lo toma del brazo.

-Bastardo inseguro –Replica excitada –Te amo tanto que no puedo enojarme por tamaña tontería. -Mirando a su alrededor lo lleva hacia el tocador de caballeros, encerrándose con él.

-Arrojen al majadero a la horda para darnos tiempo de escapar –Propone el abuelo señalando a Darien.

-No molestes a Darien –Serena abraza a su prometido.

Yoko enciende el televisor invitando a los músicos y a su nieto a sentarse con ella.

-¡Escuchen esto! –Llama la atención de los presentes, subiendo el volumen de la noticia.

-"Como pueden observar, varios medios de comunicación y centenares de fans estamos esperando que la estrella del momento, Serena Tsukino confirme su inminente boda." –La cámara hace un paneo del lugar, mostrando el aviso del restaurante.

-¡Se multiplicarán mis clientes! – Kenji aplaude maravillado.

-Si antes no destruyen este lugar –Piensa Darien.

-Creo que debemos salir y dar la entrevista –Serena comenta preocupada.

-No me parece buena idea. –Micaela expresa –publica en twitter que dentro de una hora darás una rueda de prensa, solo si los fans se alejan del restaurante y conservan el civismo. Luego saldrás a firmar autógrafos.

-Llamé a la policía –Ikuko se acerca a su hija –Vienen en camino.

Veinticinco minutos más tarde, Serena se entrevista con la prensa…

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Contra pronóstico, todo salió perfecto –Mina suspira las palabras entrando al apartamento.

-No gracias a ti –Amy se despoja de los zapatos. –Provocaste un terrible caos que nos aterró a todos.

-¿Quién iba a pensar que anunciar la tontería que cometerá Serena crearía un caos? –Le resta importancia a los hechos. –Ahora, mi preocupación se basa en que Michiru, que es la encargada de la aburrida despedida de soltera, aparezca, o por lo menos, responda a su teléfono. –Expresa contrariada.

-La última vez que la vi estaba acompañada del piloto de la fórmula uno. –Taiki se sienta junto a su novia.

-Se fue a divertir sola –Irritada, Mina llega a esa conclusión. –En fin, me iré a dormir para estar despejada y renovada. De todas las tonterías que Serena pudo ingeniar, eso de nombrarse su dama de honor es lo peor.

-No eres agradecida. –Amy desearía estar en su lugar.

-¿Cómo voy a estarlo si sabe que Darien no está entre mis personas favoritas? –Protesta -Hasta el curita casi primo de él es mejor.

-El corazón no entiende razón –Amy susurra contemplando a Taiki. –Siempre juega en nuestra contra, aunque a veces nos bendice.

-Apoyo eso –El castaño besa su mano.

-Me iré antes de que me produzcan diabetes con tanta dulzura. –Pone los ojos en blanco.

-¿No vas a esperar a Yaten?

-Nadie le pidió que ayudara en el restaurante.

-Prepararé té para dar tiempo y vida a mi pobre hermano –Taiki ofrece.

Minutos más tarde, Yaten aparece. La sonrisa de Mina desaparece al verlo.

-Qué bueno que llegaste, tu novia comenzaba a desesperar… –Taiki guarda silencio por los visitantes que acompañan al peliplateado.

-¿Qué significa esto? – La rubia pregunta desconcertada. -¿Desde cuándo son grandes amigos?

-Tu novio fue amable al permitirnos venir. –Minako Aino contempla a Mina de una manera que la chica jamás había sido testigo.

Mina dirige su atención a Yaten.

-¿Cuánto te pagaron para que me traicionaras? ¿Descubrieron tu precio? – pregunta acusadora.

El mueve la cabeza.

-Ellos prometieron que serían respetuo…

-¡Un cuerno! –Protesta alejándose de los tres.

-Deberíamos ir a dormir. –Amy señala las habitaciones –Taiki y yo estamos cansados.

-Me iría a casa, pero conociéndolos, tal vez tienen esbirros esperando abajo para secuestrarme. –Desconfiada los ve.

Yaten se encoge de hombros.

-Será en otro momento que hablen con ella. Conocen la salida.

-No, no –Minako se niega –No podemos irnos sin explicarle a ella…

-¿Qué me ven solo como una transacción económica? ¿Qué debo pagarles todo lo que hicieron por mí? ¿Qué debería estar agradecida por la indiferencia que siempre mostraron hacia mí? ¡Ya! –Chasquea los dedos -tienen un nuevo plan para venderme al mejor postor.

-No somos perfectos, y reconozco que contigo cometimos muchos errores. –Comienza su padre.

-La fábrica es de Serena, -Salta Mina -por lo tanto pueden decirle a su abogado que…

-No la queremos –Afirma su madre. –Pero si te pedimos una oportunidad.

-¿De violar mis derechos?

-Permíteles explicar lo que quieren, y si no te gusta, los despediremos. –Yaten propone.

-Muy bien, pero a la primera frase que no me agrade, daré por terminado este encuentro…

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Apartamento Chiba.

-Hoy nos fue bien. –Yoko comienza a vaciar el bolso y los bolsillos de su abrigo sorprendiendo a Darien y alegrando a Mamoru.

-¿En qué momento robaste toda esa comida? –El moreno le quita al niño varias golosinas.

-Mientras los seguidores de Serena hacían el rebullicio del año, Mamoru y yo salvamos la comida que pudimos –Sonríe al niño que asiente feliz –Esto costó dinero.

-Es lo de menos. Es mal visto que alguien sea invitado a un cóctel y en un descuido de los anfitriones, cargue con los alimentos como si fuera un mercado.

-Tú pagaste parte de esto, lo que traducido al idioma de los retrasados, también es mío –Da por terminada la discusión –Mamoru, vamos a ver películas de zombis.

-¿Puedo ser un muerto que camina?

-Serás todo lo que quieras.

-Debo llevarle el niño a Sarah. Tenía que entregárselo a las siete.

-Llámala y dile que lo busque el lunes para la escuela. -Se apodera de varios canapé - Es una orden. Ahora vete a bañar y duerme. De lo contrario serás el hazmerreír de tu propia boda.

-¡No soy un niño!

-¿No? –Escéptica le observa –Desde que llegaste a la pubertad has jugado ser un niño grande que da pataletas en lugar de soluciones. Ahora vete a dormir y deja de molestar.

-Pero el niño…

-Vete a dormir.

Darien opta por callar, apagar su teléfono y darse una ducha. El próximo día será estresante y agotador, pero después será el principio de su felicidad…

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Gracias por su paciencia. La próxima semana traeré el capítulo final.