Perdonen la tardanza, no voy a dar excusas porque las promesas se deben cumplir. Aquí les traigo lo prometido, solo pido el favor a las personas que hacen milagros con escapulario ajeno, que no publiquen esta historia o alguna otra de mi autoría en ninguna página, foro y pare de contar. Ya me cansé de recibir insultos de gente que me llama desde ridícula para arriba solo por el simple hecho de exigir respeto a mi trabajo. ¿Me tildan de caricatura de escritora o vulgar? Entonces no entiendo por qué me plagian si no valgo la pena.

Ahora, sin más preámbulos ni excusas:

Casa Tsukino.

La luz invade la habitación de Serena, despertándola.

-¿Ya amaneció? –Pregunta agotada.

-Son las once menos diez de la noche –Mina se sienta a su lado. –Y si imaginaste que te salvarás de tu despedida de soltera, piénsalo otra vez. –Coloca sobre ella una peluca negra y un velo de novia. –Ponte bonita.

-¿Acaso enloqueciste? –Gime disgustada –Necesito descansar.

-Haruka nos espera abajo. –Hace oídos sordos a sus palabras.

-A ella y Michiru son las que menos deseo ver. –Refunfuña malhumorada.

-No seas egoísta y salgamos a divertirnos antes de que seas una amargada mujer casada.

Serena la observa quedamente. Para ser una persona que desea parrandear, Mina tiene cara de póker.

-¿Discutiste con Yaten?

La chica suspira antes de responder.

-Si –Responde simplemente dirigiéndose al armario –Me hizo trampa.

-¿Se comió tu pastel?

-Se unió a mis padres.

-Oh, oh –Despabilada se levanta de la cama. -¿Cuánto le ofrecieron?

-Mi mano.

Su amiga sopesa las palabras.

-¿Tu mano? –Está confundida -¿No dijiste que…?

-Me explico. –Suspira - En un intento por hacer las paces conmigo, juegan a ser personas bondadosas y comprensivas –Le arroja una mini falda negra y una camiseta púrpura –Han visitado a mi novio anteriormente diciendo que están arrepentidos y muchos bla, bla, bla. –Calla.

-¿Y? –Se recoge el cabello.

-Te diré todo en el auto –Promete –Y no te preocupes por Michiru, está disfrutando sexo libre y sin censura con algún invitado del restaurante.

-¿De veras? –Se cambia de ropa, saltando cuando Mina bufa.

-¡Se suponía que esta noche ella se haría cargo de tu desenfreno y ahora debemos seguir el itinerario de Haruka que tiene tatuada en la frente las palabras sexo y alcohol! -Inspira fuertemente –Necesitaremos aliadas en caso de que haya que atar a la ninfómana.

-¿A quiénes propones? –Serena pregunta inocentemente.

-Ya verás –Dice misteriosa escribiendo en su teléfono.

.-

-¿Darien no debería tener una despedida de soltero? –Taiki le pregunta a Amy en la oscuridad de la alcoba.

-¿Esperabas tener una noche aventurera?

-No es así. Solo digo que es costumbre que el futuro esposo llore la muerte de su libertad.

-¿De veras? –Amy enciende la lámpara de mesa – Explica eso de "llorar su libertad". Porque para mí, su definición es "apuestas, bebidas y zorras". ¿Ansiabas con tanto afán esta noche?

El castaño se estremece por el tono de su voz.

-No quise…

-Darien ya tuvo su noche prenupcial con su sirvienta. -Se levanta -Si ocurriera eso nuevamente, Serena se transformará en asesina en serie.

-Fue un inocente comentario. –Se defiende viendo como ella enrolla una colcha ofreciéndosela. -¿Para qué es eso?

-En vista de que la otra alcoba está ocupada y la de invitados es mi estudio, te toca invadir el sofá y disfrutar de tu noche plañendo la libertad de tu amigo. –Señala la puerta.

-No estarás hablando en serio. –Se siente ofendido.

El teléfono de la chica suena indicando un mensaje.

-¿Acaso estoy riendo? –Espeta leyendo, su rostro se transforma en una enorme sonrisa.

-Pareces feliz. –Asiente el hombre curioso.

-Cambio de planes –Se dirige al armario –La alcoba es toda tuya y no me esperes despierto.

-¿Por qué? –Nunca antes ha visto que se cambie tan rápido de ropa.

-Me voy a una noche de juegos, alcohol y machos –Con los zapatos en la mano corre hacia la puerta.

Taiki se asoma pasmado.

-¿Qué…? –Un fuerte portazo anuncia la despedida. -¡Amy!

.-

Setsuna se encuentra con Lita a la entrada de la estación del metro más cercana a la universidad.

-¿También te invitaron? – La castaña le pregunta, extrañada.

-Me ordenaron venir –La corrige. –Tuve que mentirle a Alexander para justificar esta extraña convocatoria.

Lita enarca las cejas. Setsuna es extraña, pero llamar "extraña convocatoria" a la despedida de soltera ya es extremo.

El sonido de un claxon llama su atención.

-¿Dónde es el sarao? –Pregunta Amy desde el asiento del conductor. –Nunca he estado en una de esas fiestas, pero he leído que es al estilo Magic Mike. –Termina en un suspiro.

Lita y Setsuna cruzan miradas.

-Apuesto a que desea ser restregada contra uno de esos musculosos y engrasados cuerpos –La castaña comenta divertida.

-No conocía esa faceta tuya –Setsuna expresa calmada. -Apuesto que disfrutarás de esta noche más que la agasajada.

-No lo pongas en duda –Lita responde.

-¿Dónde está la futura esclava? –Amy observa a su alrededor.

-¿Esclava? –Setsuna se pregunta si la pianista ya estará borracha.

-Ya sabes. El hombre promete la luna y las estrellas a la incauta de turno para conseguir sirvienta, prostituta y niñera gratis.

-¡Qué pensamiento tan alentador! –Ironiza Lita –Por lo visto, tu pobretón ha multiplicado tu ánimo.

-Más de lo que crees. –Presume Setsuna.

-¿Por qué vives con él?

-Porque todas las mujeres somos muy inteligentes hasta que nos enamoramos. –Amy sonríe -Allí comienza nuestra perdición. Para mi buena fortuna, mi pobretón es un cachorrito obediente…

-Que entrenas para que sea cirquero –Se burla la castaña.

-Nunca dije que perdí toda mi inteligencia –mueve las cejas de manera graciosa. –Mina también me ha dado unas clases de manipulación emocional que me han funcionado a la perfección.

-¿Qué otra cosa se podía esperar? –Setsuna escucha el ruido de un auto –Es una Aino pura sangre y manipulación es su segundo nombre.

El auto se detiene junto al de Amy, bajando la ventanilla.

-Síganme –Es la orden que les da Haruka antes de continuar la marcha a toda velocidad.

Las chicas abordan rápidamente siguiendo a la alocada mujer…

Dos horas después y luego de varias copas, las chicas bailan despreocupadas en el centro de la pista de baile de una concurrida discoteca. Haruka mantiene alejados a los hombres que buscan ligar con ellas.

-Necesito un respiro –Serena anuncia dirigiéndose a su mesa seguida por las otras.

-Por un momento me asustaste –Sentada frente a Haruka, Mina prueba un "sexo en la playa" que les obsequiaran un grupo de hombres que no apartan su atención de ellas. –Pensé que nos llevarías a conocer prostitutos y nos violarían.

-Amy esperaba un streeper que la restregara por todas partes –Se burla Lita.

-Esa idea la tenía Michiru, pero como nos abandonó para retozar con mi compañero de útero.

-¿Cómo lo sabes? –Setsuna sonríe coqueta a uno de los hombres, recibiendo un golpe en el brazo por parte de Mina.

-No tientes al diablo –Advierte Lita –Recuerda que te espera un tonto en la cama.

Serena se mantiene silenciosa enumerando la lista que elaboró la tarde que escuchó lo que Darien pensaba de ella. Aún se le encoge el corazón evocar sus palabras.

Ignorando la plática de las mujeres, Mina estudia la seriedad de la agasajada.

-No pareces feliz.

Serena la observa brevemente antes de desviar la mirada hacia los danzantes.

-Además de estar cansada, tengo muchas cosas en la cabeza.

Su amiga sonríe maliciosa.

-Cumpliste tu promesa y le hiciste tragar a Darien de su propio jarabe. Ya le mostraste que eres mejor y más valiosa, no tienes necesidad de encadenarte a él.

-No digas tonterías –Murmura.

-¿No tienes un pequeño y sádico deseo de dejar plantado a Darien en el altar? –Mina insiste -Sería la venganza perfecta el toque final del pastel de desquite. No te merece. Piénsalo.

Serena ladea la cabeza pensativa. Si, sería el plan perfecto para enseñarle a Darien que ella ganó…

.-

Al día siguiente:

-¿Por qué no llega Serena? –Sentado en la escalera más alta del templo, Darien observa por centésima vez su reloj.

Micaela y Hanasaki se mueven de un lado a otro mientras llaman por teléfono a todos sus conocidos. Sus expresiones no son las más indicadas para un feliz día.

Han pasado dos horas desde que Serena debería estar felizmente casada.

-Hasta yo me arrepentiría de casarme contigo –Yoko le ofrece un caramelo a su hijo –Cómelo para que pases tu amargura. Iré a vigilar a mi nieto –Se retira haciendo un puchero al hombre maduro parado junto a Darien.

-No es de ninguna ayuda –Endymion aceptó la invitación de última hora que le hiciera su hijo, pese a saber que Andrew es el padrino de bodas.

Su amigo fue comisionado para ir a casa de la novia; extrañamente, ella, la dama de honor y su propia novia están desaparecidas desde la noche pasada.

Tan pronto lo ve descender del auto, Darien se incorpora ansioso. Sospecha que la expresión funesta de Andrew no augura nada bueno.

-¿Qué noticias tienes? –Le pregunta impaciente a su amigo.

-La señora Ikuko está hecha un mar de nervios.-Mueve la cabeza de un lado a otro. –El señor Tsukino apenas habló conmigo mientras corría a su auto hacia la comisaría para denunciar la desaparición de Serena. El viejo loco fue quien me pudo informar que Mina y Serena se fueron anoche de fiesta con Haruka.

-¿Haruka? –Se alarma. Sus ideas nunca han sido catalogadas como "aptas para todo público".

-¿Quién más puede ser descrita como "esa mujer grosera, antipática y altanera?"

-Podría ser también Mina, pero ella sabe manejar al anciano. –No ha visto a Haruka o Seiya en toda la mañana por lo que decide llamar al hombre.

-"¿Hola?" –Seiya responde afanoso. El llanto de un niño se escucha junto a él –"¿Haruka está con ustedes?"

-¡Cielos! –Es lo único que sale de la boca de Darien. Andrew le arrebata el teléfono retirándose para platicar con Seiya.

-Lo mejor será que canceles la boda y despidas a los invitados –Recomienda su padre –Busca a tu novia y pídele que sea sincera contigo.

Hanasaki se aproxima para dar su hipótesis.

-¿Habrá aceptado casarse contigo para vengarse de todas tus humillaciones y desplantes? –Pregunta pensativo aterrando a Darien.

-Se lo merece por mal portado y mala gente –Yoko ha regresado con Mamoru ataviado como su padre –Debí pensar en eso también antes de encadenarme a cierto difunto "huele a muerto" –Observa significativamente a su ex marido. –No hay mayor inteligencia que correr antes de que sea tarde.

-Me parece que tu fraude te llama –Malhumorado señala a Soichi.

-Por lo menos es menos fraude que el difunto que se casó con mi patrimonio para darse la gran vida, pagando con mi dinero sus golfas y vicios.

Mamoru jala la falda de Yoko para llamar su atención.

-Abuela, ¿Qué es golfa?

-Es una mujer que ofrece su cariño a cambio de mucho dinero a malvados hombres infieles como tu papá y su papá. Mmm… El mejor ejemplo de golfa es tu ma…

Incómodo, Andrew alza en brazos al pequeño.

-Te llevaré a comer algo delicioso –Se retira precipitadamente.

Darien no se ha dado por enterado. Su pensamiento está en Serena.

-Sé que no la merezco, pero por favor…

El sonido de sirenas y cláxones ahogan la oración.

-¡Lo que faltaba! –Rezonga Micaela. Mi estrella desaparece y ahora estos desconsiderados crearán un escándalo antes de que comiencen las grabaciones de la novela.

-Pensé que tu preocupación era por Serena, la persona y no por tu representada. –Hanasaki la recrimina.

-¿No entiendes que la carrera de Serenita está en juego? –Insiste impaciente –Tenemos a nuestro favor el hecho de que sus fans no conocen la dirección del desdichado evento. De lo contrario la prensa sensacionalista estaría haciendo un banquete de este bochorno.

Al escuchar las palabras de Micaela, Yoko toma a Darien de la corbata, jalándolo.

-Nos vamos a casa y reflexionarás sobre lo que hiciste para que Serena te haya botado definitivamente.

-¡No le hice nada! –Insiste temeroso. Soltándose de ella da un paso atrás –Llamaré a Yaten. Él tiene que saber de Mina.

-¿Vas a casarte con ella por desesperación? –Pregunta desconcertada.

-Donde esté ella, Serena la acompaña –Indignado le da la espalda.

-Deberías dejar de torturarlo -sugiere Endymion.

Dos patrullas se detienen frente a la iglesia, apagando las sirenas y sonando sus bocinas.

El párroco se aproxima al vehículo moviendo la cabeza afirmando y negando mientras platica. Darien se extraña que lo señale en el momento en que un policía sale del vehículo y le hace señas para que se acerque.

Pálido y temiendo lo peor, se acerca. Preferiría que Serena escapara a otro país a que haya tenido un accidente.

-¿Darien Chiba? –Pregunta el oficial con un tono de diversión en su voz.

-Si –Responde con la boca seca.

-Tenemos a algunas personas que tal vez conozca –señala el asiento trasero.

Inclinándose, Darien observa a Amy y Mina sentadas con los ojos cerrados echas un guiñapo.

-Si las conozco… -Guarda silencio al ver que una mano emerge de entre las dos mujeres.

-Bajen el volumen y cierren las ventanas –Susurra una voz bien conocida.

-Las encontramos completamente borrachas y sin identificación –Informa el oficial –Esas dos –señala a Mina y Amy –Reaccionaron apenas para decir que hoy se casa una de ellas con Darien Chiba, el cual según palabras textuales de ese camarón, –Apunta a Mina - "Es el terror de las trabajadoras domésticas y las preña". – Sus palabras provocan la risa de los curiosos que se han agolpado alrededor…

.-

Ikuko llega apresurada a la Iglesia, acercándose a Hanasaki.

-¿Dónde está?

-En la sacristía con las otras borrachas –Indica Yaten furioso. Estuvo toda la mañana recorriendo hospitales buscando a las chicas.

La madre de Serena corre hacia la oficina, deteniéndose en la puerta.

-¿Se puede saber qué disparate es este? –Pregunta con los brazos en jarra.

-Por favor, no grites –Suplica su hija sujetando sus sienes. El fuerte rubor ocupa el lugar de la palidez que la caracteriza –Me rompes la cabeza.

-Que alguien mate a esa gallina y la cocine –Exige Haruka, acostada en un rincón del suelo, con las piernas apoyadas en la pared.

-¿Usted es la madre…? –Una monja señala a las seis mujeres.

-De la irresponsable novia y protectora de su peor dama de honor –indica señalando a las dos más jóvenes.

-Por favor, -Serena se tambalea –dile a Darien que estaré lista en cinco minutos.

-Cinco minutos después de que den las doce de la noche –Ironiza Micaela, entrando con sopa de miso y varios vasos desechables –Señora Tsukino, ayúdeme a darle este remedio a esas insensatas.

Señora insensata, en mi caso –rezonga Haruka apretándose las mejillas –Y dejen de gritar. Necesito buscar una buena excusa que convenza a Seiya.

-Culpa a Michiru –Farfulla Mina –Ella nos dejó a la buena de…

-Y ni siquiera vimos un streeper –Amy lamenta.

-¿Quién fue la ocurrente? –Ikuko exige mientras intenta alimentar a su hija.

-Setsuna –señalan todas.

-Yo solo sugerí que Serena se diera un baño de luna en la playa para la buena suerte. Haruka y Mina compraron las bebidas y Mina nos retó a meternos al mar.

-No les dije que lo hicieran con los teléfonos en los bolsillos –Gruñe malhumorada.

-A dos calles de aquí hay un hotel. –Micaela informa –Estas vagas necesitan asearse para despojarse de ese apestoso olor a sudor y licor.

-¿Cómo las trasladaremos sin despertar sospechas del público?

-Buena pregunta

-¿Ya reaccionaron? –Yoko se asoma.

-¿Dónde está Darien?

-Esperando que su novia pase el ratón, la resaca, la purga, el malestar y ese color fuego que tienes… -Detalla a cada una de las jóvenes –Que tienen. –Suspira volviendo su atención a Serena. –Por lo menos es un alivio que no hayas dejado plantado a mi hijo. ¿No deberías estar arreglándote? ¿Dónde está el vestido?

-En casa de Michiru –Responde Ikuko.

-Pero se fue de juerga a su despedida de soltera personal –rezonga Haruka.

-Si se iban a descontrolar, ¿Por qué rayos no me invitaron? -Yoko pregunta indignada. -¡Tengo años oxidándome lentamente y ustedes pecando!

Las mujeres ríen, una risa que se convierte en gemidos de dolor por la resaca.

-Terminemos de alimentarlas… -Ikuko da un paso atrás en el momento en que su hija vomita…

.-

-Aquí es –Michiru señala la iglesia –Por lo menos los fans de mis loquitas no se han enterado de nada.

-¿Loquitas? –Haroto se dirige a la calle lateral y estaciona la camioneta de la chica -¿Qué palabra es esa?

-Luego te explico –Contempla a su alrededor. Algunas personas deambulan indiferentes, otras miran curiosas a los presentes vestidos elegantemente. –Por tu culpa Serena tendrá la peor boda de su vida.

-¿Mi culpa? –Enarca las cejas –Estuve despertándote desde las siete de la mañana.

-¡Me dormí a las seis!

-No escuché que te quejaras mientras usabas mi perfecto cuerpo.

Descendiendo del vehículo, Michiru lo ve odiosamente.

-Primero, casemos a Serena con el mentecato. Luego, responderé a esa mentira. –Va por las cajas con su firma –Ayúdame a llevar esto. Mi tía, mi primo y hasta ese de allá –acaba de descubrir a su tío –deben querer matarme. Se suponía que el enlace debía llevarse a cabo hace… -Lee la hora –hace bastante, mucho rato.

-Me enamora tu extraña manera de hablar –Sonríe como tonto viéndola lujurioso.

-Me enoja tu manera de verme –Un cosquilleo en la nuca le indica que es mentira. –Sirve para algo y lleva esto adentro. –Nota que Darien se aproxima veloz -¡Rayos!

.-

Al día siguiente.

-Todo quedó perfecto.

-Como Serena – Darien asiente satisfecho.

El jardín de la mansión Kaioh ha sido decorado para la ocasión. Enormes toldos unidos en un enorme cuadro fueron colocados en el centro como prevención contra el cambiante clima de Tokio.

Por sugerencia del párroco, la boda se fijó para el día siguiente; en vista del malestar de la novia. Serena aceptó a regañadientes pero le hizo prometer a Michiru que se encargaría de todo.

-Con esto quedaré perdonada y me aceptará nuevamente el club –La diseñadora, ataviada con un vestido de colores brillantes, saluda con la cabeza a las personas que empiezan a ocupar los asientos frente al altar improvisado –No lo eches a perder, primito. Si Serena se casa contigo, es porque te ama. Pero no te aproveches de su amor o su odio será más grande que la galaxia. Y me encargaré personalmente de convertirla en una ninfómana promiscua. Kaname espera su turno con ella –Lanza maliciosa.

-Te prometo que seré el caballero que nunca fui… Y no es por engrandecer mi ego, pero conmigo no necesitará pensar en retozar con otro alcornoque.

-Bien has dicho –Comenta riendo preguntándose si él se dio cuenta del auto insulto.

-¿Qué hay entre tú y Tenoh? La mala copia de Haruka

Andrew y Yaten se acercan saludando a su paso a los invitados, entre ellos varios reporteros de la farándula quienes son entretenidos por Micaela para que no se cuelen dentro de la casa.

-Cinco minutos –El peliplateado señala.

-Es la hora de que dejes atrás tus niñerías –Michiru le acomoda la corbata –Si quieres ser feliz, haz que la vida de Serena sea perfecta.

-Que jamás se arrepienta de casarse contigo –Andrew le da la mano.

-Y si lo hace, Mina me hizo prometerle que te cace y machaque como una cucaracha, te envenene como la rata que ella dice que eres y despelleje como un pollo –Afirma contundente…

En la enorme habitación asignada a la novia, Serena contempla su imagen en el espejo. El vestido de novia no convencional compuesto por una malla short con abertura a los costados y una falda larga abierta al frente de color blanco con incrustaciones de piedras semi preciosas. Los zapatos de tacón alto que le suman doce centímetros a su estatura fueron forrados con satén plateado. El cabello fue recogido en un peinado estilo griego de donde escapan pequeños rulos dorados. Debido al tono que adquirió su piel el día anterior, la estilista optó por resaltar sus ojos celestes y untar brillo rosa en sus labios.

La puesta se abre detrás de ella permitiendo la entrada de Mina y sus compañeras de escapadas. Todas están broceadas como ella.

-Setsuna no se salió con la suya. –Mina, usando un vestido a medio muslo de color almendra, analiza a su amiga –Te vez preciosa a pesar de ese color chocolate que tienes.

-Es caramelo y no me pareció que te quejaras la noche que nos emborrachamos en la playa –La inculpada responde cruzada de brazos.

-Me sigue doliendo la piel, pero esa experiencia ha sido la mejor de mi vida –Amy se sienta en una poltrona –Deberíamos repetirla.

-Sexo en la playa, eso si es inolvidable –Haruka acomoda un rulo del cabello de Serena –Lleva a Darien a la playa y pon en práctica todo lo que te enseñamos Michiru y yo.

La entrada de Ikuko y Kenji evitan que la chica dé explicaciones a las otras. Amén de que no tiene idea de lo que dice la loca abogada.

-Todas deberían ocupar sus asientos –La madre de Serena les apunta –Y recuerden…

-No probar licor el día de hoy –Dicen en coro siguiendo a la mujer fuera de la recámara.

-Buenas niñas –Sonríe Kenji contemplando deslumbrado a su hija –Recuerdo la primera vez que te vi a través de la ecografía y cuando te tuve en mis brazos. –Mueve la cabeza - Para mí sigues siendo una pequeña niña.

-Soy una mujer de bien gracias a ti –Sonríe conmovida.

- Prometí que no permitiría que nadie te hiciera daño. Y si ese hombre…

-Darien no es perfecto, pero lo amo tanto como amas a mamá.

Su padre la mira con ternura.

-Son las palabras perfectas. –Acaricia su suave mejilla -¿Sin arrepentimientos?

-Sin arrepentimientos –Asegura convencida.

La música de cámara comienza a sonar, indicándoles que los esperan.

-Vamos, antes de que el novio quiera subir a ver si te fugaste.

-No sería mala idea –Bromea ella abandonando la habitación.

-¿A dónde iríamos?

-¿Iríamos? –Pregunta mientras desciende las escaleras –Si me fugo, será con Darien. Pero deberías secuestrar a mamá y revivir la luna de miel. Ahora que tendrán la casa para ustedes…

-Está el dinosaurio de tu abuelo. –Gruñe por lo. bajo

-Puede cuidarse solo. Siempre se jacta de ello … -Pierde el habla al llegar a las puertas de cristal que dan al jardín.

Ni en sus más cursis sueños pudo imaginar algo tan bello.

Una alfombra blanca bordeada por centenares de ramos de rosas rojas marca el camino hasta el improvisado altar, el cual comienza con un magnífico arco de espejos que emiten reflejos en todas direcciones. Pero lo más bello es el hombre que ansioso se alisa la corbata y pasa su mano por el oscuro cabello despeinándolo.

Serena tiembla de éxtasis por la emoción.

-Para mi bebé lo mejor –Sonríe satisfecho su padre, percibiendo la admiración en sus brillantes ojos. –El auto está listo en caso de que quieras correr.

-Correré hacia él –Murmura.

Frente al altar, Darien recibe un golpe de Yaten.

-¿Qué…? –Levanta la mirada para encontrarse con la ninfa dueña de su vida. –Serena…

Los segundos se hacen minutos para él mientras ella avanza con pasos suaves hacia él.

-¿Quién entrega a esta mujer? –Pregunta el sacerdote una vez que ella se detiene junto a Darien.

-Yo lo hago, Padre –Kenji pronuncia con voz fuerte, para luego decir en voz baja a Darien: -Si la lastimas, yo te lastimaré el doble.

-Papá –Serena lo regaña.

-La cuidaré y protegeré más que a mi vida… Serena es mi vida y la amo infinitamente –Darien responde calmado.

.Si ya terminamos con las amenazas, podemos empezar –Añade severo el sacerdote.

-Apuesto mi pírrico sueldo a que Serena con su voz y cara de tonta será quien mande en casa –Yaten murmura a Seiya. –Como lo hace tu promiscua.

Su hermano lo mira con ojos entornados.

-Lo mismo será contigo, futuro señor de Aino –Susurra irritado –Ya te veo lavando y planchando.

-Shhh… -Haruka los calla escuchando el sermón.

Serena y Darien no prestan atención a las palabras. Sus sentidos están conectados, diciéndose con la mirada cuánto se aman.

-Darien Chiba, ¿Aceptas…?

-La acepto.

-Yo también lo acepto –Serena lo secunda.

-¿Me permiten que haga las cosas como Dios manda? –Demanda el cura.

-Él la acepta, ella también. Si hicieran las cosas como Dios ordena, en lugar de ser la atracción principal de este circo, Chiba se escondería con la preciosidad en una tienda y la reclamaría como su mujer –Grita Taiki, provocando la risa de los jóvenes y miradas de censura de los mayores.

-Excomúlguelos, Padre – El abuelo de Serena gruñe –Y a ese que me está robando mi nieta también.

-¡No soy católico! –Taiki contraataca.

-Fue un error invitar a los periodistas –Micaela está a un segundo de un ataque cardíaco. –Se darán un festín comentando este bochorno.

-No veo que Serenita esté preocupada por eso, la veo reírse divertida –Hanasaki responde sin perder de vista a Michiru y Haroto. –Todos se divierten.

-Hijos míos, regresemos a la calma –El cura pide orden.

-¿Escapamos después de esto? –Susurra Darien a su amada.

-Contigo iría hasta el fin del mundo –Asiente amorosa.

-Hasta la eternidad –Responde besándola entre vítores y aplausos.

-Ya qué más da. Los declaro marido y mujer –Anuncia resignado el Padre.

-Zoquete y ama absoluta, querrá decir –Yoko tiene la última palabra. –Estoy feliz. Acabo de ganar la mejor nuera del mundo…

.-

Serena sonríe al ver enorme afiche con su imagen.

-En nombre de su club de fans, le damos la bienvenida a casa -El hombre alto y apuesto dice en voz alta para hacerse escuchar entre gritos. – Sus ojos azules seducen la imagen esbelta ataviada con un vestido rojo de talle estrecho y falda amplia -La extrañamos. –Le ofrece un enorme ramo de rosas rojas.

-También extrañé mi país… Y su gente.

El moreno ve a los lados. La gente comienza a empujarlo para llegar a Serena.

-Quince minutos es lo que puedo soportar –Luego te secuestraré. –Se aleja hacia el lugar donde esperan familiares y amigos.

Serena firma autógrafos y se toma fotos, mientras la seguridad del aeropuerto la ayuda a llegar hacia el estacionamiento. Aborda la camioneta oscura de vidrios oscuros.

-Soy toda tuya…

-Después de que celebremos tu regreso –Ikuko la abraza desde el asiento trasero –No soporto tenerte lejos de la ciudad.

-Estaba en otro país –Embarazada de ocho meses, Mina responde -¿Cómo te fue? ¿El malote de Gabriel sigue estando buenote?

-Como pastel de chocolate y fresas –Comenta viendo a Darien. –Pero adoro la comida japonesa.

-Yo estoy más apetecible –Sonríe encantador, a pesar de que cada vez que escucha el nombre del occidental quiere torcerle el cuello.

Cuatro años han pasado desde que se casaron.

La carrera de su esposa ascendió vertiginosamente. Ha rodado tres películas en Los Ángeles, varias telenovelas y ganado premios importantes por sus éxitos discográficos. Tras nueve semanas en Chicago donde hizo una miniserie con Gabriel, regresa para darles a todos la mejor noticia de sus vidas.

Mina y Yaten se casaron en el hospital delante de su padre moribundo. La nombró heredera universal de todos sus bienes, haciéndola prometer que mantendría el legado familiar para sus futuros hijos. Michiru sigue soltera haciendo rogar a Haroto por su mano. Haruka y Seiya se divorciaron por celos de éste, pero tan pronto ella vio que tenía novia, regresó con él. Amy se convirtió en una concertista afamada; ella y Taiki siguen viviendo juntos sin decidirse a dar paso al matrimonio.

-La señora Yoko les envía saludos a todos. Dice que no se acostumbra al "relajo" de los norteamericanos, pero se niega a dejar a su esposo a merced de las huesudas modelos y diseñadores con instinto asesino.

-¿Relajo? –Darien pregunta.

-Ha adoptado un vocabulario de pandillero –Serena mueve la cabeza haciendo extraños gestos con los brazos –Me costó seguirla y entenderla.

Todos se ríen con ella.

-Si no estuviera embarazadota, iría a visitarla para bailar como ellos. –Mina se soba la tripa.

-No pensé decirlo, pero extraño a mi original y "metomentodo" madre –Darien susurra conmovido.

Llegan al nuevo y lujoso restaurant Tsukino's.

-Es hermoso –Serena contempla la fachada de ladrillos rojos.

-Tu padre se negó a inaugurarlo hasta tu regreso.

-Vayan adelante – Serena les sugiere a las acompañantes sin dejar de ver a su esposo.

Una vez a solas, suelta el cinturón de seguridad.

-No sabes cuántas veces quise ir por ti. –Darien la atrae besándola con pasión.-Pero prometí confiar en que regresarías amándome como yo te amo.

Serena asegura las puertas, antes de soltarle el pantalón.

-Te necesité todo este tiempo… -Seduce a Darien de tal manera que lo deja sin aliento.

-Vendrán por nosotros en cualquier momento…

-Que esperen –Lo besa fiera. –He soñado con esto al irme a la cama y en cada despertar.

-Te amo… -La siente temblar de éxtasis -Odio que te alejes tanto tiempo. –Susurra apretándola contra su cuerpo.

-No viajaré hasta que él deje los pañales –Acaricia el fuerte mentón.

-¿Él? –Observa sus ojos brillantes -¿Quién es él?

-También puede ser ella –Comenta pensativa, alejándose de Darien en el momento en que Kenji sale a buscarlos.

-¿Qué quieres decirme…? –Contempla su talle -¿Estás embarazada?

-Once semanas –Ella asiente tímida.

-¡Mi amor! –La atrae nuevamente besándola.

La celebración de bienvenida se convierte en buenos deseos de los parientes y amigos. Mamoru se sintió feliz al conocer que tendrá un hermano. Desde Corea, donde vive con su madre y padrastro prometió llevarle muchos juguetes en vacaciones.

-¿Niña o niño? –Abrazados en la penumbra de su alcoba, Serena le pregunta.

-Niña, pero te advierto desde hoy que no permitiré que sea amiga de los hijos de Mina.

Ella ríe suavemente.

-No vas a lograrlo.

-Si lo haré. Nos mudaremos al Polo Norte…

-¿Ah, si? –Se sienta a horcajadas sobre él –Puedes adoptar un lobo siberiano para que te acompañe. Por otro lado… -Besa su pecho –Puedes quedarte conmigo y gozar el privilegio de amarme.

-Sabes negociar. –Jadea sujetándola por las mejillas para sellar el trato con un beso. -Acepto.

Nadie podría creer que esa mujer apasionada haya sido una jovencita insegura, llena de dudas y defectos.

Pero ella luchó contra la marea, venció los obstáculos, conquistó al mundo y ganó el mejor premio: El éxito y el respeto del hombre que ama.

Y todo lo hizo con la frente en alto.

~Fin~

Gracias a todos por acompañarme en esta aventura y perdónenme si defraudé a alguien. Un abrazo de oso muy grande.

Azumi Kou Kido