Dos
— Lo escucho. Dimitri, él está aquí.
Anette le dijo eso, en medio de sus sollozos. Se lo dijo, cuando estaba tapado todo su cuerpo, y estaba hecha un ovillo. Y eso hizo que surja en él la rabia. Porque la gran verdad era que no había nada que temer, el feto que extrajeron del cuerpo de ella, no iba a aparecer, y menos les haría la vida imposible, porque ambos no pudieron protegerlo. Es más el enemigo resultaba ser otro. Uno muy vivo y que los veía como herramientas. Y como ella lo sabía, sollozaba.
— Yo lo quería — hipó ella —. Deseaba tanto cargarlo entre mis brazos.
Él apretó la mandíbula y vio hacia otro lado, intentando ignorarla e ignorar el mismo peso de su pecho; esta culpabilidad que estará matándolo por siempre. No pudo hacer nada, lo sabe, y le molesta el hacerlo. El día en que ambos dijeron el estado de Annete, y sus ganas de tenerlo, se toparon con la gran negativa y la acción. Y ellos —dos pobres exorcistas—, no fueron capaces de hacer nada contra los Cuervos y demás aliados de la Orden.
Hasta ahora recordaba, que una vez la habían limpiado por dentro, e inhabilitado de en futuro concebir vida; la única excusa que pusieron sus superiores, fue que estaban en guerra y no había forma de perder el tiempo, en cosas tales como jugar a la familia. Eran los elegidos de Dios, les dijeron, eran su potestad y su palabra. Eran su arma. No podían ser más que eso.
Annete desde ese día, no paraba de llorar y escuchaba ruidos en todas partes. A veces juraba ver un bebé a su lado, o sentir un gran peso en el vientre. A veces despertaba agitada en las noches, y decía haber escuchado el llanto de un niño. A veces él era quien no podía dormir, y se quedaba viendo a la nada, esperando que todos los muertos de ese lugar se materialicen ante sus ojos y busquen venganza, por esta vida pasada en un infierno.
Él nunca pasó mayor miedo en su vida, pero esto no se debía ante esta nueva creencia en fantasmas o seres antinaturales, sino que con cada hora transcurrida, se daba cuenta de cómo ella se marchitaba más y más; y él —de nuevo—, no podía hacer nada.
Segundo episodio, listo. La gran verdad, me estaba queriendo escaquear de la historia, pero… ya he vuelto –ahora solo falta acabar en otros fandoms mis retos y morir en paz, jajaja-, y bueno…
¿A alguien le gustó el episodio?
