-7-
Si no fuera por el hecho de que sentía el viento golpearme en el rostro aun estaría rogando porque alguien me despertara de esta pesadilla. Si, pesadilla, mal sueño, infierno eran adjetivos que podrían describir esta locura. Me taladraba el cerebro buscando algún recuerdo que me ayudara a comprender como demonios fue que termine firmando un acta de matrimonio y a tener a una mujer en MÍ casa, en MÍ habitación, utilizando MIS cosas creyéndose de alguna manera la dueña y señora. Quien en su sano juicio en éste siglo piensa en matrimonio sin tener una pistola en la cabeza o ser un completo mandilón?…
-Ya hombre, quita esa cara de sufrida- Seth hablo por primera vez después que habíamos salido de la casa, según el necesitaba tomar aire para aclarar mis ideas y de alguna manera hacerme olvidar el hecho de querer arrancarle la cabeza con mis propias manos. Lo mire con ojos entrecerrados mientras el detenía el coche en espera de la luz verde del semáforo, de alguna manera mi seño se había fruncido tanto que casi mis cejas eran una línea recta. Acabe teniendo una visión de mi puño en su nariz y Seth volando fuera del auto por la ventana pero solo fue una visión, respire hondo para calmarme, un fiscal estaba haciendo su trabajo mirando desde la acera y lo ultimo que necesitaba era ser arrestado. Seth aparco en un café cercano caminando a unos cuantos metros de mí por precaución. El ordeno un expreso, yo por mi parte pedí un Virgin Mary* para aliviar un poco la resaca y el extraño dolor de cabeza que iba y venia a su antojo, extrañamente solo aparecía cuando la endemoniada rubia que ahora yacía en mis aposentos pasaba por mi cabeza. Solo llevaba horas de saberme casado y ya me producía migraña el matrimonio, ha de ser la peor de las enfermedades… -Y tu piensas estar así todo el día?- pregunto dándole un sorbo a su café como si nada, hijo de su….
-Como lo permitiste Seth?- dije aparentando una calma absoluta
-Y ahora la culpa es mía?, lo que pasa es que no lo recuerda. Te lo dije mil veces, Emmett no lo hagas y ahí estabas tu, como no, si es la mujer perfecta y bla bla bla. Me jodiste la paciencia hasta que fui por el bendito juez. Ahí están las fotos que lo prueban- saco un sobre blanco de su bolsillo lanzándolo a mi pecho, este reboto y callo al suelo pero no le di importancia, no necesitaba que mis ganas de golpear a alguien y descargar la frustración que sentía aumentaran y estaba seguro de que si veía aquellas fotos que confirmaban mi metida de pata y su traición acabarían con mi paciencia y brincaría la mesa que nos separaba para borrarle a puñetazos aquella sonrisa de diversión que le adornaba el rostro. –Es mas, no veo tu escándalo. Si yo fuera tú estaría en mi casa disfrutando de la belleza de tú mujer…- bufé aquellas palabras, mi mujer ¡BAh!, eso no es una mujer, es un demonio encarnado en unas piernas largas, caderas de perdición y melena rubia que solo sabe manipular con su carita angelical. Eso es ella. Y aquel demonio se encontraba en mi territorio en estos momentos.
-Deja de decir estupideces y piensa como arreglar esto, el matrimonio no es valido si se hace bajo influencias del alcohol cierto?. Ten, checa el acta de matrimonio porque estoy seguro de que un error debe tener…- desdoble el papel que había traído en el bolsillo y lo alise en la mesa para que pudiera detallarlo mejor. El no era abogado pero había hecho dos semestre en la facultad de derecho del la cual fue expulsaron por acosar a la profesora de filosofía, que era la esposa del decano de la universidad pero esa historia no venia al caso, mi carrera de Play Boy dependía de sus escasos conocimientos sobre el tema. –Revísala….
-No tiene caso que lo haga Emm, yo mismo fui por el juez para que dejaras el acoso hacia mi persona- mis manos se apretaron en un puño cerca de su cara y el echo hacia atrás su silla quedando apoyada en dos patas. Respira Emmett, respira hay demasiados testigos.
-Y ahora que se supone que haga? Me voy a la casa y llego como si nada diciendo, Amor ya llegue voy a preparar la cena y luego te daré un mansaje en los pies?- dije aquello imitando un tono agudo haciendo que el traidor se carcajeara en mi cara
-No me interesa lo que hagas con tu vieja, pero si que me pagues los 3500 pesos del juez a las cuatro y media de la mañana…
-Hay que ver que eres sínico cabron, a parte de que me metes en este infierno también tengo que pagarte el hecho de que me hayas condenado?- el asintió como si nada –Pendejo!
-Tu mas!…
-Tú más todavía!
-Tu mas infinito!
-Tú infinito mas uno!
-Rebota rebota tu trasero explota!
-De los pedos que te tiras!
-Pues tu madre los recoge y los echa a la comida, y tú te los comes!
-Con mi madre no te metas idiota….- lo tome del cuello por sobre la mesa ganándome unas cuantas miradas de los presentes –Retráctate…
-Lo siento- se disculpo con voz estrangularte. Lo libere sintiendo en peso de las miradas sobre mi, volví a mi lugar aclarándome la garganta
-Solo estábamos jugando cierto hermano- mire a Seth quien asintió tosiendo un poco frotándose el cuello
-De…de verdad no te acuerdas de nada?-
-De lo único que me acuerdo es de que me esta estallando la cabeza de eso me acuerdo…
-ahí que ver que eres menso Emm- dijo sin aguantarse la risa
-Ja, ja, ja si que menso eres Emmett- imite su voz burlonamente que solo lo hizo reírse mas de mi - eres idiota Seth, no te has puesto a pensar en que podría estar embarazada?
-Ese ya no seria asunto mío, tu fuiste el que metió…. la bola en el agujero…- se burlo de sus propias palabras en tanto yo hundía los dedos en mi cabello. Dame paciencia señor –Míralo por el lado bueno Emm. Ella solo te esta pidiendo tres semanas. En tres semanas tu vida volverla a ser la misma…
-Ah si no y mientras me aguanto su presencia en MI casa y le hago de maridito feliz?
-Eso ya esta de tu parte…
-Olvídalo, le voy a hacer la vida imposible Seth, por mi madrecita chula que no me va a aguantar ni una semana- vamos a ver quien es mas insoportable rubiecita, de mi cuenta corre que desees jamás haberme conocido
-Porque tienes esa cara de malévolo?
-Se va a arrepentir de haberme conocido Seth
-Eso va a estar difícil hermano…
-Porque lo dices?
-Oh vamos Emm, que no la viste? No viste ese cuerpo escultural? Esas caderas de diosa? Esos labios carnosos y rosados?. No es que te este chuleando a tu vieja pero El diablo intenta hermano, yo no aguantaría tres semanas con esa mujer en la misma casa y sin…nada de nada
-Y quien dijo que no tendría nada de nada?, al menos voy a aprovechar estos días para pasarla bien con ella, ninguna mujer se me resiste…
-Ja- bufó escondiendo una sonrisa tras su café
-Que?
-Rosalie parece no ser de esas Emmett- ah no?
-Ya lo veremos Clearwather…- ya lo veremos
-Me llevas a mi casa?
-Que? Es Domingo…no se tu pero yo me voy de farra todo el día, por primera vez en mi vida no quiero llegar a mi casa- me termine mi bebida de un tirón y saque unos billetes para pagar la cuenta –Vienes?
-Tu no aprendiste nada de lo que te paso verdad?- me cuestiono mirándome resignado yo solo me encogí de hombros
-Si, aprendí una lección, no debo confiar los que se dicen ser mis mejores amigos de ahora en adelante…- el negó dando un largo suspiro
-Que voy a hacer contigo Emmett…
…..
Pero ésta noche echaremos un polvo
Oh lo sabes
Que ésta noche echaremos un polvo
Oh lo sabes
Que ésta noche te sacaré
Oh lo sabes
Que ésta noche echaremos un polvo
Oh tú sabes
Que ésta noche te….
La música del estéreo estaba tan alta que casi no podía escuchar mis pensamientos. Aunque en este preciso momento sintiera que mis pensamientos estaban metidos en una licuadora. Me reí un poco al prestar atención a la letra de aquella canción que sonaba a todo volumen en los parlantes y no pude reprimir la imagen con alto contenido sexual que paso por mi cabeza logrando que se me instalara una sonrisa torcida en los labios.
Aparque cerca de la entrada, por fortuna mi bebe y yo habíamos llegado intactos a pesar del estado de ebriedad en el que me encontraba. Había pasado todo el día fuera distrayéndome e intentando olvidarme del drástico y repentino cambio en mi estado civil. De alguna manera esa salida solo había servido para terminar más frustrado que antes. Las personas que frecuentaban el bar "Muchacho" y con las que solía distraerme pasaron toda la noche felicitándome o riéndose de mí. Y ni hablar de las mujeres que huían de mí como si tuviera gripe porcina o alguna enfermedad contagiosa lo que ayudo a incrementar las ganas de querer perder la conciencia a base de agua ardiente.
El traidor de Seth se había pronunciado al verme abrir la tercer botella de tequila de la noche y prohibió a Embry el Bar tender y ahora ex-amigo. Que me sirviera cualquier cosa que sobrepasara el 0.1 grado de alcohol. Eso me dejaba a mí, solo con un tazón de caramelos de licor en la barra. Así que decidí volver a casa ya pasada la media noche luego de gritarle a todos que eran unos traidores, incluyendo a Seth al cual mande por un tubo por no dejarme ahogar mis penas como se venia haciendo desde que el mundo es mundo y las penas existen. Y creo que ya estoy labiando mucho. Apague el motor y deje caer la cabeza en el volante, estaba mareado y tenia los sentidos aletargados. Abrí la puerta luego de un rato de tantear con mis dedos la manija, empuje con el pie hasta abrirla hasta el tope y gire mi cuerpo hacia afuera. Me reí como un tonto al darme cuenta que aun traía puesto el cinturón y luego de luchar unos minutos con el seguro logre liberarme. Llegue con dificultad a la puerta, tropezándome con el muro de la entrada y cayendo sobre la alfombra que decía "emoclew". Extraño, que yo recuerde era welcome lo que decía. Me puse de pie despacio todo me daba vueltas y veía luces destellantes cuando parpadeaba. Por fortuna mi juego de llaves consistía en solo dos, la de mi bebe y la de mi reino, por lo que pronto estuve dentro. La casa estaba silenciosa e iluminada y también tenia un extraño aroma a algodón que no se de donde había salido. Apoyado de la pared llegue hasta el pasillo que daba a la recamara llevándome por delante a un montículo color rosa el cual cayo como torre al ser derrumbada causando un golpe sordo al tocar el suelo y luego un molesto tintineo.
-Shhhhhh….Shhhh….- lleve el dedo índice a mis labios intentando callar lo que fuera que estuviera causando el molesto campaneo. Esquive el obstáculo rosa que ahora adornaba el suelo y empuje la puerta de i habitación que abrió sin dificultad ni ruido. Todo estaba obscuro, a excepción del brillo plateado de la luna que entraba por los grandes ventanales. Tanteando la pared conseguí el interruptor y parpadee varias veces para acostumbrarme a la luz cegadora. Podía ver un bulto que sobresalía bajo el edredón negro de mi cama y unos mechones dorados asomarse por debajo de una almohada. Sonreí inconscientemente y me aclare la garganta antes de hablar -¡Mo morrrr …yiiia yiegueee!- dije, reprimiendo un hipido que amenazaba con salir. El bulto permaneció inmóvil ante mi anuncio así que me acerque más a la cama. Seguro no me escucho…-Mo morrrr….yiiia yiego tu mashooo- grite, apartando el cobertor de la cama descubriendo un cuerpo escultural en un pijama azul cielo que solo cubría las partes necesarias. Mis ojos desorbitados subieron desde sus piernas largas y marmoleadas hasta su trasero perfecto que se alzaba hacia mí en una curva envuelta en un cachetero ajustado y con bordes en encaje. El diablo intenta… mas arriba su espalda era cubierta por el cabello rizado en las puntas y sus labios fruncidos y ojos asesi… esperen labios fruncidos y ojos asesinos? Me esta mirando...
-Bueno tú eres idiota o que? ¡Que no ves que estoy tratando de dormir!?- dijo con voz que reflejaba hostilidad y mucho enojo y a mi se me instalo un chillido taladrante en el oído que olvide cuando mis ojos volvieron a bajar hasta su trasero que seguía tentándome. Sacudí la cabeza alejando cualquier pensamiento y puse la mejor cara de dominante que mi estado me permitía
-Si quiiedes dodmir deber com…complacerme primero ¡Hip! Y ahora… deseo besar tu trasero…- sin decir mas deje caer mi peso hacia delante, mi pecho toco la cama y mi rosto quedo cerca de sus muslos los cuales mordí sin pensar, ella grito de sorpresa y de alguna manera se las ingenio para patearme con fuerza y lanzarme fuera de la cama. Sentí el golpe de mi cabeza contra el concreto y todo se me nublo durante unos segundos. Reaccione al sentir un peso extra bajo mi ombligo encontrándome con el rostro doble y la mirada preocupada de la rubia muy cerca de mi cara.
-Emmett…Emmett estas bien?- palmeo varias veces mis mejillas mientras que con su otra mano me sostenía de la nuca. Parpadee varias veces para ubicarme e intente incorporarme pero su peso no me dejo, bueno eso y tampoco el hecho de que sus pechos perfectamente simétricos y cubierto por casi unas imperceptibles pecas estaban a centímetros de mi rostro –Emmett contéstame…- le preste poca importancia a su preocupación y subí mis manos por sus costados rápidamente deteniéndolas sobre aquellos montículos de carne color crema y apretándolos para sentirlos bajo mis dedos…para que hablar si puedo demostrar. Lo próximo que sentí fue un ardor intenso en la mejilla izquierda y el sonido inconfundible de piel Chocando con piel. No me había percatado de que mis ojos se habían cerrado ante el impacto de su mano y sentí como el peso bajo mi ombligo había desaparecido. Abrí los ojos observándola detenida frente a mí, cubriéndose los pechos con las manos y mirándome directamente a los ojos. La vista se me nublo nuevamente y la última imagen que tuve esa noche fue la de su pie viajando directo hacia mi entrepierna….
JA! Emmett cree que Rose es una de las mujeres con las que el esta acostumbrado a tratar xD que bueno que lo puso en su lugar... pensara mucho antes de meterse con ella otra vez no creen?
DEJEN COMENTARIOS SIIIIIIIIIIIIIIIIII? SIIII? ANDENLE SII? xD
BESITOS
ALANA!
