-8-
En que momento el colchón de mi cama había sido cambiado por una lamina de mármol?. Me pregunte entre dormido y despierto. Los músculos de mi espalda estaban rígidos y el dolor en alguna parte de mi cabeza se iba intensificando en tanto mi cuerpo iba despertando. Abrí los ojos despacio, percibiendo la blancura de mi techo y las partículas de polvo flotar en el rayo de sol que entraba por la ventana abierta. Cerré los ojos nuevamente girando mi cuerpo para quedar de costado y solo en ese momento fui consiente de que estaba tirado en el suelo de mi recamara con la nariz hundida en mi alfombra color crema. Con el seño fruncido apoye los codos en el suelo levantando un poco mi cuerpo. Grave error ya que en alguna parte de mi cabeza, más específicamente mi frente se instalo un dolor punzante. Como demonios llegue aquí?. El día de ayer se dejaba ver como una mancha borrosa pero tampoco me moleste en buscar mas allá, después de todo ese había sido el plan. Me senté como pude, las piernas me hormigueaban y todo me daba vueltas. Escuche el agua de la regadera chocar con la cerámica del baño y maldecí mil veces por mi curiosidad y por haber girado en dirección del sonido ya que el movimiento brusco causo que mil agujas se clavasen en mi cuello. Quite el cobertor que me cubría las piernas que seguían enfundadas en los mismos jeans y zapatos que había usado el día anterior o fue la noche? Cuanto habré dormido?. La puerta del baño se abrió justo cuando me estaba poniendo de pie y ella salió cubierta por una toalla blanca un poco mas debajo de los muslos y otra toalla enrollada en su cabeza que dejaba fuera algunos mechones rubios. Ambos nos quedamos inmóviles mirándonos, aun algunas gotas de agua resbalaban por sus hombros y sus largas piernas. Maldición Emm deja de verla es el enemigo. Me aclare la garganta y tome el cobertor para fingir darle poca importancia a sus movimientos marcados hacia la ventana de la habitación
-Estas vivo…- dijo girándose hacia mí con una mirada de superioridad
-Y tú desnuda- las palabras salieron de mi boca antes de que las pudiera procesar, ella alza una ceja en un claro "No me digas" que me hace mirarla con ojos entrecerrados
-…Si no te conociera diría que no has visto a una mujer desnuda…
-Claramente No me conoces- me encojo de hombros ante su mirada de cejas levantadas. Es tan irritante. Con un movimiento rápido de sus dejos libera su cabello de la toalla que cae en hondas saltarinas por todo su rostro. Es tan malditamente guapa. Sacudo aquel pensamiento. Ella es el enemigo Emmett concéntrate
-Necesito que salgas de mi habitación- dice, me rio bajo y luego estallo en una carcajada bastante fuerte. Ese acaba de ser un muy buen chiste. Me seco una lagrima falsa en tanto ella me mira golpeteando su pie inquieto en la alfombra –terminaste? Me dirás que fue lo chistoso?
-Dijiste "Mi habitación" esa fue una muy buena broma la verdad- pone los ojos en blanco
-Es MI habitación…
-Corrección Nena, es MI habitación, MI espacio, MI santuario y TU solo lo estas invadiendo.- se acerca, lentamente, con sus penetrantes ojos azules fijos en los míos. Se coloca frente a mí con expresión seria
-No vuelvas a decirme nena en lo que te resta de vida sino quieres quedarte sin descendencia.- su nariz casi toca la mía mientras habla, sostiene su peso en la punta de sus pies como toda una bailarina profesional para lograr igualar mi altura. Instintivamente mis manos se van a aquella parte de mi anatomía con la que tengo una estrecha relación –También te recuerdo que soy tu esposa y eso significa que todo lo tuyo es mío…NENE…- remata con una sonrisa de suficiencia. Rubia del demonio…. Vuelve hacia la ventana, corriendo una de ellas. El viento cálido y pesado con olor a salitre llena la habitación en medio segundo. Ella toma una bocanada de aire y se gira encarándome, desafiándome con ojos profundos… No ganaras…
-No me obligaras…- digo negándome a cumplir la voluntad de su alteza real. Sonríe y… esperen sonríe?. En su rostro baila un dejo de diversión mientras estudia el lugar detenidamente. Que rayos esta pasando por su diabólica cabeza?
-No te obligare.- dice y no se si es una afirmación o un reto. Encogiéndose de hombros sonríe y se dirige a mi armario. Me regodeo triunfante, 1 punto para Emm – 0 para Rubia frustrante. Eso fue fácil. Si logro mantenerla así de controlada por las próximas tres semanas seria pan comido. Seria como tener a una prima segunda viviendo aquí por una temporada. Una prima segunda a la que me gustaría enseñarle algunos trucos bajo mis sabanas pero de eso me encargaría mas adelante. Escucho ruidos en el armario. Se estará cambiando de ropa allí?. La curiosidad me mata pero la amenaza a mis futuras generaciones me detiene en el acto, un minuto después sale. Lleva una de mis camisas, abotonada perfectamente que la cubre algo más debajo de los muslos y también lleva cuatro de mis zapatos de cuero acunados en sus brazos. No reacciono al instante. Su mirada me reta y me dice claramente "acepto el desafío" y caigo en cuenta de sus intenciones cuando toma uno de los zapatos y lo apunta en mi dirección…mierda… mis ojos se abren desmesuradamente mientras veo viajar a toda velocidad el zapato hacia mi rostro, reacciono y en un nano segundo me encuentro en el pasillo oyendo a mi carísimo Caterpilla* estrellarse en la madera de la puerta detrás de mi cabeza. Que demonios había sido todo eso? ¡Tengo una sicópata viviendo en mi casa!. Escucho su risa de victoria y luego el ruido del secador de pelo y exhalo el aire que hasta ahora había contenido pesadamente. Tres semanas Emmett solo tres largas y desdichadas semanas. Tomando una inhalación profunda me dirijo a la cocina, mi cuerpo sigue entumecido y el extraño dolor en mi cabeza y en mi entrepierna regresa lentamente. Haciendo preguntarme que habría hecho la noche pasada. Inconscientemente reviso mis bolsillos en busca de evidencia de diversión carnal en forma de tanga pero solo tengo envoltorios de caramelos de ron, extraño. Fuiste un fiel esposo anoche Emmettcito. Me fastidia mi subconsciente y yo repito sus palabras de manera burlona.
Voy directo a la cafetera y la enciendo mientras reviso el botiquín en busca de dos ibuprofenos. Ella entra tarareando y danzando a la cocina haciéndome tirar casi todo el frasco de pastillas en el mesón de mármol gris obscuro. Me acostumbrare a esto?. Va directo al café sirviéndose una taza grande mientras me mira recoger las pastillas por sobre el hombro
-OH!- exclama con fingido asombro- por favor no te suicides, no podría con esa culpa. Te dejo usar mi recamara mientras no estoy te parece.- dice con el tono cargado de dulce y azúcar que empalaga. Le sonrió sardónicamente mientras una visión de ella y sus maletas volando por la ventana del segundo piso aparece en mi cabeza. Me rio de aquella ocurrencia y ella me mira curiosa. Tomo un poco de agua del grifo y trago las dos pastillas de una vez. Ella me esta mirando mientras bebe su café
-Que? Tengo monos en la cara o que?
-No hace falta, todo tu eres….- hace un movimiento con su mano frente a mi como englobando todos mis encantos. –Olvídalo. – se encoge de hombros
- Seth fue quien me trajo anoche?, te dijo algo? Creo que estuve en una pelea.- se escuda en su taza de café evitando mi mirada y se que algo esta pasando por su rubia cabeza. Se termina la bebida de un trago y deja la taza en el lavavajillas. Por primera vez desde que atravesó la cocina la miro de verdad, lleva unos jeans ajustados, claros y gastados. Botas de montaña marrones y que se ve tienen mucho uso, una camiseta de algodón marrón y una mochila vinotinto. Que es? Excursionista? Maestra sexy de educación física o que onda?
-Que me ves?
-Nada- contesto inmediatamente –Solo me estaba preguntando que haces?- sonríe, creo que es la primera sonrisa sincera que veo en el pequeño monstruo rubio y señala su… busto? Cirujana? Fabrica brasieres?. La camiseta tiene un escrito en negro "salvemos a la Totoaba" totoque? Ahora así se le dice a los pechos?. Escucho el chasquido de sus dedos cerca de mi rostro y termino el dilema interno que tengo sobre su profesión sin respuestas –Les cambiaron el nombre a los pechos?- pone los ojos en blanco exasperada
-Tonto, soy oceanóloga, investigo la vida en el mar si es más fácil para ti entenderlo de ese modo.- me mira, esa irritante mirada de "puedo ser tan o mas interesante que tu" cargada de una sonrisa burlona que trata de esconder, me doy cuenta que mi seño esta fruncido hasta casi juntar mis cejas al ver mi reflejo en el espejo del horno microondas.
-Suena interesante tu trabajo.- digo, aunque internamente hago una mueca de fastidio, me parece el trabajo mas aburrido del mundo
-Sabes que si lo es, hemos avanzado mucho en esta investigación. En nuestras instalaciones hemos criado bajo cautiverio a mas de 3.600 ejemplares en peligro de extinción y hemos tenido buenos resultados, no sabes lo excitante que es….- habla, habla y habla con los ojos iluminados de un brillo especial mientras busco universidades done pueda haber estudiado. Oceanologia? En que universidad se estudia esa carrera? Hay una materia como matemática de peses?. Debe ser una profesión para los que no tienen más aspiraciones en la vida que vivir oliendo a pescado y con arena en los pantalones. –Lo has visto?- regreso de la conversación interna cuando capto el movimiento que hace al colocarse la mochila en el hombro
-Hm?
-Que si has visto alguna vez como liberamos a los peces en el Golfo de California?
-Tengo mejores cosas que hacer la verdad…- susurro no tan bajo como hubiera querido, su mirada cambia como un clic, de interés a enojo tensando la mandíbula
-Si claro, como emborracharte hasta perder el conocimiento…. – dispara y ahora es mi turno de mirarla directamente
-Así me gusta vivir y no pienso cambiarlo solo porque tú me lo digas…
-Pues allá tú…- se encoje de hombros y pasa frente a mi no sin antes darme una ultima mirada y batir su cabello en mi nariz dirigiéndose a la puerta
-Si, allá yo…cada quien su vida…- la puerta se cierra sin respuesta, sacándome de mis casillas por un minuto. A mujer para lograr exasperar a uno caray, que no puede quedarse callada por un momento? No tiene que contestar a cada cosa que se le dice… y es obstinada y rebelde y desafiante –affff.- sale un bufido involuntario tras enumerar los encantos de la rubia diabólica. Tres semanas, me recuerdo, tres semanas…
….
El pianista Luis Becerra esta impregnando la casa, el dulce tono del violín baila a través del lugar envolviéndome en una especia de ensueño mientras leo un buen libro sentado en la comodidad de mi sillón de cuero blanco en MI habitación. Después de un día agotador lleno de reuniones afinando detalles de presentación y diseño para lo que será la nueva cosecha de Esmeralda, es justo lo que necesito para tranquilizarme y relajarme en la comodidad de mi hogar. A pesar de las reuniones y todo lo demás, mi día había ido bastante bien, por alguna extraña razón Jane no había portado por la oficina lo cual agradecí internamente, por primera vez en la vida después de haber descubierto mi sexualidad había pasado una mañana tranquila sin estar rodeado de mujeres y por raro que suene me sentí bien, lejos de problemas de faldas y de estar huyendo o escondiéndome de la fila de amantes que dominaban mi curricullum. Estoy atrapado en el arrullo melancólico del violín, pasando la página del libro mientras doy un sorbo a mi cabernet y recito la línea de "Detente sombra" de la autoría de Sor Juana Inés de la Cruz en mi mente. Poesía feminista pero agradable, intuyo que Sor Juana hacia de la poesía un arte, una expresión de su ser y de la relación que establece con el mundo en que vive. A parte de que mi madre me lo obsequio y se que la próxima vez que la vea me preguntara sobre el, así que aprovecho el tiempo para disfrutarlo.
….bella ilusión por quien alegre muero,
Dulce ficción por quien penosa vivo…
La puerta de la entrada se cierra en un estruendoso portazo sobresaltándome, la copa de vino entre mis piernas salta, mojando completamente mi pantalón de pijama, camiseta y el sillón. Maldición. Ella esta parada en el marco de la puerta para cuando alzo la mirada
-Upss…- dice simplemente. Tirando la mochila en medio de la alfombra y quitándose las masculinas botas en el camino. Había olvidado por un momento que la tortura china estaba hospedándose en mi casa. Coloco la copa en la mesilla y saco mi camisa para secar el desastre, de todas maneras ya estaba manchada –Creí que la música clásica era para personas que saben apreciar el arte…- dice, sentada en la orilla de MI cama mientras suelta su cabello, sujeto en una cola de caballo. Pongo los ojos en blanco con exasperación…
-Que te hace pensar que yo no se hacerlo?- vuelvo a mi sillón viéndola de frente, tiene un rubor brillante en las mejillas que claramente delata que estuvo expuesta al sol, su cabello aun esta húmedo.
-Pensé que eras mas bien de tipo, reggaetón ya sabes, es lo que se consiguen en los bares….Becerra es mas de…sentimiento que de compañía para tus fiestas- no se si tomarme su comentario como un insulto pero sonrió por su hipótesis
-Una vez más no me conoces… pero veo que si conoces a Becerra….
-Si, tome clases de ballet desde los 4 años y medio hasta los 16…
-…Y porque lo dejaste?...- su mirada se pierde por un segundo en algún punto de la habitación, cuando vuelve sonríe sin emoción encogiéndose de hombros y danza, literalmente, hasta sentarse en el brazo del sillón junto a mi
-Que lees?- extrañamente su cercanía me resulta algo incomoda, no podía ser de otro modo si desde que llego hemos estado como perros y gatos. Evito mirarla a los ojos mientras le muestro la portada de libro –Sor Juana? De verdad?- no la estoy mirando pero intuyo que tiene esa ceja rubia alzada cómicamente
-Tiene algo de malo?
-No, de hecho es perfecto para ti. Digo, por aquello de los hombres necios*- lanza, con el comentario que destilaba presunción, arrogancia y algo de diversión. La miro danzar hacia el cuarto de baño que esta unos cuantos pasó al lado del sillón. Remedo sus palabras mientras ella entra y cierra la puerta. Hombres necios, ja! Doy un largo suspiro sirviendo un poco mas de vino y acomodándome para volver a mi lectura. Antes de ser interrumpida. Escucho el agua de la regadera chocar en la cerámica y levanto la mirada por inercia. Mis ojos se abren ante lo que se me presenta. La puerta esta medio abierta, lo suficiente para dejarme ver el cuerpo para nada deseable de ella. Esta de espaldas, su brasier es negro y de encaje. ¡Uh!. Una vez más allí están los hoyuelos en la parte baja de sus caderas haciéndome tragar en seco. Sus pulgares se deslizan en los bordes de los jeans gastados y bajan lentamente la tela deslizándola por sus piernas ¡doble UH!. Sus bragas son de encaje y me encuentro babeando cuando sus manos viajan al gancho de su bra para desatarlo. Esto es más sensual que una película para adultos. Sus largos dedos liberan el cierre y saca las tiras por sus brazos, aun esta de espaldas a mí así que no puedo mirar más allá, lo que hace lloriquear como bebe a mi diablillo interno. En un parpadeo desaparece y me inclino un poco más sobre el sillón para observar que hace. Pocos minutos después regresa enfundada en una toalla de baño algo más debajo de los muslos. Emmett junior había comenzado a brincar en mi cabeza pero al verla aparecer cayo de espaldas abrazando sus piernas decepcionado. Me mira, si se da cuenta de que la puerta ha estado abierta todo ese tiempo. y me mira con esa sonrisa de superioridad y de burla adornándole el rostro, su pie se coloca en una perfecta punta digna de una clase de ballet y con un empujoncito cierra la puerta. Cierro el libro de golpe. Es que la muy descarada disfruta jugar conmigo caray. Unos minutos después sale del baño aun sonriendo. Riéndose de mí. Toma una de las maletas que esta cerca de la entrada. Y que hasta ahora no me había dado cuenta de que estaban allí. Y la coloca sobre la cama, la maleta emite un tintineo fastidioso. Toma unas prendas color gris y me mira. Se ha recogido el cabello en una especie de moño dejando un fleco que le cubre la mitad del rostro. Vuelvo la vista al libro cuando sus ojos se encuentran con los míos –Te haré un regalo- dice, con un tono bajo y calmado. Dejo el libro en la mesa, es imposible concentrarme en la lectura ahora, no con ella danzando de aquí para allá en toalla como si nada.
-De bodas?- me hago el sorprendido imitando una voz chillona y ella alza su perfecta ceja tomando algo de la maleta y acurrucándolo en su pecho. Mis ojos se entrecierran. No puedo confiar en esta diabólica mujer que solo quiere frustrarme la vida. Una bomba será? Algo de gas pimienta?
-Si,- dice y se acerca colocándose frente a mí y tendiéndome una especie de cartón gris, tiene de adorno una cinta rosa. Es mi turno de alzar una ceja hacia ella mientras tomo lo que fuera en mis manos. Un separa libros?… me regala un separa libros?…
-Que esplendida y atenta eres, es muy varonil, sobre todo el lazo rosa-
-Deja de quejarte y lee el escrito- ordena colocándose el cabello detrás de la oreja. Mandona además. Busco el escrito detrás de los dibujos que trae impreso el papel
-"Ten cuidado con lo que deseas… se te puede cumplir"…- ella asiente y mi seño se frunce… que quiere decir con eso? –Y…esto… es un mensaje subliminal o que?
-Ashh, ya quisieras. Simplemente un día lo vi, me gusto y ahora es tuyo- se encoje de hombros
-De verdad es solo eso? No tiene una bomba oculta o algo…
-Que no puedes decir gracias simplemente?...- se da la vuelta y camina de vuelta al cuarto de baño, antes de cerrar la puerta me mira. Allí esta otra vez esa mirada desafiante. –Después de todo, es lo único que obtendrás de mí…- me lanza un beso con la mano y cierra la puerta. Es tan creída y tan malditamente guapa y deseable. Estoy empezando a pensar que lo hace solo para fastidiarme. Me quedo observando la puerta unos instantes mientras asimilo sus palabras. "Es lo único que obtendrás te mi"… lo único? Ja!. Claramente esta mujer no me conoce en absoluto, ninguna mujer en mis 27 años se ha resistido a mis encantos, si 27, mi madre fue la primera en sucumbir a mis encantos, ella me contaba que de pequeño sus amigas hacían lo imposible por tenerme en brazos y que sonriera ya que se marcaban esos óyelos heredados de su parte en mis mejillas que las derretía. Y que decir del jardín de niños, tenia dos y hasta cuatro novias en mi salón de clases. En la primaria me daban asco las niñas, prefería a las profesoras y creo que tuve mi primer amor allí, Miss Valerie, dulces ojos verdes y manos de porcelana. La secundaria y la universidad son recuerdos subidos de tono de los cuales me enorgullezco, tuve un poco de demasiada diversión en esos tiempos y aun disfruto de ello para que venga una rubia creída a decirme que no de buenas a primeras. Si ella puede jugar el juego de la seducción yo también podría hacerlo, con un par de besos por aquí y por allá y un toque de mis manos maestras caerá rendida a mis pies, ya lo había hecho la primera vez así que no seria difícil convencerla de nuevo… veremos si será lo único que obtendré de ella?
*Caterpilla: marca de zapatos
*hombres necios: es un Poema de la Autoria de Sor Juana que busca es dejar en Claro la hipocresía de los hombres de la época, ellos buscaban en las mujeres que querían como novias "virtud" y en aquellas con quienes tenían relaciones(las cuales nunca eran sus novias) "experiencia amatoria".Siendo que al final todas eran mujeres. Es el eterno juego de la doble moral,pero dicho bellamente y en forma de poema. LO RECOMIENDO SI LES GUSTA POESÍA
holi :) disculpen la tardanza, han pasado algunas cosas que me han tenido baja de inspiración últimamente, les traido un cap algo lento? diria xD es que este par son demasiado tercos ¬¬ hasta yo me frusto escribiendo con ellos jeje! espero q nos leamos pronto. Ando liada con las ultimas semanas de examenes =S un beso
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ALANA!
