Shugo chara no me pertenece
Capitulo 5
En ese momento apareció Gilberto que ya había aparcado el coche comiendo una manzana de caramelo, Alice pidió una al instante
-pero si acabas de terminar el helado- protesto Ikuto
-pero no he tomado nada mas desde el desayuno
-fue un desayuno enorme ¬.¬
Ella suspiro y puso cara de hambrienta
-lo había olvidado
-Gilberto- Ikuto saco dinero- manzanas de caramelo
-para mí no- interrumpió Amu con rapidez- hace años que no creo que mi estomago pueda aguantar helado y manzana con caramelo tan seguido, creo que para eso hace falta tener menos de diez años
-estoy de acuerdo- dijo Ikuto convencido
Con el paso de la tarde, se hizo evidente que Alice era una niña más intrépida de lo normal. Si la hubieran dejado se hubiera montado en las atracciones mas terroríficas, a parte del tren fantasma solo después de una buena discusión Ikuto consiguió montarla en un aburrido carrusel y cuando este le sugirió que montara en los caballitos del interior recibió la mirada de desdén que se merecía. Alice se instalo resuelta en la fila exterior y agito las riendas tras ella con una sonrisa de invitación en dirección a Amu, así que los dos hombres se quedaron en tierra con los dos Yorus
-la próxima vez lo montaras contigo- le dijo Ikuto entregándole al pequeño gatito- él lo prefiere así
Alice le sonrió y tomo la mano de Amu a quien arrastro a la casa de los espejos, los cuatro rieron al ver los reflejos distorsionados y monstruosos de ellos mismos
Pero el agudo oído de Amu capto algo sobre Ikuto que no le parecía verdad. Se reía con todos, pero de una forma contenida, su amor por su hija era evidente, pero Amu tenia la extraña sensación de que estaba haciendo un gran esfuerzo por ser un buen padre más que disfrutar de su compañía de forma espontanea, no podía poner las manos en el fuego, pero lo presentía
Cuando salieron todos parpadeando bajo la brillante luz, ella sugirió que tomaran una taza de te
-yo había pensado en algo un poco más como para niños- dijo Ikuto
-Sí pero hay un café ahí afuera con muchas sillas libres en la terraza y vamos a necesitar bastante espacio
El frunció el ceño pero siguió sus indicaciones y al instante se dio cuenta de que ella había tenido razón, Alice insistió en tratar a su gatito con todos los honores y asignarle una silla propia, hubiera pedido otra para el conejo pero Amu con admirable presencia de ánimo sugirió que los dos Yorus estarían mejor juntos
-sabias lo que iba a pasar verdad?- pregunto Ikuto mirándola con aprecio
-si era fácil de adivinar, adora a ese gatito no dudo que a estas alturas, para ella ya tiene personalidad propia
De hecho Alice había ido más lejos, para ella tanto el gato como el conejo eran individuos con sus parecidos y diferencias y hasta con cierto antagonismo entre ellos
-a los dos les gustan las galletas y se comen uno las del otro- explico Alice seria- y se enfadan mucho
Por suerte como Ikuto y Amu se quedaron en silencio Gilberto le hizo inteligentes preguntas acerca de sus compañeros peludos que Alice contesto con detalle. Se tomo la limonada con bolas de helado y desvió la atención hacia el lago que se extendía delante de ellos, lleno de botes coloridos con formas de personajes de anime, después de un rato pidió que la montaran
-yo la llevare- se ofreció Gilberto
Alice se puso de pie al instante y recogió a los dos Yorus en los brazos
-no, no quiero que suba en un barco- protesto Ikuto
-ellos también quieren montar- le aseguro Alice, Ikuto la miro con impotencia
-no se preocupe- dijo Gilberto- estará a salvo con migo
-¿pero estará el a salvo con ella?- murmuro Amu mientras el hombre y la niña se acercaban al embarcadero- ¿Qué le ofrecerá a cambio de que no le convenza de que monte en la montaña gigante?
-lo intentara con todas sus fuerzas pero no lo conseguirá, Gilberto sabe que le puede costar su trabajo
Los dos contemplaron como sus compañeros se instalaban en un bote y empezaban a remar hacia el centro del lago con un gatito erguido entre ellos
Alice llevaba al pequeño conejo en la mano sobre la superficie del agua haciendo como que nadaba
-¡por Kamisama! Se le caerá ese juguete y tendré que ganar otro. Bueno que importa, ha sido un buen día
-si la verdad es que se está divirtiendo mucho- dijo Amu mirando con ternura a Alice
-sí, se ha divertido? Verdad?- comento Ikuto con ansiedad- ha pasado un día maravilloso
-ha estado muy bien que la haya traído usted- dijo Amu con un poco de curiosidad- muchos hombres con sus obligaciones hubieran dejado que Gilberto lo hiciera
-¿quiere decir que le ha sorprendido que yo no lo hiciera?
-bueno si
Alice es diferente a todo lo demás de mi vida
-¿más importante?- le animo ella a seguir
-si lo mas importante
-¿no tiene madre?
-mi mujer falleció cuando Alice tenía solo una semana
-pobre pequeña ósea que nunca ha tenido una madre
-nunca, las mujeres de mi familia se han portado todas de maravilla. Tiene tías y abuelas que la adoran pero no es lo mismo, yo he intentado hacer de madre y de padre a la vez, pero no soy muy bueno para ninguno de los dos papeles- dijo suspirando
-pero ella lo adora, así que algo debe estar haciendo bien
-eso espero, pero no quiere decir que siempre sepa lo que estoy haciendo- miro a Amu- no me atrevo a pensar lo que hubiera sido el día de hoy sin usted, ha visto lo que iba a pasar con los Yorus antes de que surgiera
Ella sonrió
--Cuando yo tenía la edad de Alice tenía cuatro muñecas que se llamaban Shugo Charas
-¿Shugo Charas?
-simplemente me gustaba la combinación- Amu soltó una carcajada al recordarlo- volvía locos a mis padres, recuerdo haber salido en el coche con mi padre un día e insistí en que Shugo Chara venga con nosotros y papa dijo: ¿Qué shugo chara? Y yo dije: shugo chara. Me pregunto una y otra vez y yo no sabía que quería de mi ya que para mí cuando me refería a shugo chara, me refería a todas ellas, mi madre tuvo que explicárselo, para ella también estaba claro
-bueno supongo que no es tan fácil para un padre saber lo que está pasando en la cabeza de una niña pequeña- comento Ikuto con un suspiro antes de sonreír- pues es como hablar con alguien de otro planeta- se inclino hacia delante y la miro con aprecio- creo que usted sabe exactamente cómo hacerlo, no puedo creer que no tenga familia actúa como una mujer con decenas de sobrinos
-ya le he dicho que también he sido niña- dijo ella con ligereza- no hay mucho misterio en ello
-ahora me está ocultando algo- dijo Ikuto alzando las cejas- me pregunto porque
Ella se puso rígida
-no veo necesidad de seguir hablando de esto. Si cree que puedo serle de alguna ayuda con Alice me alegro, pero no hablare de mis asuntos privados
Por un momento un fruncimiento le ensombreció la cara- señorita Hinamori- dijo con tono de riña- lo siento, ha pasado tanto desde que alguien me da una orden que no he sabido cómo llevarla, no tengo derecho a insistir, por favor perdóneme
Hubo un calor sincero en su sonrisa que la conmovió. La naturaleza le había dotado con una boca curva y sensual que ahora no le estaba ladrando órdenes, sino una sincera y sexi sonrisa. Contuvo el aliento alarmada ante el impacto de aquel hombre. Había una intensidad en el que la dejo ligeramente asombrada, de repente estaba convencida de que todo lo que el hiciera, amar, odiar o sufrir lo haría con intensidad. También tenía encanto, una áspera vitalidad que cargaba al mundo de excitación y la hacía sentirse viva
;-)
;-)
;-)
Fin del capítulo 5
Adelanto del siguiente cap
¿Qué le pasa?- pregunto Amu alarmada- está enferma?- Amu sintió un nudo en la garganta, no se podía enfrentar a esto
No de nuevo
Hola chicos! Espero que les haya gustado el capitulo
Recuerden si no comentan no actualizo ¬.¬
Bueno esperen el próximo cap. de "volver a amar"
