Shugo chara no me pertenece

Capitulo 6

-¿señorita Hinamori?

-Amu- le corrigió ella de forma mecánica

-Amu, le he pedido que me perdone y usted ha parecido quedar ensimismada

-lo siento. Si, por supuesto. Está bien, de verdad

Con horror comprobó que estaba balbuceando y procuro recuperar la compostura, para su alivio el desvió la atención para pedir más te, aparto la vista sintiéndose turbada y esperando que el no lo hubiera notado

-Alice es adorable- dijo Amu tratando de romper el silencio

-sí, ya lo sé- dijo el simplemente

-me pregunto si no estará siendo demasiado protector con ella- dijo Amu con determinación- entiendo lo de la montaña gigante, pero hay otras atracciones que le ha prohibido que seguramente estarían bien, hay una montaña enana ahí con carros de dragones que parecen bastantes seguros- el deseo de picarle le hizo añadir- iré yo con ella si usted tiene miedo

Eso lo sobresalto, noto ella encantada. Ikuto alzo las cejas

-¿está usted intentando fastidiarme señorita…Amu?

-solo bromeaba un poco, esto es un parque de atracciones, se supone que debería estar animado

-me animare cuando Alice regrese

-quiero decir que debería intentarlo por ella. Lo cierto es que parece que tiene la cabeza en cómo se estará arreglando la oficina sin usted, me sorprende que no haya traído su celular para seguir en contacto

-eso le hubiera estropeado la tarde a Alice

-usted la esta estropeando intentando protegerla en una nube de algodón

-no sabe de que está hablando- dijo él con impaciencia- lo siento, parece que no hago otra cosa que disculparme con usted por mis malos modales, intente no hacerme caso si puede. Tengo muchas cosas en la cabeza, pero no las que usted supone

Antes de que ella pudiera contestar Alice volvió y se desplomo radiante en la silla, Amu noto como la cara de Ikuto se animaba al instante para su hija como si estuviera en guardia de nuevo

-papá, hay unos carros chocones ¿podemos montarnos?

-cariño no creo…

-oh, por favor papá, por favor no me has dejado montar en nada verdaderamente divertido

-acabamos de remar por el lago- protesto Gilberto

-si pero eso no es tan divertido- explico la niña- no a menos que el barco tenga un agujero y se hunda…y no lo ha hecho

-pobre Gilberto- se rio Amu- no hubiera ido contigo si hubiera sabido lo que tu considerabas divertido

-pero a ti te gustarían los carros chocones ¿verdad?- dijo Alice contra Amu- te gustaría sobre todo no?

-sí, creo que me gustaría- dijo Amu con una mirada de desafío en dirección a Ikuto

-por favor papá- suplico Alice con mirada de cachorrito

-de acuerdo- accedió el a regañadientes- pero mira…

No pudo terminar ya que Alice ya se estaba alejando con el pobre de Gilberto tras ella

Cuando Ikuto y Amu les alcanzaron, los otros dos ya tenían un coche y Alice estaba gritando:

-papá tu monta con Amu y Gilberto y yo los chocaremos todo el rato

-gracias cariño- le grito su padre en contestación antes de mirar a su compañera- espero que este lista para esto

Ella sabía lo estrecho que eran los carritos, pero nunca había apreciado cuanto hasta encontrarse compartiendo con él el diminuto espacio, fue un gran esfuerzo permaneces indiferente mientras su cuerpo estaba tan apretado contra el de ella

-¿Quién conduce?- pregunto Ikuto

-usted, yo vigilare los ataques creo que uno viene por mi lado

Alice, con los ojos muy abiertos y excitados se lanzaba contra ellos

-eso no es justo- grito Amu- déjanos arrancar

La última palabra quedo en el aire mientras los coches chocaban, el angelito acelero, pero solo para devolver el ataque

Ikuto logro sacar su carrito al centro de la pista y ejecutar algunas maniobras pero Alice lo alcanzo antes

-¡te di!- grito Alice

-mire no hay sitio para un par de hombros en este espacio, conduzca usted y yo pasare el brazo por detrás- dijo jadeante Ikuto

Ella se encontró encerrada en el círculo de sus fuertes brazos. Por un momento la invadió la turbación, pero casi al instante, Alice se lanzo a por ellos y tubo que concentrarse en la escapada. Se dio la vuelta y empezó a dirigirse en dirección a la niña, pero Ikuto le dijo con suavidad

-no choques contra el carro de Alice y trata de que ella tampoco nos de

Aquello era más fácil de decir que hacer, Alice no tenia los reparos de su padre y se lanzaba a la mínima oportunidad. Amu giraba y giraba, pero sin micho éxito y para cuando salieron, sintió los huesos como si fueran de goma

-creo que ya es hora de irse a casa- dijo Ikuto

-oh, no, papá, por favor vamos a quedarnos un poco mas- suplico Alice- por favor

Le apretó la mano a Amu con más fuerza como pidiéndole apoyo

Ikuto se acuclilló delante de ella

-mira cariño no puedes- se cayó de repente cuando Alice cerró los ojos, la niña se forzó a abrirlos en el acto, pero se le cerraron de nuevo

- papi- susurro

-Gilberto, trae el coche- dijo con angustia Ikuto

Al momento siguiente Ikuto había recogido a su hija en brazos y estaba acercándose a prisa a la salida. Amu se vio obligada a seguirle al mismo ritmo, todavía de la mano de la niña

Gilberto corrió por delante de ellos y los espero con el coche en marcha en la puerta, Amu siguió a Ikuto y a la niña al asiento de atrás

Una vez de camino a casa, su jefe mantuvo a la nina muy abrazada con gesto protector. La cabeza de Alice descansaba en su hombro, tenía los ojos cerrados y la cara extremadamente pálida

-¿Qué es lo que pasa?- pregunto Amu alarmada- ¿está enferma?

El no le contesto salvo con un fruncimiento de cejas y una sacudida de cabeza. Era como una orden de que esperara hasta más tarde

-el teléfono del coche esta a su lado- dijo- ¿puede marcar el numero que voy a darle?

Ella lo hizo y le paso el receptor, pero él siguió con su hija muy apretada en sus brazos y el hizo un gesto para que se lo acercara a la oreja. Cuando respondió, fue evidente que estaba hablando con la secretaria de un medico

-se acaba de desmayar. Es solo cansancio, estoy bastante…. Completamente seguro de eso, ya le ha pasado antes, solo cansancio- decía Ikuto tratando de convencerse a sí mismo- pero me gustaría que el doctor Nagi…gracias. Estaremos en casa en diez minutos

Ikuto hizo un gesto para que Amu volviera a colgar y se reclino hacia atrás cerrando los ojos. Tenía la frente húmeda y la misma mirada de temor que ella le había visto antes. Sintió que el corazón se le aceleraba al empezar a sospechar algo, Alice había hablado de no haber estado muy bien, como si su enfermedad perteneciera al pasado, pero no era así

Todavía estaba muy enferma. ¡Y aquella expresión tan desesperada en la cara de Ikuto! Ningún padre hubiera mirado a su hija así a menos que…

Amu sintió un nudo en la garganta

No podía enfrentarse a aquello

No de nuevo

;-0

;-)

;-)

Fin del capítulo 6

Adelanto del siguiente capitulo

Amu se sentó al frente de Ikuto y pregunto decidida

-¿Qué le está pasando a Alice?

-se está muriendo y no puedo hacer nada

Bueno chicos espero que les haya gustado el capitulo ^-^

Si no comentan no actualizo

Hasta la próxima!