Holis! Bueno bueno aquí esta el nuevo cap! A y gracias por sus amenazas…..me motivaron a escribir .-.

Bueno y aquí esta el nuevo capitulo de 'volver a amar"

Capitulo 23

El doctor le permitió a Alice que se uniera a las Brownies siempre que Amu estuviera cerca para no permitir que se pasara. Enfrentado a la alegría de Alice, Ikuto cedió a regañadientes. A partir de entonces, Alice iba con las Brownies una hora todos los miércoles y volvía a casa en el séptimo cielo. Aprendió a hacer una serie de nudos que le explicó a Ikuto tantas veces que al final le dijo que sabría hacerlos hasta en sueños y corría por toda la casa cantando canciones de juegos de campamento hasta que todos se ponían algodones en los oídos.

Todos estaban felices.

Souko telefoneaba varias veces a la semana y Amu disfrutaba de sus llamadas. Se había encariñado con rapidez con su suegra. Hacia finales de noviembre, Ikuto dio una pequeña fiesta para que Amu conociera a sus amigos.

Debería llamarlos conocidos, más bien ―dijo Souko cuando se lo contó Amu-Apenas se acerca a la gente lo suficiente como para hacer amigos.

Eso me parecía a mí ―acordó Amu-Me preguntaba si habría vuelto a ser él mismo desde que Emma se puso tan enferma.

Lo ha hecho, pero sigue siendo un poco así. Te deseo la mejor de las suertes en la guarida del león. Vigila a Marcie Miller. Se acaba de divorciar y está convencida de que Ikuto sólo estaba esperando a que ella estuviera libre para hacerle la proposición. Una tontería, por supuesto. Él ya se lo hubiera pedido hace mucho tiempo si la hubiera querido. Ha estado en América y probablemente no se haya enterado de la boda hasta que ha vuelto. Estará más enfadada que una serpiente.

Como era directa por naturaleza, Amu le contó bromeando a Ikuto esa conversación al irse a la cama esa noche. Él pareció sorprendido. ―Creo que mi madre está equivocada por completo con su falta de tacto habitual. El divorcio de Marcie no tiene nada que ver conmigo y estoy seguro de que ella nunca ha pensado en mí de esa manera.

Entonces, ¿no ibas a hacer la proposición?

Desde luego que no. Por una parte, a Alice no le cae bien, aunque Marcie siempre ha intentado ser agradable con ella, pero cuando Alice se pone cabezota y alguien no le cae bien, no se le puede hacer cambiar de idea.

O sea, que Marcie no tiene la aprobación de Alice.

Nunca la ha tenido.

Según Souko, ella creía que sí. ¿Estás seguro de que no le has dado motivos?

He coqueteado con ella en algunas fiestas, pero sólo como lo hacemos todos. Es una especie de rutina sin significado.

Bueno, pues si no quieres que te envenene con arsénico, no coquetees con ella en esa fiesta ―le advirtió sombría Amu

No iba a hacerlo. Alice lo odiaría.

El día anterior a la fiesta, Akane se encerró en la cocina y empezó las preparaciones culinarias.

Aunque ella era la anfitriona, Amu sabía que no debía interferir con el genio y se dedicó a ayudar.

El resultado fue un buffet de un esplendor regio. Los vinos estaban elegidos y las copas de cristal sacadas.

Alice se puso el vestido de dama de la boda y Amu sus perlas y, ante el apremio de Ikuto, se vistió con un elegante vestido de seda azul de cóctel. Era extravagante, pero valía cada penique que había costado por cómo le quedaba. Sabía que no desmerecería ante los amigos de Ikuto, pero seguía estando nerviosa.

Había alrededor de cincuenta invitados. Algunos eran colegas de negocios y otras gentes de la localidad.

Todos iban vestidos con lujo y estaban bien alimentados, aunque delgados. Todas las mujeres analizaron a Amu, alabaron mentalmente su vestido y el valor de sus perlas. Al principio la aceptaron con reticencia, pero enseguida la aprobaron. El ambiente se hizo más amistoso, especialmente cuando Yaya, una prima lejana de Ikuto que había estado en la boda, la recibió con entusiasmo. Yaya era una joven bulliciosa y alegre sin nada de tacto, pero con un corazón cálido y su apoyo le allanó enseguida el camino a Amu

Pero bajo la atmósfera festiva, subyacía un aire de expectación. Todo el mundo estaba esperando a una invitada en particular, ansiosos por ver el encuentro entre las dos mujeres.

Marcie llegó tarde. Ikuto se había desvanecido en su estudio para enseñarle su nuevo ordenador a todo el que estuviera interesado. Así que Amu y Marcie se encontraron solas y la primera supo al instante que el consejo de Souko había sido bueno. Los ojos de la otra mujer se entrecerraron con sorpresa y desagrado, como si hubiera esperado un pequeño ratón marrón y hubiera encontrado sorprendente la realidad de la esposa bien vestida.

La misma Marcie iba vestida con todo el lujo que se podía pagar con dinero. Era una mujer alta en el principio de la treintena, con pelo rubio brillante y unas facciones bonitas.

Llevaba rubíes en la muñeca y en las orejas engarzados en oro que debían valer una fortuna.

Amu alzó la barbilla y la recibió con cortesía.

Me he quedado fascinada al enterarme de que Ikuto se había casado a la velocidad del rayo. Es tan impropio de él. Los que lo conocemos bien sabemos que no tiene ni un ápice de romanticismo en todo el cuerpo.

Amu tardó una milésima de segundo en decidir cómo manejar la sutil malicia que brillaba en los ojos deMarcie. Entonces, decidió que si aquella mujer quería pelea, la tendría.

Bueno, quizá los que lo conozcáis tan bien no lo conozcáis tan bien como creéis ―dijo con suavidad. Yaya soltó una carcajada y Marcie estiró un poco los labios aunque sus ojos eran glaciales―. Deja que vaya a buscarte una bebida ―dijo Amu tomándola por el brazo.

La sacó fuera del grupo y le sirvió una copa. Las dos mujeres se midieron la una a la otra.

No te enfades conmigo si me meto ―dijo Marcie con suavidad―. Creo que tu boda es la historia de amor perfecta y me alegro de conocerte por fin. Es sólo que conozco al querido Ikuto desde hace tanto tiempo que... bueno, no te importará que te de un pequeño consejo, ¿verdad?

Podría importarme ―contestó Amu tan afable, que al principio, Marcie no captó su significado.

Oh, nadie se ofende por las cosas que yo digo.

Marcie se inclinó hacia adelante hasta que su caro peinado casi rozó el de Amu.

No intentes separarle de sus amigos ―susurró con tono de conspiración―. Puede que al principio te sientas un poco apartada, pero un hombre como Ikuto no soporta que le dicten nada.

Pero no me siento apartada ―le dijo Amu―. Los amigos de Ikuto me han dado una estupenda bienvenida.

Sus amigos de verdad ―intervino Yaya con suavidad.

Marcie esbozó una sonrisa tensa, pero antes de que pudiera responder, apareció Alice. Marcie soltó un grito de delicia afectado.

Aquí está mi pequeña. ¿No está encantadora? Ven aquí, cariño. Tengo que darte un abrazo.

Alice retrocedió, pero no con bastante rapidez. Marcie se agachó como un pavo real y la atosigó a besos.

Oh, mi pobre dulzura. Eres todavía tan frágil.

No, no lo soy ―dijo Alice, frotándose la boca con el dorso de la mano―. Estoy mucho mejor.

Camilla suspiró.

¡Qué valiente!

Ya has oído a Alice―intervino Amu con firmeza―. Está mucho mejor. Todos lo vemos.

Por supuesto. Por supuesto ―acordó Marcie de manera tan dramática que a cualquier niña menos inteligente que Alice le hubiera indicado todo lo contrario.

Cariño, ¿le dirás a papá que está aquí la señora Miller? ―le pidió Amu

Cuando la niña se alejó, Marcie comentó:

La verdad es que Milleres mi apellido de casada, pero ahora que estoy libre no lo uso. He vuelto a mi apellido de soltera:Grey.

Muy bien, señorita Grey―dijo Amu

Bajo la aparente calma estaba furiosa, roja y enfadada.

¡Cómo se atrevía aquella mujer a enfrentar a Alice a la verdad sólo por un comentario barato!

Esto no se iba a quedar asi

;-)

;-)

;-)

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Fin del capitulo 23

Chan chan chaaaaaaaaaaaaaan!

Llego una especie de perro pero de sexo femenino! Que pasara?

Yo se que lo quieren saber e.e

A por cierto si alguien a leído hush hush ya sabran de sooooobra por que le puse marcie miller a ese perro femenino

Y en cuanto a la pregunta del anterior cap la respuesta del 99.99999999999 % fue que lo hubieran violado, atado y dado duro contra el muro :D

En fin no olviden de dejar sus comentarios review=capitulo

Nos leemos luego