Desde que las cosas se arreglaron con Inuyasha todo había ido mejorando y más en el campo familiar ya que Sesshomaru e Inuyasha extrañamente se habían unido más a tal grado de que el mayor nombrara vicepresidente al menor en la empresa familiar, cosa que le extrañaba a la azabache.
— Vamos Kagome, recuerda que no puedes ver al novio hasta que estén en la iglesia. -era la tercera vez que la descubrían intentando entrar a la habitación en la que se encontraba Sesshomaru alistándose para la boda.
— Lo sé Inu, pero no puedo esperar quiero verlo. -se excuso, ahora era su cuñado quien la había sorprendido al intentar entrar.
El menor tomo la mano de la chica y la llevó hasta su habitación para platicar con ella con el único propósito de distraerla y evitar que saliera a intentar entrar en la habitación del mayor.
— Aún no puedo creer que me voy a casar.
— ¿Porque dices eso? -preguntó extrañado el ambarino.
—Porque tú nunca me hablaste de casarnos y la verdad yo si quería hacerlo cuando ambos estábamos saliendo pero tu rompiste esa ilusión.
Inuyasha bajo la cabeza en señal de vergüenza.
—Lo siento, Kagome.
Kagome se acercó a él y lo abrazo tomando por sorpresa al platinado para seguir platicando amenamente hasta que alguien llamó a la puerta sacándolos de ese ambiente agradable que habían creado ambos.
— Señorita Kagome es momento de partir, el amo Sesshomaru ya debe de estarla esperando en el altar.
— Gracias Yu. -dicho esto la chica se retiró y la azabache se miró al espejo y le sonrío a Inuyasha para salir de la habitación.
Caminaron por la enorme mansión Taisho eran unos enormes pasillos ella tenía que llegar al jardín lugar donde se llevaría a cabo la boda, Inuyasha sería quien la entregaría a su hermano. Al llegar a la puerta del hermoso jardín comenzaron a tocar la entrada para la novia y ella por fin lo vio y se sonrieron por reflejo.
— Estamos aquí reunidos para unir a Taisho Sesshomaru y a Higurashi Kagome en santo matrimonio...—comenzó a decir el padre y la música dejó de sonar y todo quedó en silencio todos escuchaban atentos. Todo transcurría normal hasta que el padre mencionó la siguiente pregunta. —Taisho Sesshomaru ¿aceptas a Higurashi Kagome como tú legitima esposa?
— Acepto.
— Higurashi Kagome ¿aceptas a Taisho Sesshomaru como tu legítimo esposo?
— Acepto.
— Si hay alguien que se oponga que hable ahora o calle para siempre. — Nadie habló y el padre prosiguió. — Yo los declaro marido y mujer, puede besar a la novia.
En ese instante Sesshomaru levantó el velo blanco que cubría el delicado rostro de la azabache para acercarse lentamente a su rostro y capturar sus labios en un dulce beso seguido de un "¡viva!"de parte de todos los ahí presentes.
La madre de Sesshomaru caminó hasta ellos y les dio un abrazo a ambos felicitándolos, seguida de todos los familiares y amigos que se encontraban ahí.
Ambos se quedaron solos en el jardín viendo el hermoso atardecer.
— Kagome he adoptado a Rin. -soltó sin más el ojo amar.
— ¿En verdad? —Él asintió—: ¡Maravilloso! Quiero mucho a Rin.
— Eso me alegra Kagome, no sabes cuánto. -abrazó a la azabache para después besarle.
— ¡Chicos los esperan para partir el pastel! -gritó alguien desde la puerta.
Ambos rieron y caminaron a la sala donde se estaba llevando a cabo la fiesta, al llegar todos les aplaudieron y una pequeña niña salto a los brazos de la pareja de recién casados.
— ¡Felicidades! -dijo la pequeña mientras llenaba de besos a ambos.
— Rin, mi amor gracias. -habló Kagome mientras la abrazaba.
La fiesta se llevó a cabo con normalidad todos disfrutaban de esa bella unión y el ver que el hijo de la famosa Irasue Takahashi sonreía al lado de su esposa, sin duda ella era la mejor decisión de su vida, ambos eran felices uno con otro.
Esa noche Rin se iría con ellos a su luna de miel, irían a París, Francia. La infante estaba más que feliz con esa noticia ya que iba a conocer una de las ciudades más bellas y deseadas por todos, solo la había visto en las películas de Disney y ahora ella iría a verla con sus propios ojitos y lo mejor de todo es que ahora tenía a quien llamar papá y mamá, lo que siempre deseo.
-K&S-
— Rin Cariño hemos llegado despierta. -después de 10 horas de vuelo había llegado a su destino y un taxi los esperaba al bajar del avión.
Sesshomaru cargó a Rin en sus brazos y la dejó dentro del auto al lado de Kagome para después subirse él y cerrar la puerta, irían a una casa de la que era dueña la madre de él para evitar gastar en hoteles caros.
Al llegar había una señorita esperándolos al entrar llevándolos al segundo piso donde estaba una habitación preparada para la infante; después los guió hasta la tercera planta donde se encontraba la recamara principal acomodada especialmente para ellos, con una hermosa cama al centro de la habitación con sabanas carmín y con velas en lugar de linternas adornando los buros cada lado de la cama dándole un toque romántico agradable para la pareja.
Después de instalarse bajaron a cenar con la pequeña Rin feliz saltando al rededor de ellos.
— ¡Que rica comida! -habló la pequeña
— Rin no se habla con la boca llena. -la retó Sesshomaru.
— Lo siento, señor Sesshomaru. -ante esta respuesta Kagome frunció el entrecejo.
— Rin cariño no hace falta que le digas "señor Sesshomaru" ahora es tu papá creo que a Sesshomaru le haría feliz el escuchar que le llamaras así. -trato de corregirla a lo que el ambarino solo la vio y sonrió ante lo que le dijo a la pequeña.
— Lo siento Seño...— se detuvo un instante y soltó una risita. —Mamá.
Todos en la mesa rieron fuertemente y terminaron la cena para ir a descansar, o eso creía.
Después de arropar a Rin ellos subieron felices entre besos y caricias a su habitación con Kagome sobre los brazos de Sesshomaru, besándose mientras caminaban a la cama se iban liberando de su ropa, hasta que chocaron con la cama y a ambos solo les quedaban sus ropas interiores estorbando para recibir el contacto de piel contra piel.
— Te amo Kagome. -habló Sesshomaru mientras la recostaba sobre la cama para el caer sobre ella pero apoyando sus codos sobre la cama para evitar hacerle daño al cuerpo delicado de ella.
Besos desesperados, gemidos, caricias desesperadas, lo que restaba de ropa les estorbó y se deshicieron de ellas. Ella exploró el musculoso cuerpo de él y él exploraba las delicadas curvas de ella. Ambos dando suspiros desesperados, los besos comenzaron a bajar por el cuerpo de ella hasta llegar a sus senos donde él exploraba con una mano y con la otra acariciaba su espalda.
El momento llego ambos estaban listos para unirse y ser uno, el comenzó a entrar de poco a poco invadiendo el cuerpo de ella cuando estuvo completamente dentro de ella ambos gimieron el nombre de su amante en ese momento, para después besarse y comenzar un lento y delicioso va y ven de caderas en el que ambos suspiraban el va y ven fue aumentando de velocidad ambos gemían sin pudor hasta la culminación él se derramó dentro de ella para después taparse con las sabanas carmín para quedar abrazados y besarse para después entregarse a los brazos de Morfeo.
-K&S-
Caminaban por las calles de parís hoy irían a visitar la famosa Torre Eiffel iban en un recorrido turístico.
— A la derecha tenemos La torre Eiffel,—Indicó una hermosa señorita que iba en la cabeza siendo la guía turística— La torre Eiffel, inicialmente nombrada tour de 300 metros, es una estructura de hierro pudelado diseñada por Maurice Koechlin y Émile Nouguier y construida por el ingeniero francés Gustave Eiffel. -dio comenzó a darles una breve explicación sobre la construcción de la famosa torre.
— ¡Es hermosa! -habló Rin mientras tomaba fotos de aquí para allá feliz.
— Si que Sessh nos tome una foto ¿sí? -habló Kagome mientras le explicaba como acomodarse para la foto y cada una se colocó en un extremo de donde estaba la base de la torre y ambas comenzaron a hacer la mímica como si intentaran levantar la torre entre las dos haciendo a Sesshomaru reír al tomar la fotografía.
Siguieron con el recorrido Rin tomaba cientos de fotos a todo lo que veía y con todo es a todo, incluyendo a un simple gusano sobre la tierra, se había tomado miles de fotos con Sesshomaru y Kagome, a pesar de que le habían permitido que les llamara Papá y Mamá para no tener que estar escuchando sus nombres cada vez que la pequeña hablara con ellos pero la infante aun no se acostumbraba.
Esa tarde conocieron muchos lugares atractivos de París entre ellos el Arco del triunfo de París, Museo del Louvre, Catedral de Notre Dame, Montmartre, Disneylad París,entre otros.
— ¡Gracias por traerme! -agradeció la pequeña.
— Por nada cariño. -contestó la azabache mientras besaba su frente.
— Es hora de dormir. –intervino el platinado para ver que la pequeña se ponía de pie agradeciendo a todos por la cena y después caminar hasta quedar al frente de él.
— Gracias...papá. -la pequeña le había abrazado las piernas sorprendiendo al mayor.
— De nada hija, te mereces eso y más. -respondió él para después ver a la pequeña sonreírle con los ojos llenos de lagrimas.
Acto seguido Sesshomaru la cargó y le besó su mejilla haciendo reír a la pequeña para después con su mano libre tomar de la cintura a Kagome y así comenzar a caminar con dirección a la habitación de la infante.
— Eres el mejor. -habló al salir de la habitación de la pequeña.
Él no dijo nada solo se agacho para tomarla de las piernas y levantar la y colocarla en sus brazos estilo nupcial para llevarla a la recamara que ocupaban ambos. Esa noche si dormirían.
Holaaa!
¿Qué tal?
Les tengo una noticia solo queda un capítulo más cuando mucho para el final :'(
¡Nos leemos pronto!
Sayonara RT
