— ¡Vamos Sesshomaru yo quiero un pastel! -chillaba Kagome del brazo del ambarino.
Llevaba días así, sus cambios de animo eran constantes algo que en los tres meses que llevaban de novios nuca vio pero ahora que estaban casados, de eso ya hacía dos meses, ella no dejaba de tener antojos raros y por raros se refería a que hace cuatro noches se le antojó una ensalada con grillos, si grillos, eso para él resultaba sumamente asqueroso y, eso no era todo había tenido gustos por comida mexicana fue ahí donde el ambarino se preguntaba si conocía aquel país, ahora acaban de llegar a casa de haber ido a cenar y se acababan de duchar para ir a la cama pero ella quería pastel.
— No Kagome, ya es muy noche para comer pastel. -y tenía razón ya pasaba de las 23 horas de la noche y lo que menos quería era salir de nuevo.
— ¡Que injusto eres! —chillo cruzándose de brazos enojada—: Ahora por eso dormirás en la sala. -habló ella mientras caminaba al enorme armario y sacaba un par de cobijas y se las lanzaba a la cara.
— Si eso quieres, yo dormiré en la sala pero no harás que valla por tu pastel. -con esto él se dio vuelta para salir de la habitación pero se detuvo al ver que la azabache caía de rodillas llorando al suelo.
Aproximándose lentamente a ella la tomo en sus brazos y la acunó mientras ella calmaba su llanto.
— ¿Qué es lo que sucede contigo, Kagome? ¿Segura de que no te sientes mal? -habló mientras ella se abrazaba más a él.
— Estoy bie...-no pudo seguir hablando porque se levantó y salió corriendo al cuarto de baño para vomitar en el WC preocupando al pelo plateado.
— Kagome mañana a primera hora saldremos a que te hagas un chequeo general, no creo que esto sea normal. -la tomó en sus brazos cual princesa y la recostó en su cama para darle un beso en su frente y salir del cuarto y justo cuando estaba por cerrar la puerta ella habló.
— ¿Donde vas?
— A dormir a la sala ¿recuerdas?
La chica se hecho a reír por minutos hasta que una lagrima se resbalo por sus mejillas de tanta risa para después sujetar su estomago porque era más que seguro que le había comenzado a doler.
— Descansa Kagome. -dijo cerrando la puerta en su totalidad para escuchar como algo había sido aventado cayendo al piso rompiéndose en miles de pedazos haciendo suspirar al chico que siguió caminando a lo que esa noche sería su cama.
-K&S-
Era hora de levantarse no había podido pegar ni un solo minuto sus ojos para dormir, cada que lo hacía se sentía mareada, lo admitía tenía que ver a un médico, se acomodó una bata y bajó a desayunar y al pasar por la sala él ya no estaba la cobija estaba sobre la mesa de centro perfectamente doblada con su pijama sobre ella, suspiró resignada lo bueno de todo esto es que la pequeña Rin había ido a casa de Irasue porque la mayor quería conocer a su nieta.
Se alistó para salir al hospital y caminó hasta la entrada tomando su abrigo y las llaves del auto. Caminó por veinte minutos y llegó a un centro de salud donde no tardo en pasar con el médico y el cual le dijo que no tenía nada malo y le dio una receta médica donde solo tenía escrito Clearblue.
— Solo pida esto en la farmacia y lo realiza en casa con calma y sus dudas se aclararan en caso de que no fuera si viene para hacerle un chequeo. -indicó amablemente el doctor para después ella despedirse e ir por lo que el doctor le había indicado.
Y así lo hizo y al saber que era el producto que le había indicado el doctor calló en cuenta de que esa era otra posibilidad, estaba feliz porque sería madre, pero a la vez tenía miedo de que Sesshomaru le rechazara.
Al llegar a casa se apresuró a entrar al baño y realizar la prueba cuando finalizó de aplicarla la tomo en sus manos cuidadosamente dejandola sobre el lavamanos y dando vueltas en el cuarto de baño mientras esperaba el tiempo indicado en la caja de aquel producto nuevo para ella, cuando el tiempo se cumplió alguien toco la puerta sabía quien era y se puso feliz pero aun no veía el resultado de su prueba, abrió lentamente la puerta mirando la prueba y el ambarino la miraba sorprendido.
"¿Ella esta?" pensaba una y otra vez el pelo plateado.
Ella levantó la mirada con lagrimas en sus ojos y se lanzó sobre Sesshomaru para darle un beso.
— ¡Seremos padres! -habló por fin ella haciendo a Sesshomaru quedar como cual piedra.
— Gracias. -fue lo único que dijo el ambarino para después besarse, pero no fue cualquier beso era uno que claramente después de el llegaría otra cosa, el tan ansiado sexo, el la tomo en la mesa, en la sala, en las paredes, hasta parar en su recamara sobre la fornida cama.
-K&S-
Unas semanas y el nacimiento del tan esperado heredero de sangre Takahashi llegaría, aun no sabían que sería Kagome se había enojado con Sesshomaru por no dejar que él médico les dijera si sería niña o niño.
Eran tantos los cuidados hacia la azabache ya que la habían hecho mudarse temporalmente a casa de Irasue donde todos andaban de un lado para el otro detrás de la azabache, la cual se sentía como pájaro enjaulado.
Rin era la única que no la trataba como si estuviera enferma de retraso mental, le agradecía que la pequeña la cuidara pero no tan excesivamente pero era lindo de su parte, era su pequeña hija y ahora sería la mayor.
Al terminar de subir las escaleras sintió una punzada de dolor muy fuerte que la hizo agarrarse fuerte el vientre soltando un grito haciendo que todos fueran en busca de ella incluyendo cierto albino que no tardo en aparecer al lado de Kagome.
— ¡No te quedes ahí parado! ¿Que no vez que tu hijo quiere nacer ya? -habló colérica Kagome haciendo regresar a la realidad a Sesshomaru quien mediatamente la tomo en sus brazos y salió camino al hospital con su madre acompañándolos.
-K&S-
Todos se encontraban sentados y enfadados en los cómodos sillones de espera del hospital, hacia más de dos horas que habían metido a Kagome a la sala de parto y aun no venían con noticias.
— ¿Familiares de la señora Higurashi? -habló una enfermera e inmediatamente se puso de píe.
— Soy su esposo ¿pasa algo?
La enfermera negó con la cabeza — Ella está en una habitación con sus hijos, muchas felicidades.
La amable enfermera les guió hasta el cuarto de recuperación donde se encontraba la azabache el primero en entrar fue el albino que se sorprendió al ver que eran tres.
— Kagome -le habló lento y ella lo miró.
— Sesshomaru, ven acércate. - el obedeció y se acerco a ver a los pequeños.
— ¿Como les llamaremos Kagome?
— El pequeño se llamará Sesshomaru. -habló sorprendiendo al mayor y dedicándole una sonrisa.
— Me parece perfecto eso quiere decir que será igual de guapo que su padre. -Kagome rió ante la modestia de su esposo.
— ¿Que te parece que a esta pequeña la llamemos Nem?
— Nem Taisho me gusta como suena eso. A la otra pequeña la llamaremos Meiko. -Ambos sonrieron y se besaron.
Ese sin duda era un nuevo inicio para ambos.
Holaaa!
Wojojo!
¿Que tal quedó? En verdad me gusta ver sus comentarios me alientan a seguir escribiendo.
Sayonara RT
