Dedicado a Mikraller por su cumpleaños.

No es un shota, ni un drama, ni un romance normal, tampoco es zoofilia al 100%...ok creo que ya dije mucho.

DISCLAIMER: Los personajes de shingueki no kyojin no me pertenecen, su autor es Hajime Isayama

GENERO: TIPO: Levi lobo x Eren / Romance / MPREG / Erwin lobo x Armin / humor / final crack


Eren estuvo explicando la penosa escena que su mejor amigo estuvo forzado a presenciar. Trató de aclararlo durante todo el camino a la universidad e Sina, una y otra vez, con tanta desesperación que Armin se detuvo para escuchar las razones.

Eren era su hermano, confidente y amigo, por supuesto que se detendría a escuchar sus explicaciones sobre el por qué lo encontró cogiendo con su perro!.

Si el ojiverde tenía un fetiche con su perro, allá él. ¿Para qué delatarlo?, conocía a sus padres y sabía de lo que eran capaces.

—¡Pero no es eso! —gritó Eren con todas las fuerzas que le quedaban.

—Escucha —Armin comenzaba a impacientarse— me acuesto con Jean y Marco, los tres a la vez. No hay de qué avergonzarse Eren, todos tenemos secretos de alcoba. Siempre y cuando no dañes a Levi..

—Nunca le haría daño y ¡nunca le haría eso a Levi!

—Hablo enserio —continuo el ojiazul— no voy a discriminarte. Si te gusta tu perro quizá se deba a que la tienes pequeña y te avergüenza salir con alguien.

—Soy normal, la tengo...normal —un escalofrío recorrió el cuerpo del ojiverde, con la cara amoratada de tanto gritar se hiperventilo por la desesperación.

—Cálmate, no tiembles —dijo Armin— ya sé que te gusta la zoofilia —hizo una mueca— pero si quieres cambiar únete a Jean y Marco, nos reunimos los fines de semana..

Realmente no estaba escuchándolo.

—¡No! Simplemente...solo soy gay

—Guardare tu secreto —Armin no le creyó nada— debo ir a clase, tengo un examen, nos vemos en los comedores.

El ojiverde grito al ver como su amigo escapaba corriendo.

Un rato después la vibración de su teléfono lo obligo a calmarse un poco para contestar.

" ¿Cómo te va?" esa era la voz de Levi

"Jódete" contestó el ojiverde de manera furiosa

"Llega temprano a casa" el azabache ignoró el insulto

"No lo haré" Eren elevó la voz "me iré de fiesta. ¿Sabes? Acabo de enterarme que Armin monta un trio con mis dos mejores amigos. ¡Tal vez me acepten!""

Colgó

Ƹ̴Ӂ̴Ʒ

—Zoofilia —deletreó Armin entrando a la web, lo primero que salió a la vista fueron cientos de páginas porno, tenía que ser especifico— ¿Qué es la zoofilia, señor google?

Bestialismo o zoo sexualidad, es una parafilia que consiste en la atracción sexual o incluso la realización del acto sexual entre un humano y otra especie animal.

Armin le dio click a otra página desde su laptop, todos los amigos que lo rodeaban por detrás esperaban expectantes el veredicto final del rubio.

Armin suspiró, investigo, le dio otro mordisco a su sándwich, puso en pausa el video que llegó a los dos segundos de reproducción y cerró la laptop.

—Es... —Jean fue el primero en hablar—...yo no me atrevería.

Marco y Eren tomaron asiento a lado de Armin.

—Cállense —gruñó el ojiverde apretándose la cabeza con las manos— necesito aclarar mi mente

—¿Acaso quieres practicarlo? —preguntó Jean tomando asiento a su lado.

Gracias al cielo el comedor estaba vacío a esa hora, nadie los escucharía.

—Curiosidad —mintió Eren

—La mayoría de los animales anuda —les dijo Marco— cuando copulan el pene del macho aumenta su tamaño y se queda "pegado" a la hembra por cierto tiempo. Esto asegura que el semen del macho se quedará en la hembra aumentando la oportunidad de preñarla.

"Levi anuda" recordó Eren "¿eso lo convierte en perro?" una nueva pregunta surgió dentro de su cabeza. ¿¡Eso me convierte a mí en alguien inmoral!?

En cambió Jean cubrió su boca imaginándolo tal y como lo dijo Marco.

—Disculpen —se fue— voy a vomitar.

—¿Cómo sabes todo eso? —preguntó el ojiazul ignorando a Jean que ya se encontraba tirando el desayuno en el baño de hombres.

—Tengo una granja —explicó el pecoso— de vez en cuando ayudo a mi tío en la reproducción de las vacas, y los perros que viven ahí siempre hacen eso.

Eren recordó los veinte minutos que Levi le hacía esperar antes de fecundarlo...no...carajo, no lo fecundaba. Antes de correrse dentro, esa era la palabra correcta.

—Interesante —habló el rubio

—Es natural —volvió a decir Marco— pero con un humano es antinatural, ya que los animales solo buscan procrear.

Eren se quedó frio.

Si Levi era mitad humano y mitad lobo, ¿solo buscaba preñarlo?

—¿Qué opinan del sexo con hombres lobo? —preguntó el ojiverde sin despegar la vista del suelo— ¿también es zoofilia?

Conocía la respuesta.

—Los hombres lobo no existen Eren

Dejaron de hablar del tema cuando Jean volvió del sanitario.

La tarde paso entre clases de botánica y Eren pensando en Levi. Clases de plantas, agricultura intensiva y Eren más nervioso que antes.

Ƹ̴Ӂ̴Ʒ

—Estoy en casa —anunció el ojiverde quitándose las zapatillas antes de entrar

—Creí que no ibas a venir —Levi lo recibió saliendo del baño con una toalla en su cintura y la cabellera mojada

Eren volteó la mirada para no ver el cuerpo semidesnudo del pelinegro.

—Tenemos que hablar —susurró seriamente

—Si se trata de tu amigo afeminado y lo que vio esta mañana —el pelinegro se dio la vuelta para entrar al dormitorio, esperando que el menor lo siguiera— sabes que no fue mi culpa, nadie puede conocer mi verdadera identidad.

—Es fácil decirlo —Eren lo siguió— podrías haberte presentado como humano. No tienes idea de la humillación que tuve que soportar. Que tengo que soportar día tras día.

—Mis ojos y mis dientes me delatarían —se excusó— puedo ocultar mi forma animal, incluso mi cola y orejas. Pero se darían cuenta.

Eren tiró su mochila al suelo, Levi tenía razón, sus ojos afilados y la dentadura casi puntiaguda eran idénticas a las de un canino. Sin mencionar las garras que Levi dejaba salir cuando se enfadaba, y la cola…y las orejas.

—¿Crees que no lo sé? —dijo rápidamente

—Si me delatan sabrían todo sobre mi especie —reflexionó el pelinegro— seriamos cazados y exterminados, investigarían con nuestro cuerpo —miró de forma amenazadora al menor— y obviamente nos separarían. Te harían daño.

Fue crudo y realista.

El ojiverde ni siquiera se detuvo a pensarlo, su vida sin Levi era una perspectiva aterradora.

—Dijiste que tu manada te expulsó

—Fue una lucha de poder —explicó Levi— preferí irme de ese lugar.

—Y hasta ahora has permanecido oculto —el ojiverde tuvo que sentarse en la cama

—Si

—Como mi perro —en su voz se notaba cierto reproche y dolor

—Exactamente

—Tenemos relaciones —comenzó a decir el ojiverde— lo hemos hecho mil veces, incluso somos novios, pero todavía me escondes varias cosas.

Se sentía frustrado, Eren decidió recostarse en la cama tapando su rostro. El ojigris dejo caer la toalla para subir sobre él y recostarse en su pecho. A veces su pareja se comportaba como una adolescente gruñona, pero era encantador.

Estaba desnudo, aprovecho la situación y se transformó en lobo.

—¿Qué haces? —le preguntó Eren apartando las manos de su rostro para ver la cara de Levi

"Te gusta acariciar mi pelaje cuando estas estresado" Levi no movió la boca para hablar, utilizaba algo de telepatía para comunicarse con Eren cada vez que se transformaba en lobo.

—Levi —el castaño bajó la mano un poco para tocarle la cabeza— ¿lo que hacemos tú y yo es zoofilia?

El lobo bajo las orejas para sentir los dedos de Eren repasando todo su pelaje.

"¿Qué es eso?" preguntó

Eren tuvo que contarle acerca de la charla de Armin y Marco.

—Estoy nervioso —dijo al final— mis padres siempre fueron estrictos conmigo, me inculcaron sus creencias y no quiero…

"Nunca te la he metido con mi forma de lobo" contestó el ojigris "es demasiado grande, podrías morir"

—Pero muerdes mi hombro para embestirme —repuso el ojiverde— como lo hace un gato con una gata en celo

"Es instintivo, eres mi pareja"

—Anudas dentro de mí —continuó enumerando

"eso es natural, no puedo evitarlo"

—Te gusta la posición del perrito

"¿Qué?"

—Ya sabes —Eren se sonrojo— tenerme a cuatro. En la cama o en el piso.

Si Levi-lobo tuviera un hocico adaptado para sonreír de seguro ya lo habría hecho.

"Escucha, mi manada tenia ciertas reglas" le dijo "solo nos es permitido tener una pareja, a la cual cortejamos hasta llegar al ritual de apareamiento. Eres mi hembra, por así decirlo."

—Eso suena bastante despectivo

"Nunca lo hicimos con mi forma de lobo por una razón"

—¿Qué razón?

"Si anudo dentro de ti con mi forma animal tendríamos crías, una camada, tres o cinco niños, un equipo de fútbol completo" vio que Eren dejo de acariciarlo y ahora estaba en shock "Nuestros hijos serian híbridos de lobo, y tú tendrías que cargar con una matriz por tres meses."

—Nunca me lo dijiste —tartamudeó el menor— se supone que esas cosas no existen.

—Los hombres lobo no existen, los mitos son cuentos de hadas —Levi se acercó para lamer su mejilla— la magia…no es real. Pero yo estoy aquí, contigo. Te escogí cono mi pareja potencial, eres fuerte. Algún día tendremos una camada

—Qué pasa si me niego

—Es tu decisión, pero yo no te abandonaré jamás.

Eso conmovió al menor.

Como si se tratará de una propuesta de matrimonio. De repente tuvo ganas de soñar con la propuesta

—Bésame —pidió sintiendo como el lobo se convertía en humano otra vez.

—Por supuesto

Eren recibió el beso, sus lenguas chocaban entre sí con hambre y desesperación, a la vez Levi metía ambas manos dentro de la playera de Eren para subirla hacia arriba y quitársela. Hizo lo mismo con los pantalones y la ropa interior

Ahora ambos estaban desnudos.

Fue rápido, hermoso y breve.

Los dedos del pelinegro se movían por todo su cuerpo como peces ciegos buscando el lugar más sensible, se detuvieron en su boca y el pecho.

El menor gimió bajito al sentir una punzada de dolor en su propio miembro, necesitaba atención así que el mismo comenzó a enrollar la palma de su mano y comenzó a moverla a un ritmo fuerte.

Levi apartó los dedos que el ojiverde chupaba con fruición. Los insertó uno a uno en la entrada de su ano haciéndolo quejarse y gemir con fuerza.

Eren arqueó la espalda buscando más fricción , algo más que dedos, el mayor lo entendió y su dilatada entrada pudo sentir como otra cosa más dura se posaba delante para comenzar a invadirlo.

A cambio dejo lo que hacía para rodear con las manos el cuello del pelinegro mostrándole la mirada más lasciva y tierna que tenía.

Seguida por supuesto de un sollozo jadeante cuando sintió la intrusión en su interior.

—Para que estés más a gusto —ronroneó el pelinegro besando el lóbulo de su oreja— lo haremos de frente

—Que detallista —se burló—...mmngh...oh...cielos, Levi...es cierto

Los ojos del pelinegro se cerraron cuando empezó a dar pequeños embistes

—¿Que es cierto?

—..tu pene está..creciendo...más grande —sonrió llevando la cabeza hacia atrás para gemir profundamente

Un lágrima se deslizo por su mejilla, mitad dolor mitad placer.

Levi lamió su mejilla

Se movió con lentitud, los muslos del menor acariciaban su cintura. Las piernas de Eren rodeaban su cadera presionando cada vez que era penetrado.

Gritó al sentir como arremetían contra aquel punto tan sensible y fue acallado por la boca de Levi.

Temblaba.

Bajó una mano para explorar el pecho del mayor, sus fuertes brazos y el lugar de donde provenían los sonidos obscenos al chocar contra su piel. Era erótico.

Levi tomo impulso antes de empujar con fuerza hasta que Eren comenzó a retorcerse de placer arrugando las sábanas y arañándolas con las uñas.

Gemía con fuerza balbuceando su nombre hasta que no aguanto más y se corrió en medio sobre su pecho.

Levi sintió la contracción, pero no terminó.

Aún no.

El orgasmo de Eren recién empezaba y esa siempre era la mejor parte.

Sintió como su miembro crecía, anudando.

Agarró las caderas del menor girándose ágilmente hasta quedar de espaldas con Eren encima de él, apoyando la cabeza en su pecho y respirando con violencia.

—Cuanto calculas —balbuceó el ojiverde escuchando los latidos del corazón de su novio.

—Quince minutos

Estaban unidos. Sin poder separarse.

Eren pensó que lo fecundaba con sus futuros hijos y la vergüenza le ardió en el rostro como una bofetada.

Levi se entretuvo para mirarlo, sus mejillas sonrojadas y los ojos cristalino la manera en la que se mordía el labio aguantando la respiración y jadeando. Los pequeños orgasmos estaban intensificándose.

Normalmente hablaban o se quedaban callados en esos momentos, mientras la próstata de Eren era machacada con violencia.

—Deberías venir a casa —dijo Eren, tratando de concentrarse en las sensaciones— mamá organizó una cena familiar.

—No puedo acompañarte más que como tu perro

Eren gimió y Levi gruño bajito acariciándole la espalda para que se calmara.

—Lo he pensado —volvió a decir el menor— Armin y yo hemos estado investigando.

—¿De qué hablas? —una contracción le hizo perder el aliento, se vendría pronto pero Eren no dejaba de hablar y contraerse, oprimirlo, estrujarlo.

—Nunca podré presentarte como mi novio —levantó su rostro— no quiero arriesgar tú vida.

—Espera —Levi apretó los dientes jadeando calladamente cuando los ojos de Eren se dilataron al sentir como el pelinegro eyaculaba dentro y los repetidos pequeños orgasmos se intensificaron para estallar en uno solo que salió gritando el nombre de Levi desde sus labios.

El pelinegro se separó con cuidado viendo con satisfacción los muslos de Eren manchados por su semilla.

—No me mires —pidió el ojiverde cayendo a un lado para cubrirse el rostro

—Eres hermoso

—Estoy sucio —se animó a decirle

—Pero yo te ensucie —Levi lo levantó en sus brazos— así que no hay problema.

Ahora iba a llevarlo a la tina y tomarían una larga ducha juntos, siempre era así.

—Ven a mi casa —volvió a pedir el menor cuando lo depositaron dentro de la tina y un agua tibia comenzó a lloverle encima— yo quiero hacer algo, y sé que mis padres lo van a aceptar.

—No lo sé

—Si lo haces —Eren sintió un dolor en su espalda pero trató de disimularlo— quizá acepte formar una camada contigo, algún día

El ojigris aceptó. No se detuvo a pensarlo dos veces, pero aceptó.

Ƹ̴Ӂ̴Ʒ

Eren condujo durante tres horas hasta llegar a casa, Levi iba en el asiento trasero, bastante aburrido y molesto. No quería que el menor dañara su auto nuevo.

—Hola mamá —el ojiverde se apresuró a saludar a su madre apenas bajo del auto— ¿Cómo están?

Ella los había esperado en el porche delantero.

—Bien —le dio un abrazo— tus tías vendrán pronto. Vamos entra.

—Traje algo de comer —dijo su hijo mostrándole la bolsas con pequeños botes llenos de comida— lo hice yo mismo.

—Si tuvieras novia no tendrías que cocinar —susurró Carla— ignórame. Solo entren.

El ojiverde sintió un nudo en su corazón, como cuando no quieres que algo pase, te encomiendas a todos los santos del cielo y lloras, pero al final siempre pasa.

—¿papá está adentro? —pregunto abriendo la puerta para que Levi bajara. Los latidos de su corazón aumentaron y su estómago comenzó a revolverse.

—Si...estas pálido, entren —acarició la cabeza del lobo— veo que lo trajiste

—Si mamá, veras… puedes decirle que baje —el castaño ingreso a la sala— quiero comunicarles algo importante.

—¡Grisha! —gritó Carla lo suficientemente fuerte como para que la escuchara— ¡Eren llegó a casa!

El ruido de varios libros cerrándose y unos pasos apresurados fue lo que se escuchó en la gran sala amueblada.

—Eren, viniste —Grisha bajó las escaleras del segundo piso para recibir a su hijo

—Hola, papá

—Dice que quiere decirnos algo importante —mencionó Carla mientras Eren le daba un abrazo a su padre.

Ellos tomaron asiento viendo como el ojiverde seguía de pie apoyando las manos sobre la mesa, no solo estaba pálido sino que unas fuertes ganas de llorar y vomitar lo invadieron de pies a cabeza.

"olvídalo y vámonos" pidió Levi, mentalmente claro, pero preocupado por el menor.

—Prometiste apoyarme —musito en voz baja el ojiverde

—¿Dijiste algo? —le preguntó su madre cogiendo un almohadón para abrazarlo.

—Nada —Eren quizo voltearse y correr hasta la salida— yo...papá, mamá —no lo hizo— saben que yo soy gay ¿cierto?

—Si, por supuesto —Grisha frotó sus manos— lo dijiste hace años, fue difícil de asimilarlo, nunca tendremos nietos, es triste.

—Aún estoy en desacuerdo —protestó su madre— yo quiero nietos.

—Carla —el señor Jeager la fulmino con la mirada— ya hablamos de esto. Dijiste que apoyarías a Eren.

—Tengo novio —se animó a decir el ojiverde.

Esas dos palabras fueron como un par de bombas dejadas a los pies de los señores Jeager, un precioso regalo fétido.

Grisha respiró con fuerza, algún día tenía que pasar eso, pero no estaba lo suficientemente preparado.

Todavía no.

—¿Es una buena noticia?

—Increíble —la castaña dejo el almohadón a un lado— ¿desde cuando tienes novio?

—Desde los dieciséis, cuando estaba en secundaria —estaba exaltado— quiero...quiero pedirles algo. Un favor. No me interrumpan hasta que haya terminado lo que vine a decirles. Por favor. Prométanlo.

Ellos asintieron.

Abrió la boca para hablarles pero olvidado todo lo que tenía para decir, no es un chiste, lo ha olvidado todo. Está en blanco.

Por ahora solo le tocaba ir directo al grano, breve y preciso. Dejar caer la bomba y escapar o esperar los resultados.

Levi se quedó quieto.

Agitó la cola y supo que ese sería un mal día cuando Eren decidió arruinar la vida de sus padres.

—Los amo —comenzó a decir— y me educaron muy bien, de eso no hay duda —tanteó el terreno y lo hizo— mi novio se llama Levi.

Silencio.

Nadie se mueve.

Carla tira su trenza hacia atrás recogiendo las palabras de su hijo, las pesa y calcula hasta obtener un resultado perfecto.

—Como el perro —dice sonriendo— que casualidad.

Grisha ya lo ha entendido, se cubre la boca y mira al suelo.

De repente todas las piezas encajan en el rompecabezas.

—...es...el perro¡? —la ojimiel intenta rebuscar una esperanza, algo, cualquier cosa que niegue lo que ha dicho.

Pero Eren le rompe la fé asintiendo tres veces en señal de que esta en lo correcto.

—Eren...no puede ser —la señora Jaeger esta impactada— ay...Eren porque...

—¿Es una broma de mal gusto? —cuestiona Grisha poniéndose de pie sin dejar de mirar a su hijo fijamente.

—No papá

—Eren Jaeger, habló enserio

—Yo también papá

—¡Eren, no estás en tu juicio! —esta vez es Carla la que grita— eso es zoofilia, y con Levi. El perro...no Eren —comienza a balbucear en voz baja— debemos llevarte a un psiquiatra. Debimos hacerlo desde que te gustaron los hombres.

—No estoy enfermo

—Atrévete a repetirlo —amenaza Grisha— atrévete

—Mi novio es un perro y yo soy el pasivo, no entiend...

La bofeteada resonó en toda la casa, justo en el momento cuando entraron las tías de Eren con sus bolsos y ollas llenas de comida para la reunión familiar.

Carla se puso a llorar.

—Por favor vete —pidió Grisha bajando la mano— vete Eren

—Aceptare lo que ordenes papá —le dijo el ojiverde llevándose la mano a la mejilla roja por el golpe.

—No pises mi casa nunca más

—Si papá —sintió el sabor metálico de la sangre— adiós —miró al sofá— mamá…yo

—No te escucho —Carla se cubrió los oídos. Estaba completamente en shock. Asqueada y dolida.

Eren tomó sus cosas, se dio la vuelta, se despidió de sus tías y salió seguido de Levi.

Entraron al auto.

El castaño condujo hasta que Levi retomó su forma y lo obligo a detenerse. Entonces se cubrió la cara para que no lo vieran.

El pelinegro no se mofó de él diciéndole "te lo dije, mocoso" o "sabias que era una locura", solo estacionó el auto tocando gentilmente las manos de su novio.

—¿Estas bien? —preguntó

—Arruine a mi familia —su voz salió estrangulada— aparte de eso estoy bien, estoy perfecto.

—Algún día sabrán la verdad —dijo el ojigris— entonces tendrán que disculparse.

—No —Eren decidió encararlo— no quiero que te mueras. No quiero que te vayas. No quiero estar solo. No quiero que tu raza sea descubierta, pero quería contarles a mis padres sobre nosotros.

Abrazó al mayor forzándose a sí mismo para no temblar.

—No llores —lo consoló Levi— vamos a casa. Necesitas descansar.

Eren no le hizo caso, se desahogó con las lágrimas del niño que ya no era.

PROXIMO CAPITULO

Mi humano

Eres lo único que tengo.