Disclaimer: Esta historia no me pertenece, los personajes son de S. Meyer y la autora es Edward's Eternal, yo sólo traduzco.
Disclaimer: This story doesn't belong to me, the characters are property of S. Meyer and the author is Edward's Eternal, I just translate.
Gracias a mi beta Isa por revisar y corregir este capítulo.
Capítulo 2
Leí dos veces las líneas. Obviamente alguien le había mandado el mensaje a la persona equivocada. Intenté responder pero no pude hacerlo, el número me aparecía bloqueado. Me encogí de hombros con tristeza. Era extraño que hoy de entre todos los días me llegara ese mensaje, cuando acababa de decirle a Rose lo invisible que era. Sin duda alguien se había peleado con su novio y él la estaba consolando, pero accidentalmente tecleó los números incorrectos. Él lo descubriría cuando ella siguiera enojada después. Mientras tanto, yo seguía siendo invisible. Miré la pantalla, mis dedos trazaron las palabras.
Desearía ser hermosa para alguien.
Recogí las copias y regresé a mi escritorio. Miré alrededor a las distintas personas que me rodeaban. Jasper estaba de pie hablando con Masen y ambos levantaron las manos reconociendo silenciosamente la sonrisa que lancé en su dirección. Sonreí un poco más cuando noté el sándwich que seguía sin ser comido en mano de Masen. Lo sabía.
La jefa de Masen, Alice, pasó junto a ellos y le indicó a Masen que debería acompañarla. Sonreí tristemente ante la mirada de anhelo en la cara de Jasper cuando los vio irse. Él estaba tan enamorado de ella y, en mi opinión, ella de él, pero ella se negaba a permitir que algo pasara entre ellos por su relación de trabajo. Sabía que Jasper esperaba que ella cambiara de parecer.
Emmett estaba en el escritorio de Rose, claramente todavía intentando ganársela. Estaba inclinado cerca de ella, sonriéndole, acomodándole un mechón de cabello detrás de la oreja. Ella le estaba frunciendo el ceño y apartándole la mano. Me reí entre dientes por la repetición de sus interacciones de siempre. Otros asistentes estaban ocupados en las oficinas de sus jefes y el resto estaban en sus escritorios con internos trabajando en varios proyectos. La oficina entera vibraba.
Estaba agradecida por ver que mi exnovio, Riley, no estaba en su escritorio al final del pasillo. Afortunadamente su nuevo jefe lo mantenía tan ocupado que rara vez estaba aquí, lo cual me facilitaba las cosas. Lo evadía ante todo costo, pero me aseguraba de ser siempre profesional si tenía que lidiar con él. Nunca le daba razones para quejarse de mí en ese aspecto, él solo encontraba razones más que suficientes para culparme.
Por suerte, mi trabajo me mantuvo ocupada y la tarde pasó volando. Apenas había terminado de añadirle los últimos documentos a la presentación de James cuando Rose se sentó en la esquina de mi escritorio.
—Hola.
—Hola.
—Lamento lo de antes, Bella. No quería molestarte. —Me miró, obviamente preocupada de que estuviera enojada con ella.
Sonriendo, le palmeé la mano.
—No estoy molesta, Rose. Es lo que es y tú eres hermosa. Yo soy lo que soy, lo cual no es hermosa. No te preocupes por eso.
—En serio no piensas eso, ¿verdad?
Sonreí tristemente.
—Tengo un espejo, Rose. No soy tú.
—Eres muy bonita, Bella. Sólo necesitas enseñarlo más.
Negué con la cabeza.
—Esa eres tú, Rose. Te sientes cómoda enseñándote, yo no. Prefiero estar al fondo.
—Bella…
Negué con la cabeza.
—Sólo déjalo así, Rose. ¿Por favor? Tú vives como quieras y déjame a mí vivir como quiero.
Sacudió la cabeza.
—Ese es el problema, Bella. No creo que estés viviendo.
Suspiré.
—Está bien, Rose. Por favor.
—Bien —bufó—. Por ahora.
Pausé cuando una idea se me ocurrió.
—No me mandaste un mensaje para intentar animarme, ¿o sí?
Frunció el ceño.
—No. ¿Por qué?
Me reí.
—Por nada. Hace rato recibí un mensaje raro que obviamente era para alguien más.
—¿Qué decía?
Me encogí de hombros.
—Nada en realidad… no es importante.
Y no era para mí.
Ella se paró.
—Bien. ¿Unos tragos luego del trabajo?
Negué con la cabeza.
—No. Iré al gimnasio y luego a casa. Tal vez mañana.
Sacudió la cabeza.
—Dices eso siempre. Nunca conocerás a nadie en casa, Bella. O en un gimnasio "sólo para mujeres". ¿Cómo es que volverás a estar en una relación si no sales?
Suspiré suavemente.
—No estoy buscando una relación, Rose. Creo que no la buscaré durante un largo tiempo.
Me miró sin hablar.
—Estaré en O'Donnell's si cambias de parecer.
—De acuerdo. Buenas noches.
La miré irse con un poco de alivio. Sabía que tenía buenas intenciones, pero a veces ella no lo entendía. Éramos dos personas muy diferentes. Nos llevábamos bien en el trabajo pero, aunque ella siempre andaba tras de mí para hacerlo, pocas veces nos veíamos fuera de la oficina. En las raras ocasiones en que me sacaba, yo terminaba yéndome después de poco tiempo luego de encontrarme con ella en uno de sus bares favoritos, Rose estando ocupada en otras cosas.
La oficina comenzó a vaciarse y decidí que era hora de irme. Me incliné para apagar mi lámpara de escritorio y me sorprendí al escuchar mi celular vibrar con otro mensaje.
Lo agarré y me detuve, mis ojos se agrandaron cuando leí las palabras en la pantalla.
No fue un error.
Me refería a ti, Bella.
Eres hermosa.
Aww… segunda mención de nuestro mensajero misterioso.
¡Muchas gracias por todos sus reviews, alertas y favoritos! También por recibir con brazos abiertos esta traducción. Edward's Eternal es una de mis autoras favoritas, todas sus historias son una maravilla.
En respuesta a algunas preguntas que vi que se repitieron varias veces en los reviews: los días de actualización serán los jueves y sí, la mayoría de los capítulos son así de cortitos. Igual más tarde contestaré cada review de manera personal, por si me salte alguna otra pregunta importante
Bueno, espero que les haya gustado el capítulo. Como siempre, me encantaría leer lo que piensan.
Nos leemos en el siguiente capítulo ;)
