Disclaimer: Esta historia no me pertenece, los personajes son de S. Meyer y la autora es Edward's Eternal, yo sólo traduzco.

Disclaimer: This story doesn't belong to me, the characters are property of S. Meyer and the author is Edward's Eternal, I just translate.


Gracias a mi beta Isa por revisar y corregir este capítulo.


Capítulo 13

BPOV

Nunca antes un domingo se había pasado tan lento. Normalmente, antes de que pudiera parpadear el día terminaba y la mañana del lunes me estaba viendo a la cara; sus feas manos me sacaban de la cama cuando mi cuerpo todavía ni siquiera estaba listo para enfrentar otra semana.

Pero seguía siendo domingo y yo quería que ya terminara el fin de semana. El apartamento estaba limpio, mi ropa lavada, las cuentas pagadas y yo estaba acurrucada en el sofá, intentando leer, pero no estaba teniendo mucho éxito. Mi cerebro no se había callado en todo el día. Cada vez que cerraba los ojos me encontraba de regreso ahí… en la sala de copiado con Edward envuelto a mí alrededor. Pude sentir su dureza por detrás de mí cuando embestía; su voz ronca gruñía cosas sucias en mi oído mientras su lengua lamía y sus labios chupaban.

Mi mano se dirigió a donde sabía que estaba su marca vívidamente expuesta contra mi pálida piel. Mis dedos la trazaban repetidamente. Cuando la vi por primera vez en el espejo del baño, me había sonrojado con vergüenza, ahora sabía por qué Masen se había visto tan sorprendido antes de apartar la mirada. Me pregunté qué estaría pensando cuando vio la marca. Suspiré frustrada. Ahí estaba otro problema.

¿Por qué seguía pensando en Masen?

No había habido nadie en mi vida desde el desastre con Riley. Ni siquiera había podido pensar en salir con alguien durante más de un año, pero ahora, por alguna razón, tenía a dos hombres pasando por mi cabeza.

Ambos eran un misterio.

Masen: tímido, amigable, siempre servicial y amable. Aunque a los otros empleados les caía bien, era callado e introvertido. Sabía que estaba trabajando mientras estudiaba, se estaba ganando su segunda licenciatura al mismo tiempo que pagaba por el cuidado de su abuela. Era mayor que la mayoría de nosotros y tenía muchas responsabilidades con qué lidiar, tanto en casa como afuera del trabajo. Sabía que era muy cercano a su jefa, Alice, y ella tenía una muy buena opinión de él. Ella era la más joven del equipo de administración; ella y yo nos llevábamos bien, ocasionalmente comíamos o bebíamos café juntas. Me había confiado que esperaba convencer a Masen para que se quedara en la compañía luego de que terminara su licenciatura en mercadotecnia. Confiaba muchísimo en él. También sabía que él manejaba negocios más profundos que los otros asistentes. Ella lo consideraba un entrenamiento para el trabajo.

Yo ya tenía más de un año trabajando con él y aun así sabía muy poco de su persona, aparte de su sentido innato de consideración. Nunca lo había escuchado decirle algo grosero a nadie. Él había sido un apoyo silencioso para mí cuando Riley me dejó y estaría eternamente agradecida con él por eso. Mientras que otros en la oficina me habían ignorado, él se había propuesto pasar por mi escritorio para saludarme, algunos días me llevaba una taza de café y otros dejaba dulces Werther's, de los que siempre se estaba llevando a la boca, para que yo los disfrutara. En los días en que Rose no estaba, él muchas veces me acompañaba en mi mesa de la esquina para comer. Algunos días no decía nada más que un hola, sólo se sentaba ahí a leer o trabajar en algo en su laptop; su presencia era una adición muy bienvenida.

Pero nunca antes había sido tan consciente de Masen como en la última semana. Me encontraba buscándolo todo el tiempo. Notaba cosas de él que nunca antes había notado: sus brillantes ojos verdes tras sus lentes, lo alto y musculoso que era debajo de sus arrugadas camisetas, la cantidad de veces que le caía el cabello en la cara y él se lo echaba hacia atrás mientras hablaba con Jasper o Emmett, y lo tranquilizadora y calmada que era su voz, su presencia, para mí.

El completo opuesto a Edward.

Su ronca voz me convertía en un frenesí de necesidad. En el instante en que entraba a la sala de copiado, sabía cuándo estaba él ahí. Los vellos en mi nuca se erizaban. Mi cuerpo reaccionaba, adolorido por sentir sus manos en mí. Se me hacía agua la boca queriendo probar la suya y mis manos ansiaban sentir su corto cabello en la base de su cuello debajo de mis dedos.

Él era vigoroso y dominante. Me daba órdenes y mi cuerpo le daba a él exactamente lo que quería. Lo que él me hacía querer. Nunca antes había experimentado las abrumadoras sensaciones que él causaba en mí. Tan sólo su toque me tenía jadeando por más y los orgasmos, que rompían a través de mí mientras él trabajaba con mi cuerpo, eran devastadoramente poderosos. Él me convertía en un inconsciente montón de nervios, jadeante y deseoso; con él me convertía en una persona a la que no reconocía.

Nunca lo había visto y todavía no tenía ni idea de quién era, cómo es que me conocía tan bien o cómo es que aparecía detrás de mí, aparentemente de la nada, todos los días en la sala de copiado. Yo había estado buscando, checando el gabinete de reservas, detrás de la silla, incluso abrí la puerta que no llevaba a ningún lado pero simplemente había otra pared sólida ahí.

Mi cabeza cayó sobre el respaldo del sofá, demasiado pesada para seguir erecta sobre mis hombros. Estaba tan confundida y abrumada. Y ansiosa… por algo.

Hice puños las manos y me las llevé a los ojos, frotándolos con frustración. ¿Cómo era posible que deseara a dos hombres a la vez? Especialmente a dos polos tan opuestos.

Solté una carcajada en mi sala vacía.

De todas formas ninguno de los dos estaba disponible para mí. Estaba segura de que Masen tenía novia. Recordé que le había dicho a Jasper en la cafetería que amaba a alguien profundamente. Y Edward… bueno, él sólo estaba cumpliendo una de mis fantasías. Tal vez también una suya. Si quería más conmigo me dejaría verlo.

Mi teléfono vibró y lo agarré. Masen me había enviado un mensaje.

Hola Bella. Sólo quería asegurarme de que estuvieras bien. Me preocupaste ayer. Espero que tu día fuera bueno y pudieras descansar un poco.

Sonreí ante su preocupación mientras tecleaba una respuesta.

Sí, estoy bien, gracias. Tuve un día tranquilo. Espero que el tuyo también haya sido bueno. Te veo en el trabajo. Te debo un café.

Su respuesta fue rápida.

No me debes nada. Te veo mañana.

Miré la pantalla por un minuto, luego solté el celular, relajándome en el sofá. Estaba tan cansada, no había dormido mucho últimamente. Al cerrar los ojos y suspirar, sentí que me jalaban desde abajo.

Mi celular vibró. Me senté parpadeando en la habitación oscura. Obviamente me había quedado dormida y había dormido por un buen rato después del mensaje de Masen. Sonreí. Incluso su mensaje me había calmado.

Busqué mi teléfono y miré la pantalla, tragando cuando vi las palabras "número desconocido".

Ansió por ti, Isabella. Necesito sentirte a mi alrededor. Te quiero debajo de mí, gimiendo mi nombre de esa forma en que lo haces mientras me entierro dentro de ti. Búscame temprano. Te estaré esperando.

Y sólo con eso estuve ardiendo.


Y vuelvo a la marcha! Finalmente terminé el semestre así que espero poder traer actus más constantes.

Espero que les haya gustado el capítulo, gracias por sus comentarios, alertas y favoritos!

Nos leemos en el siguiente :)