Disclaimer: Esta historia no me pertenece, los personajes son de S. Meyer y la autora es Edward's Eternal, yo sólo traduzco.

Disclaimer: This story doesn't belong to me, the characters are property of S. Meyer and the author is Edward's Eternal, I just translate.


Gracias a mi beta Isa por revisar y corregir este capítulo.


Capítulo 15

Algo estaba zumbando cerca de mi cabeza. Abrí los ojos confundida, notando lentamente mis alrededores, jadeando cuando la realidad llegó a mí y recordé lo que había pasado luego de haber entrado hace rato a esta habitación.

Edward.

Sus manos.

Su cálida piel desnuda contra la mía.

La pared.

Oh Dios… su boca. Su boca tremendamente talentosa. Nadie nunca me había hecho eso.

Me senté, mirando la manta que cubría mi cuerpo todavía desnudo. Mi teléfono vibró de nuevo y lo agarré.

7:40, Isabella. Hora de levantarse, mi Bella Durmiente. Relájate. Estás sana y salva. Tienes mucho tiempo.

Mis ojos escanearon la habitación. La puerta de la sala de copiado estaba cerrada y tenía el pestillo. Mi ropa estaba en la mesa, esperándome. Junto a ella había una botella de agua que atraía a mi sedienta boca. Mis dedos tocaron la manta que me cubría, recordando lo segura que me sentía al estar envuelta en ella, y en sus brazos.

Mi teléfono vibró de nuevo.

Estuviste perfecta. Te podré sentir en mi piel. Tu aroma se quedará conmigo. Te saborearé en mi lengua. Todo el día. Durante cada minuto hasta que esté de nuevo dentro de ti.

Tan sólo sus palabras me hicieron estremecer y pararme en piernas temblorosas, sintiendo el ligero tirón de los músculos que no estaban acostumbrados a ser estirados de la forma en que lo habían sido esta mañana. Me dolieron las caderas y la espalda cuando me paré para beber agua. Tan rápido como pude me vestí, mis dedos pausaron sobre un lugar sensible cuando me puse el sostén. Cuando bajé la vista, jadeé ante la vivida marca de color púrpura que estaba sobre mi pecho.

Te daré algo más que puedas tocar, Isabella.

Mis dedos acariciaron gentilmente la piel. Sabía que no debería gustarme el hecho de que él me haya marcado, pero me gustaba.

Me pasé el vestido sobre la cabeza y lo alisé. Agarré la suave manta sin saber muy bien qué debería hacer con ella, tenía la intención de doblarla y ponerla sobre la silla. Su sutil aroma me llegó y fruncí el ceño al inhalar. Olí de nuevo, enterrando la nariz en su suavidad. Podía oler mi propio perfume en ella, pero la otra esencia era diferente. Familiar y cálida, pero no el aroma especiado que asociaba con Edward. Más… leñoso y fresco. Lo olí de nuevo antes de dejarla de regreso en la silla. Conocía ese aroma, pero no estaba segura de dónde lo conocía. Tal vez Edward había cambiado su colonia; tal vez la manta no le pertenecía a él, tal vez…

Sacudí la cabeza, cansada; he ahí otro misterio que no entendía.

Agarré mi folder y me metí al baño, sorprendiéndome al ver lo… normal… que me veía. Usé mis dedos para aplacarme el cabello y me eché un poco de agua fría en las mejillas, pero aparte de eso me veía igual que siempre. Estudié el escote del vestido, pero estaba bien. Nadie podía ver sus marcas, sólo yo sabía que estaban ahí. Nadie me miraría y sabría que había sido follada a fondo y con rudeza justo al final del pasillo antes de que ellos llegaran a la oficina para comenzar su día. Me veía igual que siempre: tranquila y controlada.

Por dentro era una historia muy diferente. Era un manojo de nervios y me sentía completamente fuera de control. Tenía tantas preguntas y tan pocas respuestas. No entendía mi comportamiento. Cuando le solté a Rose esas palabras aquel día sólo había estado bromeando. ¿Verdad? Miré el espejo. Ya no estaba segura. Todavía no entendía este nuevo lado tan deseoso de mí. O por qué lo ansiaba tanto. Por qué lo ansiaba a él.

Un tranquilo recuerdo hizo eco en mi cabeza. Una voz suave. Un susurro. ¿Mi nombre? Fruncí el ceño al intentar concentrarme en ese fugaz pensamiento. Era importante, pero no podía recordar por qué debía serlo o qué era exactamente lo que estaba intentando recordar. Dejé caer la cabeza entre mis manos ante la sensación de estar abrumada e inhalé profundas y relajantes respiraciones. Suspiré al enderezarme. No tenía tiempo para descubrirlo ahora. Y no sabía cómo lo iba a hacer. Necesitaba dejarlo de lado hasta que estuviera a solas en casa. Esta noche pensaría en ello. Agarré mi folder y me fui para comenzar mi día.

*()*

—Bella.

Hice una mueca y mi estómago se tensó ante el sonido de esa voz enojada frente a mí. Odiaba lidiar con Riley. Nuestras interacciones siempre estaban llenas de tensión, y usualmente venían acompañadas de comentarios sarcásticos y desagradables miradas de su parte sin importar qué tan amable intentara ser yo. Incluso sus correos electrónicos estaban impregnados de su altanería, pero al menos a esos podía responder sin tener que lidiar con su constante actitud de confrontación. Alcé la vista con una falsa sonrisa civil en la cara.

—Riley.

—¿Hay algún problema hoy?

Fruncí el ceño.

—¿Disculpa?

Mi ex novio se inclinó hacia enfrente y por instinto me hice hacia atrás. Ya no me gustaba estar tan cerca de él.

—¿Estás demasiado ocupada para contestar correos importantes o simplemente intentas hacerme quedar mal frente a mi jefe?

Lo miré con una expresión de perplejidad en la cara.

—No tengo idea de qué estás hablando.

Se enderezó, su voz alzó de volumen.

—Te envié dos correos hoy, diciéndote que Victoria necesitaba ver a James lo más pronto posible. Estaban marcados como urgentes, pero no me has respondido.

Sabía que teníamos una audiencia viendo esta escena. Podía sentir las miradas de toda la oficina.

—Mantén la voz baja, Riley. No recibí ningún correo tuyo.

—No me digas lo que tengo que hacer. Los mandé. —Alzó un folder—. Tengo una copia justo aquí.

Abrí mi correo y escaneé los mensajes recibidos; incluso chequé la carpeta de spam.

—No hay nada aquí.

Entrecerró los ojos y su voz se volvió más desagradable.

—¿Me acusas de estar mintiendo?

Apreté las manos sobre mi regazo, intentando desesperadamente no reaccionar. Sabía que eso era lo que él quería.

—Parece que eres tú el que me está acusando, Riley.

Me lanzó dagas con la mirada.

—Si es tan importante, ¿por qué no viniste a decírmelo? Hubiera sido muy sencillo viendo que estás al final del pasillo.

—No tengo tiempo para estarte persiguiendo, y no tengo por qué hacerlo. No intentes culparme de tu incompetencia, Bella. El que no puedas hacer tu trabajo no es razón para intentar quitarte la culpa —se burló de mí.

Lo miré mal, quedándome sin palabras mientras James aparecía en la puerta de su oficina.

—¿Hay algún problema, Bella?

Riley habló antes de que yo pudiera decir algo.

—Bella no ha respondido a una solicitud muy importante. Victoria necesita verte.

James nos miró a los dos.

—¿Bella?

Negué con la cabeza.

—No vi los correos, James. De ser así le hubiera dado tramite a la solicitud de inmediato.

Frente a mí Riley murmuró algo que sonó a sabotaje. James avanzó un paso, su expresión era incomprensible.

—Ve a mi oficina, Bella. Iré justo detrás de ti. —Se apartó de mí—. Riley, dile a Victoria que la veré en quince minutos.

Me paré con las mejillas ardiendo, consciente de las miradas curiosas viéndonos, y entré en la oficina de James. Esperé mientras Riley hablaba con James antes de irse. James desapareció por un minuto y luego regresó. Cerró la puerta y se movió a su escritorio.

—James, yo nunca…

Alzó la mano para interrumpirme.

—Lo sé, Bella. Descubriremos qué pasó aquí. Siéntate antes de que te desmayes, por favor.

Suspiré, me temblaban las manos, y me senté. James me miró en silencio y cuando habló su voz sonó atípicamente gentil.

—¿Estás bien? Sé que no es… fácil para ti lidiar con él.

Mis mejillas se enrojecieron con más vergüenza.

—Estoy bien, James; no tienes que preocuparte por mí.

Me sonrió.

—Pero sí me preocupo, Bella. Sé que parece que ignoro todo lo que pasa en la oficina, pero te aseguro que sé exactamente qué está pasando allá afuera. Y sé lo difícil que es para ti el ser profesional con Riley. Él, por otro lado, no te ha ofrecido la misma cortesía.

Junté las manos con fuerza para detener las lágrimas que sentía que se estaban formando.

—Lo… siento.

James negó con la cabeza.

—No tienes que disculparte por nada. Te has comportado de manera muy profesional, de la misma manera que has lidiado con Riley. Aprecio el esfuerzo que haces.

Agaché la cabeza, intentando mantener a raya mis emociones. No tenía idea de que James lo había notado.

Se escuchó un suave golpe en la puerta y James miró detrás de mí, permitiéndole entrar a alguien. La puerta se abrió detrás de mí y Masen se acercó para pararse a mi lado. Le dio el folder que yo había visto en las manos de Riley a James, sacudiendo la cabeza.

—La información ha sido alterada, James. La hora actual ha sido documentada, al igual que el rastreo.

James tomó el archivo y lo miró, luego se inclinó y tecleó algo rápidamente. Miré a Masen confundida. Sus cálidos ojos verdes me miraron a la vez que ponía una mano en mi hombro y me daba un apretón a modo de consuelo.

—¿Estás bien? —musitó. Asentí.

James estudió el archivo frente a él una vez más y suspiró. Se puso de pie y agarró otro archivo.

—Bella, necesito copia de esto. Es para mañana, por favor.

Asentí y tomé el archivo de sus manos. Miró detrás de mí.

—Ah, Victoria. Qué bien. Recibiste mi mensaje. Entra.

Me giré y vi no sólo a Victoria, sino también a Riley, que estaba frunciendo el ceño y lanzándome dagas con la mirada. Victoria entró, pero Riley se quedó parado en la puerta. Vacilé, no estaba segura de que debía hacer.

Detrás de mí James habló.

—Las copias, Bella. Por favor.

—Sí, por supuesto. —Respiré profundamente al intentar pasar junto a Riley, quien avanzó justo en el mismo momento, moviéndose para empujarme con fuerza contra la puerta, mientras al mismo tiempo murmuraba "perra" por lo bajo. Jadeé, una entrecortada respiración dejó mi cuerpo cuando el pomo de la puerta se enterró dolorosamente en la parte baja de mi espalda.

Detrás de mí dos cosas pasaron a la vez. James se paró, su voz haciendo un ruidoso eco al ladrar el nombre de Riley, y Masen se movió, empujando con fuerza a Riley contra la pared junto a mí, mirándolo con odio. Mis ojos se abrieron con sorpresa ante la mirada de furia en la cara de Masen. Su brazo estaba apoyado a lo largo del cuello de Riley mientras le siseaba con enojo.

—Cabrón; ¿cómo te atreves a tocarla así? Discúlpate… ¡ya!

Riley se removió contra él, su voz chorreaba indiferencia.

—Me tropecé. No es mi culpa que ella se atravesara.

Masen se inclinó más cerca, su brazo se recargaba pesadamente en el cuello de Riley. La cara de Riley comenzó a ponerse de un profundo color rojo, pero seguía fulminando con la mirada a Masen.

—Escuché lo que le dijiste. Discúlpate. Ya —gruñó Masen. Parpadeé ante su tono lívido y su postura de enojo. Nunca antes lo había visto actuar así con alguien más.

James habló, al parecer no estaba preocupado por las vías respiratorias de Riley que estaban obstruidas.

—Sugiero que hagas lo que Masen te pide, Riley.

Riley me miró, sus ojos lanzaban dagas en mi dirección. Su voz sonó ahogada.

Lo siento mucho, Bella.

Masen gruñó y su mano libre se cerró en un puño.

—Dilo en serio, jodido cabrón. O te haré sentirlo; de manera dolorosa.

James habló.

—Suéltalo, Masen.

A regañadientes, Masen se apartó, ignorando a Riley que jadeaba por aire.

Masen me miró, sus ojos estaban llenos de preocupación.

—Bella, ¿estás bien?

Esto era demasiado. Todos me estaban viendo. No entendía lo que estaba pasando. No reconocía esta versión enojada de Masen.

Asentí, las lágrimas quemaban en mis ojos.

—Estoy bien. Está… todo bien.

Agarré el archivo, me giré y volé por el pasillo, sintiendo más ojos siguiendo mi huida y odiando el hecho de que una vez más Riley me había convertido en el centro de una atención no deseada. Mis pies se movieron rápidamente y me sentí agradecida por dirigirme a la soledad de la sala de copiado.

Necesitaba estar sola ahora.

Necesitaba la privacidad.


¡Y apareció Riley! Ese Masen va a venir delatándose si sigue así. ¿Qué les pareció el cap? ¿Creen que aparezca Edward?

Espero que les haya gustad el capítulo, ¡gracias por sus comentarios, alertas y favoritos!

Nos leemos en el siguiente ;)