Disclaimer: Esta historia no me pertenece, los personajes son de S. Meyer y la autora es Edward's Eternal, yo sólo traduzco.
Disclaimer: This story doesn't belong to me, the characters are property of S. Meyer and the author is Edward's Eternal, I just translate.
Gracias a mi beta Isa por revisar y corregir este capítulo.
Capítulo 18
MASEN
La sarcástica voz de Riley resonó por las paredes, fue innecesariamente alta dada la pequeña oficina.
—¿Hay algún problema, Bella?
Alcé la cabeza de golpe, mis manos inmediatamente se cerraron en puños. Vi que la postura de Bella cambió, la ansiedad causó que tensara los hombros cuando alzó la vista para verlo.
Podía escuchar claramente su conversación, al igual que todos los demás en la oficina. A Riley siempre le gustó la atención, especialmente cuando estaba avergonzando a otra persona. Su verdadera personalidad había salido cuando terminó con Bella, aunque yo ya lo había sospechado desde mucho antes. Él lo escondía bien, pero siempre tuve una mala sensación sobre él.
Cabrón.
Cuando se inclinó y vi a Bella encogerse al intentar alejarse de él, me costó todas mis fuerzas no levantarme y lanzarme al otro lado de la oficina para obligarlo a alejarse de ella. Suspiré aliviado cuando apareció James y mandó a Bella a su oficina, lejos del bastardo. Lo vi tomar el folder que tenía Riley y supe que vendría a buscar mi ayuda. Riley se había estado enterrando lento pero seguro en un hoyo del que esta vez no podría salir. Victoria no estaba contenta con él y quería que lo reemplazaran. Él estropeaba las cosas constantemente, siempre culpaba a los que lo rodeaban y, por lo que acababa de ver, ahora estaba arrastrando a Bella a sus acusaciones.
Yo estaría más que feliz de ayudar a terminar su carrera en la compañía. Lo quería lejos de Bella. Muy lejos. Todo me decía que su relación no había sido saludable para ella, lo que causó que ella se cerrara a otra persona. Que se cerrara a mí.
Era hora de que él se fuera.
*()*
—Perra —murmuró al empujar a Bella contra el pomo de acero cuando ella intentó pasar junto a él de manera amable, siempre tomando la actitud adecuada y actuando profesionalmente en lo que a él respectaba. Mi chica valiente.
Escuché su jadeo de dolor y sin pensarlo, él estuvo contra la pared, encerrado debajo de mi brazo, mi ira desenfrenada por el hecho de que él se atrevió a tocarla.
Al demonio con la burocracia.
James podría elegir si regañarme o despedirme por mis acciones; no me importaba, pero el bastardo no se iba a salir con la suya al herir físicamente a alguien. Especialmente a Bella. Nunca a ella.
Su cara se puso roja por falta de oxígeno y fue sólo la tranquila voz de James y la mirada asustada de Bella lo que evitó que lo dejara desmayarse completamente. Él era un abusador y obviamente se sorprendió por lo fuerte que era yo. Lo solté y retrocedí, mis ojos inmediatamente se movieron hacia Bella. Su cara estaba llena de emociones. Dolor, vergüenza y sorpresa se registraron cuando me miró a mí y a Riley. Su certeza de que estaba bien estuvo vacía, pero la dejé correr a la privacidad de su sala de copiado.
Yo tuve que quedarme y proveer el último clavo del ataúd de Riley. Iría con ella en cuanto terminara con esto.
Sabía dónde encontrarla cuando terminara, y a pesar de su necesidad de estar sola, no podía mantenerme lejos de ella ahora. Ella necesitaba a alguien.
Ella me necesitaba a mí.
*()*
—Te torcerás el cuello.
Bufé en voz baja por su preocupación. Como si hubiera otro lugar donde quisiera estar ahora más que justo aquí con Bella. Envuelto en ella. Era tan suave y su aroma tan encantador... tan Bella. Me moví un poco para hacerla feliz y mi cabeza terminó en su regazo. Nada me preparó para la sensación de sus gentiles dedos acariciándome una vez más la nuca. Suspiré con completa felicidad mientras sus dedos giraban y acariciaban los mechones, su toque era tranquilizador y calmaba mis nervios. Sentí que la tensión dejaban mis hombros y sabía que no había nada más que quisiera hacer que ser capaz de hacer esto, de estar así de cerca de ella, por el resto de mi vida. La amaba tan profundamente y quería compartir mi vida con ella. Quería ser capaz de abrazarla cuando quisiera; quería poder cuidarla todo el tiempo.
No quería esconderla. Quería que el mundo supiera que era mía.
Tenía que decírselo.
Podría hacer lo más fácil, hacer que Edward desapareciera de su vida tan rápido como había llegado y buscarla sólo como Masen. Arriesgarme por la oportunidad de que quizá ella sintiera el mismo tirón hacia mí que yo sentía con ella. Pero sabía, en lo más hondo de mi ser, que ella necesitaba saberlo. Se merecía la verdad. Suspiré, flexioné mi brazo ligeramente al pensar en lo mal que podría resultar esto. Quizá nunca volvería a hablarme de nuevo.
Pero tenía que decírselo.
Ella se tensó de repente y se enderezó, apartándose tanto física como emocionalmente. Su mirada era cautelosa y estaba llena de conflictos mientras me aseguraba que nada estaba mal, pero que tenía que llevarle el archivo a James.
Sabía que estaba mintiendo.
Sabía que estaba recordando esta mañana y la semana pasada con Edward y se sentía en conflicto.
Sabía que tenía que decírselo, pero no ahora. Ya estaba alterada. Esta noche. Se lo diría esta noche.
La llevaría a casa o pasaría más tarde para revisarla y decírselo… todo.
*()*
Alice me sorprendió cuando me pidió que le llamara al regresar de recoger una muestra de último minuto que necesitaba. Se reunió conmigo en mi carro y tomó el paquete de mis manos, diciéndome que me fuera a casa. La miré parpadeando.
—¿Qué?
—Has estado trabajando horas extras y estudiando mucho. Sé que lo que pasó hace rato también te molestó. Ve a casa y relájate, Masen. Es una orden.
—Ah… —me callé—. ¿Bella, ah, sigue en la oficina?
—Sí. Intenta actuar lo más normal posible. Odia la atención que ese imbécil le ha traído. No dudo que vaya a trabajar el día completo. Sé que James le iba a decir que tomara un taxi a casa o que alguien la llevara. Estoy segura de que Rose lo hará si se lo pide. Pero tú te vas a casa.
Miré mi reloj de manera casual. Eran casi las cinco. Bella probablemente se quedaría por otra hora, más o menos. Forzando una sonrisa falsa, le asentí a Alice.
—Gracias. Te veo en la mañana.
Me alejé despidiéndome con la mano, sabía que me estaba mirando. Giré en la esquina y esperé hasta estar seguro de que había regresado al edificio, luego manejé de regreso y me estacioné al otro lado de la calle. Esperaba que Bella pidiera un taxi al irse, pero si decidía caminar a casa, la seguiría a una distancia segura; sólo para asegurarme de que estaba a salvo. Riley había despotricado al ser escoltado fuera del edificio hace varias horas, pero quería asegurarme de que él no siguiera cerca para molestarla. Lo detestaba inmensamente y no confiaba en él.
No me iba a arriesgar en lo que concernía a mi Bella.
No mucho después de las seis, Bella salió sola y me enderecé en mi asiento. La vi mirar a su alrededor.
—Toma un taxi, nena —la urgí en voz baja. Suspiré al verla girarse y comenzar a caminar a casa, llevaba la cabeza agachada, como si fuera demasiado peso para sostenerla en alto.
Al carajo con esto.
Estaba exhausta y sabía que la espalda debía dolerle. Cuando me permitió examinársela hace rato, me había sentido asombrado por la confianza que me tenía y horrorizado cuando vi la evidencia de qué tan fuerte la había empujado Riley contra el acero. Podías hasta ver la forma de lo largo que era el pomo en su piel. Encendí el carro, pretendía pararme junto a ella y llevarla a casa yo mismo. Me creería cuando le dijera que apenas pasaba por aquí, y si no entonces le diría que la había estado esperando. Pero me la llevaría a casa de igual manera.
En un parpadeo, todo cambió. En un segundo me estaba acercando a ella en mi carro, y al siguiente, la vi moverse hacia un lado y desaparecer en un callejón. Mi corazón se apretó con miedo y sabía, sin duda alguna, quién la había agarrado.
Mis miedos eran justificados.
Riley.
*()*
Me paré sobre su figura tirada, jadeando. Estaba un tanto borracho e intentó defenderse, pero no fue una pelea justa en absoluto. Sus golpes me esquivaban, el impulso que ponía en su postura se veía afectado por el alcohol que había en su sistema. El hecho de que yo había logrado darle unos golpes antes de que estuviera listo sólo había aumentado su confusión. Era fuerte y tenía a Bella encerrada contra la pared, amenazándola, cuando yo había aparecido en el callejón. Podía verla luchando, intentando romper su agarre y defenderse, pero el peso completo de él presionándose contra ella era una gran desventaja. Por suerte, para mí eso no era un problema. Me agaché, bajando la voz hasta convertirla en un gruñido amenazador.
—Esto ya se terminó, ¿lo entiendes, pedazo de basura? Si te vuelves a acercar a ella, no sólo te daré una paliza hasta dejarte irreconocible; sino que usaré todo lo que tengo, cada recurso para que cuando termine contigo, tu vida ya habrá terminado también. Puedo conseguir cada pedazo de información personal que tengas, Riley. Tu crédito se irá. Tu cuenta de banco será vaciada. Tu historial escolar y de trabajo será reescrito. Nunca volverás a trabajar, te lo garantizo. No tendrás nada. No serás nadie para cuando termine contigo. Vas a desaparecer; ¿lo entiendes? —pausé—. Y recuerda, Riley, me daré cuenta. No soy el nerd estúpido que tú crees. No me subestimes. Puedo encontrarte donde sea.
Gimió, rodó un poco y escupió sangre. Lo miré sin sentir remordimiento. Mi pie pateó sin gentileza alguna lo que sabía eran unas costillas rotas.
—Te hice una pregunta, cabrón. ¿Lo entiendes?
—Me iré —gimió—. Ella no vale la pena.
Me reí de manera sombría.
—Una vez más te equivocas. Ella vale un millón de veces más que tú.
Luego me enderecé, consciente de que Bella había levantado la cabeza y me miraba con unos ojos llenos de miedo.
Carajo. Ahora ella me tenía miedo. Me había visto golpearlo. Miré la figura gimiente de Riley. Se merecía eso. Se lo causó él mismo por atacarla.
Riley y sus enredos con ella habían terminado. Llegado a su fin. De eso no tenía dudas.
Ahora necesitaba cuidar a Bella.
Siempre y cuando ella me dejara
Me acerqué con cuidado.
Por favor Dios, que me deje cuidarla.
¡Masen al rescate! Ahora pudimos ver lo qué pasó desde la perspectiva de Masen, ese hombre es un amor. ¿Qué opinan? ¿Creen que sí le diga la verdad a Bella? ¿Cómo creen que reaccione Bella cuando se entere de la verdad?
Espero que les haya gustado, ¡gracias por sus comentarios, alertas y favoritos!
Nos leemos en el siguiente ;)
