Gaijin

Capitulo Seis: Fusoku Shite Iru

Bulma después de un largo rato se despertó mirando a su alrededor y sosteniendo su cabeza justo donde la habían golpeado, se paró aun mareada con mucho cuidado, muchos de los vidrios se encontraban enterrados en su cuerpo necesitaba limpiarse pero antes necesitaba buscar a Vegeta. Así que comenzó por el pequeño departamento no encontrándolo, obviamente no estaría ahí que esperaba que esos matones se lo hayan llevado a tomar una nieve para después regresarlo horas después.

Bulma se agarraba la cabeza con ambas manos desesperada por no saber qué hacer, acudir a la policía seria como meter a Vegeta en más problemas y buscarlo ¿dónde?

Sintió su corazón encogerse al recordar que muchas veces paso por esto con Broly. Todas las veces que ella lo buscaba desesperada. Pero él no era Broly y ella no estaba en su país mucho menos tenía contactos. Y solo de pensar que algo malo le pasara a Vegeta su corazón se encogía aún más.

Opto por buscar alguna pista pero no había nada, además de sentirse extraña hurgando sus cosas. Busco en un buro y solo encontró droga, poco dinero y varias fotografías.

Tentada por ver las fotografías saco unas de ellas, autos, mas autos, una en especial llamo su atención un chibi Vegeta de mínimo 4 años con sus padres se miraban muy feliz excepto por el ceño fruncido de Vegeta. Siguió mirando y había una de él y 18, el la abrazaba y ella le daba de beber una botella de vino.

No queriendo encontrarse más fotografías como esa dejo de hurgar sin antes tomar una foto de Vegeta, él estaba arriba de su moto vestido de negro luciendo espectacular (esa foto la encuentran en Google)

Llego a su casa o más bien la casa de Milk y subió a su cuarto, buscaba ropa limpia cuando alguien entro a su habitación asustada volteo a ver quién era deseando que no fuera su madre. Y no lo era, era Milk.

-¿Qué diablos te paso Bulma? ¿Mira cómo vienes?-le preguntaba preocupada Milk.

-Duele mucho Milk-le decía Bulma dándole a entender que no quería hablarlo. -¿Están mis padres?

-No mi tío está buscando empleo y mi tía salió de compras. Entra al baño, desvístete con cuidado, yo buscare lo necesario para curarte-le decía Milk. A ella siempre le falto su madre es por eso que Milk es muy protectora y le gusta adoptar el rol de madre.

Entro al baño y ahí en la bañera estaba una Bulma ensangrentada con miles de pequeños vidrios enterrados en su espalda y quizá en partes que Milk no podía ver. Con un saca ceja le quito cada vidrio, después la desinfecto y cuando termino Bulma de bañarse Milk le vendo la espalda con mucho cuidado.

-¿Me contaras lo que paso?-le pregunto Milk a Bulma.

-Trómpese y caí en un mal lugar-le contesto Bulma siendo la mentira más lógica que encontró.

Milk sabía que mentía pero eso significaba que Bulma no quería contarle así que por primera vez no presiono. Milk al ver a Bulma ponerse sus Converse no pudo evitar preguntar- ¿vas a salir?

Bulma asintió la cabeza-tengo que hacerlo.

-Ya es un poco tarde.

-Lo sé, solo será un minuto-le decía Bulma saliendo de su habitación dejando sola a Milk.

Pasaba por lo sala cuando:

-¿A dónde crees que vas? Enzima de que llegas tarde, saldrás otra vez-le decía su hermano Yayirobe.-Se lo contare a mama en cuanto llegue-la amenazaba.

-Hacia tarea mocoso chismoso.

-Si ya la hiciste no tienes porque salir otra vez.

-Vete al diablo-le dijo Bulma sin antes ensenarle la Britney señal regresando a su habitación.

Realmente quería buscar y ayudar a Vegeta pero no podía hacerlo tenía que haber una manera pero no la encontraba. Mañana seria otro día, con suerte y hasta asistía al Instituto pensaba Bulma un pensamiento absurdo.

Al siguiente día se levantó muy temprano quizá seria porque no pudo dormir en toda la noche. Por primera vez en un largo tiempo y gracias a sus nervios fue tentado por un cigarrillo,

Al llegar al Instituto lo primero que hizo fue buscar a Vegeta en su grupo de amigos, en las canchas, los salones, la cafetería pero él no estaba en ninguna parte. Incluso se vio tentada a preguntarle a los amigos de Vegeta.

En las clases jamás entro Vegeta.

Se llegó la hora de que la maestra recogiera la tarea -maldita sea la tarea- dijo Bulma preocupada con todo lo de Vegeta y tener que limpiar sus heridas, después descansar para que el dolor pasara que se olvidó totalmente de terminar la tarea. Por primera vez la maestra golpeo a Bulma para su suerte fueron solo tres pero con esos bastaron para herirla y hacer sangrar sus viejas heridas.

A la hora del receso Bulma había decidido hablar con los amigos de Vegeta. Acudió con un chico de cabello largo, alto y buen cuerpo.

-¿Disculpa no sabes donde esta Vegeta?-le pregunto al chico.

El la miraba de pies a cabeza antes de contestarle.-No- le contesto simplemente y siguió caminando.

-¿No me podrás decir dónde está? ¿No se te hace raro que no haya venido?-le pregunto disimulando.

-Raro eso en Vegeta jamás, quizá esta en una fiesta o recogiendo mercancía o haciendo ambas-reía el chico.

-¿Una fiesta?-quizá sería una pista- ¿En dónde es la fiesta?-preguntaba Bulma esperanzada de encontrar a Vegeta ahí.

-Tú no tienes pinta de asistir a esa clase de fiestas- la miraba quedándosele viendo a su uniforme nuevo, bien planchado, sus zapatos American Eagle, su brazalete de oro y sus Brackets azulados.

-¿Me dirás o no?- preguntaba Bulma impaciente.

-No, mejor vete a decorar tus perfectas unas-le decía el chico dejándola sola.

-¿Bulma que hacías hablado con mi hermano?-le preguntaba llegando de sorpresa Goku.

Bulma aún se encontraba en estado de shock por las cosas que le dijo el chico. -¿Que tu hermano? ¿Ese insensible malcriado es tu hermano?

-Si él es Raditz y no está de más decirte que también te alejes de el-le decía Goku abrazándola llevándosela hacia la fila para comprar la comida.

Una vez en la meza Bulma empezó a preguntar sobre la fiesta que habría esta noche.

-Lo siento Bulma no sé nada de fiestas-le decía Krillin.

-Yo menos, una fiesta más que no me invitan-decía Marale haciendo berrinche.

-Se de una fiesta...pero no es una fiesta normal Bulma... es una especie... de "fachada" para ...despistar... lo que en realidad habrá-le decía Goku entre bocado y bocado.

-¿Y qué habrá?-preguntaba Bulma.

-No tengo idea jamás he asistido a una-le decía Goku callándose enseguida pues Milk había llegado a la meza.

-¿Jamás has asistido a que Goku?-preguntaba Milk mirando a todos con ojos sospechosos.

-Ehh ...a una... Este-decía Goku no sabiendo mentir mirando a todos en busca de ayuda.

-A una junta de estudio-decía salvándolo Krillin. El sabia lo loca que se ponía Milk con estas cosas.

-Oh perfecto ¿y piensan hacer una?-insistía Milk.

-Sí, para el siguiente examen- los ayudaba Marale.

Bulma no dejaba de pensar en esa fiesta quizá Vegeta estaría ahí, quizá esos tipos lo golpearon porque les debía mercancía, quizá se lo llevaron porque lo necesitaban ahí. Cualquier cosa era mejor que pensar que Vegeta estaba muerto o golpeado tirado en una calle desolada.

Al terminar de clases Goku la esperaba afuera de sus salón para decirle que había averiguado sobre la fiesta y para preguntarle porque su interés.

Bulma le dijo que solo era simple curiosidad después de que él le dio la dirección.

-Qué bueno que es solo curiosidad porque según Raditz solo puedes asistir ahí si estas invitado. Además de ser muy peligrosas porque normalmente asisten solo matones y sus escoltas ah y sus mujeres.

Al salir de clases se fue directo a su casa si así se le puede llamar. Se cambió de ropa no sabiendo cómo vestirse en esas fiestas pero acordándose de cómo se vestían las chicas en las carreras. Se terminó decidiendo por una mini falda negra, unas botas hasta la rodilla, una blusa que dejaba al descubierto la vista de sus pechos y su espalda y una sudadera negra para cubrir su blusa al salir.

Ahora el más grande problema como saldría sin ser vista por su su controladora madre.

-Bulma te busca una chica muy linda y sexy-le decía Yayirobe a Bulma entrando a su habitación sin permiso.

Una chica Bulma no tiene amigas lindas en general no tiene amigas.

-Lárgate mocoso mentiroso-le decía a su hermano aventándole una almohada en la cara.

-Es verdad te buscan-le decía su hermano aventándole el Sandwich de queso que comía.

Bulma estaba a punto de asesinarlo cuando la chica entro empujando a su hermano contra la puerta.

-¿Tu? ¿Qué diablos haces aquí?-le preguntaba Bulma a 18.

18 solo miraba con cuidado la habitación de Bulma mientras Yayirobe se levantaba del suelo sobándose su frente.

-Lárgate engendro del mal -corría Bulma a su hermano.

-Escuche que estabas averiguando el paradero de Vegeta y que estas muy interesada en asistir a la fiesta de esta noche-le decía 18.

Bulma solo la miraba de pies a cabeza estudiando su rostro.

-¿Tan interesada estas en él? No deberías de rogarle tanto-le decía 18 tratando de ofenderla.

-Lo dices por experiencia- le contestaba Bulma no dejándose ofender.

-Hahaha pobrecita. Vengo a ayudarte a entrar en esa fiesta-le ofrecía 18.

-¿TU ayudarme con que propósito?

-También estoy buscando a Vegeta y entre dos sería más fácil encontrarlo-mentía 18.

"Extraño" pensaba Bulma. Pero que más fácil oportunidad que esta.

18 salió esperándola afuera del Restaurant mientras Bulma pedía permiso para salir. Su madre le ayudaba a su tío en la cocina y con el pretexto de hacer una tarea salió de ahí. Milk que se encontraba de mesera no pudo evitar ver a 18 entrar a su casa, para su mala suerte estaba lleno el lugar y no pudo subir averiguar nada, pero ahora al ver a Bulma pedir permiso y salir con ella se le hacía muy sospechoso.

Llegaron a la fiesta y al ver las guaruras a 18 la dejaron entrar enseguida. El lugar era sumamente grande se encontraba repleto de gente, el lugar estaba arreglado por grandes curveados sofás rojos, en medio había una meza con un tubo, la música estaba fuerte tocando canciones japonesas y en la tarima había un grupo de chicas cantando y bailando.

En la mayoría de los sofás había un hombre sentado con varias chicas a su alrededor casi desnudas, ellas besaban cada parte de su cuerpo, ellos tomaban y fumaban además habían por lo menos cuatro hombres armados protegiendo cada sofá.

En otra parte se encontraban dos chicas en un tubo besándose y tocándose sus cuerpos. 18 era sumamente conocida pues mucha gente la saludaba y alzaba su copa cuando la miraban.

-De aquí en adelante estas sola-le dijo 18 dejándola parada en media pista la cual se encontraba repleta.

-¿A dónde iras tú?-le pregunto Bulma.

-Atrás hay unas bodegas donde se mueven varios negocios yo lo buscare ahí.

Bulma miraba a su alrededor buscando a Vegeta con su mirada. Se sentía horrorizada por ver tanta falsa diversión. Unos chicos se acercaron a ella bailándole, pegando sus cuerpos con el de Bulma, ella los empujo y se salió de la pista orillándose sentándose en un sofá vacío.

Ver esas escenas no era nada agradable no había más que gente drogándose, bailando, tomando, besándose y haciendo cosas indecentes. Volteo a ver a su derecha y estaban unas chicas besando a un señor gordo mientras una de ellas le hacía oral sin vergüenza alguna.

Sin duda Raditz tenía razón esta fiesta no es para ella.

Un señor no más de treinta llego sentándose en el sofá que estaba Bulma acompañado de sus amigos, amigas y guaruras. Bulma enseguida trato de levantarse pero el señor no la dejo agarrando fuertemente sus muñecas.

Bulma solo miraba a su alrededor no sabiendo que hacer, pues el señor no dejaba de decirle palabras que ella no entendía mientras le tocaba su rostro.

Bulma se se hacía a un lado tratando de zafarse pero él no la dejo. Las demás chicas tomaban de sus copas y brindaban mientras un chico inhalaba Cocaína.

Las chicas se le acercaron a Bulma, el señor la abrazaba haciéndola hacia atrás mientras las chicas le vaciaban la botella de vino a Bulma en la boca. Bulma apretaba la boca y se sacudía tratándose de zafar. ¿Porque nadie la ayudaba? Bulma sentía ahogarse de tanta alcohol que tragaba y se le metía por la nariz.

Ellos se reían a carcajadas de Bulma de sus pobres y fallidos intentos por zafarse. El chico de la Cocaína se acercó a ella mientras le cubría la nariz con su mano llena de polvo.

Bulma no respiraba se reusaba a inhalar el polvo de porquería. Cuando Bulma dejo de defenderse y tratar de zafarse de ellos mientras lagrimas recorrían su rostro aquellos chicos la dejaron en paz dejándola ahí tirada en el sofá.

Bulma se trató de levantar en un fallido intento cayo al sofá acostada en el sacudía su nariz desesperada pero poco a poco sentía su cuerpo no responder. Algo más le pusieron en la bebida o quizá en la nariz pues segundos después sintió desmayarse perdiendo en conocimiento.

OMG sin duda el capítulo más largo que he escrito. Espero tener muchos Reviews ya que sé que tengo muchas vistas pero muy pocos Reviews. Me gustaría saber de vez en cuando que tal les parece mi fic. Adoro leer gente nueva que se anima a darme su comentario :D