Disclaimer: Esta historia no me pertenece, los personajes son de S. Meyer y la autora es Edward's Eternal, yo sólo traduzco.

Disclaimer: This story doesn't belong to me, the characters are property of S. Meyer and the author is Edward's Eternal, I just translate.


Gracias a mi beta Isa por revisar y corregir este capítulo.


Capítulo 19

—¿Más?

Negué con la cabeza. Estaba acurrucada en una esquina del sofá, más relajada luego del baño y por los efectos de los analgésicos que Masen me había dado.

—Haces omelettes muy ricos, Masen.

Sonrió.

—Mi abuela me enseñó a cocinar. Le complacería saber que le estoy dando buen uso a ello. —Mientras hablaba, una sombra cruzó su cara.

—¿Está un asilo ahora?

—Sí. —Alzó la vista—. Tiene demencia. No muchas veces me reconoce, pero voy a verla cada par de días. Algunos días son mejores que otros. —Bajó la voz—. La extraño todo el tiempo.

Me moví hacia enfrente y agarré su mano.

—Estoy segura de que en cierto nivel ella sabe que estás ahí, Masen.

Suspiró mientras movía su mano para agarrar la mía.

—Eso espero.

Le sonreí.

—Eres un hombre tan bueno. —Miré nuestras manos enlazadas y jadeé—. Masen… tus nudillos…

Intentó retirar su mano, pero la sostuve con fuerza, acercándola a mi cara para inspeccionarla. Lo miré.

—¿Esto es por golpear a Riley?

Se encogió tímidamente de hombros.

—Eso creo.

—¿Te duele?

Negó con la cabeza.

—No tanto como me dolía la idea de que él te lastimara

—Masen…

Inhaló profundamente.

—¿Él te… te lastimó mientras salían, Bella?

Me encogí de hombros intimidada.

—Al principio parecía tan… lindo. Eso cambió no mucho después de que empezamos a salir y al final era un novio horrible. Finalmente lo vi por lo que de verdad era.

—No respondiste mi pregunta.

—Usaba más las palabras que las manos. Era muy bueno en hacerme saber lo decepcionante que era como novia. Me empujaba mucho. Me dejaba moretones cuando me sacudía. Me gritaba y me maldecía. Nunca me golpeó… —mi voz se fue apagando.

La voz de Masen sonó enojada.

—¿Pero?

—El último día, cuando rompimos, disfrutó mucho diciéndome que sólo había salido conmigo para intentar usarme para conseguir una mejor posición en la oficina. —Me reí sin humor—. Fue particularmente desagradable esa noche, a pesar de que finalmente había conseguido lo que había querido; un trabajo como asistente en lugar de formar parte de la oficina. —Negué con la cabeza—. Nunca debí haberlo recomendado, pero es que no me dejaba en paz. Al final me cansó por completo.

Masen me miró con simpatía.

—Estabas intentando ayudar a alguien a quien pensaste que valía la pena ayudar, Bella.

—Debí haberme dado cuenta.

Negó con la cabeza.

—No, él debió haber sido una mejor persona. Te usó. Eso fue obra suya, no tuya.

No tenía nada que decir a eso así que me quedé callada.

—¿Qué te hizo? —preguntó Masen en voz baja—. La noche en que terminó contigo.

—Estaba enojado por… algo insignificante. Siempre parecía estar enojado por una cosa u otra. Alguien estaba hablando de él o criticándolo. —Me encogí de hombros—. No recuerdo qué era, pero yo no fui lo suficientemente simpática. —Suspiré al recordar lo enojado que había estado—. Al igual que esta noche, me empujó contra una pared, me apretó los brazos con tanta fuerza que me dejó moretones mientras me recitaba mi larga lista de imperfecciones y me decía la novia de mierda que siempre había sido para él. —Me sobé el hombro distraídamente—. Duré días adolorida.

Masen gruñó junto a mí, su mano se estiró y presionó con gentileza mis músculos adoloridos. Miré su expresión de enojo e intenté aligerar el ambiente.

—Supongo que es su forma de ser, ¿no? Espero que sea la última vez que tenga que presenciarlo.

Masen me miró, sus ojos se veían oscuros y serios.

—Te garantizo que lo es, Bella. Él no te merecía. Tú no te merecías ser tratada de esa manera. Ese cabrón… sabía que te estaba usando. —Sacudió la cabeza—. Nunca me agradó.

Asentí.

—Lo sé. Aunque siempre fuiste amable.

Se encogió de hombros.

—Modales. Mi abuela me crió bien.

Sus dedos seguían acariciando mi hombro adolorido. Miré su mano. Dedos largos y gráciles que eran tan gentiles. Largos y gráciles como…

—¿Bella? —la voz de Masen interrumpió mis pensamientos—. Creo que deberías irte a la cama.

Parpadeé y luego asentí.

—Sí. Estoy cansada. Y mañana será un día largo.

—¿Oh?

Suspiré.

—Le prometí a Rose que saldría con ella mañana en la noche. —Fruncí el ceño al recordar lo que Edward me pidió. "Lleva contigo a alguien en quien confíes."

Miré a Masen, que me veía con el ceño fruncido.

—Creo que Rose entenderá si no vas.

—No; ¡tengo que ir! Si voy, ella saldrá con Emmett. Ese era el trato.

Su ceño fruncido se profundizó.

—Me mandó un mensaje esta tarde para asegurarse de que yo iba a ir, y le dije que sí. No sabe lo que pasó hace rato —pausé y tragué—, y no quiero que lo sepa.

Masen se inclinó hacia enfrente, su mano se envolvió en la mía.

—Bella, sé que la gente sabe que algo pasó hace rato, pero nadie vio lo que ocurrió en la oficina de James, excepto los que estábamos ahí. No hay necesidad de que te preocupes por eso, ¿de acuerdo? Y no tienes que decirle a nadie lo que pasó esta noche. Entiendo que es algo personal. Pero yo tengo que decirle a James, y creo que si tú se lo dices a Rose, ella entenderá. Es tu amiga y se preocupa por ti.

Inhalé profundamente.

—Entiendo que James necesita saberlo, y si se lo digo a Rose ella lo entenderá. Sé que sí. Pero no quiero que él interfiera en mi vida más de lo que ya lo ha hecho; no puedo dejar que siga controlando lo que hago. —Le sonreí pensativa—. Emmett sólo quiere una oportunidad con ella, Masen. Un par de tragos con ella en un bar pueden hacer que eso pase. Eso es todo lo que tengo que hacer. Un par de tragos y me puedo ir. Ella no espera nada más. Él siempre ha sido muy amable conmigo y quiero hacer esto por él.

—Conozco el tipo de bares que Rose frecuenta —murmuró—. No me gusta.

—Masen… —pausé, tragando—. ¿Te… te encontrarías conmigo ahí? ¿Podrías llegar después que nosotras y tomarte un trago conmigo como si nos acabáramos de encontrar? Así Rose me dejará en paz y Emmett tendrá su oportunidad. ¿Por favor? —vacilé, pero luego solté el único pensamiento que seguía cruzando por mi mente—. A menos de que, por supuesto, tu novia se enoje porque ayudas de nuevo a una amiga que te aleja de ella por otra noche.

Frunció el ceño.

—No tengo novia, Bella.

—Oh… pensé… —mi voz se fue apagando. ¿Me había equivocado cuando lo escuché decir que estaba enamorado de alguien?

Negó con la cabeza.

—No. No tengo novia.

No estaba segura de por qué esa pequeña noticia me hacía querer sonreír, pero así era.

Masen suspiró para nada contento.

—Entonces, ¿si me "topo contigo" y te hago compañía, te sentirías mejor? ¿Crees que eso funcionará? ¿Hará que Rose te dejé en paz?

Asentí.

—Vamos a ir a las seis. Si llegas como a las siete, ella estará tan ocupada con quien quiera que sea su elección de la noche que no le importará. En lo que a ella concierne, por coincidencia nos encontramos en el mismo bar.

—No quiero que vayas en absoluto, pero si insistes, está bien. Te veré allá.

Sonreí aliviada. Ya me sentía mucho mejor al saber que Masen estaría ahí.

—De acuerdo.

—¿Quieres que me quede esta noche?

Alcé las cejas y las orejas de Masen se tornaron ligeramente rosas.

—En el sofá, Bella. Para que no estés sola.

Estaba sorprendida de lo mucho que quería decirle que sí, de pedirle que se quedara, pero ya le había pedido demasiado hoy. Sonreí intentando verme confiada.

—Estaré bien. Probablemente él está en el hospital, así que no puede venir por mí, ¿verdad?

Masen se rio sombríamente.

—Te garantizo que está en el hospital. Así que no, no vendrá tras de ti. —Su mirada fue intensa cuando me vio—. Nunca jamás.

Me estremecí ante el tono dominante de su voz.

—Estoy bien —le aseguré.

Vaciló, pero luego asintió.

—Te recogeré en la mañana. Te llevaré al trabajo.

—No tienes…

Masen alzó la mano, interrumpiéndome.

—No te lo estoy pidiendo, Bella. Estaré aquí a las ocho de la mañana.

Me rendí.

—De acuerdo.

Lo acompañé a la puerta

—Asegúrate de ponerle el seguro. Llámame si no puedes dormir o si te pones nerviosa, ¿de acuerdo? Estoy a diez minutos de distancia —me instruyó Masen con cara seria.

—Lo haré. —Parándome de puntillas, besé su cara, su barba se sintió rasposa contra mis labios. Olía tan bien. Fresco, cálido… y tan familiar—. Gracias, Masen —exhalé.

Sus ojos brillaron detrás de los lentes. Sentí sus suaves labios rozar mi mejilla a modo de respuesta.

—Buenas noches, Bella.

Le puse el pestillo luego de que se fue. Mi mano acunó la piel donde habían estado sus labios.

¿Por qué deseaba haberlos sentido presionados contra los míos?

Miré alrededor de mi repentinamente vacío apartamento.

¿Por qué se sentía tan grande sin Masen aquí?

*()*

MPOV

Dios, la urgencia de jalarla a mis brazos y besarla —besarla de verdad— casi me mata. Requirió de todo mi esfuerzo el salir por su puerta y dejarla. Esperé hasta que escuché el pestillo antes de alejarme. No quería dejarla, pero, a menos de que le rogara para que me dejara quedarme o que canalizara a Edward y le dijera que me iba a quedar sin importar nada más, parecía que no tenía opción. Aun así vacilé, quedándome junto al elevador. De verdad no quería irme.

Me recordé que era una mujer adulta y había tomado su decisión. Aunque estaba feliz, me había pedido que me uniera a ella mañana en la noche. Preferiría que no fuera en absoluto, pero al menos yo podría mantener un ojo en ella para asegurarme de que estuviera a salvo. Planeaba mantenerla tan cerca a mí como me fuera posible durante un tiempo. En cuando me lo pidió quise felicitarme a mí mismo, pero me mantuve calmado y actúe como si no hubiera estado esperando que esto pasara.

Mis ojos se movieron de regreso a su puerta, mis pies no querían alejarse más de ella, pensaba en lo cerca que había estado de resultar gravemente herida o peor hace tan sólo unas horas. Cuando vi las marcas y rasguños en sus brazos, junto con lo amoratada e hinchada que estaba en su espalda, me costó todas mis fueras no ir a cazar y golpear al bastardo una vez más. Me obligué a mantenerme calmado, a estar ahí para ella. Lo que ella necesitaba era más importante que mi necesidad de venganza.

Tal vez mañana James y yo podríamos convencerla de presentar cargos. Ella se negó a siquiera discutirlo esta noche, y yo dejé el tema cuando vi que se estaba alterando. Ya estaba lo suficientemente alterada.

La había mirado toda la tarde y la seguí cuando la vi salir del edificio. Tenía un mal presentimiento y cuando la vi desaparecer en el callejón, mi corazón casi se detuvo.

Gracias a Dios que llegué a ella antes de que él la lastimara más esta vez.

Ese bastardo.

Él nunca se le volvería a acercar. Había tenido surte ya que ella estaba ahí y me necesitaba, o no habría salido de ese callejón en una pieza. Se merecía algo peor que la golpiza que le di, especialmente ahora que ella había confirmado mis sospechas de cómo la trataba cuando estaban saliendo.

Miré detrás de mí una vez más. Odié la idea de que ella estuviera sola, pero era su decisión. Me preocupaba que tuviera problemas para dormir o que pasara toda la noche sentada y llorando a solas. Estaba intentando ser tan valiente, pero yo sabía cómo la habían afectado los eventos en el callejón. Estaba seguro de que habían traído de regreso muchos recuerdos desagradables y me sentía incómodo al pensar que ella estaría sola. Pero no tenía otra opción y, con un suspiro, presioné el botón del elevador.

Luego escuché el sonido de una puerta abriéndose detrás de mí.

—¿Masen?

Me giré ante el sonido de la voz nerviosa de Bella. Una mirada a su cara y tuve mi respuesta. Sus ojos ya se habían llenado de lágrimas en el breve tiempo desde que cerró la puerta. Sin decir nada, regresé, pasé junto a ella y cerré la puerta detrás de mí. Jalé su cuerpo tembloroso contra el mío. Necesitaba sentirla tanto como ella parecía necesitar mi toque.

Suspiré aliviado.

Ella me necesitaba.

Me iba a quedar.


Ellos dos se empiezan a acercar. Me encanta que poco a poco Bella va necesitando más a Masen, y al parecer ahora Masen está más decidido a estar con ella y hacerle saber lo que siente.

Gracias por sus comentarios, alertas y favoritos, ¡espero que les haya gustado el capítulo!

Nos leemos en el siguiente ;)