Capítulo 2 – La reconstrucción

Decido salir de la Aldea de los Vencedores hasta el centro del Distrito, las personas me voltean a ver mientras doy un recorrido, observo como quitan los escombros y cadáveres casi consumidos por las bombas del edificio de justicia hasta que la plaza se ve visible y completamente libre. No quedo nada de este edificio, me pregunto qué pasaría con Madge y el alcalde. ¿Lograrían escapar? ¿O murieron con el bombardeo? No puedo evitar sentir simpatía por ellos, Madge, supongo que si era mi amiga después de todo.

Me dirijo a la alambrada del Distrito o lo que también queda de ella, ya que la están empezando a quitar, creo que sin ella se siente un poco más de libertad, pero no soy capaz de ir hacia el bosque, no ahora, no podría.

Las casas de la veta quedaron reducidas a polvo, hará falta demasiado esfuerzo, sudor y lágrimas para reconstruir todo esto. Mi casa, mi antigua casa, estos parada justo donde debería de estar esa pequeña pero acogedora casa. Observo los demás a mí alrededor y a lo lejos a unos cuantos metros hay una pila llena de cadáveres en descomposición, llevo mis manos a mi boca para evitar salir ese grito ahogado de mi garganta.

Solo camino y camino, mis piernas me llevan hacia la panadería de los padres de Peeta ¿Cómo es posible que haya quedado intacta? Bueno, casi intacta. El panadero, era un buen hombre, no merecía morir así, ni sus hijos, ni siquiera la bruja de su madre y ahora no tiene a nadie. Gale, salvo a 800 personas, pero no pudo salvar a la familia de Peeta Alejo ese pensamiento, sé que el salvo a quien pudo y no podía adentrarse en el distrito solo para arriesgar su vida.

Y pues del quemador, ni digamos. Alguien se acerca por detrás de mí y coloca su mano en mi hombro y yo me alejo por instinto.

-Hola Katniss- dice Sae la grasienta

-Hola Sae- digo relajándome poco a poco

-¿Observando el panorama?- me pregunta

-O lo que queda de, el- contesto sarcástica

Ella sonríe y asiente –Abra que acostumbrarnos y trabajar duro para volver a convertir este Distrito en nuestro hogar-

-¿En verdad era un hogar antes de la rebelión?- pregunto pensativa

-Intentaba serlo Katniss, ahora sé que lo será-

-Se necesitara mucho tiempo para eso-

-Tal vez, pero lo haremos, no es imposible-

Asiento y entierro mis manos en los bolsillos de mi chaqueta.

-Por lo pronto la plaza ya se ve limpia- comento

-Sí, y muchos están reconstruyendo sus casas-

Asiento. No sé qué más decir.

-Estas muy delgada y pálida Katniss-

Me encojo de hombros –Supongo- casi no me entran ganas de comer, así que la cocina no se ha utilizado desde que llegue, solo como lo que encuentro en la alacena.

-Tienes que hacerlo-

-Tal vez, pero ya no tengo fuerzas para nada- veo la preocupación en su rostro

-Oh niña, tienes que hacerlo, vamos, me asegurare de que comas- dice mientras toma mi mano

-¿A dónde?- pregunto mientras la sigo

-A tu casa, tienes que comer, no puedes dejarte simplemente caer, todo estamos tratando de hacer un nuevo comienzo, tú también inténtalo por favor-

Sae me lleva de la mano hasta la Aldea de los Vencedores hasta dejarme sentada en un banco de la barra de la cocina mientras ella se dedica a abrir puertas para ver que encuentra para lograr una comida decente. Le digo una y otra vez que no tengo hambre y que no es necesario que haga esto pero ella insiste, así que al final termina obligándome a comer una sopa de verduras que dejo como a la mitad.

-El muchacho- dice interrumpiendo el silencio sepulcral que nos rodeaba -¿Lo has visto?-

Niego con la cabeza –No, pero supongo que está en el Capitolio bajo un tratamiento-

Asiente y el silencio vuelve.

-Bueno Katniss, volveré mañana para asegurarme de que comas, no puedo dejarte decaer así-

Y antes de que pueda decirle algo sale por la puerta principal. Estoy subiendo las escaleras cuando alguien llama a la puerta y pienso que será Sae que habrá olvidado algo pero cuando abro no es Sae es, Effie.

-Oh Katniss- dice mientras se lanza hacia mí con un largo y grande abrazo

-Hola Effie- digo mientras la abrazo también -¿Qué hace aquí, pensé que habidas vuelto a tu casa en el Capitolio?-

-Lo hice pero quería saber cómo estabas, supe que tu madre no volvió al Distrito 12- dice mientras entra a la casa

-Pues es cierto, le pareció dolorosa la idea de volver, así que estoy…sola-

-¿Y Haymitch?- pregunta

-Borracho- me limito a contestar mientras ella asiente -¿Has…has sabido algo de Peeta?-

-Sí, fui a verlo, parece que está mejorando pronto volverá-

-Bien-

Observa la casa completa y supongo que debe de pensar que se siente muy vacía y más para una sola persona viviendo en ella para después posarlos sobre mí.

-Katniss- suspira –Te veo muy…mal-

Me encojo de hombros –Lo mismo me dijo Sae-

-Todos estamos intentando luchar por lo que amamos-

-Lo que amaba era Prim ¿Qué amo ahora Effie?-

-A Peeta- se limita a contestar –Amas a Peeta-

-¿Por qué aún siguen diciéndome lo que tengo que hacer?- pregunto con furia

-No te estoy diciendo nada Katniss, tu amas a Peeta- dice sobresaltada y un poco molesta por mi reacción

-¿Y que si no lo amo?-

-Si lo haces, tos ojos brillaban cuando lo mirabas y cuando hablas de él o pronuncias su nombre-

-Ah- grito con desesperación mientras camino hacia ella –Eres una mujer desesperante ¿Lo sabias?- ella comienza a protestar pero no la dejo –Pero te quiero- digo mientras la abrazo –Gracias Effie-

Hola :3 mis querido y adorados lectores... aquí estoy de nuevo con otra historia... se que tarde muuuuucho para terminar la otra "El camino correcto" pero la termine, jamas dejare algo sin terminar, siempre lo completare ya sea tarde o temprano. Bueno, volviendo al tema... esta historia era ya una idea que estaba rondando mucho por mi cabecita y ¡Taran! aquí esta, espero que la disfruten, anímense a comentar, se que no me lo merezco pero porfis comenten :( y por lo tanto para animarlos les dejare un avance del próximo capitulo. Comenten y mientras mas lo hagan mas pronto subiré capitulo.

Peeta

Ella. Con su pelo ondulado y castaño, amarra en una trenza, con su hermosa piel olivácea y sus profundos ojos grises. Ella. Tan…muto. No, muto no. Tu muto, no yo no. Presiona mi cabeza por la parte de mis sienes para olvidar todo esto, aún tengo ataques, les dije que no me podría controlar pero insistieron en que estaría bien. Me da miedo levantarme en la noche con uno de ellos e ir hasta la casa de Katniss y matarla por mi descontrol...