Muchas gracias a mis hermosos lectores que no me abandonan. Y aquí el capítulo más largo que eh escrito en esta historia ojala les guste y no los decepcione con el rumbo que tomara la historia.
Gaijin
Capitulo Siete: Higeki
-Veo que ya terminaste con ella.
Él se acercó y agarro a la persona que se atrevía a entrar a su habitación sin permiso, agarrando a esa persona del cuello, apretándoselo con todas sus fuerzas sin importar que ya se estaba poniendo morada su cara.
-Lo siento, perdóname no debí entrar-rogaba por su vida.
-Lárgate ya cumpliste con tu trabajo y te lo agradezco-le decía mirando el cuerpo desnudo que dormía en su cama- ahora es intocable para ti. ¿Entendiste?-le gritaba aventando la persona con la que hablaba contra la dura pared.
Después de varias horas Bulma despertó en una cama vacía completamente desnuda cubierta con tan solo una sábana.
Asustada con pánico miraba a su alrededor, se levantó de golpe mareándose, agarrándose la cabeza, sintiendo un terrible dolor en sus partes más íntimas y privadas.
Se sentía morir, quería morir, alguien la había violado. Se levantó llorando y sintiéndose miserable, poco a poco caminaba no soportando el dolor se dejó caer al suelo. Formando una bola con su cuerpo abrazándose a si misma ahogándose en su llanto.
Como pudo se cambió y salió de la habitación no reconociendo el lugar no podía recordar nada. El pasillo se encontraba vacío deshabitado no sabiendo a donde ir siguió caminando por el lugar hasta que se encontró con varias chicas tiradas en mal estado. Siguió caminando hasta llegar a unas escaleras donde daban hacia donde se realizaba la anterior fiesta. ¿A quién preguntar algo? ¿Con quién acudir? No había más que los de la limpieza y aunque trato de hablar con ellos ninguno le entendió.
Salió de ahí llorando, se dio cuenta que aún era de noche quizá de madrugada, tomo un taxi que la llevo hasta su casa. Entro a su habitación y se tiro en su cama llorando como nunca antes había llorado.
Poco después entro a su baño, se quería limpiar pero el agua no parecía limpiar su dolor mucho menos sus heridas. Se dejó caer en la bañera de golpe quizá ahogarse hay mismo sea la solución, comenzó a acostarse en la bañera sumergiendo su cuerpo poco a poco.
-¿Que tanto haces?-le preguntaba Milk entrando al baño molesta.-Apúrate o llegare tarde al Instituto. ¿Qué te ocurre? -le pregunto al ver su cara hinchada y sus ojos demasiado rojos. Lo siguiente que vio fue su ropa la cual emitía un horrible olor a alcohol y humo.
-¿Que hiciste Bulma? -le preguntaba culpándola con sus ojos.
Bulma solo la miraba culpable sintiéndose la peor escoria.
-Todo es una mentira tu supuesta rehabilitación, tus ganas de cambiar-la culpaba Milk. -Nos mentiste te has estado burlando de nosotros.
-¡Cállate Milk!-le gritaba Bulma lo que menos quería era que la vieran así, culpándola por sus errores ya se sentía demasiado culpable. Ella misma fue a ese asqueroso lugar ella misma se les ofreció al ir vestida así, ella ocasiono que la violaran.
-No, no me callo, tú no te mereces nuestro apoyo, tu...
-Me violaron-la interrumpió Bulma rompiendo en llanto gritando de dolor.
-¿Que...que dices? ¿No Bulma tu mientes verdad? Lo dices para que no te regane más-preguntaba Milk esperanzada no se imaginaba a su itoko en esa situación no quería pensar en ella siendo violada. Pero al ver su cara se dio cuenta que era verdad.
Que hacer, que decirle para hacerla sentir mejor.
-No...me...mires así...-le decía Bulma entre sollozos.
Bulma se encontraba ya cambiada acostada en su cama cobijada hasta el cuello. Mientras Milk trataba de reconfortarla acariciando su cabello.
Las dos lloraban por lo sucedido. Milk decidió no preguntar ya era demasiado ver a su itoko en ese estado como para hacerla recordar.
-Me las van a pagar Milk, pagaran por lo que me hicieron-prometía Bulma.
-¿Shh no pienses en eso cariño, si quieres te acompaño a hacer la denuncia?-se ofrecía Milk.
-No, esa miserable persona pagara por lo que me hizo y con mis propias manos me vengare-decía Bulma con coraje.
Milk solo la miraba con tristeza y compasión. No le gustaba que Bulma hablara así pero que más podría decir en su estado. Ella la ayudaría a superar ese gran golpe y quizá con los días Bulma decida hablar de eso y olvide su venganza.
Ese día y el siguiente no asistieron a clases. Sus padre preguntaban pero ellas decían que había una epidemia de gripe y que se cancelaron las clases.
Bulma no dejaba de llorar y nada la hacía olvidar pero lo único que la hacía seguir adelante es su sed de venganza. De Vegeta seguía sin saber nada pero tampoco es como que lo seguía buscando, una gran parte de ella lo culpaba pues si ella no hubiera ido a buscarlo jamás le hubiera pasado lo que le sucedió. Aunque todavía se preocupaba por su paradero ya no era su prioridad, deseaba que estuviera bien y sobre todo vivo.
Se llegó el fin de semana y se dedicó en ayudar en el Restaurant para así despegar su mente y agradecerle de alguna forma a Milk y que mejor manera de ayudarla.
Esos días se encontraba callada ni siquiera las provocaciones de Yayirobe le llamaban la atención, mucho menos los de su madre, siempre estaba triste y con la mirada baja, alejada, distraída y diferente.
Con Milk solo hablaba cosas del trabajo, nombres de los platillos, como atender a la gente o a quien le toca atender esa meza o a ese cliente con cara de estreñido. El sábado en la noche Milk reunió a los chicos con propósito de animar a Bulma ni las payasadas de Goku, los malos chistes de Krillin y las torpezas de Marale la hacían sonreír. Se decidieron por ir al cine y por más que Milk trataba de animar a Bulma ella no mostraba interés alguno.
Al llegar del cine todos entraron al Restaurant a comer algo mientras que Bulma prefirió quedarse sola. Ahí se encontraba sentada en una banqueta a dos cuadras de su hogar, pasaron minutos, horas y ella seguía ahí sentada haciendo nada pensando en nada, con la cabeza agachada y con lágrimas recorriendo su rostro.
-¿Qué haces aquí tan sola?-le preguntaron a Bulma. Ella ni siquiera se molestó en alzar la vista para ver al dueño de la voz.
-¿Estas llorando?-le pregunto el chico sentándose aun lado de ella. Nada. Seguía sin tener sus respuestas.-Yo hace días te dije que si tenías problemas acudieras a mí, yo te sabré ayudar. Supongo que lo que te paso fue muy feo nadie debería de pasar por lo que tu pasaste-le decía el chico.
Bulma alzo su vista y lo miraba confundida. ¿Cómo sabe lo que le ocurrió? ¿Acaso el vio algo? ¿Acaso él sabe quién la violo? Todo esto es muy extraño y sospechoso.
-¿De que estas hablando? ¿Tú qué sabes?-le preguntaba Bulma mirándolo con rencor como si él fuera el culpable de lo que le ocurrió.
-No ósea yo me imagino, me imagino que con quien te peleaste te sigue molestando- le decía Tapion refiriéndose a el día de la carrera.
Si es un hecho él no sabía nada, se está volviendo un poco paranoica y desconfiada al pensar que un chico desconocido sabría lo que le ocurrió.
-Mira este es mi número y mi dirección llámame y yo con gusto te ayudare en cualquier cosa que necesites no importa la hora o el día-le decía Tapion despidiéndose de ella dándole un beso en la mejilla.
-¿Que estabas haciendo tú aquí?-le preguntaba Bulma aun con desconfianza. Su barrio no era el precisamente más visitado.
-Yo solo buscaba eh,...buscaba un lugar en especial...-decía Tapion algo lo que Bulma interpreto como nervioso
-Buscabas el Restaurant de mi tío Ox-lo ayudaba Bulma sugiriendo el lugar siendo el único local cerca de esa zona.
-Algo así-le respondió siguiendo su camino.
El fin de semana lamentablemente se había terminado y ya era lunes por la mañana día de clases.
Las clases transcurrieron igual, Vegeta no asistió una vez más, solo que esta vez Bulma no pregunto por él. En su mente solo había algo que la molestaba y era su prioridad: encontrar al miserable que la violo y hacerlo pagar. Aunque las palabras y el ofrecimiento de Tapion también retumbaban con fuerza en su cabeza...
Tapion a simple vista se miraba un buen chico, de buena posición económica pues se vestía muy bien, en las carreras recuerda haberlo visto vestido algo así como un famoso rapero mientras ayer lucia de traje. En ambos vestimentos lucia muy bien. ¿Pero en que podría ayudarla él? ¿Qué tiene de especial él? Recordaba aquel mismo día como caminaba por el lugar con superioridad, como todos parecían respetarlo incluso Vegeta y Goku.
Se encontraba decidida terminando las clases le haría una visita, se sacaría de una vez la duda de saber quién es él.
Y así fue al salir de las clases tomo un tren que la dejaría más cerca de la dirección. Al bajarse del tren pregunto ensenando el papel a todo aquel que se interesaba en ayudarla, todos al ver la dirección la miraban con mala cara, le tiraban el papel o le gritaban palabras que Bulma no entendía. Por suerte un chico de su edad la ayudo y le dio las señas necesarias para llegar ahí.
-¿Este lugar será?-se preguntaba Bulma parada en frente de la dirección mirando asombrada la casa. Una casi Mansión, de color blanco ventanas cristalizadas y oscuras, largas escaleras para llegar a la entrada de las casa, una cochera sumamente grande, un jardín bien cuidado, un estilo rustico.
Sus piernas parecían no querer hacer caso a sus piernas rehusándose a subir cada escalón, pareció casi una vida lo que se tardó en subir y tocar el timbre de la puerta. Enseguida casi al instante abrió la puerta un hombre increíblemente alto y armado hasta los dientes.
-Eh disculpe creo que me dieron mal la direccion-decia Bulma nerviosa a punto de retirarse.
-No preciosa la dirección es correcta-le decía Tapion recibiéndola. -Estaba seguro de que vendrías, vamos entra-.
Bulma miraba a su espalda quizá había sido un error venir pero que más daba ya estaba ahí.
El lugar por dentro era oscuro casi no se podía ver muy bien Bulma camino con cuidado siguiendo a Tapion hasta llegar a un especie de despacho/oficina. Con tan solo aplaudir sus manos la luz se encendió revelando el lugar. Sorprendida se encontraba Bulma y Tapion admirando su rostro de sorpresa. El lugar estaba pintado de color rojo pasión, tenía una vista hermosa hacia la ciudad y todos los muebles eran blancos y finos, hechos de la madera más fina, había un candelabro de oro en el techo, y tenía la tecnología más reciente, en cómputo, televisión, DVD, Blue Ray, sonido y un sin fin más además de ser muy grande.
-Toma asiento-la invito Tapion a sentarse en sus recién comprados sofás.
-¿Quién eres?-le pregunto Bulma aun admirando el lugar.
-Pronto lo sabras-decia sirviendo dos copas del más fino vino echo en Japón llamado Suntory Yamazaki.
Bulma agarro la copa solo sosteniéndola en su mano pero no bebiendo de ella.
-¿Cuéntame mi amor a que has venido? Supongo que te decidiste en aceptar mi ayuda-le decía Tapion bebiendo de su copa.
Bulma asintió la cabeza.
-¿Dime a quien debemos de eliminar?-le decía Tapion como si le preguntara la hora enseguida noto el cambio del rostro de Bulma y trato de remendar su error-Me refiero a quien debemos de destruir ¿ósea quién te hizo daño?
Quien realmente era Tapion no sabía nada de el pero aquí estaba sentada con el aceptando su ayuda pero con tal de hacer pagar al desgraciado que abuso de ella sería capaz de vender su alma al diablo.
-Yo en una fiesta fui violada-le decía Bulma con vergüenza agachando su cabeza ocultando sus lágrimas.
-¿Pero quién se atrevió a hacerle daño a una hermosa flor como tú?-preguntaba Tapion sorprendido.
-No lo sé, me obligaron a tomar y me pusieron una clase de droga o varias no sé, solo recuerdo que quede desmayada y desperté con severas heridas y en una cama sola-decía Bulma haciendo un gran esfuerzo para no llorar.
-No te preocupes yo te ayudare a encontrar a ese maldito bastardo y juro que te entregare su cabeza en una charola de plata. Mi amor yo seré tu Herodes-le decia Tapion besándole la mano.
-Gracias-le decía Bulma.
-Ven te llevare con unos amigos si reconoces a uno me dices-le decía Tapion agarrándole la mano dulcemente enredando sus dedos con los de ella. Caminaron por la gigantesca casa hasta que llegaron a algo así como un sótano en el cual se realizaba una fiesta privada.
Cuando Tapion abrió la puerta todos los voltearon a ver, él y ella entraron y se sentaron en una meza alejada de los demás. Bulma se sentía muy rara e incómodo no solo por lo que miraba si no por como vestía con su uniforme y su mochila en su brazo.
-¿Y dime mi amor vez a alguien conocido?-le preguntaba Tapion mirándola a los ojos.
Bulma miraba a su alrededor lo mismo de siempre chicas arrastrándose a los hombres y ellos sintiéndose los mejores, pero ninguno se le hacia conocido hasta que sus ojos pararon topándose con unos ojos negros azabaches.
-Vegeta-murmuro para ella misma.
-Hablaste-le pregunto Tapion.
-Eh no-contesto Bulma retirando sus ojos de los dueños de los azabaches.
¿Cómo es posible que hay este el malnacido divirtiéndose mientras ella lo busco desesperadamente? ¿Cómo se atrevía estar ahí muy quitado de la pena rodeado de lindas chicas? Estúpidamente ella pensando lo peor preocupada por él.
-No conozco a nadie y estar aquí me pone muy mal, me hace recordar lo que me sucedió-le decía Bulma.
-Claro mi amor yo entiendo, lamentablemente no te puedo llevar a tu casa ¿quieres que mande a una de mis escoltas?
-No es necesario, gracias-le decía Bulma antes de marcharse de ahí prácticamente corriendo.
Estaba a punto de tomar un autobús cuando alguien la jalo del brazo deteniéndola. Bulma molesta volteo a ver al dueño del fuerte agarre-Vegeta.
-¿Que hacías ahí con Tapion?-le pregunto él lo que sonaba como reclamo.
-Maldito, idiota, te odio-le decía Bulma golpeándolo en el pecho con sus puños.
-Estás loca mujer-le decía Vegeta deteniéndola de las muñecas.
-Imbécil, yo te busque estaba preocupada por ti y tu tan campante divirtiéndote-lloraba Bulma mientras trataba de soltarse.
-Yo no te pedí que me buscaras, estás loca, deja de preocuparte por mí que no lo necesito-la paraba de una vez por todas.
-Estúpido-le gritaba Bulma escupiéndole en la cara- Por tu culpa me violaron-le gritaba Bulma se echó a correr dejando a un Vegeta en estado de shock.
¿Continuara?
Bueno mis lectores este es el capítulo siete y tengo varias preguntas y dudas para ustedes. ¿Quisiera saber si realmente les está gustando esta historia? Pues no muchos me leen. ¿También quisiera saber si creen que está bien tenerlo en T o quizá sería mejor subirlo a un K o aun M? ¿Me gustaría saber si creen que esta bien el rumbo que lleva la historia? pues creo que me siento un poco insegura con esta historia. Gracias a todos los que se tomaran el tiempo para contestarme. Nos vemos la próxima semana ^^ cuídense mucho mis Vegetarianas.
