Gaijin

Capitulo Diez: Muchi

La relación de Tapion y Bulma había mejorado de echo estaba en su mejor momento según Tapion.

Pero ante los ojos de Bulma todo estaba peor. Tapion como le había prometido estaba haciendo todo de su parte para hacer a Bulma olvidar su engaño pero nada la hacía olvidar sus regalos, sus paseos, sus comidas en los mejores Restaurantes, nada la hacía olvidar.

Tapion ya no se preocupaba en fingir u ocultarle cosas a Bulma a diferencia de como era antes ahora hablaba en frente de Bulma todas sus maldades, sus sucias movidas, e incluso hablaba de la muerte como la cosa más común. Bulma se había dado cuenta que Tapion era un ser capaz de todo y eso le hacía temerle más.

Pero ya estaba en esto y no había forma de salirse. Tapion cada vez más la involucraba, le contaba casi todo y ella sabía que de este mundo solo se sale muertos o en la cárcel.

Tapion seguía tratándola como una reina, le daba amor, confianza, Bulma le regresaba el amor, seguía siendo cariñosa y afectuosa pero todo a conveniencia y siempre fingiendo.

Si alguna vez lo llego a querer ahora le temía y su amor poco a poco se estaba apagando. Era un dilema estar con él pues no sabía definir lo que realmente sentía por él, días él era tan dulce y lindo que ella sentía comprenderlo y quererlo y hay otros que lo odiaba y lo despreciaba.

Y ahora se encontraba revisando que todos los camiones correspondientes estuvieran ahí, les daba órdenes junto con las rutas que tomarían. Después de terminar con ellos subió al despacho de Tapion a informarle que ya se tenía que ir pues ya era tarde y tenía que estar en casa temprano para la cena en familia.

El la beso y la dejo ir al fin al cabo se lo merecía, hoy en especial había sido una buena chica.

Bulma al salir de la propiedad de Tapion se topó con Vegeta. Él se le quedaba mirando y ella lo miraba a el también ninguno de los dos rompió el contacto hasta que finalmente Vegeta hablo.

-Al parecer te gusta tato mi sucio mundo que ya no puedes separarte de él. Mis felicitaciones eh escuchado muy buenos comentarios de tu trabajo-le decía Vegeta.

-Hago lo que puedo-le respondía Bulma.

-Claro que lo haces...Pensé que después de lo que Tapion te hizo con esas dos lo votarías como la basura que es.

-¿Tu que sabes de eso?-le preguntaba Bulma ella pensaba que ellos dos eran los únicos que saben pero al parecer todos lo sabían.

-Yo nada, yo solo presencie todo pues yo estaba en la pequeña fiesta en la que ellos se mostraban su afecto-le decía Vegeta haciéndola casi llorar.

Bulma no le contesto nada ¿qué le podría decir? ¿Con que lo podría contraatacar? Nada sería suficiente.

Vegeta la dejo parada y se fue feliz por lo que hizo, se sentía orgulloso de sí mismo por hacerla rabiar. Subió al despacho de Tapion para hablar con él o para recibir nuevas órdenes.

Bulma siguió su camino y llego a cenar justo a tiempo.

-Otadakimasu-dijieron todos juntos antes de ponerse a cenar.

La cena transcurría en silencio solo se escuchaban los sonidos de la comida al ser masticada. El celular de Bulma sonó y ella cuidadosamente lo saco de su bolsa para apagarlo.

-¿Y ese teléfono? No recuerdo habértelo comprado-le decía su madre- ¿De dónde lo sacaste?

-Es un regalo-contesto simplemente.

-Ese teléfono es el más nuevo y reciente que clase de amigos tienes que te regalan cosas tan costosas-se entrometía su hermano Yayirobe. Bulma miraba a su pequeño hermano clavándole estacas con sus ojos, el solo agacho la mirada y la madre de Bulma la miraba esperando una respuesta.

-Nada mama es solo un regalo de una amiga su padre le compro uno mejor que este y ella al ver que yo no tenía un celular amablemente me lo regalo-mentía Bulma la verdad es que Tapion se lo había regalado hace muy poco.

Bunny se la paso solo esta vez aunque su radal de madre le decía que había algo extraño en todo esto.

Al terminar su cena Bulma subió a su cuarto a ver de quien era la llamada que tenia

Perdida, como se lo imaginaba era de Tapion. Bulma le regreso la llamada enseguida no quería hacerlo enfadar.

-¿Me llamaste, se te ofrecía algo?-le pregunto lo más amable que podía soñar.

-Sí, necesito que te encargues de un trabajito mañana-le ordenaba Tapion.

-Mañana tengo clases-le contesto Bulma irritada.

-Lo se necesitó que te ausentes.

-¿Que tengo que hacer?

-Tienes que acompañar a Vegeta a recoger una mercancía y tú eres la única en la que confió para que lo acompañes-le decía Tapion.-No es nada peligroso será algo rápido alcanzaras a llegar a algunas de tus preciadas clases-le decía con ironía.

"Vegeta hacer un trabajo con Vegeta. Precisamente Vegeta" pensaba Bulma.

-¿Aun estas ahí?-le preguntaba Tapion al no escuchar ni siquiera su respiración.

-Eh si, aquí sigo.

-Perfecto enseguida te mando la dirección y lo que tienes que hacer-se despedía colgándole enseguida Tapion.

Eran las 5:00 a.m. y Bulma se encontraba en el auto con Vegeta rumbo a una dirección desconocida para ella.

-No entiendo porque Tapion mando a su más preciada propiedad a realizar un trabajo como este-hablaba Vegeta rompiendo el incómodo silencio.

-¿A qué te refieres?-preguntaba Bulma no entendiendo.

-Es extraño si te ama tanto porque te mando a hacer algo tan peligroso.

-Estas mintiendo Tapion me dijo que esto es muy sencillo que solo se trata de recibir la mercancía y después irnos.

Reía Vegeta-¿eso te dijo el miserable?

-¿Acaso no es así?-preguntaba Bulma temiendo por su vida.

-Siento desepsionarte-seguia riendo- nos reuniremos con gente peligrosa, matones, vulgares asesinos, gente sin escrúpulos, gente armada y lista para al primer insulto atacar. No conocemos el todo a esta gente son unos nuevos socios. Todo se puede esperar de ellos-le decía Vegeta muy serio.

-¡Que! ¿Bromeas? ¿Quiénes son ellos?-preguntaba Bulma quizá es una broma de Vegeta quizá al oír sus nombres Bulma los podría ubicar, ella conocía bien el negocio y a los involucrados.

-Son unos Rusos el jefe se llama Frezer y con quien nos reuniremos será con sus lambe botas Zarbon y Dodoria. (No pude evitar no involucrarlos a ellos :p)

Si, sin duda no los conocía y Vegeta estaba en lo cierto. ¿Pero porque Tapion le mintió?

-Ya estamos demasiado cerca-le decía Vegeta volteando a ver a Bulma por primera vez desde que se subió a su auto. Ella estaba sentada temerosa lo podía notar en sus ojos, su expresión y en su cuerpo tan tenso. -No me sirves así que bájate-le decía Vegeta parándose en medio de la carretera.

-¿Qué? ¿De qué hablas?-le decía Bulma cruzándose de brazos.

-Bájate yo no quiero una niña espantada al borde de las lágrimas. Así no me sirves, bájate ya-le ordenaba Vegeta.

Quizá lo que decía era verdad o quizá quería protegerla, ella jamás lo sabría.

-Tapion me dio una orden, no puedo desobedecerlo- decía Bulma agachada.

-El no sabrá de esto-le decía Vegeta. Bulma se bajó del auto deseándole suerte a Vegeta y rezando para que todo saliera bien y el regresara a salvo.

Bunny subió al cuarto de Bulma a despertarla algo que tenía que hacer siempre en sus dos hijos. Entro a la habitación y estaba oscuro lo que quería decir que Bulma seguía dormida, prendió la luz para despertar a su hija y solo encontró una cama vacía.

Extraño en Bulma ella jamás se despierta tan temprano, quizá ni siquiera pasó la noche ahí, busco su mochila y no estaba. Aliviada supuso que ya se había ido pero ¿porque tan temprano?

-Tenía que irse temprano al Instituto tiene un trabajo que hacer en equipo y quedaron de hacerlo a esta hora-mentía una vez más Milk para salvar a su querida prima.

Bunny se quedó muy conforme y se retiró a despertar a su otro hijo dormilón.

-En que estas metida Bulma. ¿Porque estas afuera a esta hora?-decía Milk preocupada sentándose en la cama de Bulma.

Después de un largo rato Bulma vio acercarse el auto de Vegeta, se sintió aliviada y feliz de que es estuviera bien. Vegeta se paró en donde la había dejado, Bulma entro al auto y abrazo a Vegeta de lo feliz que estaba por verlo.

-¿Cómo te fue?-le pregunto Bulma separándose de él.

-Digamos que bien-le contesto Vegeta.

Después se dirigieron a la mansión de Tapion para entregarle su mercancía, Tapion recibió los paquetes y Bulma y Vegeta se dirigieron al Instituto.

Bulma se quedó con curiosidad de saber cómo le fue a Vegeta y de saber que contenían los paquetes.

A la hora del receso se sentó en la meza de Milk hay ya se encontraban todos sus amigos, al sentarse ellos la miraban sospechosamente.

-¿Y ahora qué hize?-les pregunto Bulma.

Krillin, Marale, Milk, Yamcha y Goku solo la miraban.

-¿Tu sabes lo que hiciste?-le decía Milk. Bulma solo la miraba haciéndose la tonta.

-Es solo que nos sorprende que te sientes con nosotros-le decía Marale.

-Si es un honor tenerla con nosotros su majestad-se burlaba Yamcha.

-Cállate idiota-lo callaba Bulma.- Krillin ya estas mejor me alegro-le decía Bulma al verlo en muletas y no en su silla de ruedas.

-Hago lo que puedo-sonreía Krillin mirando a distancia a 18. Ella lo miro y le volteo los ojos ignorándolo.

-¿Mañana se realizaran las carreras piensas asistir Goku?-le preguntaba Yamcha.

Goku volteo a ver a Milk que esperaba con ansias la respuesta-eso espero-contesto Goku

.

-¿Como que eso esperas?-le peguntaba Milk alzando la voz.

-Milk tengo que hacerlo ando muy corto de dinero y ansió ganar-le decía Goku.

-Bien Goku quédate con tu asqueroso mundo peligroso -le decía Milk levantándose de la meza marchándose furiosa.

Todos boletaron a ver a Goku, Marale y Bulma se levantaron para ir de tras de Milk.

Por su parte Vegeta se encontraba en su meza con sus amigos planeando la mejor noche de fiesta, bebida, mujeres y drogas. Lo mejor para celebrar que su trabajo salió bien.

18, su hermano 17, Zangya y Raditz se encontraban felicitándolo, listo para celebrar con él. Esta sería la noche de 18 la noche que planeaba regresar con Vegeta. Días atrás habían tenido un fogoso encuentro pero al terminar de disfrutarse la buena suerte de 18 se terminó.

Hoy 18 tenía un buen presentimiento hoy sería su día, pondría todo de su parte para recuperar a Vegeta pensaba mientras celebraba con el chocando sus latas de cerveza en un sonido unísono.

-¡MALDITA SEA! ESE MADITO BASTARDO-gritaba Tapion enfurecido y listo para asesinar a alguien.

-¿Está seguro jefe?-preguntaba Yanemba (el chico que cantaba y bailaba antes de convertirse en monstruo en una de las pelis de Dbz)

Yanemba era un chico muy alegre, era el más fiel empleado de Tapion y amaba el Rap. Incondicional y siempre aun lado de Tapion sirviéndole y la mayoría de veces encargándose de hacer las cosas sucias.

-Acaso no estás viendo tú mismo-le contestaba Tapion golpeando la meza donde se encontraban los paquetes recién llegados.

-¿Crees que fue Frezer? Oh piensas que fue...-no término de decir pues fue interrumpido por su jefe.

-No Frezer no fue el no sería capaz no hay duda de quién es el maldito culpable-decía Tapion sorrajando su pistola. ¡Manda llamar a Vegeta y a Bulma ahora mismo!

-Si señor enseguida.

Continuara