Gaijin
Capitulo Once: Gokai
Bulma se preguntaba porque Tapion la había mandado llamar con tanta exigencia, como siempre Yanemba paso por ella a su escuela para llevarla a la mansión de Tapion pero a diferencia de las otras veces él se encontraba serio y molesto algo muy raro en él.
Llego y casi a gritos la hizo bajar del auto, a Bulma no le pareció su forma de hablarle ella era Bulma Briefs la novia de su jefe debería de tratarla mucho mejor.
Vegeta a diferencia de Bulma fue llamado por el mismo Tapion ordenándole que lo quería ver de inmediato. Vegeta se molestó mucho y hasta le grito y se negó en ir él ya tenía varias cosas en mente y en ellas estaba divertirse, pasarla bien y porque no repetir con 18 lo que hace días paso.
Pero no, no logro zafarse y siendo Tapion su jefe no le quedó otra que obedecer.
Bulma llego a la mansión y fue jalada/arrastrada del brazo hasta el despacho de Tapion, una vez ahí Yanemba la empujo contra una de las sillas que se encontraban en frente del escritorio de Tapion.
Bulma se sobaba los moretones en su brazo y los otros que se le hicieron al ser empujada a la silla chocando con ella y el escritorio. Bulma miraba enojada a Tapion esperando que dependiera a Yanemba por darle mal trato pero el jamás lo hizo.
Segundos después llego Vegeta siendo sostenido por los más grandes guaruras que Tapion tenía supongo que podrían llamarse ex peleadores de zumbo.
-Insectos me las van a pagar-les gritaba Vegeta. Ellos desquitaron su coraje empujándolo contra otra de las sillas la que estaba aún lado de Bulma. Una vez sentado ahí Vegeta miraba a su alrededor y se sorprendió ver a Bulma ahí, estaba a punto de pedir una explicación cuando uno de los ex luchadores sostenía su cuello por detrás quitándole el aire.
Bulma se asustó al ver a Vegeta todo rojo e incapaz de respirar.
-Suéltalo ya-dio la orden Tapion.
-¿Cuál es tu maldito problema?-le grito Vegeta tratando de recuperar el aliento.
-¿Porque no me dices tú Vegeta cual es mi problema?-le gritaba Tapion apuntándolo con una pistola en su frente.
Bulma lloraba tapándose su cara con sus manos.
-No princesa no te asustes, porque no mejor me dices que hizo Vegeta-le gritaba histéricamente Tapion
-No te entiendo-le decía Bulma llorando.
-Veamos- decía Tapion llevándose a la frente su mano junto con su pistola haciendo un acto de desesperación.
Bulma lo miraba con miedo no entendía nada.
-¡A que fuiste con Vegeta mi amor, te di una orden que no cumpliste!-le gritaba Tapion haciéndola que llorara más. -No, linda no llores me pones más ansioso si lloras.
-Tapion a que se debe todo este numerito, porque no lo dices de una vez en vez de estar haciendo llorar a tu noviecita-le decía Vegeta.
-Tu no me dices lo que tengo que hacer-le gritaba Tapion golpeándolo con su pistola en la frente haciéndolo sangrar enseguida. Bulma grito al ver como Tapion golpeaba a Vegeta.-Que voy a ser contigo Ouji-le decía Tapion jalándole su cabello y dándole varios más golpes con la pistola en la cara.
-Para, por favor-le gritaba Bulma dejándosele ir agarrándole la mano para que ya no golpeara a Vegeta. Basto con que Tapion la empujara para que ella caerá golpeando su cara en el filo del escritorio.
-Porque no me dices que hice de una maldita vez-le gritaba Vegeta escupiendo la sangre de su boca.
Hahaha todos los matones de Tapion reían junto con Yanemba y los luchadores de zumbo.
-Me robaste mercancía y dinero-le gritaba revelándole lo que según hizo Vegeta-debería de matarte por traicionarme-le decía Tapion apuntándole con su pistola preparándose para jalar el gatillo.
Vegeta solo esperaba lo peor no había forma alguna de revelársele o atacarlo no con tanta gente a su mando.
-Pero no lo voy a hacer... aun-le decía Tapion retirándole la pistola de la cabeza. Tapion dio una seña con la mano y sus empleados comenzaron a golpear a Vegeta brutalmente, en la cara, el cuerpo, patadas, puñetazos, pisadas de todo. Vegeta solo se retorcía de dolor.
-Déjenlo, suéltenlo, lo van a matar- lloraba Bulma, tratando de cubrirlo con su cuerpo usando de escudo su cuerpo.
Los matones pararon de golpear a Vegeta al ver la novia de su jefe tratando de escudarlo y voltearon a ver a su jefe esperando una orden.
-Quítate Bulma-le ordenaba Tapion.
-NO-le respondió Bulma.
-Quítate o mis amigos amablemente te golpearan a ti también.
-Perfecto que lo hagan que me golpeen, si Vegeta es culpable también yo lo soy pues yo fui con él.
-No princesa tú solo eres una estúpida. Vegeta supo cómo robárselas sin que tú te dieras cuenta. ¡AHORA MUEVETE!
-Te dije que no-le decía Bulma preparándose para recibir golpes.
Tapion se llevó su mano a la cabeza jalándose el cabello en desesperación estaba a punto de dar la orden de que la golpearan cuando sonó su teléfono, lo contesto. -Salvados por la campana-le dijo a Bulma para después marcharse con sus hombres de tras de él.
Bulma los miraba irse ¿acaso el sería capaz de dejar que la golpearan? Aun lo dudaba. Los miro alejarse con coraje después su mirada se posó en el ensangrentado cuerpo de Vegeta.
-¿Estas bien?-lo movía con cuidado, Vegeta no le respondía al parecer estaba inconsciente.-Vegeta despierta-lo seguía moviendo llorando desesperadamente pensando lo peor.
Vegeta dejo escapar un gemido de dolor y Bulma se alegró porque eso era una prueba de que no estaba muerto.
-Despierta Vegeta tenemos que marcharnos ahora antes de que regresen-le decía Bulma en un susurro.
Con todo el dolor y con toda su fuerza, sintiendo sus adentros arder se levantó Vegeta con la ayuda de Bulma. Salieron de ahí sin ser vistos y para su suerte justo iba pasando un Taxi, Bulma lo paro y ambos se subieron.
El chofer al ver a Vegeta sangrando comenzó a gritar al parecer corriéndolos preocupado por su coche, por la sangre que manchaba su asqueroso taxi. Vegeta saco varios dólares de su pantalón, Bulma se los quito y se los ofreció al chofer, santo remedio el chofer dejo de quejarse.
-¿Hacia dónde vamos? ¿Tu casa?-pregunto Bulma no sabiendo a donde ir.
-No yo voy a otro lugar tú te bajas mas adelante-Vegeta le dio una dirección en Japonés al chofer y el asintió.
-No lo voy a hacer no después de lo que ocurrió gracias a la última vez que lo hize-decia Bulma muy firme cruzándose de brazos.
-Yo no quiero cargas-le decía Vegeta tosiendo sangre retorciéndose de dolor.
-Tú necesitas de alguien que te ayude-le decía Bulma tratando de tocar una herida cerca de su costilla derecha.
Vegeta golpeo su mano y no la dejo que lo tocara-no necesito tu ayuda y menos después de lo que te ocurrió por mi culpa-le decía Vegeta un poco sonrojado.
Bulma se quedó en silencio por el resto del camino y Vegeta no insistió en que se bajara.
Llegaron a la dirección una casa retirada de la ciudad en las afueras se parecía a una cabaña, grande de buen aspecto pero muy descuidada. Entraron a la casa y todo se encontraba en bolsas o tapado con sábanas y lo que no taparon se encontraba lleno de polvo y tierra.
-¿Es seguro estar aquí?-pregunto Bulma dudosa. Se encontraba en una propiedad desconocida para ella huyendo de unos despiadados mafiosos.
-Si esta solía ser mi casa-le dijo Vegeta mirando el lugar.
-¿En dónde exactamente estamos?
-A las afueras de Tokio en un pequeño pueblo llamado Kyo
-¿Que vamos a hacer?
-Yo voy a dormir tú has lo que se te de tu gana-le decía Vegeta subiendo las escaleras.
-¿Y tus heridas?-pregunto Bulma preocupada por él.
-¿Que con ellas? Eh estado mucho peor esto no es nada-decía Vegeta subiendo con cuidado haciéndose el fuerte.
Una hora después
Después de estar sentada en el sucio sofá Bulma decidió buscar a Vegeta ver en qué estado se encontraba, subió por las escaleras buscando en cada cuarto a Vegeta, admirando el bello lugar, sin duda debió ser muy ameno crecer en una casa como está llena de pasillos largos, subió por otras pequeñas escaleras y hay lo encontró. Hay estaba Vegeta acostado en una cama sudando y temblando a la vez.
Bulma se asustó y corrió a tocarlo estaba ardiendo en fiebre, tenía que ayudarlo. Salió corriendo de la casa sin saber a dónde ir pero si sabiendo que buscar: una farmacia. Después de caminar por varios largos minutos encontró algo parecido a una farmacia, busco en las repisas lo que necesitaba, pago todo y salió de ahí con casi media farmacia en las bolsas. Pasó por una tienda y decidió comprar varias cosas que serían útiles, comida, agua, desechables entre otras cosas.
Llego cansada, agotada con los pies adoloridos., subió a ver a Vegeta, él se encontraba igual.
Poco a poco comenzó a desprenderlo de su ropa empezando con su playera, con mucho cuidado, admirando y tratando de no lastimarlo. Todo su cuerpo se encontraba con moretones, raspadas y cubierto de sangre. Siguió quitándole sus Tenis Nike, sus calcetas y su pantalón dejándolo solo en un bóxer rojo.
Comenzó limpiándolo con algodón y agua en cada raspada, herida, así se dio cuenta de que tenía muchas cicatrices unas sin ser sanadas del todo. Al llegar a la zona de su costilla se dio cuenta de que Tenía una herida profunda echa por un navajazo quizá. Siguió con desinfectarlo para después vendarlo.
A terminar su cuerpo tendría que seguir por su rostro, decidió dejarlo para al último pues ahí pensaba que tenía las peores heridas. Al poner algodón con desinfectante en su herida en la frente Vegeta despertó.
La miraba extraña y sorprendido, después se miró su cuerpo y en el estado que estaba. Bulma siguió curando su herida en la frente.
-¿Porque?-pregunto Vegeta.
Bulma no le contesto aprovecho que había despertado para atarragarle un sin fin de pastillas.
-Deja de moverte o te lastimare-le ordenaba Bulma.
Vegeta se quejaba pero gracias a dios las patillas ya estaban haciendo efecto pues ya no le dolía tanto además de que la fiebre le había bajado gracias a los trapos mojados que le había puesto Bulma en la frente.
Vegeta trato de sentarse y Bulma intento ayudarla pero Vegeta no la dejo. Bulma se retiró de la habitación dejándolo solo con su orgullo de compañía. Vegeta miraba la puerta "se habrá molestado" pensaba "estúpida onna".
No se esperaba que Bulma regresara con platos desechable con comida en él y con varios refrescos.-Supongo que tienes hambre-le dijo Bulma entregándole un plato y un refresco.
-Hump-fue lo que dijo Vegeta reviéndole la comida.-No tienes que regresar a tu casa-le decía Vegeta.
Es verdad a Bulma se le había olvidado ese pequeño detalle. Saco su celular y le hablo a su madre avisándole que se quedaría con una amiga a dormir pues mañana tenían un examen. Como eran cuestiones del estudio su madre le creyó además de que Marale se encontraba con Milk haciendo lo mismo.
-¿Que pasara ahora?-le preguntaba Bulma.
-Nada tu regresaras a tu casa y yo a la mía todo seguirá igual-le decía Vegeta acostándose.
Bulma no estaba tan segura de eso no podrían regresar y hacer de cuenta que nada paso, ignorar que Tapion la mando a hacer un trabajo suicida además de como la trato.
Bulma decidió quedarse a cuidar a Vegeta toda la noche en general porque le subía y le bajaba la fiebre a Vegeta, estaba muy cansada que no se dio cuenta a qué hora Vegeta se despertó y la vio ahí dormida en una silla descansando en un escritorio.
Continuara...
