Disclaimer: Esta historia no me pertenece, los personajes son de S. Meyer y la autora es Edward's Eternal, yo sólo traduzco.

Disclaimer: This story doesn't belong to me, the characters are property of S. Meyer and the author is Edward's Eternal, I just translate.


Gracias a mi beta Isa por revisar y corregir este capítulo.


Capítulo 24

BPOV

El enojo me sacó de la oficina más rápido de lo que hubiese creído posible.

La vergüenza por mi propia estupidez, por no ver lo que estaba justo frente a mis ojos, movió mis pies hacia mi casa.

Un profundo pesar causó que mis piernas temblaran y se rindieran en cuanto crucé la puerta.

Su cara.

No podía dejar de ver su cara.

Sus cálidos ojos llenos de emoción, que me hacían sentir tan cuidada, habían estado llenos de tanta ansiedad mientras me rogaban para que lo escuchara.

Y luego, sin pensarlo, lo había golpeado. Yo, alguien que ni siquiera podía decirle una palabra grosera a otra persona, había lastimado físicamente a alguien.

Alguien que me importaba.

Oh Dios. Me iba a enfermar.

Un sollozo escapó de mis labios al pensar en la expresión carente de emociones que llenó sus ojos.

No había enojo.

No me juzgaba.

Sólo había tristeza.

Y su "Te amo, Bella" susurrado.

Las lágrimas cayeron calientes y pesadas al sentarme en el piso duro, justo dentro de mi puerta, donde había caído luego de luchar con la llave y finalmente abrir la puerta.

No recordaba cómo había llegado de la oficina a la puerta de mi apartamento. Mi cuerpo había estado en autopiloto.

El único recuerdo que tenía era el de los ojos de Masen.

Los sollozos aumentaron en volumen.

Nunca podría quitar ese horrible momento.

Nunca podría borrar la devastación total en su cara.

Nunca podría perdonarme a mí misma por hacer eso.

Nunca podría perdonarme por haberlo lastimado.

*()*

Ignoré el teléfono sonando en mi bolsillo. Sabía que sería Rose o, peor, Masen, y no podía lidiar con ello ahora.

No podía moverme de la esquina del sofá. Una y otra vez se repitió en mi mente toda la semana pasada.

Cada palabra.

Cada toque.

Cada minuto con ellos dos.

La oscuridad y la luz que había en todo.

Los buenos y malos momentos.

Edward.

Masen.

La pasión.

El cariño.

La naturaleza brusca y posesiva de uno.

El lado gentil y amoroso del otro.

Excepto que eran la misma persona.

Masen.

Él era ambos.

Comencé a caminar por la pequeña sala, mi enojo y pesar luchaban el uno contra el otro.

Me mintió.

Me dio lo que dije que quería.

Escondió quién era.

Intentó mostrármelo y no lo vi.

Se sentó frente a mí, sabiendo durante todo el tiempo que tenía que estar confundida.

Me salvó. Me protegió.

Me engañó.

Me cuidó.

Me avergonzó.

Yo me avergoncé sola.

Él…

Él me amaba.

Sus últimas palabras me golpearon de nuevo. "Te amo, Bella" susurró.

No podía sacarme de la mente su atormentada cara, rogándome.

Continuamente repetí las últimas horas. Los últimos días.

Mi mente y corazón pelearon durante horas. Estaba tan cansada. Emocionalmente exhausta.

Pero sabía que no podía descansar.

Tenía tantas preguntas.

Tantos sentimientos.

Y sólo una persona podría responderlas, o ayudarme a organizar el desastre en mi cabeza.

Me paré, secándome la humedad de las mejillas.

Antes no le di la oportunidad de explicarse. Ahora necesitaba su explicación. Necesitaba su voz.

Necesitaba la oportunidad de decirle algo a él.

E incluso si todo lo que él hacía era escuchar mi disculpa…

Tenía que encontrarlo.

Sabía dónde estaría.

Tenía que ir con él.

Con Masen.


Bueno, es corto el capítulo pero al menos no las deja tan en ascuas como el anterior. Ya sabemos que Bella sólo necesitaba tiempo para procesar y ahora va en busca de Masen, a ver qué tal va esa reunión.

Espero que les haya gustado, ¡gracias por sus comentarios, alertas y favoritos!

Nos leemos en el siguiente ;)