Gaijin
Capitulo Doce: Aisuru jankusho
Warning: Lime ligero al final :p
Al siguiente día Bulma despertó bastante incomoda, dormir en una silla no es nada agradable. Cuando despertó volteo a ver a Vegeta para ver solo una cama vacía.
Entro al baño a lavarse la cara, después salió para buscar a Vegeta en toda la casa pero no lo encontró. ¿A donde podrá haber ido en su estado? Bulma se salió afuera, se sentó en la entrada de la casa con sus rodillas en su pecho y abrazando sus rodillas.
¿Que pasaría mañana? ¿Que pasara con Tapion? ¿Que pasara con su familia? ¿Como terminara todo esto? ¿Y que era lo que supuestamente Vegeta se robó?
A lo lejos vio que venía Vegeta en una Cuatrimoto -Idiota, se podrá lastimar.
Vegeta se bajó de la cuatrimoto con varias bolsas, Bulma fue a ayudarlo esperando ser rechazada como siempre pero esta vez no fue así. Vegeta se miraba como si nada le hubiera pasado a no ser por sus heridas que mostraban lo contrario.
Ambos se sentaron y Vegeta empezó a sacar de las bolsas comida y bebidas.
-Me imagino que fue lindo crecer aquí-le decía Bulma en medio de mordidas.
-Te imaginas mal.
-¿Que fue lo que supuestamente robaste?-le preguntaba Bulma necesitando saber.
-Dinero y mercancía.
-Ah-decía Bulma no sabiendo que más decir.
-Supuestamente no, si lo hice-le confesaba Vegeta.
-¿Que? ¿Bromeas? ¿No puedo creerlo? ¿Porque?-Preguntaba la muchacha dolida.- Me utilizaste me mentiste y ahora por tu culpa estoy metida en serios problemas-decía Bulma colérica.
-No, yo no te mentí tu nunca me preguntaste y yo no te utilice solo me aproveche de ti-le decía Vegeta mirándola a los ojos.
-Maldito infeliz-lloraba Bulma sintiéndose fatal y estúpida. Sentía muchas horribles emociones al mismo tiempo.
-No estés así que a ti no te pasara nada el único que está en problemas soy yo-le decía Vegeta mientras se llenaba la boca de comida.
-¿Como me dices eso? Y yo de estúpida ayudándote, defendiéndote y curándote. Ya sé que no me lo pediste-le decía antes de que Vegeta se lo dijera.
-Ambos sabemos quién es Tapion quizá tu no del todo pero sabes de lo que es capaz -le decía Vegeta.
-¿Porque lo hiciste?
-Porque pensé que no se daría cuenta no fue tanto lo que le quite no es la primera vez, no entiendo cómo se dio cuenta.
-Que desfachatez la tuya. Lo siento pero estas solo en esto yo me largo-le decía Bulma levantándose.
-Necesito tu ayuda-le pedía Vegeta. Bulma solo lo miraba cabeceando un no. Como podía haber tanta desfachatez en un hombre, en un niño de 17.
-Tapion se llevó a mis hermanos necesito recuperarlos-le decía Vegeta.
-No volveré a caer en tus mentiras-le decía Bulma caminando. Vegeta la agarró del brazo deteniéndola.- ¡Suéltame!-gritaba.
-Créeme es verdad déjame explicarte-le decía Vegeta con mirada triste.
-Tienes 5 minutos-le decía Bulma mientras zapateaba el piso con su pie.
Vegeta y Bulma entraron a la casa pues empezó a llover muy recio, una tormenta se acercaba.
-Explícate-le ordenaba Bulma.
-Ya voy Onna-le decía Vegeta era muy difícil hablar con alguien de su vida algo que no a echo ni con sus mejores amigos.
-Wow un apodo más, me largo-le decía Bulma furiosa cuando un rayo cayó cerca de la casa. Bulma se abrazó inconscientemente de Vegeta, el la siguió abrazando mientras la miraba agarrando valor para hablarle de su vida pasada.
-Ven sígueme vamos a un lugar seguro-le decía Vegeta jalándola de la mano, llevándose varias cosas a su paso como por ejemplo sus compras, su medicina y una que otra cosa que serían necesaria.
Bajaron por unas escaleras hasta llegar al sótano. Todo estaba oscuro hasta que Vegeta prendió varias velas. El lugar era bastante grande y estaba adornado con sofás, una meza de centro, una cama King Size, un closet, un mini refrigerador y por el piso habían varios juguetes regados entre ellas una linda muñeca. Ahora si Bulma empezaba a creer la historia de Vegeta.
-Hace muchos años que no estaba aquí-le decía Vegeta. A pesar de estar deshabitado por mucho tiempo el lugar se miraba muy limpio y con pocas telarañas.
Bulma y Vegeta se sentaron en uno de los sofás para ser precisa en el esquinero.
-Hace mucho tiempo vivíamos mis padres y mis hermanos aquí- comenzó Vegeta su relato.-Mi madre era maestra de Kínder de medio tiempo y una excelente ama de casa y mi padre era el dueño de la única clínica que había aquí. Mis padres a pesar de tener 3 hijos les gustaba divertirse, adoraban los bailes, fiestas, salirse a divertir a relajarse como ellos les llamaban.
Nunca nos descuidaron, eso fue hasta que mi padre conoció al padre de Tapion, después de eso mi padre empezó a cambiar mucho era agresivo, distante y siempre estaba borracho, después comenzó a drogarse. Yo escuchaba mi madre llorar y pelear con el sobre su problema, el la ignoraba, le gritaba y la golpeaba. Gracias al problema de drogas de mi padre nadie quería tratarse con él y los que sí lo hacían terminaban más mal o muertos por los malos cuidados de mi padre. Comenzó a recibir varias demandas hasta que tuvo que cerrar la clínica.
Con el dinero que ganaba mi madre no alcanzaba y mi padre no ayudaba. El padre de Tapion le ofreció empleo para según ayudarlo y mi padre acepto, eso solo sirvió para que se hundiera más en las drogas. Por su increíble trabajo tuvimos que mudarnos a la capital. Vivíamos en ese asqueroso edificio en el que vivo fue lo único para lo que nos alcanzaba.
Bulma solo escuchaba atenta la triste historia de Vegeta, lo difícil que fue tenerlo todo, la familia perfecta, las comodidades, una buena educación y su lugar feliz.
-Mis hermanos y yo solo mirábamos cada día mas como se destruía mi padre llevándose a mi madre con él. Varias veces llegaba gente extraña a mi casa buscándolos exigiéndoles que les pagaran pero ellos nunca estaban en casa. Aun así mi madre nunca nos dejaba sin comer, sin ropa limpia, nunca nos descuidó.
Un día mis padres se fueron y no volvieron. Durante una semana los espere yo me encargaba de mis hermanos y había suficiente comida para los tres. Mi hermano Tarble era menor que yo por 6 años y mi hermana Vega por 9 años, yo tenía 10 cuando mis padres se fueron, Tarble tenía 4 y Vega estaba a punto de cumplir 1 ano.
Un día como cualquier otro perdí a mis hermanos el mismo día. Al parecer Tarble hablaba mucho de nuestra situación en su escuela y la directora lo reporto y al ir por el al terminar las clases ya no estaba. Al llegar a casa con Vega en brazos entraron dos hombres que yo estoy seguro que conocía y me la arrebataron a la fuerza.
Por más que la busque, fui a la policía incluso acudí con el mismo padre de Tapion pero nadie me pudo ayudar, trate de recuperar a Tarble pero al ser un niño no pude hacer nada. Desde ese día estoy completamente solo y me e valido por mí mismo.
Bulma se encontraba en lágrimas pero aun así era difícil entender, aun sabiendo todo por lo que pasaron sus padres porque él está metido en lo mismo.
-Porque trabajas para Tapion?
-Porque es la única manera de tener dinero rápido y porque así puedo ayudar a mis hermanos estoy seguro que el padre de Tapion tiene que ver con la desaparición de mi hermana. Quizá en trata de blancas o la vendió con una familia o vendió de esclava.
Bulma se llevó la mano a la boca. -No sabía que se dedicaban a eso-decía Bulma sorprendida.
-Tú no sabes muchas cosas.
-Quizá esta no es la forma correcta de recuperarlos...
-Es la única para mí-la interrumpió Vegeta.
-Decía que quizá hay más maneras de hacerlo y quiero que cuentes conmigo para recuperarlos-le decía Bulma abrazándolo y dándole un beso en la mejilla.
-Gracias.
-¿Porque le robas?-pregunto Bulma aun no sabiendo la razón de los robos.
-¿Porque estas con él? Creí que tú y yo... Teníamos algo-decía Vegeta sonrojándose.
-Porque él me prometió encontrar al culpable de mi violación, porque él me está ayudando y no sé por estúpida.
-Si eso debe ser-se burlaba Vegeta. Mientras se acercaba a robarle un beso.
Bulma le respondió el beso abriendo solo un poco los labios mientras Vegeta trataba de abrirlos un poco más con su lengua. Se besaron por más de media hora disfrutando de los labios y el sabor del otro Vegeta comenzó a acariciar con sus dos manos la espalda de Bulma mientras ella lo abrazaba del cuello pegándolo mas a su cuerpo.
Vegeta poco a poco la fue empujando hasta acostarla completamente en el largo sofá en el que estaban, quedando el encima de ella. Se separó de sus labios para bajar a su cuello mientras con sus manos desabrochaba la camisa escolar de Bulma bajando de su cuello a su escote.
La lluvia se escuchaba golpear contra una pequeña ventana que se encontraba para cualquier emergencia. Solo se escuchaba el sonido de los besos que Vegeta le entregaba a Bulma y el relajante sonido de la lluvia.
Bulma disfrutaba de cada beso, cada caricia mientras sentía una hola de electricidad recorrer su cuerpo algo le decía que esto estaba mal que ella no podría hacerlo pero los besos de Vegeta la convencían de otra cosa.
-Vegeta no puedo-le dijo Bulma mirándolo a los ojos con tristeza.
Vegeta se separó de ella y la miraba quizá fue demasiado pronto, quizá no era el momento.
Bulma solo lo miraba examinando su expresión "se habrá enojado" pensaba Bulma.-Desde que abusaron de mí no e estado con nadie-le dijo Bulma sintiéndose sucia.
Vegeta la miraba leyendo ahora el su expresión ¿que debía hacer o decir? Dejando su gigantesco orgullo a un lado la abrazo rodeando con sus fuertes brazos su cuerpo.-Yo te protegeré mujer-le decía Vegeta.
El cuarto empezó a enfriarse, el clima era bastante frio por lo que Vegeta y Bulma decidieron acostarse un rato en la cama. Abrazados, besándose, cobijados con una colcha y unas velas encendidas poniendo el toque romántico.
-¿Cuando regresaras a tu casa?-le pregunto Vegeta acariciando su cabello.
-En un rato, esperare a que la lluvia pare-le contesto Bulma besándole la nariz.
-Ten mucho cuidado.
-¿Crees que Tapion intente algo en mi contra?-preguntaba Bulma con miedo mirándolo a sus ojos azabaches.
-No, él no te hará daño. Hay no llores. El me busca a mí él no sabe que tu sabias lo que yo hice.
-No quiero que te pase nada-lloraba Bulma.
-No me pasara nada-le decía Vegeta besándola abrazándola de las caderas pegándola a su cuerpo. Bulma comenzó a acariciar su escultural pecho tratando de no lastimarlo. Vegeta acariciaba sus largas piernas mientras bajaba a besar su cuello. Con todas sus fuerzas Vegeta logro subir a Bulma enzima de él quedando ella acostada en él.
-Te voy a lastimar-le dijo Bulma besando el oído de Vegeta.
-No tanto como yo lo hice.
Besaron sus bocas con fuerza y pasión, explorando con sus lenguas la boca del otro, mordiendo y succionando todo a su paso. Vegeta acariciaba las piernas de Bulma para después parar y abrazarla de la cintura con ambas manos.
Bulma besaba su cuello mientras trataba de no moverse tanto para no lastimarlo. Vegeta acariciaba sus glúteos por encima de su falda escolar para después introducir sus manos dentro de las pantaletas de Bulma. Acariciando sus firmes glúteos, apretándolos y sobándolos con sus fuertes manos.
Bulma dejó escapar un gemido en medio de un beso. Y Vegeta adoro ese sonido mientras seguía devorando los hinchados labios de Bulma. No había mejor momento para hacer el amor tenían la habitación perfecta, la luz correcta y el clima más adecuado pero Vegeta estaba dispuesto a esperar el tiempo que sea necesario.
¡Quiero agradecer a todos mis hermosas lectoras ustedes son o máximo! Me encanta leer sus Reviews saber que están disfrutando mi fic tanto como yo al escribirlo. Tartar de actualizar mas rapido para la proxima ;D
