Capítulo 11
-¿No te meterás a nadar, Peeta?-le pregunto mientras con la punta del dedo compruebo que el agua no estuviera fría
No recibí respuesta de su parte así que gire la cabeza para mirarlo. Bajo la cabeza avergonzado -No se nadar-murmura
Oh, se me había olvidado ese pequeñísimo detalle -Yo te enseñare- le digo con una sonrisa en mi rostro
-¿Enserio?
-Si, solo ven- le ofrezco mi mano y el la toma al instante sin dudar, lo guío hasta el lago metiendo los pies en el agua y llegando mas adentro pero se detiene cuando cuando el agua empezaba a cubrir más allá de la cintura -¿Que sucede?- le pregunto y el niega -Sabes que no te soltare ¿Cierto? No lo haré, Peeta
-Esta bien- accedió y siguió caminando junto conmigo sobre el lago
-Tienes que acostumbrarte a flotar- le indique - Quiero que te sujetes de mi ¿De acuerdo
Frunció el ceño - No, ahora sujétate de mis hombros y deja que tus piernas floten-
Hizo lo que le pedí, despegando los pies del suelo con miedo poco a poco hasta que logró flotar, le sonreí y le indique que flotara de espaldas hasta formar una T.
-Solo ten paciencia, Peeta y no entres en pánico
Para cuando el sol se estaba poniendo en las montañas, Peeta ya podía mantenerse flotando en el agua de manera vertical y ya sabia mantener la respiración debajo del agua sin ahogarse. Lo que me quitaba un gran peso de encima y no solo porque se sujetara de mi, sino porque ya no me preocuparía tanto por el.
Agito su mano en el agua haciendo que chispeara en mi cara interrumpiendo los pensamientos. El río y limpie mi cara pero de nuevo chispeó agua en dirección a mi. -¡Peeta!- grite y el se rió con una carcajada
Me quite de nuevo el exceso y esta vez fui yo la que lo chispeó pero no con una mano, sino con dos. Ahora yo me reí.
-Eso no es justo-
Chapoteo sus manos en el agua golpeando la superficie y comenzó a tirarla en mi cara. Yo hice lo mismo, cerrando los ojos y golpeando las manos en el agua sin saber realmente si le estaba cayendo.
-Ya, basta tu ganas ¡Katniss!- cedió limpiándose la cara
-Genial
Peeta sonrió y se sumergió en el agua. Sonreí. Supongo que quiere probar su respiración debajo del agua, bien pues empezare a contar. Uno, dos, tres... veinticinco, bueno supongo que Peeta no lo hace tan mal... treinta...
Ya era demasiado y empezaba a preocuparme -¿Peeta? - lo llamo pero nada se movía en el lago, este se mantenía en calma -¡Peeta!- grito, presa del pánico -¡Peeta!
Nada.
Vuelvo a gritar y me sobresalto al sentir que alguien me toma del pie. Peeta sale del agua justo en frente de mi asustándome. Una vez que proceso que Peeta esta bien, en vez de sentir alivio es rabia.
-¿Que estas haciendo?- exclamo -. ¡Pensé que te habías ahogado!
-Solo estaba jugando- responde
-¿Enserio? ¿¡Tienes alguna idea de cuanto me asustaste!?- le digo, casi a gritos
-Tranquila, estoy bien
-¡No me digas!- toma mi muñeca pero se la arrebato enseguida dirigiéndome a la orilla con Peeta detrás mío
-Pensé que te habías ahogado- insisto, secándome el exceso del agua con la toalla -No puedes hacer eso, menos cuando acabas de aprender a nadar. Eso no significa que ya seas un profesional hasta yo me puedo ahogar, me estaba volviendo loca. No vuelvas a hacerlo ¿De acuerdo?
-¡De acuerdo!
-Bien
Me coloco una blusa rosa pálido y unos pantalones grises. Deshago la trenza para peinarlo y trenzarlo de nuevo.
-¿Sabes? De alguna manera esto me recuerda a la pelea que tuvimos en los primeros juegos porque no respondiste a mi señal- comento
-Tienes razón, se me había olvidado que eras demasiado testaruda
-¡Gracias!- exclamo irónica
-Lo siento- dice Peeta dándome un abrazo -. Esta bien, soy un idiota y no lo volveré a hacer. ¿Mejor?
-Mejor- digo para luego aceptar su beso
-Bien- se separa para dirigirse a la canasta de comida que traíamos y sacando una bolsa de papel -. ¿Quieres caramelos?- pregunta tomando un puño metiéndoselos a la boca
-No- protestó, para arrebatárselos -, no te mereces caramelos
Este se carcajeo -Oh vamos Katniss, me recuerda a la vez en que tenias que llevar a preñar la cabra de Prim y ella dijo este y tu fuiste al oeste
-¡Ella dijo oeste!- insisto -Y pensé que eso ya había quedado claro- me cruzo de brazos mostrándome indignada
-Ya estaba aclarado, claro
-Bueno ¿Que es esto? ¿El día de los recuerdos?
Me volteo para que no vea que escuchar el nombre de Prim aun me afectaba. Pero Peeta sabia que lo habría hecho pues se acercó por detrás de mi para abrazarme.
-¿Quieres que la vayamos a visitarla?
Asentí.
Peeta tomo la toalla para secarse y colocarse la ropa mientras recogía nuestras cosas metiéndola sobre la canasta. Después me ayudo a recolectar flores silvestres para ella.
Había colocado un pequeño monumento con el nombre de Primrose Everdeen no muy lejos de ahí. Había llevado las cosas de ella a ese lugar enterrándolas en la tierra conservando conmigo solo los recuerdos con ella, por supuesto que eso no remplazaba el hecho de que ella no estaba sepultada en ese lugar fisicamente.
Coloque las flores con delicadeza y le susurre un "te quiero" y me aleje de ahí sentándome en una cerca de madera, Peeta se acercó minutos después, sentándose y tomando mi mano para acercarse y abrazarme.
-Se hace tarde para volver a la aldea de los vencedores
-Lo se, podríamos quedarnos en la cabaña junto al lago
-Buena idea
Peeta bajo de un salto y me ayudo a mi. A continuación caminamos a la cabaña, la cual está había mejorado mucho, Peeta y yo habíamos colocado una cama grande en ella y proporcionándole una cocina y suministros para estos casos. Habíamos colocado ventanas y cerradura a la puerta donde solo nosotros teníamos la llave. Una pequeña casa en donde podíamos escapar de todo.
Nomas entrar encendí un fuego en la chimenea calentando la casa y volviéndola acogedora. Nos dispusimos a hacer la cena y Peeta preparo panecillos de queso de cabra con rodajas de manzana jugosas con estofado de cordero.
El había aprendido a prepáralo solo porque a mi me gustaba y había insistido tanto a Sae para que le diera la receta. Serví los platos en cuanto la cena estuvo lista y nos sentamos los dos.
Estaba por pinchar una ciruela con el tenedor cuando vi que era la ultima, voltee al plato de Peeta y tenía más de tres en su comida, así que le robe una llevándomela a la boca rápido. Sonreí achinando los ojos.
-¡Hey! Eso es mío- protestó
Trague la ciruela -Oh, ¿todavía la quieres? Te la regreso- dije haciendo ademan de sacármela del estomago
-No, quédatela- arrugo la nariz
-Eso pensé
Sonrío -Effie no aprobaría esto- añadió
-Bien, porque Effie no esta aquí
-Eso es obvio- respondió
Se levanto de la silla y se acercó a mi para besarme. Levante mas mi cabeza para encajar bien nuestros labios, paso mi mano por detrás de mi cuello para sujetarme más firme de la nuca. Pase mis brazos sobre su cuello y me coloque en pie. A continuación me tomo de la cintura y me guío hacia la cama. Me acostó poco a poco sin despegar sus labios de los míos.
-Tu me amas ¿Real o no real?- me pregunto
Todas las noches lo hacia, como si no pudiera creérselo, pues bien. Yo seria la que no tendría que creer que tenía a alguien como Peeta a mi lado. Era un juego entre los dos pero las palabras eras reales.
-Real
Y me permití que me amara.
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Hola :) ¿Como han estado en estos días tan maravillosos? (Okay, basta de tanto dulce)
Creo que es uno de mis capítulos favoritos ¿Y ustedes que creen? Pobre Peeta jaja tuvo que disculparse, pero admito que se paso con la broma ¡Casi mataba a Katniss de un susto!
Sobre la ultima parte del capítulo solo diré:
Amo demasiado esa parte:
Tu me amas ¿Real o no real?
Real
Es tan ajdlkalsbñas
Los amo mucho y gracias por Todo. Los amo, los amo, los amo ¡Gracias!
Que disfruten el capítulo
