Gaijin

Capitulo Dieciséis: Egao

Los días pasaban y de Goku y los demás chicos no sabían nada. No había rastros ni pistas nada que los relacionara con la posibilidad de estar vivos. Milk poco a poco perdía la esperanza de volver a ver al padre su hijo. Si hijo ya tenía más de 5 meces y ya sabía el sexo del bebe. Extrañaba tener a Goku a su lado, todos los días despertaba deseando que todo fuera un sueño, no hubiera un solo día que no se reprendiera así misma no haberle creído a Bulma.

Ahora estaba sentada en su sofá sobándose su gran barriga pensando como hubiera sido su vida si le hubiera creído a Bulma y hubiera hecho todo lo necesario para que Goku no se presentara a las carreras del diablo como ellas las llamaba.

Bulma y Vegeta cada día más se involucraban más amorosamente quizá Vegeta no era demasiado expresivo pero Bulma amaba su forma de ser. Ahora mismo se encontraban los dos tratando de maquillar las cuentas de Tapion con el cerebro de Bulma y la ayuda de Vegeta nadie sospecharía nada.

-¿Vegeta aun no me dices cuales son los requisitos para sacar a Tarble del orfanato?-le preguntaba Bulma empujándolo en su cama posicionándose arriba de él.

-Hmmm-decia Vegeta mientras acariciaba las largas piernas blancas de Bulma.-Tengo que tener un trabajo estable, un sueldo muy alto, estar casado, ser mayor de edad, tener un lugar propio, una cuenta en el banco y muchas más cosas absurdas como esas.

Bulma puso cara de puchero, Vegeta se acercó a ella besándola agarrándola de la cabeza atrayéndola más a él para después voltearla hasta quedar el arriba de Bulma.

Hoy era el día, hoy Bulma iría a la dirección donde suponía que estaría Vega. Salió de su casa con una excusa tan típica le dijo a su madre que estaría en la biblioteca de la ciudad trabajando en una tarea.

Tomo un taxi y le entrego la dirección. Llego hay no muy segura de que esa fuera la dirección era una casa inmensamente grande, Bulma se acercó a los barandales blancos de la casa, toco el timbre y en seguida una señora de unos 60 años se acercó a atenderla.

Le hablo en Japonés palabras que ella no entendía-¿disculpa que dijiste?-le pregunto ella en Español.

-Ah tu erres la maestrra de idiomas que iban a mandarr los del Colegio Hans-le decía la señor con un acento que la delataba que era de Londres.

-Si claro soy yo-le dijo Bulma.

-Porrque estas vestida tan insignificante-le dijo con rudeza la señora. Bulma se quedó atónica ¿cómo se atrevía a criticar su forma de vestir? Bulma lucía un pantalón azul entubado, una sudadera color verde Hollister, unos Vans verdes con rosa y una Mariconera en su pecho de marca Tommy.

-Entrra rrapido senorrita, rapido-la apuraba la señora.

Enseguida Bulma fue llevada hacia una enorme sala de estar.-Esppera-le dijo la señora mientras se retiraba dejando a Bulma sola. Bulma rápidamente comenzó a inspexionar el lugar todo estaba adornado finamente y no había ni un solo cuadro que delatara a los miembros de la casa.

A lo lejos Bulma pudo escuchar que se acercaban varios niños pues venían gritando y riendo, el corazón de Bulma empezó a latir más rápido que lo normal y empezó a sentir un frio en su cuerpo al pensar que en eso niños podía estar Vega.

Los niños quedaron frente a Bulma y la señora se retiró dejándolos solos una vez más. Bulma miraba los niños preguntándose cual sería Vega. Habían 12 niños entre ellos 7 niñas y 5 niños. "Según se Vega a de tener unos 8 anos" pensaba Bulma observando atenta a las 7 niñas.

Las 7 niñas parecían ser casi de la misma edad solo se ganaban por varios centímetros mas o menos. Entre ellas había una niña de cabello negro ojos verdes cabello rizado y Bulma presentía que ella era Vega pero a decir verdad no se parecía nada a Vegeta mucho menos a Tarble pero era la única que tenía cabello negro igual a ellos además de parecer tener uno años.

Lo mejor sería preguntarles su nombre, después de escuchar los nombres de todos ninguna se llamaba Vega. Pero había la posibilidad de que le hubieran cambiado el nombre.

Decidió por fingir ser la maestra de idiomas y los puso a practicar varias palabras en inglés mientras conversaba poco a poco con ellos de una a la vez tratando de sacarles información.

-Rápido esquincla llévales algo de tomarr-le decía la anciana malvada a una niña empujándola con una charola con bebidas en la mano.

Bulma al escuchar el ruido de vasos caer corrió a ayudar a la niña que se encontraba sangrando por las heridas de los vidrios. La anciana corrió a tratar de golpear a la niña con la mano en alto tratando de golpearla. Bulma se interpuso entre ellas protegiendo a la niña, sintió ser golpeada en la mejilla mientras abrazaba a la niña que lloraba muy asustada y temerosa.

-Quítate estúpida, esta esclava merrese ser castigada-le gritaba la anciana a Bulma. Por primera vez Bulma volteo a ver a la niña a los ojos eran esos ojos negros azabaches, su cabello negro lacio hasta las caderas y su hermoso rostro manchado, sucio y sin ser lavado por días. Vestía un vestido demasiado pequeño para ella en muy malas condiciones, sucio, rompido, desgastado mientras sus pies estaban descalzos y cortados. -¿Vega?-le pregunto Bulma en un susurro.

Ella asintió un si con la cabeza.

-Déjala ir o a ti también te golpeare-le decía la anciana.

Bulma salió corriendo lo más rápido que sus pies le permitían. Miraba a su alrededor pero estaba rodeada de bardas y solo estaba el barandal de puertas por donde entro. La única salida que miraba-tendremos que saltarla-le decía Bulma mientras se acomodaba a Vega en la espalda.

Comenzó a subir el barandal con cuidado y rápido a la vez. Estaba por llegar a la cima cuando la anciana llego con una escoba en mano, comenzó a golpear a Bulma en el pie-ahhh-grito Bulma de dolor. Comenzó a trepar más rápido y justo antes de brincar la anciana las golpeo haciéndolas que se caerán pero hacia el otro lado.

Bulma sentía muy lastimado su tobillo, le dolía mucho, volteo a ver a Vega quien había caído también estaba raspada y sangrando. Bulma la agarro de la mano y comenzaron a caminar hacia el vecindario. Para su suerte se toparon con un taxi enseguida y Vega y Bulma se subieron.

Bulma no lo podía creer había rescatado a Vega pensaba mientras la abrazaba. Se pararon en un centro comercial y Bulma la llevo a comer, la niña comía como si nunca hubiera comido antes probablemente ni siquiera la alimentaban. Ahora lo mas difícil como le diría a Vega, como le explicaría a una niña lo que paso.

Cuando Vega termino de comer Bulma pago y se fueron de compras.-Vega escoge lo que más te guste-le decía Bulma a Vega. La niña solo se quedaba parada observándola sin moverse.

-¿Te gusta este?-le preguntaba Bulma enseñándole un vestido rosa muy lindo. Vega solo se quedaba parada sin moverse, así que Bulma decidió escogerle ella su nueva ropa, le compro de todo, ropa interior, blusas, pantalones, calcetas, sudaderas, vestidos, tennis, sandalias y unos lentes de sol.

Después se dirigieron hacia el baño de damas donde Vega se dio un baño rápido y se puso lo que más le gusto. Bulma decidió que sería mejor llevársela a su casa. Llego al restaurante de su tío y para su suerte todos estaban ocupados pues el lugar estaba lleno. Bulma subió con Vega a su cuarto, coloco las bolsas aun lado de su cama.

-Ven Vega, ven linda siéntate aquí-le decía Bulma golpeando el lugar aún lado de ella.

La niña se sentó un poco retirada de Bulma.

-Este será tu nuevo hogar, pero hay ciertas reglas, no puedes hacer mucho ruido, tampoco salir de este cuarto por ahora.-Le decía Bulma.-Debes de estar muy cansada ven hermosa-le dijo a la niña recostándola en su cama, después le quito los tennis dejándola con sus calcetas, la abrigo con su colcha-duerme-le decía dándole un beso en la frente.

Una vez que Vega se dormio decidió tratarse su ya muy hinchado y morado tobillo.

Más tarde sonó el celular de Bulma era Tapion solicitando su presencia Vega parecía estar en un largo sueño así que Bulma decidió irse dejándola dormida. Antes de salir le puso llave a su habitación no necesitaba a su hermano de chismoso por ahí.

Llego a la casa de Tapion donde parecía haber una gran fiesta. Bulma caminaba haciéndose paso por los borrachos y borrachas, caminaba con un solo pie arrastrando el otro pie.

-Valla hasta que te dignas a venir a verme-le decía Tapion.

Bulma solo lo miraba con asco estaba muy borracho y olía horrible. -Estúpida zorra-la insultaba Tapion.- ¿Con quién te estas revolcando? ¿Dime?-le ordenaba agarrándola del cabello.

-Suéltame-le gritaba Bulma empujándolo.

-Maldita desagradecida. Tú eres alguien gracias a mi perra. Ya es hora de que me cobre todo lo que te e dado-le decía Tapion acercándose a ella peligrosamente. Bulma trato de correr pero su pie no la dejaba.

Tapion se acercó a ella y la empujo sobre su escritorio mientras comenzaba a desabrochar su sudadera para apegarse y comenzar a lamber sus pechos. Bulma la empujaba con todas sus fuerzas pero él no la dejaba pues sostenía ambas de sus manos.

Después la golpeo en la cara mientras desabrochaba su pantalón. Después asquerosamente acercó su miembro a la cara de Bulma -vamos zorra has tu magia-le ordenaba Tapion agarrándola del cabello.

Bulma se rehusaba a hacerle sexo oral.-Nunca-le dijo escupiéndolo.

-Así me encantas, me encanta que me desobedezcas eso me excita mas.

La habiente contra el piso y comenzó a desvestirla. Cuando unas fuertes manos lo separaron de Bulma. -Vete-le ordenaban a Bulma.

Ella comenzó a vestirse y salió llorando del lugar. Gracias a dios Yanemba había llegado a tiempo. No puedo evitar que regresaran a ella el recuerdo de su violación y algo sumamente extraño sintió cuando Tapion comenzó a desvestirla fue como tener un Dejabu.

Llego a su casa y se fue directo a bañarse miro a Vega dormir tiernamente. Después de salir de darse un largo baño, después de haber llorado y haber prometido hacer pagar a Tapion decidió bajar a cenar y traerle un poco a Vega para cuando despertara.

Estaban cenando todos en familia cuando escucharon en la televisión el reportaje de una chica encontrada cruelmente violada y golpeada.

-Dios que espantoso es por eso que me preocupa que ustedes chicas anden en la calle-decía Bunny.

-Qué raro esa chica se parece a una amiga de Bulma, la chica que hace tiempo vino a buscarte-decía Yayirobe llenándose la boca de comida.

-Yayirobe no comas tan rápido-le decía su padre.

-¡Bulma, Bulma esa, esa chica es 18!-gritaba Milk apuntando la pantalla del televisor, mientras gordas lagrimas recorrían su rostro al ver el estado en que se encontraba.

No me maten amigas y amigos me eh tardado, mas no los eh olvidado. Muchas gracias por todos sus maravillosos Reviews y su gran apoyo especialmente a las chicas que me alentaban y me decían que no hiciera caso a una tipa/o que me dejo un mal comentario, me dijo una grosería y llamo mierda mi trabajo. Hmm hay de mierdas a mierdas y cada quien decide que mierda hacer…..supongo.

Besos y hasta la próxima.