Hola mis Vegetarianos hermosos, ¿cómo han estado? Como lo prometido es deuda aquí está el último capítulo de Gaijin, espero y sea de su agrado y perdón por hacerlos esperar tanto. Han pasado muchas cosas pero aquí estoy de vuelta con muchas ganas de escribirá y de leer :D
Gaijin
Capitulo Veinte: Tomodachi
Bulma se encontraba arrinconada en una esquina ambas de sus manos estaban atadas detrásás de su espalda, sus tobillos también estaban atados. No sabía si era de noche o de día, tampoco sabía cuántos días habían pasado desde que había sido privada de su libertad.
Miraba cansada a su alrededor una cama un ropero un buró con una lámpara y una pequeña meza de madera, una puerta para un pequeño baño.
Rara vez escuchaba algo, solo venían a alimentarla y a vigilar que estuviera bien despuésés de eso se marchaban dejándola bajo llave.
Tapion rara vez estaba con ella y eso ciertamente la reconfortaba aunque le asustaba lo que pudiera estar planeando.
Escucho que movían la perilla de la puerta y rápidamente cerro sus ojos simulando estar dormida.-Despierta princesa-la movía Tapion. Ella seguía simulando estar dormida, lo que menos deseaba era estar a solas con el después de la última vez cuando el casi termina por violarla, si no fuera por Yanemba que entro necesitando a Tapion urgentemente. Jamás había estado tan agradecida con Yanemba y tampoco recordaba haber tenido tanto miedo en su vida.
Tapion cargaba a Bulma llevándosela a la cama recostándola suavemente, admiraba su belleza tocando suavemente con sus manos su piel blanca y suave. Tocaba con sus llamas de sus dedos su cara, acariciándola, bajando hasta su cuello para terminar perdiéndose entre su escote.
Bulma se retorcía simulando despertar antes de que Tapion avanzara y tomara uno de sus senos en su asquerosa mano.
-Despertaste hermosa, creí que dormirías para siempre- reía acariciando sus piernas.
Bulma se retorcía ante su tacto y no de placer si no de asco y desprecio.- Pero quita esa cara Bulma, odio que me veas así-le decía apretando su mandíbula antes de que ella le volteara la cara. -No todo es tan malo preciosa. Estoy dispuesto a perdonar tu traición con la escoria de Vegeta, el solo te utilizo, y tu tan inocentemente te dejaste engañar. Si lo se te sentías dolida por lo que te hice, reconozco que me equivoque al engañarte con esas dos chicas, pero estoy dispuesto a darte otra oportunidad y eso es porque te amo Bulma- le decía rozando con sus labios los labios resecos de Bulma.
Lagrimas escurrían de sus ojos las cuales Tapion se dedicaba a besar.
-Estas tan feliz que no puedes evitar llorar de la emoción- le decía acariciando su largo cabello.
Bulma lo miraba con asco pero decidió que si quería escapar lo mejor sería seguirle el juego, así que intentando sonreír miraba a Tapion tratando de enredar sus dedos con los de él.
Tapion miraba asombrado como Bulma hacia el intento por tocarlo, antes de que ella lo tocara el quito su mano levantándose de la cama de golpe.- No tan rápido mi amor que aún sigo dolido contigo- le decía mirándola con rencor.
-Tapion tienes que saber algo-le decía Bulma caminando sobre sus rodillas hasta la esquina de la cama donde estaba Tapion.-Yo fui la que utilizo a Vegeta...yo estaba dolida, me sentía engañada, quería vengarme de ti por lo que me hiciste. Yo seduje a Vegeta yo me le metí por los ojos seduciendolo-decia Bulma defendiendo a Vegeta echándose la culpa de todo.
Tapion la miraba furioso mas no decía nada.
-Yo soy la única culpable-decía Bulma intentando agarrar a Tapion del hombro.
-¡Basta! ¡Deja de culparte!-gritaba Tapion agarrándose la cabeza con ambas de sus manos.
-Siento mucho haberte traicionada-mentía Bulma recibiendo una bofetada de Tapion que le partió el labio.
-Vez preciosa lo que me haces hacer-decía Tapion apretando sus puños.
-Tú y él se burlaron de mí, ambos tienen que pagar por su tracion-decia jalándola del cabello pegando su frente con la de ella.- ¡Me mentiste!-le gritaba pegándole con su cabeza. -¡Te amaba maldita sea!-le gritaba aventándola a la cama, aventándosele enzima dándole dos fuertes y duros golpes en su cara con su puno.
Bulma aceptaba cada golpe con su frente en alto, se rehusaba a llorar en frente de él, no estaba dispuesta a darle esa satisfacción.
Una vez que vio que sangre escurría de la nariz de Bulma, Tapion dejo de golpearla.-Vez lo que me obligas a hacerte-le decía en un hilo de voz mientras se limpiaba sus propias lágrimas, acercándose a Bulma lentamente para desatarla.-Sera mejor que te limpies-le ordenaba mandándola a ducharse.
Bulma caminaba lentamente hacia el baño asegurándose de que Tapion no decidiera acompañarla, para su suerte no lo hizo, estaba más interesado en su celular. Corriendo se encerró en el pequeño baño cerrando con candado la puerta.
-Todo está listo para esta madruga, no quiero fallas Yanemba-ordenaba Tapion dejando sola a Bulma por unos minutos.
Bulma salió del pequeño baño cuando escucho a Tapion salir de la habitación, rápidamente agarro algo de ropa limpia que había en el closet para cambiarse pensando en las palabras de Tapion que retumbaban en su cabeza.
Cuando salió de ducharse Tapion la esperaba sentado en la cama con una charola de mariscos, había un ramo de flores aun lado de la pequeña meza y una botella de licor.
-Ven preciosa-la agarraba de la mano Tapion sentándola en el sofá posicionándose el aun lado de ella.- ¿Te apetecen los mariscos?-le preguntaba llevando un camarón a su boca.
Bulma lo aceptaba masticando el marisco con duda pero fingiendo que estaba delicioso.
-E tomado una decisión mi amor-le decía mirándola a los ojos, esos ojos azules que tanto decía amar.-Quiero hacerte feliz y para eso necesito saber qué es lo que deseas.
"Irme, maldito infeliz, quiero largarme no sin antes matarte con mis propias manos" pensaba Bulma.
-Estoy dispuesto a darte a escoger-le decía mirándola a los ojos sacando un anillo de su bolsa del pantalón.-Tienes dos opciones puedes irte o puedes quedarte conmigo, podemos irnos al país que elijas, el dinero no importa, no te lo había comentado pero quiero abandonar este negocio, tengo el dinero suficiente para mantenerte como una reina a ti y a nuestros futuros hijos-decía bebiendo de su copa.-O puedes rechazarme y largarte-le decía mostrándole el hermoso anillo de diamantes.
Bulma lo miraba estudiando su expresión, algo en ella le decía que todo esto era una broma pero Tapion parecía tan sincero, quizá y de verdad quería dejarla en libertad ¿pero a cambio de qué? ¿Porque eligió secuestrarla?
-¿Y qué dices preciosa?-le preguntaba poniéndole el anillo dando por hecho su futuro.
-Yo...Yo...Sería un honor para mí ser tu esposa y la madre de tus hijos-mentía Bulma tratando de mostrarse feliz y emocionada.
-Sabía que aceptarías mi propuesta-decía Tapion abrazándola sacando una pistola que tenía oculta por debajo de su camisa.-Por un minuto creí que tendría que dejarte ir solo para que encontraras los cuerpos sin vida de tu familia y amigos-decía Tapion besándola en la boca.-Ahora preciosa asnos el favor y llámales a tus padres. Dales las felices noticias, diles que dejen de buscarte que tu estas bien y feliz-decía Tapion limpiándole las lágrimas a Bulma con su pistola.
Bulma tomaba el teléfono acercándoselo a su oído, sus manos estaban temblándole.
-Intenta ser convincente-le decía Tapion sobándole los hombros.
-Hola-decía Bulma en un hilo de voz.
-¿Bulma eres tú? ¿Bulma dónde estás? Vegeta esta buscándote, esta como loco, 18 piensa saber en dónde estás-decía su prima Milk tratando de callar al -pequeño Gohan que lloraba en sus brazos.
-Mama -decía Bulma.-Estoy bien, ¡voy a casarme!-intentaba sonar alegre.
-Bulma, ¿tienes que decirme en dónde estás? ¿Qué es ese disparate de que te casas? ¿Puedes recoser el lugar?-preguntaba Milk.
-No mama, tienes que disculparme por no haberte llamado antes, estaba tan envuelta en mi felicidad que no recordaba nada mas-decía Bulma.
-Tienes que calmarte Bulma, todos haremos algo para rescatarte.
Tapion miraba impaciente la conversación-ya cuelga cariño pueden estar rastreando la llamada-le ordenaba Tapion.
-Me iré pronto madre, cuídense y no se preocupen por mi dile a...-no termino de hablar porque Tapion molesto le arrebato el teléfono.
-Listo ahora intenta comer que nos espera un largo dia-decia Tapion dejándola sola encerrándola en la habitación.
Vegeta se encontraba desde la azotea de la bodega con sus binoculares observaba el lugar atento, unas camionetas entraban y salían llevándose mercancía en ellas. Su celular vibro y el enseguida atendió cosa que jamás antes había hecho.- ¿Qué quieres?-preguntaba molesto.
-Vegeta, Bulma hablo, al parecer está bien dijo que se casa y no sé qué más, creo que se ira pronto, tenemos que darnos prisa-le decía Raditz.
-Ya lo sé imbécil ¿qué crees que estoy haciendo?-le decía Vegeta mirando como un avión aterrizaba a unos metros de la bodega.
-Tenemos un plan Vegeta-decía 17 quitándole el celular a Raditz -tienes que buscar salidas, entradas, zonas de escape. -Tienes que esperarnos.
-¿Esperar? ¿A qué? ¡Maldita sea están por marcharse, una avioneta acaba de llegar!-les decía Vegeta con desesperación en su ronca voz.
-Intenta no hacer nada estúpido antes de que lleguemos-le decía Raditz antes de colgar.
Vegeta colgó molesto su celular cuando sintió una mano agarrar su hombro. En un solo movimiento Vegeta tenía al dueño de esa mano cara al suelo apuntándole con una pistola en su cien.
-Vegeta estas lastimándome-le decía Goku tratando de no hacer tanto alboroto, detrás de Goku estaba 18 sacando un plano entre otras cosas de su bolsa.
-¿Que hacen aquí?-preguntaba Vegeta soltando a Goku mirando de reojo a 18.
-Que no es obvio, queremos ayudarte-le decía Goku.
-Tenemos poco tiempo-decia 18 observando el plano apuntando varios lugares.
-Tenemos un plan-decía Goku sonriendo-es un poco riesgoso pero estamos confiando en que funzione-decia explicando paso a paso el plan.
Raditz y 17 se paraba en una casa muy conocida en el bajo mundo.-Y van a bajar o se quedaran como idiotas en el auto- preguntaba Zangya bajándose del auto caminando hacia la pequeña casa.
Ambos caminaban detrás de Zangya mientras ella tocaba esperando ser recibida.
Una Maron en muy poca ropa abrió mirándolos de pies a cabeza sonrojándose al ver a Raditz.- ¿Que quieren?
-Hola Maron ¿podemos pasar?-le preguntaba Raditz nervioso.
Maron abrió la puerta dejándolos entrar.- ¿Y?-preguntaba mirando con odio a Zangya.
-No te emociones Maron que no venenos a verte a ti, ¿está tu hermano?-preguntaba Zangya regresándole la misma sucia mirada que ella le dio.
-Claro-decía haciéndole ojitos a Raditz para después perderse entre un pequeño pasillo para regresar con su hermano.
-¿Que quieren preguntaba?- Recoome cruzándose de brazos.
-Sabes muy bien lo que queremos-decía 17.
-Bien, siganme-decia llevándoselos a su garaje.- ¿Y bien cual desean?-les preguntaba ensenándoles un arsenal de armas.
-Todas-contestaba 17 sacando una paca de dólares de su bolsillo.
-Tengan cuidado chicos, aunque no creo que vallan a salir vivos-les decía Recoome burlándose de su estupidez.
Antes de que se subieran a su auto Maron llego con una sudadera subiéndose al auto, sentándose aun lado de Zangya-quiero ayudar-decía antes de que 17 arrancara.
Marale y Krillin se encontraban detrás de unos arbustos, con una bazuca apuntando hacia la orilla de la bodega.
-¿Estás seguro que sabes cómo usarlas?-le preguntaba Marale a Krillin quien sudaba sin parar.
-No creo que sea muy dificil-decia Krillin nervioso.-Solo encárgate de estar lista para salir huyendo-le decía Krillin.
-Si estás de acuerdo que la carnada casi nunca sobrevive-decía Marale-¿Y la carnada somos nosotros verdad?-preguntaba.
-Todo estará bien Marale-le aseguraba Krillin poniéndose en posición.
Goku, Vegeta y 18 se encontraban memorizándose los pasillos-¿estás seguro de que esta mierda sea verdad?-le preguntaba Vegeta a 18 aun dudando de ella.
-Si Vegeta, te recuerdo que estuve aquí muchas veces-le decía 18.
Vegeta aun no entendía como fue capaz de no darse cuenta de la amistad tan íntima de 18 y Tapion.
-Siento que no, nos estas diciendo todo18-le decía Goku mirándola dudar.
-Sé que no confían en mí, tampoco creen que estoy arrepentida, pensé que al estar aquí arriesgando mi vida por esa Gaijin, les diría algo-decía 18 molesta.
-Es lo mínimo que le debes después de lo que le hiciste-le recordaba Goku.
Lo siguiente que escucharon fue a la avioneta comenzar a calentarse lo que significaba que estaban por marcharse. Ya no había marcha atrás, había llegado la hora de actuar.
Tapion se encontraba molesto, no había nadie con quien podía contar. Se acercó tres pasos a uno de los cargadores y desde donde estaba disparo matando a tres de los cargadores-listo problema resuelto-decía sentándose en una de las sillas.
Los demás empleados lo miraban temeroso mientras seguían cargando la avioneta.
-Renji acércate-le ordenaba Tapion-encargate de mí prometida, asegúrate de prepararla.
Renji se fue feliz a cumplir sus órdenes, tal como el perro fiel que era, empezando mañana una nueva vida los esperaba una donde él tendría más protagonismo.
Vegeta había escuchado los disparos, preocupado de que fuera Bulma la que hubieran herido, comenzaba a desesperarse.
-Tranquilízate Vegeta aun no es hora-lo trataba de tranquilizar Goku.
-¡Es ahora o nunca Kakarotto! Ya me canse de esperar, mi mujer puede estar en peligro mientras nosotros estamos aquí tranquilos sin hacer nada.
18 lo miraba de reojo-Vegeta tiene razón Raditz y los demás no llegaran a tiempo.
Goku agarraba su radio dándole la orden a Krillin de empezar, ¡ya era hora! Solo deseaba que todos salieran sanos y salvos y por esta vez no hubiera pérdidas.
Un basucazo fue lanzado, una ventana fue hecha trizas y miles de disparos sonaron todo al mismo tiempo.
-Todo esto es por ti verdad madita perra-le decía Renij jalándole el cabello.-No creas que huiras tan fácil, Tapion te matara y si él no lo hace créeme que yo con gusto lo hare-le decía levándola a empujones.
Bulma intentaba zafarse de su agarre, pero él era tan fuerte-¡espero y te pudras maldito!-le gritaba Bulma.-Vegeta venda y te matara.
-No seas ridícula antes de que tu principito venga a rescatarte el morirá, no hay manera de que pueda llegar a ti, vete despidiendo de tu amante-le decía haciéndola que su cabeza azotara contra la puerta, partiéndose la frente.
-Suéltala Renji-le decía 18 apuntándolo con una pistola.
-Pequeña zorrita-reía Renji-solo faltabas tú, porque no me haces el favor y la terminas de matar.
18 la miraba tentada, bajando su arma se acercó a Renji y tomando a Bulma del cabello se la quitó.-¡No se siente tan bien verdad perra!-le gritaba 18 a Bulma-pensaste que podías quitarme a Vegeta y a Tapion, pensaste que me quedaría tan tranquila, maldita Gaijin-le decía sacando su pistola. -Que equivocada estabas-decía antes de disparar y darle Renji en ambas de sus piernas enviándolo de rodillas al suelo golpeándolo con la pistola en la nunca desmayándolo al instante.-Ven vámonos-le decía a Bulma jalándola del brazo.
Bulma la miraba con duda mientras 18 intentaba hacerla correr.
-¿Qué esperas Gaijin?-le preguntaba impaciente 18.-Tenemos que largarnos de aquí Vegeta y Goku están arriesgando sus vidas por ti, no sabía que salvar tu precioso trasero fuera tan irritante-decía 18 con desprecio caminando hacia una salida sin importarle si Bulma la seguía o no, ella había cumplido con su parte, ¡si la estúpida Gaijin era tan idiota y orgullosa que se jodiera!
Goku y Vegeta se encontraban defendiéndose de los disparos de los hombres de Tapion, eran muchos y ellos solo dos. Estaban escondidos detrás de uno de los autos mientras disparaban defendiéndose.
-¿Vegeta estas bien?-le preguntaba Goku al ver que no salía detrás del auto en que él se escondía.
-Estoy...bien-la verdad es que no estaba bien había sido herido en el brazo derecho y justo ahora se encontraba amarrándose su herida con su cinturón.
-Tenemos que salir de aquí el fuego está avanzando, este lugar no tardara en explotar-decía Goku viendo todos los químicos, droga y dinero que había en una de las largas mezas.
-Huye que yo te cubro-le decía Vegeta haciéndole una Seña con su mano izquierda la que no estaba herida.
Goku salió corriendo disparando por donde quiera quitándole las armas a los que estaban tirados.
Krillin sabía que era peligroso pero no podía dejar a sus amigos a su suerte así que aventándose del auto se regresó corriendo ayudar a sus amigos.
-¡Krillin regresa!-gritaba Marale parandose en seco.
-Vete Marale-le gritaba Krillin corriendo rumbo a la bodega que estaba incendiándose cada vez más.
-Tenemos que irnos jefe-le rogaba Yanemba defendiéndolo de las balas que volaban.
-¡No! ¿Dónde está Bulma?-preguntaba Tapion esperando que en cualquier momento saliera Renji con ella.
-No creo que este viva, toda la parte del sur de la bodega está siendo carbonizada ¡si queremos salir vivos tenemos que irnos ya!-decía intentándolo meter en una de las camionetas a su jefe.
Tapion se subió al coche no sin antes voltear a ver hacia el pasillo una última vez.
Krillin llego justamente a tiempo para ayudar a Goku de ser asesinado, ambos corrían tratando de librarse de las balas-¿dónde está Vegeta?-preguntaba Krillin.
-No lo sé-le gritaba Goku disparándole a los contarios.
Raditz, Zangya, Maron y 17 llegaban justo a tiempo para ayudarlos, bajándose de su auto corriendo a refugiarse para comenzar un intercambio de balas.
Vegeta estaba afuera esperando que pasara el coche donde pensaba huir Tapion, disparanandole a las llantas hizo que el la camioneta se volteara dando dos vueltas.
-¡Vegeta!-gritaba Bulma abrazándose a el-¿estas herido?-le preguntaba viendo su brazo sangrando.
-Solo es un rasguño Bulma-le decía abrazándola con su mano la que no estaba herida.
Un disparo se escuchó.
Sangre escurría entre Vegeta y Bulma ambos se miraban perdidos en su mirada mientras Bulma susurraba un te amo antes de caer desmayada en los brazos de Vegeta.
18 se acercó rápido a tratar de ayudar, Vegeta cayo de rodillas con Bulma desmayada en sus brazos.
-¡Si no es para mí tampoco lo será para ti!-gritaba Tapion acercándose a ellos con una pistola en sus manos.
Vegeta se lanzó a Tapion aventándolo contra el piso, desquitándose su coraje con cada puñetazo que la daba. Ambos intercambiaban golpes, patadas, Vegeta esquivaba cada patada pero le era difícil defenderse con un solo brazo. Ambos se encontraban separados mirándose con odio. Vegeta se le dejo ir enzima golpeándolo con su cabeza, dándole un puñetazo en su ojo, pateándolo en las costillas.
Tapion reía defendiéndose de Vegeta golpeándolo sacando una navaja de su bolsillo.
-Eres un imbécil Ouji-le decía Tapion-siempre creyéndote lo que no eres, siempre tratando de igualarme-le decía Tapion.
-Y tu tan cobarde como siempre-le gritaba Vegeta-escondiéndose bajo el nombre de tu padre incapaz de pelear como un hombre.
-Bonito discurso-reía Tapion lanzándose enzima rozándolo con su navaja en el brazo.
Vegeta esquivaba avilmente cada intento de ser atravesado, pateando a Tapion en el brazo y después en su cara enviando la navaja volado lejos de él.
Tapion se encontraba en el suelo tosiendo sangre, levantándose se le dejo ir a Vegeta pateándolo en el brazo para después aprovechar su jugada sucia tumbándolo al piso pateándolo en las costillas repetitivas veces.
Todos salían ayudando a 18 a llevarse a Bulma al auto recostándola en asiento trasero-tienen que irse, Bulma está muy herida -decía apretando la herida en du cabeza Maron,.
Sirenas se escuchaban a lo lejos acercándose a ellos.- ¡Vállense ahora!-les gritaba Goku.
Vegeta intentaba levantarse pero estaba muy lastimado-así te quería ver Vegeta-reía Tapion-siempre fuiste un imbécil. Jamás podrás superar la enorme huella que deje en Bulma, vieras visto como gritaba de placer, mojándose con cada caricia que le daba-le decía sacando su última carta, una pistola del interior de sus calcetas.-Te daré el gusto de acompañar a la zorra de tu amante-decía apuntándolo en medio de la frente-di tus últimas palabras.
-¡Jodete!-le gritaba Vegeta escupiéndolo en la cara.
Tapion jalaba el gatillo. Un disparo se escuchó retumbando en el desolado lugar, Tapion cayo enzima de Vegeta sin vida. Goku se acercaba a Vegeta estirándole la mano para ayudarlo a levantarse.
-Vete Kakarotto-lo corría Vegeta.
-No Vegeta estamos juntos en esto.
-Tienes un mocoso que cuidar, huye lejos de aquí antes de que llegue la policía.
-No Vegeta, Bulma está muy mal, ella te necesita.
Sirenas se acercaban cada vez más.
-¡Que te vayas maldita sea! Yo solo seré una carga-decía mirando sus heridas.
Un carro se acercaba a ellos abriendo la puerta -¿entraran o piensan quedarse aquí parados esperando a la policía?-les preguntaba Marale.
Con una sonrisa Goku y Vegeta se subieron al auto de carreras que arranco a toda velocidad dejando a los policías kilómetros atrás.
Los siguientes días fueron un tormento para todas, Bulma había caído en un coma y las probabilidades de sobrevivir eran nulas.
Como todos los días Vegeta iba a verla, le llevaba flores y conversaba con ella, a veces se sentía estúpido de estar conversando con una persona que estaba seguro no lo escuchaba, sentía que poco apoco la fe se le estaba escapando.
Tenía miedo, miedo de que Bulma jamás fuera a despertar.
Mientras le agarraba la mano y le acariciaba el cabello le platicaba los últimos eventos-olvide decirte que cuando estábamos en la bodega de Tapion logramos robarle varias pacas de billetes entre Kakarotto y yo, también el calvito logro sacar su parte-decía sonriendo.-Repartimos el dinero entre todos ya que era lo más justo. Tienes que despertarte Bulma. Con el dinero que tenemos nos alcanza para estudiar, ¿te imaginas? ¿Yo estudiando una carrera? Lo quiero hacer Bulma, quiero salir adelante, no más cosas sucias. Quiero trabajar y poderte mantener horadamente a ti y a mis hermanos. Tarble regreso...puede creerlo, sus padres adoptivos querían mudarse de Japon, Tarble se escapó y ahora está conmigo, soy su tutor legalmente. Tu madre fue de gran ayuda-decía con una sonrisa recordando a su suegrita.
Bulma apretó la mano de Vegeta, el la miraba incrédulo. Poco a poco sus ojos se iban abriendo, lentamente.
-Vegeta-murmuraba Bulma.
Vegeta la abrazaba besándola lentamente en los labios antes de salir corriendo a hablarle al médico, ¡su Gaijin había despertado! Y esta vez no habría un Gánster malvado para separarlos.
Espero actualizar pronto el Epilogo, gracias por leerme y por esperar pacientemente, deseo con todo mi Kokoro no haberlos decepcionado.
