Les pido una disculpa a todos los que leyeron la primera versión de este último capítulo, lo siento mucho no hay excusa que justifique mi error, quería que todo me saliera perfecto y miren lo que me sucedió. Jamás de los james mee atrevido a revisar un lemon, me da mucha vergüenza y pues ese fue el precio que me toco pagar. Gomen una vez más.

Epilogo

Bulma se encontraba revisando su correo, pagos, más pagos, folletos y más pagos, frustrada y cansada se sentó a descansar un poco. Tantas cosas habían pasado en los últimos años, primero gracias a Kami ella se había liberado del coma en el cual había estado por casi dos meces, un año en rehabilitación a causa de los estragos que había causado la bala en su cabeza, Vegeta y ella se veían muy poco durante el primer año, él estaba muy ocupado con sus estudios, estaba estudiando Ingeniería Mecánica. Se sentía orgulloso de él y de todos sus cambios. Ella por su parte también estaba estudiando administración, hace tan solo unos meces Vegeta se había graduado, él y Goku decidieron asociarse y abrir un taller mecánico y ella y Vegeta con el dinero que les toco al robarle a Tapion decidieron abrir un Autozone del cual ella se encargaba.

Quizá no era la gran cosa pero era perfecto para ella, un pequeño local en el centro de la ciudad no muy lejos del taller de Vegeta y Goku.

-¿Bulma cuando llegan las refacciones que encargo el señor Yan?-le preguntaba 18.

18...lo único malo de su trabajo. Con los años la había llegado a perdonar y hasta entender, después de perder a Vegeta debió ser un gran golpe para ella, ella también se sentiría frustrada, llena de odio y con sed de venganza si llegaba alguien más a robárselo. Aun así su amistad con 18 era algo así como pura hipocresía, necesitaba a 18 ya que era la que conocía más del negocio, además de que la soportaba por Krillin.

Mirando a 18 quien hablaba por teléfono esperando su respuesta, camino hacia ella, arrebatándole el teléfono lo más delicadamente que podía, para así atender ella al cliente. 18 le torció los ojos haciéndole una mueca con su boca para regresar con su trabajo acomodando artículos en sus respectivos lugares y repisas.

Jugando con la orilla de su camiseta azul índigo, camiseta que por cierto llevaba el nombre de la tienda y un dragón en la espalda, la cual ella tenía atada con un lindo moño poco arriba de su ombligo le contestaba al cliente dándole la fecha exacta en la cual su pedido llegaría.

Escucho la puerta del autozone abrirse pero no le dio importancia, si era un cliente estaba ahí 18 para atenderlo como se debía.

-Claro señor Yan nosotros nos comprometemos hacerle llegar su pedido a su oficina ese mismo dia-decia Bulma colgando la llamada sintiendo unos fuertes brazos aferrarse a su cintura.

-Hola mujer-lo saludaba Vegeta susurrándole en el oído, besando discretamente su cuello.

-Vegeta-se volteaba Bulma encarándolo posicionando sus pequeños y delgados brazos en su cuello, oprimiendo sus labios con los de el en un suave y delicado beso.

18 miraba la escenita asqueada, molesta intento ignorarlos concentrándose en su trabajo.

Vegeta separo rápidamente sus labios de los de Bulma, no estando acostumbrado a demostrarse su afecto en público.- ¿Estas lista?-le preguntaba acercando su pelvis a la cintura de su novia haciéndola sentir que tan alegre estaba de verla.

-¿Lista para qué? Creí que la fiesta empezaría más tarde-decía Bulma separándose de él caminando hacia el mostrador, revisando en su computadora pedidos. Si bien hoy era su cumpleaños y tenían preparada una fiesta sorpresa para ella, sorpresa que Vega había arruinado hace unos días cuando accidentalmente se le escapo.

-Así que ya sabes de la fiesta sorpresa-decía abrazándola por detrás una mano en su cintura y la otra acariciando su suave y redondo trasero discretamente.

-¿No me digas que adelantaron la fiesta?-preguntaba Bulma haciendo hacia atrás su trasero rozándolo contra el pantalón de Vegeta.

-No-contestaba mirando a 18 de reojo cuidándola que no fuera voltearse y verlos dándose cariño, no era que le importara si lo hacía era más bien que no quería que pensara mal de su novia-Tengo algo para ti mujer-decía mientras Bulma agarraba su duro miembro.

Bulma lo miraba levantando una ceja ansiosa por recibir su regalo.

Vegeta quito su mano de su miembro entrelazando sus dedos con los de ella caminando hacia la salida.-18 encargarte de la tienda-le ordenaba Vegeta llevándose a Bulma con él.

Estaba harta de quedarse sola en la tienda, los clientes se le juntaban y así era más difícil cuidarlos que no intentaran robarlas, había pensado en poner cámaras pero desecho la idea, ya era bastante humillante verlos hacer cosas no soportaría tenerlas gravadas, necesitaban contratar otra empleada eso era seguro.

OoOoOo

Llegaron al departamento donde Vegeta vivía con sus hermanos, un departamento agradable ni muy grande pero tampoco era pequeña, tenía tres pequeñas habitaciones, una sala, una cocina y un baño espacioso.

El departamento siempre estaba limpio mayormente gracias a Vega, Tarble se encargaba de lavar los trastes y Vegeta del dinero, eran una pequeña familia unida y muy ordenada.

-¿Estamos solos?-preguntaba Bulma al entrar.

-Tarble y Vega están en tu casa ayudando con los arreglos-decía Vegeta sonriendo de lado.

Bulma lo empujo en uno de los sofás, posicionándose ahorcadas de él.

-¿Que pasa mujer? Estamos impasientes-decia con burla y una sonrisa ladina.

La verdad es que hace tiempo había superado su miedo, mucho antes de ser secuestrada por Tapion, desde entonces llevaban una vida sexual muy activa.

La miro a los ojos y colocó un mechón azul detrás de su oreja, mientras le decía- es por eso que te traje quiero estar contigo antes de ir y ver a toda esa bola de idiotas- le dijo mientras empezaba a mordisquear su cuello.

Bulma río y le contesto -después de tanto tiempo de convivir con ellos aún no los soportas Vegeta.

El la ignoraba y seguía concentrado en lo que era su prioridad en esos momentos.-Tenemos una hora libre antes de irnos Bulma, porque mejor no me complaces, te daré el mejor cumpleaños de tu vida

-Bulma suspiró mientras él le besaba sus hombros y bajaba el tirante de su blusa, Bulma comenzó a excitarse mientras se debatía en si parar aquello y decirle lo que hacía semanas la tenía inquieta, pero decidió hacerlo después, se dejó llevar, se relajó y tomo el rostro de Vegeta para besarlo, unieron sus lenguas se juntaron en un beso húmedo, mientras entrelazaban sus lenguas Bulma despojó a Vegeta de su camisa, le besaba el marcado pecho a su hombre, tocaba con sus dedos las cicatrices de las peleas que había tenido en el pasado.

Tomó la blusa de ella se la quito de un jalón y la arrojó al suelo, las manos de él tocaban sus piernas, sus senos, dirigió una mano a la intimidad de ella la acaricio por encima aún con su ropa interior mientras con la otra buscaba el broche para deshacerse del sujetador de ella. Libero uno de sus senos de la molesta tela, lo acaricio, llevo su boca a uno de ellos, succiono de uno mientras con su otra mano apretaba el otro, e hizo lo mismo con el otro seno, la chica no paraba de gemir, sintiéndose dominada y sumamente excitada, sintió una leve contracción en su intimidad producto de la maravillosa sensación que sentía, al sentir los besos de Vegeta.

Se apartó y la cargo hacia la cama, ella no dijo nada, se dirigió a la habitación de él y al llegar la sentó en su cama, se alejó de ella para desabrochar su cinto y su pantalón, quedando solo en bóxer, desde esa posición podía ver a su mujer desnuda de solo la mitad de su cuerpo, se acercó de nuevo hacia ella y tomo su barbilla le susurró -eres hermosa Bulma.

La chica se ruborizó y sintiéndose sumamente feliz se aferró a su musculoso cuello para atraerlo hacia ella y volverlo a besarlo. El la tomo de la cintura y acerco la pelvis de ella hacía su abultado miembro, gimieron al sentir el roce de sus sexos, ella sintió lo necesitado que estaba el, Vegeta subió la falda de la peli azul hasta la altura de su ombligo, agarro sus bragas y las deslizó por las blanquecidas piernas de ella, froto la intimidad de ella sintiendo como sus dedos se humedecían con el líquido lubricante de su chica.

-Oh por favor hazlo ya- suplicaba ella. Vegeta sonrío de medio lado y se hincó para bajarse sus bóxer y de una vez liberar su hombría, observó el rostro de la chica, se veía tan hermosa con los ojos cerrados y la boca entre abierta, los mechones azules caían sobres su cara ruborizada. Él se posicionó encima de ella y abrió un poco más las piernas de ella para tener un mejor acceso, mientras se colaba dentro de ella. La penetro lento y suave haciendo que ella jadeara al sentir su intimidad invadida por el miembro de él, empezó a mecerse encima de ella, la mujer enredo sus piernas en la cintura de él mientras sentía como era tomada de sus glúteos para tener mejor acceso a ella.

El comenzó a ir más rápido mientras ella gemía en su boca y el ahogaba sus gruñidos con besos, aceleró sus embestidas mientras la cama rechinaba y la cabecera golpeaba con la pared, el pauso un momento y soltó su trasero, Bulma se desenredo de él y él tomó una de sus piernas y la llevo a su hombro al mismo tiempo que reanudaba sus embestidas, mientras pensaba que demonios era lo que le había hecho esa mujer, esa bruja azul lo tenía hechizado, con esa cara y ese cuerpo que había hecho ya muchas veces suyo pero nunca tenía suficiente de ella, lo que experimentaba con ella, nunca lo sintió con alguna otra chica. Muchas mujeres habían pasado por su cama, y ninguna lo satisfacía como la mujer que en esos momentos yacía debajo de él, miro sus labios rosas y carnosos y sintió unas ganas tremendas de besarlos y morderlos -me vuelves loco- le susurraba mientras devoraba sus labios.

Bajo su pierna mientras dejaba caer su cuerpo encima de ella apoyo sus manos a los lados de la cabeza de ella mientras empujaba y ambos sentían como sus cuerpos se convulsionaban para así sentir como el clímax los azotaba a ambos. Ella gritó el nombre de él aferrándose a su cabello rebelde mientras lo estiraba y arqueaba su espalda. Vegeta salió de ella dejando su semilla rebotar en el frio piso, cerró los ojos disfrutando de la sensación que le producía al liberarse, daría lo que fuera por correrse dentro de ella, pero no quería arriesgarse, se limpió y volteo a ver cómo ella trataba de regularizar su respiración aún tenía los ojos cerrados mientras levemente se mordía su labio inferior.

Vegeta se acostó suavemente en la cama intentando el mismo recuperar su aliento.

-Fue uno de mis mejores regalos-decía Bulma secando el sudor de la frente de Vegeta.

-¿Pensaste que esto era tu regalo?-preguntaba viendo a su pene aguado y flácido. Saco de su buro una pequeña caja de porcelana color negro.

Bulma estaba emocionada al borde de las lágrimas mirando a Vegeta acercar la caja a ella, ¡acaso iba a proponerle matrimonio!

-Este es tu regalo-decía Vegeta posicionando la caja en medio de ambos de sus senos desnudos.

Curiosa, emocionada y temblorosa abrió su regalo, asombrada y confundida saco unas llaves con un llavero que llevaba dentro una foto de ambos en la feria de la ciudad vecina.- ¿Qué es esto?-preguntaba.

-Son unas llaves mujer, sirven para abrir las puertas, unas cosas largas rectangulares-decía Vegeta con burla en su voz.

Dándole un codazo en sus costillas Bulma le pregunto-¿para qué son estas llaves?-

Esperando algo como son las llaves de mi corazón o algo cursi.

-Son las llaves de tu casa, nuestra futura casa-decía Vegeta.

Sin pesarlo Bulma se lanzó a él abrazándolo chocando piel con piel, al sentir sus montículos chocar con su piel y su pierna rozar su miembro su pene comenzó a despertar moviéndose hasta terminar duro como una piedra clavándose en la pierna de ella.

-¿Estas pidiéndome que me mude contigo?-preguntaba Bulma besándole la cara.

-Wow mujer captas rápido las indirectas-decía abrazándola posicionándose encima de ella acercando su pene latiendo con fuerza hacia su pequeña y apretada entrada

Bulma lo miraba debatiéndose, quizá ahora era el mejor momento para darle la noticia, Vegeta parecía estar de muy buen humor.

Vegeta la penetraba una vez más, moviéndose lentamente con su mirada fija en el techo de su habitación, adoraba estar adentro de ella.

A pesar de estar disfrutando el momento la cara de ella mostraba todo lo contrario ya que no tenía la misma expresión de excitación en su rostro.

El por lo contrario tenía su misma cara de siempre, una de excitación mezclada, con una expresión de total concentración. Bajo su mano para apretar uno de sus senos, jugueteando con sus dedos, rozando sus endurecidos pezones, sin dudarlo acerco su boca saboreándolo, succionando de él, lamiendo con su lengua las orillas de su montículo.

Bulma se mordió su labio inferior disfrutando del momento, alzando levemente sus caderas para darle mejor acceso, adoraba ver los rastros de sudor que bajaban por su cara.

-¿Qué pasa?-le preguntaba Vegeta, parando en seco su actividad, inhalando un poco del aire e intentando recuperar su pulso.

-¿No pasa nada mi amor porque lo dices?-le preguntaba ella haciéndose la desentendida rodeando con sus piernas su cintura.

-¿Segura?-preguntaba penetrándola de golpe, acelerando el ritmo, sosteniéndose con sus manos a los costados de ella, quería hacerla correrse mientras el mismo sentía llegar muy pronto hacia su liberación.

No hubo muchas carisias solo deseaban llenar su apetito sexual, amaban los rapidines, fogosos, duros y salvajes.

-Vegeta

-¿Hm?

-Estoy embarazada-le soltaba sin más justo antes de llegar a su orgasmo y desenredar sus pies de la cintura de Vegeta.

Vegeta se salía de ella terminando de basearse entre la pierna de ella, las sábanas blancas y su propia mano en un intento fallido de retenerlos. Su cara mostraba confusión, sus cejas estaban comprimidas, su ceño fruncido, su mandíbula dura, sus ojos estaban abiertos y sus mejillas estaban ruborizadas por el acto. ¿Acaso había escuchado bien? Claro que no lo había hecho. Estaba muy concentrado en su placer que había escuchado mal. Jadeando volteo a ver a Bulma quien estaba acostada inmóvil mirándolo fijamente.- ¿Disculpa que dijiste?

-Dije que estoy embarazada-le decía recogiendo su cabello por encima de su cabeza sujetándolo con una dona, dándole una mejor vista hacia su lechoso y largo cuello haciendo al mismo tiempo que sus senos resaltaran apeteciblemente. Parpadeando simultáneas veces quitaba obligado su mirada de ella, sentándose en una orilla de su cama dándole la espalda a ella.

Estaba perdido en sus pensamientos, sus dudas y temores. -¿Pero cómo? creí que estabas tomando pildoras-decia intentando sonar sereno pero sin voltear a verla, porque si lo hacia ella se daría cuenta de sus dudas, esa mujer podía leerlo, podía saber si algo lo molestaba, lo inquietaba si estaba molesto, era una bruja cuando se trataba de él.

-Lo estaba. Hace poco más del mes fui con mi ginecóloga, estaba ganando peso de más, estaba ansiosa y me dolía mucho mi cabeza. Así que me propuso cambiar de método, no entiendo que salió mal-decía sincera.

-¿Cuánto?-carraspeando su garganta pregunto con más fuerza-¿cuánto tiempo tienes?

Acercándose a él abrazándolo por la espalda le contesto-Cinco semanas-decía mientras recargaba su cabeza en el hombro de él, posicionándose por detrás de él, abrazándolo con sus manos y piernas.

-¿Y es seguro? ¿Digo la prueba es confiable?-preguntaba dudoso no sabiendo como su mujer podía tomar esa pregunta.

-Es confiable, tengo el certificado médico en mi casa-le decía intentando no sonar molesta. ¿Acaso el dudaba de ella? ¿O acaso tenía esperanzas de que fuera mentira? Miles de preguntas ya hacían en su cabeza, la mayoría sin fundamentos vagaban por su mente.

Un incómodo silencio los invadió, el aire parecía estar pesado y justo ahora se estaban dando cuenta que el día estaba más caloroso de lo normal. Después de varios minutos en silencio Bulma se decidió en hablar.

-¿Estas molesto?-le preguntaba, sentía sus ojos humedecerse y su pecho comprimirse.

-No-decía no sonando muy convencido. Jamás hablaron de hijos, no había porque hacerlo, era un hecho que el sería un mal padre, no con todo su pasado, sus errores y sus deudas con la sociedad. ¿Porque era recompensado con un hijo? Él no debía ser padre, no después de todo el mal que hizo.

-Serás un excelente padre-decía Bulma leyendo una vez más sus pensamientos.-Sé que lo serás Vegeta, eres un muy buen hermano, has cambiado mucho en los últimos años, incluso antes de lo sucedido con mi secuestro, tú ya eras otro. Estoy orgullosa de ser la futura madre de tu primer hijo-decía besando su torso.

Quizá ella tenía razón, él había cambiado mucho, y a decir verdad estaba feliz por esos cambios, aunque aún asistía de vez en cuando a carreras ilegales, pero tenía un trabajo honesto, ganaba dinero limpio. O quizá estaba equivocada y el sería un desastre.

-Quiero vivir esto contigo, quiero estar a tu lado siempre-decía Bulma sonando muy optimista y con un hermoso brillo en su mirada.-Quiero mudarme contigo cuanto antes, quiero mudarnos a nuestra casa, quiero ir de compras y adornarla contigo-decía emocionada-quiero anunciárselos a mis padres esta misma noche!

Vegeta la miraba hablar emocionada, si tenía dudas tendría que tragárselas como el hombre que es. No había manera de arruinarle este momento a Bulma, tenía que esperar y solo el tiempo diría que clase de padre seria.

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-¡Escucho algo!-decía Tarble emocionado asomándose por una de las ventanas del Restaurante de Ox-¡son ellos!-gritaba en un susurro para que todos se pusieran en posición.

Vegeta abría con cuidado la puerta del restaurant dejando entrar primero a Bulma, siguiéndola el por detrás.

-¡SORPRESA!-gritaban todos pinchando globos, aventado confeti, mientras Milk prendía la luz del local dejando ver el lugar adornado con globos y otros arreglos, una meza larga de comida y un pastel de Fresa enorme.

-¡Ahh!-gritaba Bulma llevándose sus manos a su boca fingiendo estar emocionada y muy sorprendida.

Valla que su mujer era una muy buena actriz pensaba Vegeta mirándola, todos se acercaban a abrazarla y felicitarla, dándoles sus buenos deseos.

Todos estaban ahí Goku, Milk y el pequeño Gohan. Estaba 18 con Krillin quienes hace unos meces habían decidido ser exclusivos. Estaba Maron y Raditz quien aún no confesaban pero todos creían que andaban, estaba Zangya, 17 y Marale quienes llevaban casi un año de novios. Estaban los padres de Bulma, su hermano, los hermanos de Vegeta y uno que otro ex compañero de universidad de Bulma.

Todos disfrutaban bailando la música preferida de Bulma la cual ahora era el Kpop, otros se deleitaban con la comida preparada por Milk, Bunny y Vega.

-Estoy cansada-se acercaba Vega a la mesa donde estaba Vegeta sentado solo, excluyéndose de la fiesta.

Vegeta la miraba detalladamente, ya era casi una señorita su pequeña hermana aunque por alguna razón ella siempre quería ser tratada como una bebe, a veces pensaba que era por la falta de infancia que tubo y no le quedaba de otra que seguirle el juego, aunque otras veces la reganara. -¿Quieres que nos vallamos?-le preguntaba acariciándole la cabeza, el mayor efecto de cariño que podía regalarle.

-No. La fiesta aún no termina-decía entre cerrando sus ojos, acomodando su cabeza en la mesa, recargándose en sus brazos.

-¿Que pasa bonita?-le preguntaba Bulma acercándose a ellos.

-Está muy cansada-le decía Vegeta jalándola de la cintura sentándola arriba de él.

-Vegeta-lo reprimía Bulma intentando levantarse de el discretamente pero él no la dejaba.-Mis padres pueden vernos-decía ella ruborizada.

-¿Y qué? Después de darle las buenas nuevas no creo que les moleste mucho este acto de afecto-decía con burla.

-¿Que buenas nuevas?-preguntaba Tarble uniéndose a ellos.

Casi lo olvidaba, estaba tan envuelta en su fiesta que había olvidado que tenían que darle una hermosa noticia a todos.-Cierto-decía Bulma comenzando a sentir la presión y los nervios. ¿Cómo lo tomarían sus padres? ¿Los hermanos de Vegeta? ¿Acaso se molestarían? ¡No ella ya no era una niña pequeña! Pero si se molestaban por la falta de confianza. Otra vez estaba haciendo las cosas mal, primero actuar y después pensar.

Estaba tan sumergida en sus preguntas que no vio a Vegeta hacer una seña al Dj.

La música estaba apagada y todos los miraban expectantes.

-¿Y cuál es esa noticia?-preguntaba Bunny. Vega había corrido a ella y le había dicho todo en menos de treinta segundos y ahora todos estaban esperando las buenas nuevas, tal como lo dijo Vegeta y lo repitió Vega.

Bulma se había quedado sin habla, su boca estaba abierta pero no salía nada de ella.

-Vamos a mudarnos juntos y estamos esperando una cria-decia Vegeta deleitándolos con las hermosas noticias.

Todos los miraban no sabiendo que decir o hacer.

-Valla, hija-decía el padre de Bulma limpiando sus lentes-siempre supe que esto pasaría pero jamás imagine que sería tan pronto-decía acercándose a felicitar a su hija.

Bunny estaba con la boca abierta, iba a ser abuela. ¡Oh por Kami iba a ser abuela! Estaba feliz aunque no sabía cómo sentirse con respecto a su hija, no es como que pensara que ella aun fuera virgen, ni tampoco creía que después de años de relación con el guapo de Vegeta no pasara nada entre ellos. Decidió no decir nada y acercarse a felicitar a los futuros padres.

-Wow Vegeta-le decía Goku alzando una ceja-por fin le atinaste eh-decía mirándolo con complicidad.

-Cierra la boca insecto-le contestaba fulminándolo con la mira tratando de ver hacia otro lado para esconder el rubor en sus mejillas.

Vega abrazaba a Bulma suspirando enamorada, todo iba viento en popa, ellos se mudarían juntos, ella tendría alguien con quien jugar, Tarble jugaba con ella pero estos últimos días estaba todo creído e insoportable, no se despega de su celular.

Tarble también estaba muy feliz, por su cunada y por su hermano, un nuevo integrante en la familia estaba por venir, ahora sí tendría una familia completa.

Vegeta y Bulma estaban siendo felicitados cada quien por sus amigos, desde lejos ambos se regalaban una sonrisa de complicidad y un guiño coqueto de ella.

17 Meces después

Un chillido la hizo despertar de su maravilloso sueno, su despertador personal pensó al comenzar a abrir sus ojos poco a poco, desenredaba las sabanas de seda de su cuerpo cuando se dio cuenta que si hacia es quedaría completamente desnuda. Una risita escapo de su garganta al recordar porque estaba así, habían tenido una noche de esas que hace mucho tiempo no tenían, por lo menos no desde que él bebe llego a sus vidas.

No es que se estuviera quejando ni nada de eso es solo que extrañaba tener esa cercanía con Vegeta, aunque todo el tiempo intentaban estar juntos, eran pocas las veces que estaban solos y que además el pequeño Trunksi estaba dormido.

-¿Qué hora es?-le preguntaba Vegeta acercándose a ella, abrazándola de la cintura, hundiendo su cara en sus abultados y robustos senos.

Bulma voleo a ver hacia su buro donde estaba un pequen despertador el cual marcaba las 5:50 a.m-¡Kami santo ya es tardísimo!-exclamaba Bulma intentando levantarse.

-¿Eso quiere decir que estas rechazando mi mañanero?-le preguntaba Vegeta alzando una ceja divertido de ver como su mujer se debatía en ir a tender a su hijo o quedarse con él y tener un rapidin.

-Vegeta, Bulmita-golpeaba Vega la puerta por detrás-¿puedo pasar?-preguntaba intentando girar la perilla de la puerta.

-¡NO!-le gritaba Vegeta cubriendo con la sabanas a su mujer. Cuando aprendería esa mocosa, por lo menos esta vez no había entrado a la brava como antes solía hacer.

-Cariño porque no te adelantas y despiertas tu hermano-le pedía Bulma levantándose de la cama para atender a Trunks mientras le susurraba a Vegeta-te lo recompensare, te lo prometo.

Vegeta le contesto cubriendo su cabeza con una de las almohadas mientras intentaba retomar su sueño.

Después de prepararle un biberón a su hijo y que él se quedara dormido por la siguiente meda hora, lo suficiente para que ella se duchara y se arreglara para comenzare su día.

Tal como lo predijo salió del baño para encontrar a su pequeño descendiente con los ojos muy abiertos, lo tomo en los brazos y bajo con el hacia la cocina, lo acomodo en su columpio mientras comenzaba a preparar el desayuno.

Cinco minutos después bajo una muy feliz Vega tarareando una canción-buenos días hermoso-saludaba a su sobrino haciéndole cariños a Trunks mientras el pequeño reía divertido.-Buenos días Bulmita, ¿necesitas ayuda?-le preguntaba a Bulma ayudándole a llevar los platos a la meza.

-No hermoso ya tengo casi todo listo, además hoy es tu día, por nada del mundo debes ensuciarte hoy-le decía Bulma viendo lo hermosa que se miraba en su uniforme.-dame unos minutos y te peino.

-¡Estoy muy emocionada Bulma! ¿Si vas a ir verdad? ¿Sabes si mi hermano va a ir a verme? Espero que si-decía la pequeña llevándose la jarra de jugo a la meza.

-Claro que ira por nada del mundo nos perderíamos un evento tan importante-decía Bulma volteando los Hotcakes que preparaba.

Tarble bajaba con una libreta en mano y un lapicero, se acomodaba en la meza empezando su tarea, la cual debería de haber hecho ayer pero estaba muy ocupado jugando un video juego como para tomar en cuenta su aburrida tarea.

-Tarble otra vez no hiciste tu tarea-lo reganaba Vega mientras Bulma lo miraba con ojos curiosos.

Tarble reía muy incómodo-olvide que nos había dejado tarea la profesora de matemáticas.

-Sera mejor que guardes eso antes de que Vegeta te vea, sabes que odia cuando no haces tus deberes y dejas todo para el último momento, ya tendrás tiempo de hacer tu tarea en la escuela-le sugería Bulma.

-Claro-decía Tarble guardando la libreta en su mochila.

Trunks comenzaba a desesperarse y sus quejidos eran más constantes-ya Trunks-lo sacaba Tarble de su columpio empezando a jugar con él, Trunks reía contento mostrando su primer y único diente.

Vegeta bajaba de su habitación sentándose en su lugar de siempre, en la cabecilla de la meza.

-Listo-decía Bulma llevándose el altero de Hotcakes a la meza.

-Tarble trae ese niño a desayunar y siéntate de una buena vez-le pedía Vegeta masajeándose las cienes, ¿quién podía dormir con tanto escándalo?

-Papa-le gritaba Trunks aplaudiendo en su sillita. Vegeta lo miraba sirviéndole un plato de cereal con leche, el cual terminaría regado por todo el piso en vez de en la boca de su hijo donde debería de estar.

El desayuno consistía en cereal con leche, Hotcakes con fresas, miel, leche de galón, jugo recién exprimido, huevos con tocino, fruta picadita, todo un logro para Bulma, tomando en cuenta que antes el desayuno solo se basaba en cereal y leche.

Vega, Tarble y Bulma se servían muy felices mientras Vegeta miraba sospechosamente la comida.

-¿No tienes hambre amor? ¿Sigues con esas naucias?-le preguntaba Bulma.

-No-mentía sirviéndose de la comida, la verdad es que sus naucias habían empeorado con cada día que pasaba.

Bulma sonreía mientras masticaba mirando a Vegeta con complicidad.

Un celular sonando rompió el silencio que había en el desayuno. Tarble leía muy atento el mensaje *nos vemos en la escuela, te espero en la fuente* Tarble sonreía mientras leía el mensaje.

-Uuuuuuuuuu Tarble tiene novia-cantaba Vega-se besan sus bocas se pasan el chicle-cantaba muy feliz mientras Bulma intentaba no reírse, Vegeta no veía la gracia y se lo hacía saber a Tarble con la feroz mirada que le dedicaba.

-Es una amiga-aclaraba Tarble-su nombre es Gure, es mi compañera de clase. Ella también es una Gaijin-decia mirando a Bulma-ella viene de Colombia-decía sonriendo como un bobo enamorado.

-Sera mejor que se mantenga como tu amiga por un largo tiempo-le decía Vegeta para después comenzar a desayunar.

Tarble asentía mirando su plato como si fuera lo más interesante del mundo, intentaba esconder su rubor, si solo su hermano supiera que ya son novios.

-¿Cerraras temprano el taller hoy o Goku se encargara de el?-le preguntaba Bulma, Vega miraba atenta a Vegeta esperando con ansias su respuesta.

-¿Porque debería? Tenemos mucho trabajo-decía Vegeta olvidando por completo que tenían algo que hacer

-¿Entonces no iras a mi escuela? Hoy es el festival en mi colegio, mi clase esta encargada del gran evento este año-decía con orgullo Vega.

-¿Era hoy?-preguntaba tomando de su jugo intentando no vomitarlo. -Creo que podre desocuparme temprano ¿a qué hora es?

-Empieza a las 12-decia Vega levantándose de su lugar esperando a que Bulma terminara para que la peinara.

Vegeta terminaba su desayuno mientras miraba a su familia, su hermano estaba batallando con su hijo intentándolo hacer que probara bocado, su mujer peinaba a su hermana mientras ella sonreía mirándose en un espejo de mano y el intentaba que su desayuno se mantuviera en su barriga. ¿Cómo diablos acepto vivir así?

Una parte de él estaba feliz, tenía trabajo estable y legal, tenían una hermosa casa, a sus hermanos y a su hijo no le faltaban nada, a decir verdad estaban un poco mimados gracias a su mujer claro. Tarble tenía la familia feliz que siempre quiso, Vega era la niña que siempre debió ser, estaba recuperando su infancia, Kami esa niña tiene casi una juguetería en su habitación, lo cual suponía que no era tan malo pensaba al ver a su hermana sonriendo mientras se revoloteaba en frente de todos.

Y ahora si más no estaba equivocado y aunque su mujer se lo negara o aun no lo aceptara un nuevo integrante se uniría a la familia. Un varón para traerle más problemas y dejarlo sin adornos en la casa pensaba al ver como su hijo tiraba los platos estrellándolos contra Tarble quien apenas alcanzaba a esquivar el objeto, el adolecente miraba muy molesto a Trunks y su pequeño demonio se carcajeaba de la risa...si definitivamente quería una damita.

¿Y qué les pareció? Sé que me tarde una eternidad y lo siento mucho, pero de verdad quería que fuera perfecto y aunque sé que quizá no lo logre estoy muy contenta con el resultado :D Quiero agradecer a mi amiga hermosa Naomigomiz que se encargó del primer lemon jojo no es genial. Esperemos y pronto se anime a escribir sus ideas que se los juro son buenísimas. Muchas gracias por acompañarme durante dos largos, demasiados largos años. Los quiero desde el fondo de mi Kokoro. Y los invito a leer mi fanfic Good girls are bad girls, hasta la próxima