Shugo Chara no me pertenece.


Me volví a enamorar.


III


Ikuto no pudo concentrarse en la primera clase del día, así que decidió saltarse el resto de las horas, no tenía ganas de estar allí y en donde deseaba estar ya no podía y solo él sabía el porque... Se odiaba a si mismo por todo lo sucedido hace tanto tiempo.

Espero pacientemente en su coche a que Amu saliera de sus clases, estaba desesperado por verle de nuevo. Quería decirle tantas cosas y a la vez sabía que no podía decirle nada. Solo debía suplicar en silencio que ella regrese.

Además de las estupideces de Kukai lo dejaron intranquilo... Y se suponía que era su amigo... No quería pensar lo que sería tenerlo de enemigo...

Llegó la hora de la salida y se molesto al verla a ella con Tadase... Y mas con lo que vino después.


Ella lo presentía, ese sería un día maravilloso, algo especial sucedería... Algo en sus gesto, el nerviosismo, hasta cierto grado de tartamudeo en aquel joven rubio que estaba en frente suyo le decían que esto estaba siendo realmente difícil para él. ¿Acaso? No, imposible. Tadase su amor no... Ella sentía que se volvería loca desde aquel momento en que él joven le dijo que quería hablar con ella después de clases y en privado, se hizo miles de ideas locas, algunas mas felices que otra, esto la estaba matando. ¿Qué quería Tadase-kun de ella?

Ya habían salido de clases el lugar en donde habían decidido hablar era en la plaza cerca de la escuela...

—Amu-cha... Q-qu-quiero decirte algo.

—¿Pasa algo malo, Tadase-kun?

—Amu... M-me gus-tas mucho. Quieres... ¿quieres se mi novia?

—Tadase-kun. Yo... yo... Yo si quiero ser tú novia... Claro que si.

Tadase dejo que el rubor se apoderara mas de su rostro, aun mas que el de Amu... Se acerco lentamente a ella y rosaron lentamente sus labios, sin llegar a ser un beso verdadero, solo un rose que fue interrumpido por un joven furioso.

—¿Qué mierda esta pasando aquí? ¡Amu, explícame ahora mismo! Mejor no, no quiero oírte. Me cuesta creer esto de ti. Mira, espero que pienses bien lo que le dirás a mi hermano, ya que debes decirle a él y a papá...

—Ikuto... yo... yo...— Amu quería llorar, él jamás había sido tan duro con ella.

—Vamos a casa...— La tomo del brazo pero con mucha mas presión que la necesaria.

—Ikuto... Por favor... Duele.

A pesar de que se sentía morir, mas daño le causaba verla sufrir sí... la soltó y resignado emprendió de nuevo su camino, hacía su auto sin volver la mirada a tras...

—¿Qué hice?

Amu se puso a llorar desconsolada. No sabía sus razones, pero le dolía mucho... Y Tadase seguía mudo, aterrado por la escena de momentos antes.

Continuara.


Lamento la demora. Gracias por todo.