Los momentos que Marinette se quedó en silencio mirándolo como si de una aparición se tratase comenzaron no solo a incomodarlo si no a preocuparlo, ella no parecía estar respirando ¿O sí?, por su parte Mrinette sentía su cabeza a punto de estallar la jaqueca comenzaba ser ya insoportable, agitada se levantó de la cama dirigiéndose a las pequeñas escaleras.

-Marinette.

-T-tu… tu eres…- sus piernas temblaron bajo su propio peso, uno de sus tobillos se torció al intentar dar un paso. Estuvo a nada de caer por las escaleras, más Adrien fue rápido la jalarla del brazo.

-¿Estas bien?- Marinette intento ponerse de pie, más sus piernas seguían traicionándola, pronto la chica termino por desmayarse.

-Quieres una buena noticia.- dijo Plagg, ya harto de que ni siquiera su portador le prestara atención cuando deshizo su transformación.- solo se ah desmayado por la impresión.

Con cuidado el acomodo sobre su cama cubriéndola con las sabanas, internamente se reprendía a sí mismo por lo que pudo haber pasado si ella no lo detenía a tiempo más debía decirle la verdad, ella fue sincera y desde hace mucho deseaba escuchar un "te amo" de los labios de su lady, no de ese modo pero lo deseaba.

-Creo que fue una tontería hacer esto.- dijo en susurros, Plagg negó un par de veces con su cabeza, posándose sobre la frente de Marinette.

-Lo que has hecho fue tonto y no lo niego, pero pensándolo bien… puede que descubra que paso con su kwami .

-¿Cómo piensas hacerlo? – el kwami bostezos estirando su cuerpecito tal cual lo aria un gato.

-Nada que una buena siesta no arregle, sugiero que hagas lo mismo.- Plagg sobre la cabeza de Marinette se acurruco haciéndose bollito, totalmente como un gato lo aria, y él pues lo era en miniatura.

-Plagg no es momento de siestas, si sus padres nos descubren estaremos en problemas.

-Niño que voy a dormir, necesito saber qué pasa con su kwami y eso solo lo podre lograr entrando a su mente así que silencio.- le sentencio, Adrien se sorprendió por su modo de hablarle más no dijo nada.

Plagg abrió sus ojos encontrándose en un lugar completamente oscuro, entre tanta oscuridad apenas podía distinguir su manitas, cerro sus ojos con fuerza una vez más haciendo que su cuerpo destellara un aura verde para iluminarse. Flotaba de un lado a otro sin rumbo fijo, sabía que estaba en la mente de Marinette, más no se imaginó que en esos momentos su mente estaría vacía, el golpe debió de haber sido más grave de lo que llegaron a imaginar.

El sonido de un piano llamo su atención, a prisa llego al lugar donde salían las melodías, pronto todo a su alrededor comenzó a transformarse, la oscuridad paso a ser una habitación de colores crema y cafés, al centro un enorme piano negro… lentamente comenzó a rodear el instrumento hasta encontrarse con una pequeña de no más seis años. Corto cabello negro azulado adornado con un listón rosa, grandes ojos azules cielo, sin duda alguna esa niña era Marinette.

La niña tocaba repetidas veces una tecla, después otra hasta tocar otras cinco repetitivamente, Plagg estaba frente de ella, no había problemas por ocultarse, nadie en ese momento podían verlo. El sonido del piano poco a poco fue opacado por el sonido de pasos, sonido que solo los tacones podían producir.

-Muy bien Marinette.- la mujer tomo lugar a un lado de Marinette, Plagg abrió sus ojitos de par en par… él conocía a esa mujer.

-Esto debe ser una broma.- Dijo para sí mismo.

-Maestra ¿Cree que pueda tocar frente a muchas personas? – le pregunto, la mujer comenzó a tocar una melodía suave y relajante.

-Ya que lo mencionas pequeña ¿te gustaría tocar en el recital infantil?- los ojos de Marinette se iluminaron, era un sueño para ella.

-¡Si!

-Sabes, mi hijo se ha enfermado y no podrá tocar en el recital infantil de verano, si tus padres están de acuerdo puedes tocar en él.

La imagen poco a poco comenzó a teñirse de negro, era él fin de aquel recuerdo. Siguió volando de un lado a otro sin rumbo fijo, simplemente no había rastro alguno del kwami que protegía a Marinette.

Al abrir sus ojos nuevamente la habitación también estaba cubierta por la oscuridad, Adrien dormía aun lado de Marinette a la cual abrazaba protectoramente, logro ver en la pantalla del móvil de la azabache el reloj marcaba las tres de la mañana. Lo mejor seria despertarlo para marcharse.

-Adrien…- le llamo jalándole del cabello.- flojo despierta hay que irnos.

Como respuesta el rubio dio un manotazo al aire alejándolo un poco de él. Plagg suspiro con resignación había algo que Adrien detestaba que le hiciera, y era la única forma de despertarle sutilmente. El kwami se acomodó en el cuello de Adrien comenzando a frotar su cabecita contra el ronroneando sonoramente; el rubio gruñía entre sueños señal de que aquello le estaba molestando, Plagg como todo buen felino comenzó a tocarlo con su nariz húmeda.

Adrien lo pesco alejándolo de él se incorporo sobre la cama con el ceño fruncido por averlo despertado.

-Plagg.- le regaño.

-Ya era hora.- le respondió él.- tenemos que irnos antes de que te metas en problemas, a demás son las tres de la mañana y no me has dado queso.

Adrien miro a Marinette profundamente dormida, suspiro, con cuidado se levantó de la cama para no despertarla, más fue sujetado de la muñeca.

-Adrien…

-Marinette, descansa, mañana hablaremos, lo prometo. – le pidió, y sin más ella regreso a acomodarse entre las sabanas.

Para cuando regreso a su casa, todo estaba como cuando se fue, nadie en esa mansión se había dado cuenta de su ausencia, Plagg por su parte se encerró dentro de uno de los cajones del escritorio de Adrien para devorar siniestramente todas las reservas de queso que el rubio le guardaba para casos especiales.

-Sabes.- Plagg salió del cajón con un trozo de queso, observo a su protegido sentado en su cama, se lo imaginaba en ese momento dormido a pierna suelta, más hay sentado con la mirada perdida. Cuando entre a su mente no vi absolutamente nada, su memoria está completamente perdida.

-No hay esperanza entonces de que ella recuerde que fue ladybug.

-La hay, no mucho está perdido, logro recordar algo, pero nada que nos sirva.- le dijo.- pero sabes vi algo muy curioso, Marinette sabe tocar el piano desde los seis años.

-Eso ya lo sabía Plagg paso el día anterior, ella sabe tocar.

-Pero no sabes qué persona le enseño, una pregunta ¿de niño tocaste en algún recital?

Adrien se desconcertó ¿Qué tenía que ver eso con la memoria de Marinette?

-No.- respondió.- Cuando, en una ocasión estuve por participar en un recital de verano, me enferme dos días antes de poder tocar, después mis padres se divorciaron ¿Por qué la pregunta?

-Yo creo que si vas a hacer de Marinette tu novia, deberías presentarla a tu madre.

Adrei n casi se atraganta con su saliva, ¡Marinette su novia! No lo veía imposible, es decir le gustaba si, se reveló ante ella, si, la amaba, si… pero hacerla su novia, la pobre ya había sufrido demasiadas emociones en un solo día, sin contar lo que sus instintos hormonales casi le llevan hacer esa noche.

-¿Por qué debería presentarla a mi madre?

-Solo has lo que te digo, te vas a llevar una gran sorpresa.

Notas finales:

No tengo mucho que decir, el capítulo siento me quedo algo forzado y corto, pero siento que debía poner esto antes del siguiente capítulo que estará intenso xD ¿quieren mariplagg? (no se si eso exista pero no se preocupen será algo como en los amos del mal) advierto que si es así veremos un Adrien celosísimo jajaja

Espero les gustara este capitulo

Dudas, preguntas, sugerencias, aclaraciones lo que sea todo es bien venido

Nos vemos en la siguiente actualización ( nota: se me olvido decir que mañana no abra actualizaciones solo de el reto 30 días ToT)

PD: con 9 capitulos ya superamos los 100 reviews! Gracias a todos n.n