Nota: Escuchar la canción "Te fuiste de aquí" de Reik.
Se sentía dominada, dolida… ¿Por qué después de tantos años…? Ella no regreso después de tanto para terminar como ahora. Conectándose con la realidad nuevamente, lo separo de ella, así de rápido como lo alejo, le golpeo… Paulette no permitiría que Gabriel se burlara nuevamente de ella, y justamente él se merecía aquella bofetada.
A Gabriel, parecía no importarle… Nada de lo que ella hiciera, ningún golpe que la rubia le diera le dolería, nada en él dolía desde su partida.
-¡No voy a permitir te sigas burlando de mí!- le grito furiosa, sus ojos esmeralda derramaban lagrimas por la ira o será por los sentimientos revividos con aquel beso.
-En ningún momento me burle de ti.- le respondió completamente tranquilo. Y eso solo aumentaba su coraje.
-¡Si, si lo haces! ¿Por qué haces esto? ¿Qué quieres de mí?
-No olvidar el pasado, es el arma más fuerte que tenemos, es lo que nos impulsa a salir adelante Paulette.- ella comenzó a reír, Gabriel le miro sin mucho interés.
-Si empre con lo mismo ¿verdad? Es irónico que lo digas y justo ahora… Si nuestro pasado te impulsa a salir adelante, olvídalo ya no hay nada y ¿Sabes por qué? Porque tú y tu podrido corazón provocaron todo esto. Y del amor que yo pude haberte tenido alguna vez se hizo polvo, polvo que se esparció por el viento, alejándolo de mí para siempre.
Gabriel, no dijo más nada, solo comenzó a caminar directo a la salida, para cuando Paulette lo observo subir en su auto y alejarse, sonrió… su cuerpo comenzó a temblar cayendo de rodillas, su sonrisa se desvaneció apretando los dientes en un intento nulo por contener el fuerte llanto. Coloco sus manos sobre su pecho, ya no podía controlarlo… grito, grito intentando desahogar su dolor, quisiera o no la solo presencia de Gabriel aun le dolía, y no podía negarlo, ella, lo ama con la misma intensidad que cuando le conoció por primera vez.
-¿Por qué Gabriel? ¿Por qué?
Quien la viera en ese estado pensaría que es una ridícula por ello, y poco le importaría Paulette podría hacer eso y mucho más porque realmente conocía el significado de sufrir por amor.
Gabriel conducía ciertamente sin rumbo fijo, no tenía planeado regresar a la mansión. Solo conducía, no le importaba cuantas veces tuviera que recorrer la ciudad o si la gasolina se agotaba, el solo quería seguir sin rumbo fijo.
Ni siquiera el comprendía, porque había besado a Paulette, fue por mero instinto... realmente así fue, después de años de no verle, y tenerla enfrente… solo no logro contenerse.
Freno de golpe, apretando fuertemente le volante del auto… los recuerdos seguían frescos en su mente…
-¿Qué crees que estás haciendo?- pregunto demandante, Paulette tenía en la cama del a habitación su maleta la cual llenaba descuidadamente con sus pertenencias.
-¿Qué te parece que hago?- respondió de mala gana, ella seguía vaciando cajones, el armario, el interior de la maleta estaba hecho un caos.- ¡Me largo es lo que hago!
-¡Te juro que si cursas esa puerta te vas a arrepentir el resto de tu vida Paulette!
-¡Mira si me importa!- le grito nuevamente, esta vez cerrando la maleta a duras penas.- yo no puedo estar al lado de un hombre que se preocupa más en sí que por su familia. Creí que te conocía pero ahora veo, que solo me llene la cabeza de tontas ilusiones.
-No bromeo Paulette, si te vas.
-Me voy porque ya no hay nada, ya no puedo amarte Gabriel, por eso me largo yo…
-Si te vas, si te llevas a Adrien, juro por todo lo que tengo, voy a destruirte, voy a destruir tu carrera.
-¡Tu no…!
-¡Mami!
Ambos adultos dejaron de gritar, parado frente a la puerta Adrien les miraba con los ojos llenos de lágrimas, las discusiones de sus padres lo lastimaban, lo asustaban, Paulette tuvo el instinto de ir a por su hijo, calmarlo, abrazarlo y llevárselo de aquella casa.
-No es una amenaza Paulette hablo enserio…- la rubia no dijo más, tomo su maleta y sin mirar por ultima ves a Adrien se marchó. Se fue como si no le importara, como si no le doliera escuchar los gritos y llantos de su hijo rogándole que no se fuera.
Aquellos llantos aun los tenía frescos en su mente… Paulette se había ido a Alemania, se había establecido mientras el trámite de divorcio terminaba…
Y como agujas en el corazón, rememorar aquellos recuerdos…
-¿Se casara?- él detective frente a él asintió, Gabriel había sentido un fuerte dolor en el corazón que no demostró a aquel sujeto.- Ya era hora de que hiciera algo con su vida.
-Señor, su ex esposa también dejo de trabajar como modelo, al parecer el sujeto con quien se casara se aprovecha de ella.
-Ella eligió esa vida, ahora tus servicios no son necesarios, puedes dejar de investigarla, a cambio quiero que investigues a otra persona.
Golpeo el volante con fuerza, odiaba que aquellas memorias regresaran solo para atormentarlo.
Adrien había notado a sus padres un tanto extraños desde hace días, como si ninguno de los dos se conociera o más bien se evitaban, Gabriel no podía escuchar a Adrien mencionar a su madre, pues comenzaba a exaltarse, y lo mismo para Paulette, apenas mencionaban a Gabriel Agreste, ella se alteraba terriblemente…
Para cuando Marinette se hizo la sesión de fotos para ser la imagen de la academia, Adrien participo con ella, una foto en especial que fue su favorita, fue donde él tocaba el piano y Marinette hacia algunas poses de ballet que la madre de Adrien le había enseñado solo para las fotografías, cabía destacar que después de la sesión, ambos jóvenes se habían puesto a jugar con la cámara del fotógrafo.
Paulette observaba a aquellas graciosas fotografías, sin duda alguna esos dos hacían una linda pareja.
La noche de inauguración llego, Marinette se sentía muy nerviosa puesto que personas importantes verían su rostro en casi toda la academia, había demasiadas fotografías suyas por todo el lugar, más bien parecía una exposición de fotos donde el tema era ella.
-Una noche muy especial no lo crees princesa.
Marinette se giró, sin duda Adrien se veía realmente apuesto vestido de traje, por su parte él la detallaba fijamente, y realmente Marinette parecía una princesa con ese vestido blanco con rosa, tendió su brazo para que ella lo tomara.
-No pensé que a tu madre le gustara hacer este tipo de fiestas. Confeso la azabache, Adrien el tenido un pastelillo de la mesa de bocadillos, la especialidad de su madre.
-Realmente le gustan las cosas más sencillas, aunque exagerar nunca está de más.
-Me es raro no ver a Chloe aquí, ella antes era alumna de tu madre.
-Si… respecto a eso… Chloe no quiere salir de su habitación, desde que destituyeron a su padre se ah deprimido demasiado y más cuando se enteró de la deuda de su padre… pronto van a clausurar el hotel.
-¡¿Qué?! Y… ¿y donde vivirá?- Marinette se veía realmente preocupada, Adrien sonrió, a pesar de todos los malos tragos que Chloe le causara, ella seguía preocupándose por los demás.
-Su padre se vio obligado a vender algunas pertenencias para tener apenas y comprar un pequeño departamento en el centro.
-Lo siento por ella…-suspiro, intentando olvidar aquellas noticias, Adrien puso en las manos de Marinette una bandeja llena de pastelillos, el tomo otra y un pequeño plato lleno de queso, llevo a Marinette a una zona más "privada" de la academia.
Ambos entraron a una pequeña y acogedora oficina, realmente aquellos eventos no eran de mucho interés para Adrien, así que mejor puso en marcha su plan B. aquella no era más que la oficina de su madre.
-¿Adrien?
-Shhh… ven…- ambos se situaron tras del sofá de cuero negro, recargándose en el respaldo, Plagg salió entonces de entre el saco de Adrien, yendo directo a por el queso.
-Todo está bien, si alguno de mis padres me necesita marcaran a mi móvil.- ella negó con la cabeza mientras sonreía, el rubio tomo un pastelillo y para comerlo, Marinette le imito, realmente aunque estuvieran en silencio el ambiente era agradable.
-Marinette.- Plagg estaba frente a su rostro, ella le miro, Adrien curvo los labios… ¿Qué pretendía ese gato ahora?
-¿Si?
-Di "Ahh".- Marinette no comprendió, más hizo lo que el kwami le había pedido, cuando lo hizo el pequeño gato, le compartió de un trozo de queso.
-Qué lindo.- le sonrió, Plagg miro a Adrien con una retadora sonrisa, más el rubio regreso esa sonrisa ladina.
Plagg pudo haberle dado n trozo de queso, más él podía hacer otra cosa.
-Marinette…- le llamo, Adrein había colocado un trozo de fresa en sus labios, ella capto rápido el mensaje, sonrojándose un poco, Plagg pensó que eso no era relevante, más el plan no terminaba hay.
Cuando Marinette mordió el trozo de fruta, Adrien rápidamente se acercó a sus labios para morder el otro extremo, realmente la fresa no era muy grande era algo pequeño, la fruta quedo en segundo plano, para entonces profundizar un apasionado beso.
-¡Hay por dios!- Se quejó el kwami dándole es la espalda.- hay presentes sabían, además…- Plagg se colocó en medio de ambos, erizando su piel, y bufándole a Adrien.- ¡Es mía!
-Tranquilo, tranquilo.- Ella le tomo entre sus manos acariciando tras de su oreja, Plagg comenzó a ronronear, cuando Adrien intento tocar a Marinette, Plagg saltaba al ataque, eso era gracioso.
Un fuerte estruendo les hizo ponerse alerta, los gritos de las personas podían escucharse fuera de la oficina. Era como un terremoto. Todo el lugar se sacudía con violencia.
-¡Cuidado!- grito Adrien lanzándose sobre Marinette, el estante de trofeos y reconocimientos de su madre tras el sofá estaba por caerle en sima, apenas Adrien logro evitar que algo le pasara.
Corrieron a la puerta, más esta parecía estar cerrada por fuera, las luces se apagaron, se podían escucha por fuera como si el lugar se estuviera derrumbando.
-¡Adrien!- grito Marinette, por la ventana se podía observar como edificios cercanos se derrumbaban y a las personas correr presas del pánico.
-Esto deber obra de un akuma…- dijo de modo serio.- ¡Plagg Transformación!
Para cuando Chat se transformó, una parte del techo se derrumbó, Chat movió un par de escombros de los cuales le salió, realmente todo había sido muy rápido.
-¡Marinette!- grito, no veía a la chica por ningún lado.- ¡MARINETTE!
-¡CHAT!- escucho y de forma rápido fue a donde los demás escombros.
-¡¿Estas bien?! ¡Marinette!
-Estoy bien, no tengo nada.- respondió, realmente corrió con suerte, parecía un ratón acorralado, más no tenía ni una sola herida.
-Espera yo voy a…- la estridente risa del enemigo le hizo mirar arriba suyo, un sujeto algo extraño que lanzo un par de cartas haciéndolo retroceder.
-Chat Noir, no eres más que un gato asustado.- se burló él.
-¡Quién eres?!- demando saber, el villano amplifico su risa.
-Soy quien te robara el miraculous.- un par de cartas más salieron de su brazo, Chat no podía regresar por Marinette, hacerlo era peligroso.
Marinette por su parte buscaba el modo de salir de ese lugar, el sofá y el estante antes caído le sirvieron como refugio, mas temía que ese lugar se desmoronara… con esfuerzo logro retirar algunas cosas abriendo un agujero, no era lo bastante grande para salir, pero si para observar el exterior.
-¡CHAT!- chat Noir había sido derribado, de un solo golpe, aquel villano desconocido reía intensamente, mientras generaba una lluvia de cartas que lo lastimaban.- ¡Detente!
Grito una y otra y otra vez, Adrien estaba sufriendo, su traje no lo podía protegerlo.
-Si el no se levanta…- pensó.- si el no hace algo… lo mataran… ¡Lo mataran!
Marinette cerró sus ojos con fuerza, de algún modo u otro tenía que ayudarlo, no podía estar en ese lugar y solo observar… un destello rojo ilumino todo aquel lugar por breves segundos… Marinette abrió sus ojos una pequeña criatura roja estaba frente a ella.
-Tikki….- la kwami poco a poco fue abriendo sus ojos, hasta sonreírle.
-Te espere por mucho tiempo Marinette.- le dijo.- pero no hay tiempo, Ladybug debe aparecer.
-P-pero… ¡Pero yo…!
-Lo se…- le interrumpió colocando sus manitas sobre sus labios.- lo se todo, confía, solo debes confían en el poder de ambos.
-Y-yo…-regreso su mirada a donde Chat, intentaba levantarse pero todo sus esfuerzos fueron en vano…- Tikki… Transformación…
Notas finales:
¡LADYBUG REGRESA! Gabriel y Paulette aún tiene una historia por delante, y no tengo mas que decir xD
Espero les gustara el capítulo de hoy
Dudas, preguntas, aclaraciones lo que sea, todo es bien venido
Hasta la próxima actualización
