No sabía cuánto tiempo llevaba ahí, parado en aquel lugar, sumido en sus pensamientos, por primera vez en mucho tiempo ignoraba los llamados de auxilio de los demás. El dolor que se centraba en su pecho era desgarrador, y no solamente porque acababa de darse cuenta que su mayor ilusión nunca había existido, si no porque ya no había ningún lazo que lo ligara con su pasado, un pasado que lo había hecho inmensamente feliz…, aunque nunca hubiera existido realmente.
Cerró los ojos y recordó aquella niña, aquella niña cuyos ojitos verdes y curiosos lo habían mirado por primera vez, recordó el sentimiento que tuvo cuando tropezó con ella en aquel centro comercial y como aquella angustia que había tenido por casi 5 años desaparecía. Recordaba también lo que sintió cuando escuchó aquella voz tan familiar que no escuchaba hace mucho, y como había intentado con todas sus fuerzas reprimir todas aquellas sensaciones, aquellos sentimientos que renacieron de sus entrañas con más fuerza de lo que alguna ver recordó sentir, aquel cumulo de emociones que de no haber sido porque sabía muy bien que estaba frente a la mujer que le arrebató lo que más amaba en el mundo, hubieran provocado que el callera rendido en sus brazos, tal vez la hubiera robado y la hubiera llevado demasiado lejos donde nunca fueran encontrados, entonces le diría que el siempre la había amado con la misma intensidad o quizá más. Ahora que se encontraba lejos, con una verdad que el aún le costaba trabajo asimilar, se había podido percatar de todos aquellos sentimientos, que hasta hoy seguía intentando esconder en el odio, tal vez porque así no podían consumirlo poco a poco, pero ahora ya no había un motivo para seguir teniéndole rencor, la razón a la que se había aferrado para no sufrir por su ausencia y por un sacrificio que ahora le parecía absurdo, simplemente nunca había existido. Esta afirmación hizo que un vacio inmenso lo llenará de nuevo…
Un recuerdo en su mente se hizo presente…
Al fín la espera había terminado, estaba tan cerca y no podía entender cómo podía perderla incluso antes de recuperarla, nunca la había visto, pero sabía que aquel loco la tenía en su poder y que podría matarla, el solo hecho de eso le llenaba de angustia, sabía que no tenía oportunidad, que incluso tal vez moriría en el intento por poderla salvar, pero eso valía la pena porque la personita que sin conocerla había amado más en la vida, estaría a salvo. Tal vez ella nunca sabría de su existencia, ni tampoco tendría el privilegio de oírla decirle papá pero no iba a permitir que un loco como aquel terminara con la única prueba viviente de la felicidad que el llegó a sentir alguna vez… entonces lo decidió, cambió su vida por la de aquellos niños, y busco en cada uno de ellos al que podría ser su hijo, pero nunca pensó que el delincuente tomaría a una pequeña niña como presa, ¿y si aquella niña era su hija?
-Sabes que pienso, que tal vez no necesite morir este día, puedo colocarle a la niña o a ti la bomba y salir, pero hay demasiada gente aún afuera…
-Pónmela a mi… .-suplicó, al final el había vivido lo suficiente, ya había sido feliz, pero ella no…
-Cállate, -y volvió a patearlo… -lastima por la niña, es muy hermosa…, -en ese momento el nunca se había preguntado como sería su hija, a quien se parecería, ¿moriría sin nisiquiera tener la oportunidad de poder verla?, ¿al ver a aquella niña el corazón se lo diría?, ¿le diría si era su hija?, entocnes tomó fuerzas de muy a dentro e intentó acercarse al delincuente, pero la kryptonita era demasiada, por lo que terminó callendose en el piso, sin embargo, el poco espacio que esta vez había avanzado le había permitido ver por primera vez a aquella niña, entonces su corazón se detuvo, era la misma niña que había visto en el centro comercial un día antes, la observó durante unos instantes que tal vez se le parecieron eternos, por un momento le costó trabajo distinguir sus rasgos, pero dormía de la misma forma angelical que lo hacia su LOis, sin duda tenía su misma boca, hacia algunos gestos como si estuviera teniendo pesadillas, y arrugaba la nariz y las cejas de la misma forma que lo hacia Lois cuando estaba enojada, intentó preguntarse que era lo que la niña tenía de él, pero no pudo responderlo, esa pequeña era demasiado perfecta como para pensar que pudiera parecerse en algo a él, su corazón palpitaba al mil por hora, ¿pero y si no era ella?, esa dúdalo asaltaba, pero su corazón que palpitaba emocionado le daba las respuestas que necesitaba, pero encontes el ladrón interrumpió sus pensamientos…
-¿Quién anda ahí?... –preguntó espantado el hombre, Clark intentó voltear a todos lados pero no vio a nadie…
-Si es la policía detonaré la bomba… -el hombre se alejo y camino al sentido de donde se encontraba la puerta y al lado contrario de la niña y de Clark, entonces lo vio, al hombre que había buscado por tantos años sin rastros de él…, no había ninguna duda, esa niña era aquella por la que había buscado todos estos años, Green Arrow a punto al hombre y una flecha le pinchó en el hombro…, este cayó desmayado…, apuntó otra flecha a la cámara de seguridad y esta se rompió en pedazos…
Entonces Green Arrow corrió hacia donde estaba Keira tirada, el también quería correr pero la Kryptonita se lo impedía, Oliver verificaba que la niña estaba bien, entonces se vierón por primera vez en tanto tiempo, Oliver miró la piedra y la alejo lejos de él, poco a poco sintió que las fuerzas le regresaban.
-Pronto despertará, tienes que salir de aquí…-dijo Arrow mirándola con ternura, entonces no había ninguna duda…
-¿Entonces es ella?, -el no pudo evitar que una sonrisa saliera de su rostro -no estarías aquí si no fuera ella… -
-No sé a quién ella te refieras..., -intentó ocultarle la verdad de nuevo, no se explicaba como después de todo, era tan sínico, -es mejor que salgas, ahora…
-¿Me pides que salga, cuando podrías irte con ella y dejarme a que el despertará?, eso ya no los haría huir más… -mencionó con coraje, después de todo si el había vivido alejado de su hija era solo por su culpa
-Hace años que dejamos de huir… -menciono secamente Oliver, pero el no lo entendió… -¿crees que me alegraría verte muerto?, si es así nunca me conociste y nunca fuiste en realidad mi amigo como me lo hiciste creer…
-Un amigo nunca le arrebata al otro lo que más quieres… -dijo sin pensarlo…
-¿Te refieres a Lois? –esta pregunta tomó por sorpresa a Clark, quiso evadir la respuesta que su corazón tenían ante esta pregunta pero no tuvo que contestarla…
-Clark, tienes que sacar a mi hija de aquí, -comentó Oliver -espero que se la entregues a su madre, yo desactivaré la bomba y me encargaré de él… -Oliver ayudo a Clark a pararse y lo llevó a la puerta… Annie abrió sus ojitos…, fue entonces cuando los recordó la primera vez que los vio, eran verdes, como los de ella incluso como los de él, por esa mirada…
-¿Green Arrow? –preguntó nerviosa cuando él se acercó a ella… y la niña rió de oreja a oreja, sin duda era la misma risa picara de Lois, por ver a esa niña por saber que existía Clark sintió en ese momento que todo había valido la pena…
Pero nada valía la pena ya, esa niña no era la que buscaba, y lo que buscaba simplemente no existía, porque simple y sencillamente él, Clark Kent, o Kal-El, o superman, o cualquiera que fuera su nombre tenía que aceptar que era diferente y tenía que enfrentarlo de una vez por todas, porque nunca sería una persona normal ni tendría los mismos derechos, ni los mismos privilegios, había sido demasiado tonto al poder pensar que podría haber podido soñar con tener una familia e hijos propios. Hacía años que la felicidad había terminado, pero todas las mañanas se levantaba con el propósito de pensar que tal vez ese día podría conocer a aquella niña, aquella niña que simplemente ahora sabia nunca había existido.
Por un momento creyó que ya no quedaba más en este mundo porque luchar, vivía con alguien a quien hace mucho tiempo atrás había dejado de amar y con quien seguía a su lado simplemente por dos cosas, costumbre y por…
En ese momento Clark sonrió, el dolor de enfrentarse a la verdad había hecho que había olvidado la única cosa que lo hacía feliz de verdad en esta vida, aparte de salvar vidas, la única cosa que lo había mantenido con los pies en la tierra durante la búsqueda de su hijo: Hallie, la hija adoptiva que tenía con Lana, aquella pequeña niña que con su risa y ocurrencias hacían su día muy pasable, aquella niña aún lo necesitaba…, recordó la última llamada…
–Te extraño mucho, estoy aburrida no tengo con quien jugar… ¿Cuándo vas a venir?...
-No lo sé, solo llamo para recordarte que te amo mucho…
-Yo también papi, ya ven por favor…
-Lo haré en cuanto pueda, adiós Hallie, cuida mucho a tu mama..
-Si, lo haré, te amo papi…
Esas últimas 3 palabras retumbaron en sus oídos, aquella niña juguetona lo esperaba en casa, era la única razón por la que le pesaba tanto no llegar, pero su interior se debatía entre aquella niña y la otra persona que la esperaba en la casa, una persona a la que en un pasado había conocido perfectamente pero con el tiempo se había vuelto una completa extraña, aquella persona que dormía a su lado, reclamándole todo el tiempo la razón por la que demoraba tanto vigilando la ciudad, una persona que le suplicaba caricias que él no quería ni podía darle, una persona a la que había jurado hacer inmensamente feliz el resto que le quedara de vida, pero que había condenado a sumirse al mismo infierno que el se había sumergido con aquel sacrificio. Y era hasta aquel momento en el cual se estaba dando cuenta de todo aquello, nunca más antes se había percatado de esa situación, tal vez porque durante esos seis años no tuvo cabeza para pensar en otra cosa que no fuera encontrar a Lois y a su bebe, y la rabia que había escondido en ella lo habían impulsado a demostrarse que de alguna forma era feliz en su vida…, de repente volvió a recordar a aquella otra niña…
-Bueno princesita, creo que es hora de que usted vaya a descansar a su cuarto, y deje a los adultos platicar… -
Recordar el momento en que Oliver la cargó y la risa de aquella niña, le provoco cierta envidia, el sabia justo lo que a ella más le gustaba, de la misma forma que Clark sabía que Hallie odiaba que le hicieran cosquillas desprevenida, sintió celos de aquel hombre, porque su corazón se rebelaba a creer que aquella niña no fuera su hija, a pesar de que todo estaba en su contra. Durante todos estos años había sentido celos porque Oliver estaba viendo crecer a su hija, porque era él quien la había visto caminar por primera vez, reírse por primera vez, sin embargo el había tenido a Hallie, pero ahora era distinto porque no sólo el había tenido aquel privilegio, si no que ahora tampoco el era dueño de aquella niña, aquella niña que tanta ilusión y emoción le había causado era hija de el y Lois, la mujer que sin saberlo tenía su vida entera, pero la vida de ella no le pertenecía más, ya no había nada que lo atara a él, el no tenía nada, ni siquiera Hallie le pertenecía completamente, recordó nuevamente a aquella niña, y por primera vez pensó en que también a ella podría perderla, antes no lo hacia conscientemente tal vez porque pensaba que cuando eso sucediera el iba a tener a su hija propia con el, pero ahora nada era seguro, ese sentimiento de perdida sobre Hallie lo hizo tomar la decisión de volver, era hora de regresar a la realidad y sobre todo de aprender a vivir con esa nueva verdad que por ahora lo desgarraba pero que sabría que con el tiempo podría asimilar…
No le tomó más que unos segundos en llegar a aquella casa, las luces de la sala ya estaban apagadas, agradeció por ver que la luz de su recamara ya estaba apagada también, iría directo a la recamara de Hallie y tal vez dormiría abrazado a ella.
Entró sin hacer ruidoy subió las escaleras muy despacio, pasó por su habitación muy silenciosamente y cuadno estaba a punto de abrir la puerta de Hallie la luz del pasillo se prendió.
-Esta dormida ya… -dijó una voz aspera y cansada…
-Lo siento Lana, no quería despertarte, -se acercó a ella y le dio un beso en la frente, ella estaba parada en su puerta con los brazos cruzados, el abrió la puerta de la recamara y dejó su chaqueta, ella se dio la vuelta muy silenciosamente…
-¿Cómo ha estado todo?
-Muy bien como siempre, estamos acostumbradas a estar solas
-Lana, sabias que era mi deber… -intentó explicarse cansado..
-Y también es tu deber contestar el teléfono, ¿o no?..
-Lo siento, lo mantuve apagado, tuve que esconder toda mi ropa, lo sabes mejor que nadie, tuve que apagarlo…
-Si supongo que no quisiste que nadie te molestara, ¿Cómo esta Lois?, ¿Cómo esta tu hijo? –Clark se paró en secó, supuso inmediatamente que lo había visto en la televisión, a el y a Green Arrow, pero la verdad no estaba listo para admitirle a ella aún que no tenía ningún hijo..
-Lana, por favor, no quiero hablar de eso por el momento…
-El señor no quiere hablar de eso por el momento, ¿Cuándo me lo vas a decir?, cuando lleves a Hallie a comer con ella y con tu hijo… -la voz de Lana había comenzado a ser un poco fuerte…
-Hallie está durmiendo… -dijo molesto pidiendo que bajara la voz..
-Hallie está durmiendo –dijo esto con mucha ironía pero había bajado la voz –tal vez es mejor que se lo expliques de una vez…
-Lana, por favor, tu siempre lo habías sabido, no se porque me reclamas ahora, sabias que yo estaba buscando a Lois, pensé que te alegrarías de que mi búsqueda al fin terminará en vez de estarme reclamando, pero parece que contigo no se puede hablar, hace mucho tiempo que no puedo hablar contigo…
-¿Por qué será?, tal vez porque con cualquier pretexto te vas, y cuando estas en casa siempre estas con esa niña... –reclamó molesta..
-Porque Hallie es nuestra hija, necesita que sus padres estén con ella, ¿no recuerdas que tener un hijo era lo que más deseabas?...
-Si, deseaba tener un hijo, pero uno tuyo y mío, pero al parecer el único que siempre te importó fue el hijo de ella…, ni siquiera Hallie te ha importado…
-Basta Lana, -la cayó, ella no podía entender lo que él había sentido antes, además el amaba a Hallie, era algo incomprensible, cariños completamente distintos entre Hallie y aquel niño que nunca había existido… -basta, dejame en paz, ese niño nunca existió, si eso quieres que te diga, Lois perdió a nuestro bebé hace mucho tiempo, ahora déjame en paz… -Clark agarró su pijama y se dispuso a salir de aquel cuarto…
-Mientes, yo te vi entregándole a una niña a ella… -lo detuvo justo antes de salir..
-Esa niña es hija de ella y de Oliver, esa niña es mucho más pequeña que Hallie, espero que con eso te conformes y dejes ese tema por la paz…- abrió la puerta del cuarto y se dispuso a salir..
-¿A dónde vas?...
-No quiero seguir peleando, voy a dormir en la sala…
Clark se cambió en el baño y cuando se dispuso a salir escuchó unos pasitos corriendo, el se volteó justo a tiempo antes de que Hallie brincara y callera en sus brazos…
-Papi, regresaste… -dijo sonriendo de oreja a oreja y besándolo en una mejilla..
-Preciosa, ¿no se supone que deberías de estar dormida?... –preguntó fingiendo estar molesto, pero en realidad se alegraba demasiado de verla, por lo que la estrechó en sus brazos y la abrazó fuertemente…
-Me despertaron las voces de ti y mi mama… -comentó al mismo tiempo que intentó esconder un boztezo…
-Lo siento cariño, no fue a propósito…
-¿Vas a volver a dormir en la sala?... –preguntó curiosa mirando la almohada que el llevaba…
-¿A volver? –preguntó admirado…
-Si, antes de irte dormiste 3 días allá abajo, te tape la última noche porque estabas temblando de frio… -Clark recordó la última noche antes de irse, el había pensado que Lana había tenido ese gesto con él… -Porque no duermes conmigo, mi cama esta muy grande, además te extrañe mucho –al decir esto Hallie volvió a abrazarlo…
-Esa es una muy buena idea… -aceptó gustoso…
-¿No se supone que ya estabas dormida?, -Lana salió de su habitación molesta…
-Vine a ver a mi papa…
-Ya lo viste ahora ve a dormir… -mencióno Lana, Hallie intentó bajarse de los brazos de su padre pero el lo impidió…
-Voy contigo cariño, -le mencionó a la niña, -hasta mañana Lana, la miró y entró al cuarto de la niña…
-Estuviste increíble papi… -comentó aquella niña con emoción y dando brinquitos en la cama…
-Hallie, baja la voz… -pidió Clark… -recuerda que tu mama no puede saber que tu sabes que…
-Si lo se, mamá no debe de saber que yo se que tu eres Superman, lo siento –se disculpo con la mirada avergonzada..
-No debes de pedirme disculpas solo se más cuidadosa… -Hallie siguió brincando en la cama y de un salto volvió a brincar sobre Clark…
-Es que eres increíble papa, salvaste a todos esos niños y además conoces a más superhéroes, lo dijeron en la tele, pero tú nunca me habías contado de Green Arrow… . me has contado de ac, de black canary, y de otros, pero nunca de Green Arrow… -preguntó curiosa…
-Lo siento, tal vez lo olvide… -mientras decía esto Clark metía a Hallie a la cama y se acostaba a su lado, pusó su brazo como almohada para la niña…
-Papa, ¿Cuándo sea grande voy a poder ser superhéroe como tú?... –preguntó emocionada…
-No lo se Hallie, te he dicho que es algo complicado..
-Si, -dijo con voz triste, -además yo no soy tu hija, así que no tendré tus superpoderes, por eso no podre ser una de ustedes... – y abrazó a su padre fuertemente…
-Hallie, tu eres mi hija, lo sabes…, -reclamó Clark, esas palabras de Hallie ahora más que nunca le dolían…
-Lo se papá, y te amo como nadie en el mundo, y tu también me amas, pero tú sabes a lo que me refiero, nunca podré volar como tú…, nunca podré llegar a la luna –Hallie miró por su ventana por donde podía reflejarse la luna brillante…
-Bueno tal vez mañana pudramos volar un poco… -comentó Clark, no era la primera vez que sin que Lana se diera cuenta salían y la llevaba a dar un paseo..
-Si papa, pero tú puedes ver la tierra desde muy lejos y yo no porque entonces moriría… -
-Si, pero recuerda que no cualquiera puede volar…
-Si, lo se, ¿eso me hace especial verdad?...
-Claro que si mi amor… -Clark beso a la niña en la frente…
-¿Papa, como era mi mama?... –preguntó curiosa…
-Ya lo sabes Hallie, te lo he dicho, era muy valiente, y era… -pero una vocecita lo interrumpió…
-No papa, me refiero a si era como yo, si era fea o bonita, ¿Por qué no tengo una foto de ella?... –El corazón de Clark se aceleró, Hallie nunca le había preguntado así desde que le explico que el y Lana no eran sus padres, y ahorita se estaba arrepintiendo de haberlo hecho, pero sabía que su decisión era la correcta, pero tal vez algún día Hallie sabría la verdad y eso le haría más daño…
-No Hallie, no tengo una foto de ella, pero sabes ella era muy parecida a ti, de hecho, cuando te mires al espejo podrías verla…. –menciono…
-¿Y a mi papa verdadero?, ¿a el también me parezco?...
-Si Hallie, también a el te pareces, ellos viven a través de ti…
Hallie miró la Luna y suspiró un poco mientras un bostezó se le escapaba, volteó a ver a Clark y lo abrazó fuertemente, se estiró para darle un beso…
-Buenas noches, papa, te amo, gracias por ser el mejor papa del mundo -mencionó sonriéndole…
-Hasta mañana pequeña, yo también te amo…
