Ambos seguían en los vestuarios esperando el mareo se le pasara Marinette, Adrien estaba sentado a su lado, mientras que ella tenía recargada su cabeza sobre su hombros mientras tenía los ojos cerrados, él la contemplo en silencio, la sentía demasiado caliente, tanto que los kwami se preocuparan por ella.
-Es inútil.- el cuerpo de Tikki anterior mente se encontraba de un rojo más encendido puesto que intentaba ayudar a Marinette a recuperarse entregándole un poco de su energía, más a la azabache parecía rechazarla.- Sea lo que sea que le pase a Marinette no es bueno, su fiebre no cede.
-Marinette no podemos tenerte más aquí, mejor te llevamos a un hospital.- Adrien coloco una mano en su frente, provocando que ella abriera los ojos con debilidad, realmente no veía nada, solo ases de luce invadiendo su campo visual.
Con cuidado se levantó, para después ayudarle, más ella al querer sostener su propio peso sus rodillas se doblaron, no podía siquiera estar de pie, Adrien la tomo entre sus brazos, le miro breve mente notando que de sus ojos color cielo comenzaban a caer pequeñas lágrimas. El colegio parecía un lugar fantasma, no había ni una sola alma por los alrededores, por primera vez en la historia del colegio todos los alumnos estaban dentro de sus clases.
Al llegar a la enfermería, no encontró a la enfermera, era extraño que ella no estuviese, con cuidado coloco a Marinette sobre la camilla.
-Es una fortuna que ningún loco este suelto y poseído por las calles ¿Pueden imaginarse el problema en que estaríamos?- dijo Plagg, de la nada un fuerte estruendo se dejó escuchar, tanto que los vidrios resonaron agrietándose, incluso los frascos se agrietaron. Tanto Adrien como Tikki miraron de mala forma al pequeño gato.
-¡Plagg!- grito el rubio caminando rápidamente a la ventana. Por fuera nada parecía estar fuera de lo normal y era extraño… demasiado para que aquel estruendo se escuchara.- No parece que pasara algo, aun así hay que ir a investigar.
-Iré contigo.- Marinette intento ponerse de pie, más Adrien le sujeto por los hombros obligándola a recostarse nuevamente.- pero yo…
-No Marinette, estas muy débil y tu fiebre me preocupa demasiado… yo iré a revisar, te prometo que nada malo va a pasar, debió de haber explotado alguna alcantarilla, solo revisare y regresare de inmediato.
-Adrien tiene razón Marinette, además hace poco que regresaste a ser Ladybug, puede que mi poder te dejara en ese estado.- dijo Tikki con pena, Marinette cedió a recostarse nuevamente, lo cierto era que un nuevo mareo le invadió y no tenía fuerza siquiera para responder aquello.
-¡Plagg transformación!- exclamo el rubio.
Una vez transformado, Chat Noir se acercó a Marinette para besar su frente a pesar de la fiebre de la chica, para después salir por la ventana.
Chat Noir saltaba por los tejados, la ciudad estaba completamente vacía, no había autos circulando, gente caminando, ni siquiera los animales o aves, no había nada… decidió descender caminando lentamente sin bajar la guardia, era prácticamente como estar en una película de terror donde en cualquier momento un zombi o mutante saldría de la nada para tacarlo y matarlo.
Hasta ahora Chat Noir no se había percatado de la ligera neblina color cobalto, que cubría sus pies.
Tikki miraba por la ventana preocupada, nadie aparecía por la enfermería para atender a Marinette, pensaba que para esos momentos Alya posiblemente lograse escaparse un par de minutos de la clase para ir a ver el estado de su amiga, pero no, nadie se acercaba, incluso esa soledad en el edificio le hacía tener escalofríos.
Se giró para ver nuevamente a Marinette, su respiración pasaba desapercibida, tanto que incluso parecía ya no estar respirando, sin embargo para ella las luces se habían detenido, en su mente solo albergaba la oscuridad y el sonido de gotas de agua cayendo.
-Y-ya no quiero…- musito, lentamente abrió sus ojos, su respiración se ajito repentinamente.
-¡Marinette!- exclamo Tikki, nuevamente la azabache intentaba ponerse de pie.- Marinette, no puedes estar de pie, Adrien no tardara en regresar pro favor…
Ella simplemente no escuchaba, apenas se levantó de la camilla termino en el suelo de golpe, por extraño que parezca para la kwami aquella situación ya la había visto antes…
-¡Félix!
-Y-ya no quiero, ya no quiero verle sufrir.
Sus pequeños ojos azules se abrieron de golpe, no podía ser que Marinette… era imposible, Marinette compartía la misma alma que Bridgette.
-N-no quiero sentirlo… ya n-no, no quiero…
-No quiere recordar su dolor, se niega a sentir dolor en su interior nuevamente. -La kwami miro tras de sí… aquella sonrisa fría pero llena de sentimientos no podía ser de otra persona sino de…
-¿¡Félix!?- como un fantasma de forma traslucida, aquel chico de seria mirada estaba tras de ella, lentamente camino hasta quedar aun lado de Marinette quien aun en el suelo respiraba de modo agitado.
-Ya no quiere sentir el mismo dolor que sentía yo en mi agonía, es pesado llevar tanto dolor en el corazón, más cuando tu muerte está cerca.
-¡Marinette no puede morir!- exclamo Tikki aterrada, ella simplemente no podía morir, Marinette jamás se quitó los pendientes, siempre estuvo con ella, a pesar de saber que al haberse ocultado en sus memorias para recuperarse y poner su vida en peligro, ya no había por qué temer.
-¿Puedes recordarlo Tikki? ¿Qué sucedió mientras yo moría lentamente?
Aquellas memorias regresaron a la mente de Tikki, recordó entonces, cuando Félix estaba muriendo lentamente, de la nada se había puesto demasiado enfermo, quien cuido de él en sus últimos momentos fue Bridgette, noches de desvelo, noches luchando por mantenerlo a su lado a pesar de todo el dolor que le hizo padecer al irse con otra mujer… la verdadera muestra de que ambos estaban destinados a estar juntos a pesar de las adversidades.
Miro a Marinette, cuando Félix comenzó a morir, también había presentado una fiebre muy alta.
-No puede ser…
-Ciertamente, las almas nacen para encontrarse, ser felices y comenzar un nuevo siclo de búsqueda el uno por el otro… pero a veces, nos es difícil saber con quién compartiremos almas.
-¡Marinette es portadora de mi miraculous! ¡¿Cómo puede compartir alma contigo, es imposible?!
-Cuando ambos escaparon de su mundo, cuando nos creyeron muertos, ¿Qué cuerpo utilizaste para escapar?- Tikki bajo su mirada a Marinette, para después mirar a aquella figura traslucida…- Bridgette a pesar de sus descuidos, siempre estuvo dispuesta ayudarme, en esta como en la otra vida, y es momento de regresarle el favor.
Félix desapareció… y entonces Tikki recordó en aquella ocasión, para escapar de la destrucción de su mundo, había entrado al cuerpo de Félix y Plagg al de Bridgette, otorgándoles parte de su poder… parte de su esencia… ahora todo tenía sentido, porque ellos pudieron armonizar con el miraculous del opuesto, porque los kwami también eran almas gemelas.
Marinette nuevamente se puso de pie, sin saber cómo o porque había recuperado un poco de su fuerza para moverse, se movía de forma lenta, de forma torpe, pero podía sostenerse.
Al abrir la puerta de la enfermería, todo seguía en completa desolación… al salir al pasillo y avanzar solo un poco se detuvo recargándose contra la pared, se estaba agotando rápidamente.
-Un mar de lágrimas.- dijo quedamente.
-¿Qué dices Marinette?- pregunto Tikki, la azabache le pidió guardar silencio, y así lo hizo, sus oídos pudieron captar el leve sonido de los sollozos de alguna, no de muchas personas.
Con cuidado se asomó a uno de los salones cercanos, todos dentro sollozaban, la atmosfera formada era como si la vida ya no importase como si sus sueños hubiesen sido destruidos.
Chat seguía caminando por las calles, a donde sea que fuera, donde sea que se asomase, el resultado era el mismo, las personas lloraban, musitaban cosas sobre ya no tener sentido, algo demasiado deprimente que hasta a él le hacía sentir un nudo en la garganta por la pena de las personas.
-Puedo sentirlo.- escucho, rápidamente tomo su bastón, girando tras de sí una mujer vestida de blanco, y negro, como su fuese una mescla entre un hada y bailarina de ballet se apareció tas de él.- Puedo sentir tu interior lleno de sueños y esperanzas.
-¿Quién eres?- pregunto amenazante, la mujer estiro su brazo, del cielo llego una esfera dorada de la cual provenían risas, algo que realmente contrastaba con el ambiente deprimente de ese momento.
La esfera se comenzó a tornar oscura, las rizas pasaron a ser llantos desgarradores, al cerrar su mano, la esfera se destruyó.
- Réves Brisés… en este lugar ya no hay espacio para los sueños y la felicidad… solo el dolor y la soledad ¿Cuánto puede soportar tu corazón?
La neblina se elevó comenzando a formar un sinfín de esferas plateadas, Chat giro su bastón a gran velocidad, esas esferas le fueron arrojadas, más se extrañó, esas cosas parecían de cristal, se rompían demasiado fácil y la neblina regresaba. Más sin percatarse, aquella mujer coloco dos dedos sobre sus labios como si lanzara un beso, en su lugar, un humo del mismo color que la niebla salió de su boca en forma de mariposa. Aquella mariposa tomo una figura demasiado conocida por él.
Al bajar su mirada noto que la niebla tomo forma de manos que le sujetaban y no solo eso sino que le mismo rostro se reflejaba en el suelo. Haciendo que la ira se apoderara de él.
-Esta mujer… debe estarse aprovechando de mi corazón ¿Por qué utilizar la forma de mi madre?- Se preguntó a si mismo.
Aquella figura color cobalto de Paulette se lanzó contra Chat Noir quien intentaba alejarse en vano.
-¡Basta!- escucharon, ambos miraron al dueño de aquella voz.
Como si las cosas se pudieran empeorar más, su padre estaba en ese lugar pero ¿Por qué? No solo debía lidiar con esa persona sino que ahora como Chat Noir proteger a su padre.
-Señor Agreste, es peligroso ¡Corra!- advirtió el felino logrando liberarse de la niebla.- yo le cubriré.
-No necito ordenes de nadie.- dijo molesto.- Paulette detente.
Sin quererlo de forma involuntaria Chat Noir dejo caer su arma.
Marinette seguía avanzando por las calles, había logrado salir del colegio con mucho esfuerzo, el ambiente de las calles era el mismo que en el colegio… se había percatado al igual que Tikki de aquella niebla en sus pies de extraño color.
-Puedo sentirlo…- escucho, la figura de Réves Brisés apareció frente a ella.- puedo escuchar a tu corazón llorar.
El pecho de Marinette destello, de ella salió una esfera plateada, la azabache termino de rodillas en el suelo, cuando la esfera se tornó color negro, Marinette coloco una mano en su pecho, dolía, le dolía, más no quitaba su mirada de esa mujer, cuando la esfera se destruyó, ella bajo su rostro y la figura de Réves Brisés desapareció.
Notas finales:
Estamos a nada de terminar el fic (solo un capítulo más) ¿Por qué apareció Félix? ¿Comparte alma con Marinette? ¿Qué le hizo Paulette a Marinette? ¿Por qué Gabriel sabe quién es Réves Brisés? ¿Qué pasara? Jajaja les dejo la intriga para el capítulo final jejeje
No tengo más que decir, espero les gustara el capítulo.
Dudas, preguntas, aclaraciones lo que sea todo es bien venido.
Nos vemos en la actualización final n.n
