Hola espero estén bien. Lamento la tardanza.
Harry Potter, no es mío.
Pov. Narrador.
Una castaña, caminaba despacio a altas horas de la noche. Quería llegar rápido con su amado Severus.
Ambos mantenían una relación clandestina que ocultaban las paredes del colegio.
Esa misma noche, habría una gran fiesta en la torre de los premios anuales. Ella debería de estar allí, pero se excusó, argumentando que tenía cansancio.
Una vez llegó al despacho, abrió la puerta lentamente. Ese día había pensado en perder su virginidad con el hombre que amaba y que también la amaba a ella.
Caminó lentamente y cuando iba a abrir la puerta, escuchó:
—A Hermione... Ella me gusta, pero no es lo mismo. Me calma un poco tenerla a ella, pero no le llega ni a los talones a Jane.
— Entonces...¿Por qué sigues con la niña? Vas a lastimarla— era la voz del director Albus.
— No lo sé, quizás es porque es a lo único que puedo aspirar. Ahora que Jane, volvió con su marido, Hermione es lo que hay a mi alcance. No la amo, ni la deseo como a su madre, pero no está mal. Apenas es una chiquilla.
—Era lo único que podías aspirar — corrigió Albus. Sabía que lo escuchaban.
—¡Mierda!— gruñó el maestro de Pociones.
;;;;;;
Cierto blondo, caminaba por los pasillos siguiendo a su castaña.
Si.
Su castaña.
Hermione Granger, era suya aunque ella no lo supiera. Se pertenecían.
Justo cuando vería en donde se había metido su mujer, el maldito conserje y su jodido gato le hicieron retroceder y escoger otro camino.
Luego de haberlos esquivado, caminando por los pasillos, escuchó sollozos.
Se acercó con cautela y la vio. Su Hermione...
Estaba llorando afuera de la sala de los Menesteres.
Malfoy, con su altivez de siempre, se acercó a la muchacha y sonrió triunfante.
Él, podía no saber muchas cosas, pero lo que sí sabía era que Ella, era suya; la amaba como un loco, ella llevaría en su vientre los vástagos que a él le dieran las ganas de engendrar y esos serían como diez y que ella sería su esposa sin importar quién fuese.
Se agachó y la miró. Sin pensarlo dos veces, la besó. Ella al principio se negó, pero el rubio, no estaba dispuesto a ser rechazado.
La besó con hambre y deseo, se moría de ganas por hacerla suya. Sin importarle nada mas, la tomó en brazos y entraron a la Sala.
La ropa abandonó sus cuerpos, sus gemidos llenaron el espacio y un grito de éxtasis, marcaba el inicio de una relación dañina, pero que al final quizás les daría felicidad.
Hermione, despertó a la mañana siguiente y na sabía dónde estaba. Abrió los ojos lentamente y lo primero que vio, fueron unos penetrantes ojos mercurio que la miraban con triunfo.
Se llevó ambas manos al rostro y lloró con frustración.
Se iba a levantar, pero cuando iba a hacerlo, sintió como entró en ella.
—Ahora eres mía, me perteneces. Al ser yo el primero, tengo derechos. Espero no verte con otro que no sea yo y te me vas alejando del Weasel. Ahora eres mía, nena— la besó y la hizo suya—. Es más, si dices o no haces lo que te digo, todo el colegio se enterará que te revolcaste conmigo.
Pov. Scorpius.
Ese tal Brunn, no me caía bien. No me gustaba como miraba a mi Mami. Mi Mami era solo de papi y papi, era el único que podía mirarla de esa forma.
Hablaría con mi papá y le diría lo de ese hombre.
Mientras estaba pintando unos hurones, que le regalaría a papá, pensaba en como alejar a ese hombre de mi mamá.
En ese momento, se me ocurrió una idea.
El mismo hechizo, que me había enseñado mi mamá, pero ahora lo usaría con papá.
Sonreí.
Mami, volvería a casa.
Pov. Hermione.
La mañana, me la pasé con Scorpius y Brunn, este último me caía muy bien y era bastante jovial.
En cambio Scorpius, estaba más antipático que el mismísimo Lucius.
Aunque a ese nadie le ganaba.
Después de un rato, Scorpius vino hasta mi y se acomodó en mi regazo.
Entendí.
Era la hora de la siesta.
Me abrazó y colocó su cabeza en mi pecho y poco a poco, se quedó dormido.
— Es un niño muy tranquilo— dijo Brunn.
— Si, es también muy tierno. Por lo general, no es así de antipático. Eso lo sacó a su abuelo paterno— me excusé.
— No te preocupes...— me miró fijamente y negó con la cabeza.
—¿Qué pasa?— pregunté.
— No me recuerdas ¿cierto?— fruncí el ceño y lo miré fijamente. Luego de unos minutos, las imágenes acudieron a mi mente.
Él, fue el único que me trató bien en la primaria. Por más que fuese abucheado por otros niños, siempre estuvo allí.
— Oh Brurry— lo llamé por como yo lo hacía.
—Mionie— sonreímos—. Te invito a almorzar.
Justo cuando iba a contestar, entró como Pedro por su casa, ni más ni menos que Draco Malfoy.
—Hola mi amor, vine por los dos para llevarlos a almorzar— se acercó a mi y por más que me negué con la mirada, me besó.
Y fue de esos besos que son húmedos, y sonoros.
El muy pícaro, estaba marcando territorio.
;;;;
Lamento la tardanza. De verdad. Pero es que tampoco tenía inspiración.
Esa me la robó el plagio que sufrí en Wattpad, con mi historia, Mi Ex.
Espero que Dramioneraforever , haya disfrutado de sus trece comentarios. Ya solucione el asunto y la página, le eliminó la historia. Por favor, si ustedes saben si me plagiaron algo, por favor diganme y yo lo arreglare.
Gracias por el apoyo y por favor dejen comentarios. Bueno si quieren.
Besos
