Hola cómo están? Espero que bien.

Ultima actualización por hoy.

Estamos en carnavales en Panamá y estaba en los culecos.

Bueno no los entretengo.

Harry Potter no me pertenece.

Pov. Harry.

Estaba mirando esa foto, estábamos los tres allí. Aquellos tiempos.

La extrañaba, por más que estaba con Pansy y ella quería a mi hijo como suyo, no podía cambiar del todo mis sentimientos. Extrañaba su cercanía, pero ella así lo había decidido.

Ya no tenía espacio para mi en su vida.

Mi hermosa castaña.

Esas cartas cada vez se volvieron más cortantes y cada vez que intentaba verla, no estaba.

Llegué a pensar que Malfoy, tenía algo que ver, hasta que una fuerte discusión, sobre no se qué, nos alejó para siempre.

-Pensando en ella...- dijo Pansy.

Bajé la mirada avergonzado. Por más que lo intentaba, no lograba sacarla de mi mente.

- Es que no entiendo qué nos pasó. Todo iba muy bien y de repente todo acabó. Me duele no poder estar cerca. Cuando la vi en el baile... fue tan... lo siento- dije al mirarla. Ella tenía los ojos anegados de lágrimas.

Me sentía tan mal.

Lo peor era que ella debía seguir conmigo porque de otra manera moriría.

Maldito Voldemort.

Su única salvación, era estar conmigo a diario.

Cuando me comentó su problema, me negué a ayudarla, pero ya estaba bueno de muertes y la ayudé.

Ahora vivíamos juntos, porque Pansy, era como una madre para James. Lo adoraba.

Hasta le dio pecho.

Fue gracias a que se estimuló y tomó las pociones necesarias para producir las hormonas que hacían posible la lactancia.

Era una mujer preciosa.

A la que por alguna razón, llamada Hermione Jane Granger, no podía amar.

No como ella se lo merecía.

- Yo... venía a decirte que...- asentí y me puse de pie. Me acerqué a ella y la besé lentamente.

- Siento no poder darte lo que necesitas- cerró los ojos y lloró.

- Me das vida- me besó y me perdí en ella.

Pov. Draco.

Luego de ese golpe, Hermione, entró a la habitación y la trancó.

Puse los ojos en blanco.

Caminé hasta mi despacho y cuando abrí la puerta, allí estaba mi madre.

- Me imagino que te pegó- asentí y ella sonrió-. Yo también lo hubiese hecho. Pero me imagino que eso es nada, comparado a que ella se entere que destruiste su amistad con Potter- dijo sentada, mientras jugaba con su taza de té.

- Él, está enamorado de ella y ella es mía. No podía dejar que estuviera cerca de mi mujer- sentencié cabreado.

- Solo espero que resuelvan sus problemas antes de lo que quizás venga- dijo mirándo ese cuadro que estaba pegado a la pared.

A veces no la entendía.

- ¿ De qué hablas, madre? - ella dejó la taza en el plato y se puso de pie.

- Un Malfoy, solo puede concebir en un lugar- abrí los ojos como platos-. Me imagino que ya entiendes. Ese lugar, es el único en el que los Malfoy, crean vida. Tu fuiste creado allí. No importa método anticonceptivo que se utilice o algún tipo de infertilidad. ¿Has estado con Hermione, allí últimamente? - asentí algo ruborizado. -. Bueno... al parecer ya no tendremos un zoológico en casa.

Gracias por leerme.

Prometo no desaparecer así de nuevo.

Actualizaré quizás el miércoles.

Besos.