CAPITULO 19

Aunque su corazón le latía con fuerza un calor enorme la había paralizado por lo que era difícil sentir su corazón, su mente se había quedado en blanco, sin saber qué pensar y sin saber qué sentir…
-¿Quieres salir ya? – preguntó una insistente voz desde afuera. –Se supone que lo veríamos juntas... –tal vez fue aquella voz la que la hizo volver a la realidad y mirar lo que ella estaba sosteniendo entre sus manos, su pensamiento aún se encontraba en blanco pero ahora podría percatarse que su corazón estaba demasiado acelerado y que aquel calor que le recorría el cuerpo ahora le erizaba toda la piel…
Abrió la puerta temerosamente, del otro lado su prima, Lois, la examinaba, supuso porque la miraba de aquella manera, tratando de descifrar la respuesta, y descifrar sentimientos que ni ella misma podía explicar…
-¿Me quieres decir qué pasó? –preguntó ansiosamente acercándose a ella, pero ni un sonido salió de su boca, ella aún seguía mirando aquella prueba, Lois se desesperó aun más y corrió a quitarle el objeto, una sonrisa de triunfo apareció en su prima. -No lo puedo creer –dijo sonriendo. -¡Estás embarazada Chlo…! -Lois corrió a abrazarla, la rubia le correspondió el abrazo a su prima; continuaba intentando poner en orden todas sus emociones. Lois se separó muy despacio de su prima, un miedo la invadió, Chloe no parecía contenta con la noticia, y eso la preocupó. -¿Qué pasa Chlo...? ¡Vas a tener un bebé!, Oliver y tú tendrán un bebé… ¿no estás contenta con eso...?
-Más de lo que imaginaba… -Chloe se sorprendió de sus palabras, por primera vez se hizo consciente de que alegría era uno de los tantos sentimientos que estaba sintiendo, su prima la miró confundida, a pesar de aquellas palabras la cara de Chloe no demostraba felicidad, el único destello era aquella mirada que ahora veía más brillante que antes.
¿Y entonces qué sucede, Chlo...? si es por ese juego que traen tú y Oliver de nada de compromisos y eso… lamento decirte que eso no podrá seguir así, yo misma hablaré con Oliver, sé que él se pondrá feliz y ahora sí tendrá que sentar cabeza… -Chloe miró a Lois, aquello era la menor de sus preocupaciones, y eso ya le preocupaba bastante, era verdad que Oliver y ella estaban en una relación libre, donde se suponía que no había compromisos ni sentimientos de por medio, condición que había impuesto ella misma, pero que sabía perfectamente que hace mucho aquella situación se había salido de control; y aunque en el fondo una parte de ella sabía que Oliver sería la persona más feliz con aquella noticia, si por alguna extraña razón Oliver no estuviera dispuesto a estar a su lado, a ella no le importaría porque ese bebé lo era todo.
-Lois… -la rubia la interrumpió. -Oliver no puede saber nada - la castaña la miró extrañada. -…aún no - agregó tajante.
-Chloe, yo conozco a Oliver, es mi mejor amigo, él no te dejará sola con esto… yo lo sé… -agregó Lo, la rubia caminó a la ventana y contempló aquel luminoso sol amarillo.
Lois estaba tan lejos de entender la verdad, ella no podía darle las explicaciones necesarias para que comprendiera el verdadero motivo por el que ella no podía permitir que Oliver supiera de aquel bebé, pero ella sabía que había una gran probabilidad de que aquel bebé jamás naciera… esa idea la hizo estremecer pero en verdad aquel miedo era el que la estaba consumiendo; por primera vez quería salir corriendo, ser egoísta sólo un momento y dejar que Clark, Oliver y los demás se encargarán de derrotar a Zod y los demás Kandorianos, irse lejos y ponerse a salvo, donde nadie la conociera ni supiera quién era ella, porque hacerlo significaría que su bebé nacería. Se preguntó por qué aquella dicha tenía que llegar justo en ese momento cuando el futuro parecía tan incierto, menos ahora con aquello que le había estado rondando la cabeza últimamente.
-…y si él por alguna extraña razón no le agrada la idea del bebé, entonces yo le patearé el trasero… -la voz de su prima la hizo salir de aquel trance, por lo que se secó las lágrimas, sabía que tenía que ser fuerte, en el fondo ella sabía que aunque deseara salir corriendo no podía hacerlo, tenía un deber no sólo con su mejor amigo, y el amor de su vida, si no con el mundo entero, y ella sabía que preferiría estar ahí que lejos con la incertidumbre de lo que pasaría con sus seres queridos. Pero de todo esto algo sí era seguro, no arrastraría a Oliver a aquel suplicio, además ella sabía que él la mantendría al margen de todo y eso no lo permitiría, ella tenía que ayudar de alguna manera.
-Lois por favor, deja ser yo quien le diga la noticia… -la rubia le pidió a su prima.
-Está bien… le marcaré, le diré que tienes que verlo en seguida, no se negará; los dejaré solos aquí… -comenzó a decir rápidamente y entonces Lois tomó su celular y comenzó a marcar un numero. -Y entonces tú podrás darle la buena noticia… -Chloe se apuró a quitarle el celular.
-Lois, no, aún no. Necesito un poco de tiempo…
-¿Tiempo? ¿Tiempo para qué? Por estar tomando tiempo es que van tan lento… bueno, no tan lento…- agregó Lois demasiado divertida, Chloe le sonrió; por un momento quería estar en el lugar de Lois, sin saber lo que estaba por venir, sin tener que pensar en todo aquello y poder tomar decisiones arrebatadas sin pensar en las consecuencias… pero aquello no era así.
-…para asimilarlo -le respondió. - Primero tengo que asimilarlo yo para saber cómo decírselo, obviamente que él lo tiene que saber, tarde o temprano lo hará, sólo dame un poco de tiempo… tiempo para prepararlo, Lois tú lo sabes, si voy y le digo en este momento a Oliver que va a ser padre…, él... él...
-Sí claro, tienes razón… le daría un infarto y el bebé necesita a su padre -razonó Lois, convenciéndose a sí misma.
-Gracias... – Chloe le sonrió, y volvió a mirar aquella prueba positiva.
-Pero Chlo, si no lo haces en un tiempo considerable… te prometo que lo haré yo -agregó tajantemente. La rubia asintió, aunque desvió su mirada.

Chloe no podía creer lo que estaba pasando, se sentía exactamente igual como cuando se había enterado que estaba embarazada. La parte de su cuerpo donde Hallie estaba acomodada, le quemaba; una sensación infinita se apoderó de ella, tenía muchas emociones encontradas, quería gritarle que ella era su madre, abrazarla fuerte y llevársela a un lugar muy lejano donde nadie las conociera, donde nadie les hiciera daño, pero para eso era muy tarde… Chloe se reprochó a sí misma en pensar en hacerlo justo en ese momento, lo había tenido que hacer antes, cuando ella nació; debió de haber sido egoísta y haber huido y luchado por ella cuando pudo hacerlo, ahora era demasiado tarde… sobre todo porque no podría intentarlo sin exponerla a ningún peligro. No sabía cuánto tiempo había abrazado a la pequeña, pero por un lado le había parecido una eternidad, y por otra sentía que no quería soltarla jamás. Poco a poco fue soltando a la niña, le era imposible contener el llanto… Hallie la miraba confundida, ella no podía enfrentar aquella mirada, no la merecía, al final ella había decidido vencerse y había dejado de luchar, ella era su madre biológica pero no había tenido el coraje suficiente para mantenerla a su lado.
-¿Por qué lloras tía Lucy?- Interrumpió una pequeña voz.
-Annie, tu tía Lucy y yo teníamos años sin vernos… ella no te conocía, es obvio que esté conmovida… - la pequeña rubia sacó del bolso de su pantalón una servilleta, la cual ofreció a la rubia sin decirle ni una palabra, Hallie la contemplaba curiosa. Chloe temblando tomó la mano de la pequeña rubia para aceptar la servilleta, ella le sonrió; tenía sus ojos pero sin duda alguna aquella sonrisa era de él, de él que aún ignoraba la verdad de todo aquello…, la cara de Chloe se hizo estática, su prima miró en sus ojos aquella tristeza y desesperación que había visto hace años en ella.
-No puedo… -le dijo en voz muy baja.
-Chlo… Lucy, todo está bien...
-¡Perdóname…! perdónenme pero no puedo… -Chloe no aguantó y esquivando a Hallie salió corriendo del restaurant, Annie miró desconcertada a su madre y Hallie miró congelada como ella se marchaba.
-¿Hice algo malo…? –preguntó inocentemente la rubia, sin entender por qué, los ojitos verdes de la pequeña se llenaron de lágrimas.
-No, no mi amor, tú no hiciste nada malo… -Lois instintivamente abrazó a la rubia para consolarla. Se preguntó si Hallie aunque no sabía que ella era su madre lo había sentido de alguna forma.
-¿Por qué llora Hallie, mamá...? –preguntó una segunda vocecilla.
-Porque ella cree que la tía Lucy se fue porque ella hizo algo -le aclaró Lois a su pequeña hija. Lois alejó a Hall de sí para mirarla a los ojos. -Tú no le hiciste nada a la tía Lucy, sólo que la tía Lucy se sintió triste, porque al verlas a ustedes recordó a su hija… -agregó Lois, no sabía por qué había dicho eso pero al final no le había parecido tan mala idea.
-Mi tía Lucy… ¿tiene una hija? -Annie se apresuró a preguntar. -¿Yo tengo otra prima aparte de Hallie?, ¿por qué no vino con ella? –preguntó curiosa la ojiverde.
-Porque su hija murió hace algún tiempo… -los ojitos de Hallie se abrieron de par en par, sorprendida.
-¿Se murió? ¿Se convirtió en una estrella como la mamá de Hall? –preguntó Annie desconcertada.
-¿Una estrella? –preguntó Lois, sorprendida ante la pregunta de su hija.
-Sí… toda la gente que muere se convierte en una estrella, eso dice siempre mi papá… -agregó Hallie, con vocecilla triste. - De esa manera pueden vernos desde lejos y cuidarnos.
-¿Por qué la gente muere, mamá? ¿Por qué tú y yo no nos hemos convertido en estrellas aún? –entre todas las preguntas difíciles que pensó Lois que algún día tendría que responderle a su hija, no se encontraba esta, no estaba preparada para esto.
-Annie… tengo que admitir que no lo sé. Hay cosas que suceden de las cuales no puedo contestarte –admitió Lois. - Solamente sé que todos algún día seremos estrellas como la mamá de Hallie y como la hija de tía Lucy, sólo que algunos más pronto que otros…
-Yo quisiera convertirme en estrella ya, y así ver pronto a mi mamá… -manifestó Hallie, Lois se asustó ante este comentario. -Pero mi papá me necesita aquí, yo lo quiero mucho y yo no quiero que él esté triste como yo estoy porque mi mamá se fue antes.
-¿Mamá, tú no te vas a convertir en estrella sin mí, verdad...?
-Eso no puedo contestártelo, eso no está en mis manos… lo único que sí puedo decirles es que tu mamá, Hallie, nunca decidió convertirse en estrella y dejarte sola, y mucho menos fue porque no te amara… apuesto a que lo hacía, y mucho. Sólo que no estuvo en sus manos… y Annie, si algún día me pasa lo mismo no será porque no te ame, al contrario, una mamá siempre ama por sobre todas las cosas a su hijo.
Hallie y Annie sonrieron, Annie corrió a abrazar a su mamá.
-¡No quiero que te conviertas en estrella nunca! ¡Nunca sin mí!
-Te prometo que mientras esté en mis manos nunca lo haré -Lois observó cómo Hallie miraba la escena por lo que le extendió su otro brazo y la rubia corrió a abrazarla también.
-Y ahora díganme… ¿Qué haremos con ustedes dos? si le di el día libre a Mary, porque tía Lucy las iba a cuidar, y ahora ella ya no está.
Poco a poco su paso se hizo lento, caminó hasta un pequeño parquecillo donde pudo sentarse; no podía olvidar aquella carita, y los lugares de su cuerpo que habían tenido contacto con el de ella aún le quemaban… tenía enormes deseos de volver a tenerla entre sus brazos y estaba comenzando a arrepentirse de haber salido de esa manera de aquel lugar, había estado tan cerca y la había dejado escapar, pero la verdad era que tenerla enfrente y mirar cómo aquellos ojitos la observaban la hacían sentir terriblemente culpable. Una parte de sí le decía que no había sido del todo su culpa, que había hecho lo mejor que había considerado en sus circunstancias debido a que iba a ser incapaz de cuidarla. Oliver, ese había sido su mayor error, no haber confiado en él; un dolor en el pecho se hizo presente, pero ya enfrentaría todo aquello en otro momento, además de que siempre creyó que la persona que estaría al lado de Clark criando a su hija sería solamente su prima y nadie más y ella no sabía la verdadera persona en la que se había convertido Lana Lang. Pero aún así nada de eso la justificaba y ella lo sabía mejor que nadie, porque ella debió de haber luchado hasta el final.

Se sentó en aquel parque, cansada de caminar al mismo tiempo que intentaba controlar todas aquellas emociones, su vista se alzo al cielo, tal vez en busca de ayuda y consuelo, de repente se percató de algo que hasta instantes pasados, había estado fuera de su mente, aquel edificio seguía ahí, con aquella cúpula donde aquellas ventanas redondas le traían nuevamente recuerdos, sus ojos se perdieron en aquella ventana así como en el espacio y en el tiempo.

Se secó las lágrimas rápidamente e intento recuperar la compostura de nuevo, sabía que él había llegado y no tardaría en arribar hasta ella, ya que lo último que quería era levantar alguna de sus sospechas
-Me alegra ser el primero -dijo rodeando con sus brazos su cintura y besándola en la mejilla mientras ella se encontraba observando la ciudad desde una de aquellas ventanas circulares. -no tengo que decirte la razón ¿verdad? -Oliver sonrió pícaramente y con sus manos aún en la cintura de Chloe la giró, sin embargo ella puso un poco de resistencia puesto que tenía miedo de no poder fingir que todo estaba bien, pero aquellas manos y aquella voz hacían siempre que todas sus defensas se fueran por lo que termino cediendo y cuando se encontró con aquellos ojos castaños no pudo evitar recordar aquel secreto que ese día comenzaba a guardarle a Oliver. Este la sorprendió con un beso, ella cerró los ojos dejándose guiar por sus sentidos, al final nada cambiaría evitando o no aquel juego, lo que tanto temía había pasado ya, porque de algo ahora más que nunca estaba segura, amaba con todas sus fuerzas a Oliver Queen, con un amor que ella nunca había esperando, incluso más grande que el que alguna vez pudo tenerle a su mejor amigo, porque esto, esto era distinto a todo lo que había vivido. Mientras los brazos de Oliver la resguardaban, un calor inexplicable en su vientre y una inmensa paz proveniente de esos brazos la invadieron, justo en ese momento y de aquella manera como había llegado aquel beso, por un instante se sintió completa y pensó que nada ni nadie podría arrebatarle todo eso, por un minuto creyó que todos sus miedos se esfumaban porque estos no tenían razón de ser, todo parecía tan fácil en aquellos brazos, en aquel lugar, junto a las dos personas más importantes en su vida. Oliver poco a poco se separó, ella se aferró a sus labios y a sus brazos, pero sabía que tenía que volver a la realidad y se tuvo que obligar a abrir los ojos, fue en ese instante cuando miró aquellos ojos marrones y miró el sitio en el que se encontraba cuando aquella paz y seguridad terminó, y aquellos pensamientos volvieron a ella.
-¿Que pasa Chloe? -preguntó de repente Oliver ante el silencio que la rubia había guardado.
-Yo...- Chloe le dio a Oliver su mejor sonrisa...-nada, -se apresuró a decir -tal vez sea que usted me pone nerviosa señor Queen -rió pícaramente y se dio cuenta que aquella sonrisa le salía más fácil que la primera.
-¿Nerviosa? -Oliver pasó sus manos a sus mejillas -eso me gusta… -agregó mientras intentaba volver a besarla.
-Oliver... -la rubia lo detuvo y con una mirada le recordó la reunión que tenían con la mayoría de la liga.
-Chloe… -rió Oliver divertido, evitando aquella mirada mientras le besaba el cuello.
-Tenemos trabajo que hacer. -dijo tajantemente mientas se liberaba de sus brazos y se dirigía hacia una de las computadoras.
-Eso es exactamente lo que intento hacer, ¿cuánto tiempo fue 2 meses? –preguntó curioso Oliver mientas volvía a abrazarla por atrás.
-Quince días… -respondió divertida pero a la vez lo ignoro y continuo en la computadora.
-Bueno a mi me parecieron 2 meses… -Oliver volvió a besarle aquel lugar que él conocía que hacía que Chloe perdiera todas las defensas y aunque la rubia sintió morir, por primera vez se separó de aquellos brazos y salto a otra de las computadoras. -Chloe vamos, ¿cuántas veces no hemos puesto a prueba la supervelocidad de Clark…,-hizo una pausa y sonrió más pícaramente, mientras se volvía a acercar a ella... - contra la nuestra?.
-Ollie, no es solamente Clark.
-Bueno ya es hora que Bart se dé cuenta que esta vez perdió.
-¿Y que hay de Dinah? –disparó Chloe divertida.
-Bueno, gran hermana tu sabes mejor que nadie que eso nunca pasó de lo virtual –Oliver sonrió emocionado -¿escucho un tono de celos ahí?.
-¿Celos yo?, -Chloe lo miró divertida -solamente expongo las razones por las cuales es prudente esperar.
-¿Esperar? ¿No crees que ya espere demasiado tiempo?, Chlo fueron dos meses.
-Quince días…
-Parecieron dos meses… -dijo susurrándole muy despacio mientras la volvía a besar, pero esta vez Chloe lo evadió rápidamente y se separó un poco de él.
-Vamos Oliver, no me vayas a decir que no te topaste con viejas amigas en Star City, no creo que hayas estado muy a dieta por allá… -Chloe dijo esto divertidamente pero Oliver no rió con ella.
-Se que a veces todo esto parece más un juego que nada, pero ambos sabemos que hace mucho que esto ya no es así, y yo no podría…, ya no podría estar con nadie más… -Chloe respiró profundamente, no se espera aquella respuesta y que Oliver profundizara en cosas que en este momento no ayudaban mucho, Chloe volvió a evadir y se internó de nuevo en su computadora. –Y se que esto empezó de esa manera pero yo se perfectamente bien que tu sabes que eso terminó hace mucho tiempo y que es obvio que hace mucho tiempo hay algo más, algo que por sobre todo respeto… -Chloe siguió evadiendo aquello, Oliver la miró por unos segundos esperando alguna reacción pero esta nunca llego.
-Se que lo último que quieres es hablar de esto, pero tarde o temprano tendremos que enfrentarlo, la verdad es que yo no puedo negar que estos quince días separados parecieron una eternidad, después del ataque de Zod la perspectiva de mi vida y de todo lo que hay en ella cambio, ahora sé que es exactamente lo que quiero… -comentó Oliver detrás de Chloe…, estas palabras resonarán en ella, discretamente se llevó una mano a su vientre, nunca creyó que todo podría ser tan fácil, tan fácil si el apocalipsis no estuviera a punto de llegar.
-Yo también creo saber qué es lo que quiero… -Chloe lo miró a los ojos, él le sonrió sabiendo que estaban de acuerdo… -y eso es; no hablar de esto… -cortó tajantemente.
-Está bien no hablemos de esto, como siempre, sigamos con este juego, solo espero que en este juego no terminemos perdiendo los dos… -Oliver se dio la vuelta, en otro momento tal vez se hubiera ido, pero algo lo hizo retroceder. Chloe estaba inmóvil sin decir nada, de repente ella suspiro por lo que él se pudo percatar de que ella estaba llorando. –Lo siento, creo que me exalte un poco, teníamos un trato y yo lo rompí, pero es que simplemente yo no puedo hacer que no pasa nada.
-Yo se que tarde o temprano tendríamos que enfrentarnos a esto –respondió Chloe,- pero no estoy lista para hacerlo, no en este momento, -hizo una pausa -no mientras sepa que puedo perderlo en cualquier instante.
-Yo tampoco quiero perderte… -agregó Oliver tomándola de los hombros pero ella se zafó.
-Pero no es cuestión de lo que nosotros queramos o no, -refutó -hay algo más grande allá afuera, más grande que nosotros mismos y eso siempre lo hemos sabido, el mundo nos necesita, y eso es lo más importante ahora. –respondió tajantemente…
Oliver la miró pensativo, ella sabía que él había entendido exactamente lo que ella había querido decir.

Aquel pensamiento se disolvió, aquella platica jamás llegó y ella lo sabía, pero aquello no había sido necesario, sabia de alguna forma que aunque ella no lo hubiera dicho literal, Oliver sabia que él había sido el amor de su vida, y ella también lo sabía, sin embargo aquel día sus vidas cambiarían para siempre.

Quiero agradecer a todos y cada uno de los que leen este fic, muchas gracias por sus comentarios y por ser tan pacientes esperando actualización, pareciera que subi 3 capitulos muy rápido, disculpen, la verdad es que ya los tenia escritos pero no había tenido tiempo de subirlos, no suelo actualizar muy rápido, espero les guste y lo disfruten y no me maten si tardo mas de lo previsto en subir el próximo capitulo.