Capitulo 6
DarkLeo despertó, incorporándose levemente en una posición sentada. Aun somnoliento se movió con cuidado para no molestar a la morada tortuga que aun dormía amarrada a su cintura. Miro con deleite a sus hermanos dormir; compartiendo un sueño tranquilo.
Parpadeo un par de veces percatándose del lugar en el que se encontraba. Suspiro con alivio al no ver a Miguel Ángel en los alrededores. Recordaba haber entrado a la habitación de la tortuga hiperactiva después de escuchar la risa de su hermanito. Una vez adentro, Mikey les había relatado una historia permitiéndoles dormir en su cama.
Sonrió satisfecho, todo parecía ir según lo planeado.
Había tenido que cerciorarse de la disposición que las tortugas tendrían con la nueva responsabilidad. Por ello hablo con sus hermanos para mantener un margen del cuidado que les proporcionaban. Permitiendo sus cuidados de manera que no sospecharan, pero al momento que las tortugas se comportaban extrañamente afectivas ellos se retirarían inmediatamente, acrecentando así las inquietudes de sus cuidadores. Las inseguridades que comenzaban a experimentar las tortugas les permitirían engañarlas con mayor facilidad.
Su actuación se hizo más creíble cuando se le fueron colocados nombres, un evento demasiado revelador y sorprendente para el gusto de cualquiera de ellos, sin mencionar la incertidumbre que se despertó en su interior al ser reconocido como un individuo y no un simple clon.
Pero ninguno podía deshacerse de sus orígenes. Ellos habían sido creados con un propósito.
Clones designados a destruir sus orígenes, no crear nuevos.
Esa era su razón de ser. Su objetivo en la vida. No era que no deseaba ser libre, pero como DarkDon una vez dijo: "es parte de nuestro código genético" ¿Cómo contrariar tal cosa? No creía tener ese derecho o incluso una opinión al respecto.
Por ello después de unos días, decidieron que sería DarkMikey quien recompensaría a las tortugas, para integrarse una vez más. La tortuga amarilla había expresado su alivio al no tener que contenerse por más tiempo. Quería saltar y correr; jugar nuevamente con sus hermanos y molestar a sus cuidadores. Le era entretenido el nerviosismo que las tortugas mostraban a su alrededor. Pero si no quería molestar a sus hermanos debía tomar las cosas con calma. Aunque su cuerpo de dos años no estuviera de acuerdo.
Ahora todos tendrían la oportunidad de compartir con sus originales. Era el momento de conocerlos a fondo y buscar sus debilidades.
DarkLeo debía asegurarse de que sus hermanos estarían a salvo por su cuenta en el cuidado de las tortugas. Otra de sus razones para permanecer juntos por mas tiempo. Ahora tenia un mayor control sobre su cuerpo, por lo que es más seguro estar con su original.
Con pesar se sacudió un poco del abrazo de su hermano. Tenía que aprovechar la soledad que compartían, antes de ser abordados nuevamente en lo que las tortugas consideraban un día normal. Siempre estaban siendo obstinados por la presencia de alguna de las tortugas rondando a su alrededor, por lo que les era difícil hablar sin exponerse. Inclusive cuando salían a la superficie las posibilidades de comunicarse eran remotas al tener a la rata cuidando de ellos.
Comenzó a sacudir a sus hermanos, obteniendo quejas, gruñidos y varios pedidos para dejarlos dormir cinco minutos más. Frunció el ceño con fastidio, no tenían tiempo para eso. Los agito con más fuerza, cambiando su expresión a una ligera sonrisa al ver la molestia repartida en los rostros de cada uno.
-¿Están listos?- susurro con ánimo. Se sentía algo ansioso por conocer más de cerca a su original. De vuelta a su dimensión, Leonardo siempre tenía algo interesante que decir. Y a él le gustaba reflexionar en sus palabras aunque a la final nunca prestara atención de ellas.
Además, estaba seguro que DarkMikey tampoco tenía problemas para compartir con Miguel Ángel. Por otro lado, DarkRaph y DarkDon eran los más reacios a acercarse a sus originales. Por eso, no habían interferido con su decisión de mantener a las tortugas al margen.
-¿Por qué nos despiertas?- DarkDon se estiro con pereza, molesto por la insistencia de su hermano mayor. Sabía que hoy era el día para empezar con la siguiente fase del plan. Pero su disgusto era grande. Solo esperaba obtener algo bueno de todo esto.
-Hoy es el día!- DarkMikey salto en la cama. Parecía recuperarse rápidamente de la somnolencia. Su inquietud ceso al escuchar un gruñido a su lado. Al bajar la vista se estremeció con la amenazante mirada en el rostro de su hermano más grande. Normalmente no se inmutaría por ella, pero todos eran conscientes de la horrible actitud que la tortuga roja adquiría al despertar.
Se sentó con la misma rapidez y le dedico una sonrisa inocente. DarkRaph aun aturdido por el sueño resoplo con molestia golpeando levemente a su amarillo hermano en el brazo.
-Ya basta- DarkLeo siseo con enojo al ver las claras intenciones de DarkMikey en regresar el golpe.
-Ya sabemos lo que nos dirás temerario lider. Lo has repetido un millón de veces- DarkDon expreso enfadado.
-Necesito saber que cada uno sabe lo que hará- la tortuga azul respondió con calma. Sus hermanos podrían ser muy desesperantes.
-No es tan difícil.- DarkRaph contesto con mayor lucidez.
-Solo debemos estar cerca de las tortugas, hacer que nos quieran y buscar lo que les molesta- respondió distraídamente la más joven de las tortugas oscuras.
-No hay que hacer que nos quieran, torpe. Debemos indagar sobre sus debilidades, y al hacerlo por separado sera más fácil.- protesto DarkDon ante el limitado razonamiento de su hermano menor.
-Si hacemos que nos quieran, nosotros seremos parte de sus debilidades.- DarkMikey cerró sus ojos con impertinencia dándole la espalda a sus hermanos.
DarkLeo se mantuvo en silencio reflexionando las palabras de su hermanito. Podría resultar una buena idea si supieran comportarse como niños. Algo que estaba muy lejos de lo que ellos son. La única manera seria dejarse llevar por los impulsos de sus pequeños cuerpos…
-Eso no es una mala idea- por fin hablo, atrayendo las miradas incrédulas de dos de sus hermanos. DarkMikey se giro hacia ellos sonriendo ampliamente por el apoyo de su líder.
-Aunque, no voy a exigirles nada- continuo con cuidado -Cada uno resolverá a su manera las experiencias que compartirá con su original. Solo no deben olvidar quiénes son y para que estamos aquí. Nuestro objetivo ahora es encontrar sus debilidades. No importa como lo hagan y no atraigan sospechas… Entendido- DarkLeo estaba satisfecho con sus palabras. Para su leve sorpresa sus hermanos asintieron obedientemente.
Se giro hacia la puerta escuchando pasos acercarse. Esta se abrió revelando a un sonriente Miguel Ángel, quien se detuvo repentinamente con asombro ante sus miradas.
-Vaya, están despiertos!- la tortuga de naranja paseo su mirada sobre ellos. -¿Vamos a comer?- pregunto felizmente.
Con un último vistazo, las tortugas oscuras compartieron una mirada decidida. Saltaron de la cama simulando entusiasmo y se dirigiénron a la cocina para comenzar con el plan.
Otra perspectiva de lo que ocurría en los últimos días. Las tortugas oscuras aun no entienden la oportunidad que se les ha dado. Ahora solo tendrán que tropezar y levantarse hasta que comprendan su situación.
El siguiente capitulo lo publicare muy pronto, considerando lo corto de este.
Se llevara a cabo en el capitulo tres de la segunda temporada. Ya las tortugas oscuras comenzaran a involucrarse en los acontecimientos de la serie. Ahora de ellos dependerá los cambios que su presencia les ocasione a las tortugas.
Hasta el próximo capitulo ;3
