Agradezco a cada una de las personas que dedica parte de su tiempo a este fic y que lo lee y lo comenta, no tengo palabras para expresar que a pesar del tiempo aun sigan leyéndolo y viéndolo por aquí, espero que este cap les guste y lo disfruten de la misma manera en que yo lo hice. Tengo que aclarar que este fic es tan Clois como Chlollie, por lo tanto ambas historias están entrelazadas y para que haya una cosa tiene que haber la otra. Si por momentos hay más de una que de la otra no es porque tenga preferencia por alguna es que asi es necesario para la historia. Muchas gracias y disfruten el cap.

CAPITULO 24

Cambios

Lois conducía hacia la escuela de Annie sin dejar de mirar el espejo retrovisor y encontrarse con sus ojitos cubiertos de lágrimas. Había sido toda una odisea conseguir que dejara de llorar y todo un milagro convencerla para ir a la escuela. Había llorado toda la noche desde que él había partido.

-¡Oliver! –mencionó Lois emocionada cuando lo vio entrar por la puerta de la casa. –Gracias a Dios que estas aquí -Lois lo abrazó pero él no le correspondió al abrazo–. Gracias por entender y no haber hecho nada -Oliver alejó a Lois de él y se encamino hacia las habitaciones. Lois sabía que no sería fácil lidiar con Oliver en estos momentos, debería de estar inmensamente dolido, y probablemente no le hablaría por semanas, pero ella tenía que decirle que lo sentía, ella tenía que explicarle sus razones, y aunque él había sido el padre de Annie por todos estos años, ahora con saber la existencia de Hallie, debía entenderla aún más, así que no se detuvo ni un momento y lo siguió a la habitación.

Oliver abría uno de sus cajones cuando Lois llegó a la habitación, ella estaba temerosa pero sabía que ella era la primera que tenía que hablar.

-Sé que estás enojado conmigo, pero quiero que entiendas que no era mi secreto –aclaró pero Oliver no dijo ni una sola palabra–. Yo quería decírtelo, pero después de que Chloe me explicó toda su historia me di cuenta que era demasiado peligroso, tanto para ella como para las niñas… -Oliver sacó un par de camisas y las colocó sobre la cama. Lois avanzó hacia el-. Todo coincidía con lo que me acababas de contar y yo solo…, decidí ayudarla a encontrar todo lo que necesitamos antes de decírtelo-. Lois observó cómo Oliver sacaba casi toda su ropa del armario, su corazón se paralizó por un instante-. ¿Qué estás haciendo? –preguntó temerosa, pero él no contestó-. ¿Oliver? –insistió.

Oliver abrió el closet y sacó una maleta del armario y comenzó a meter toda su ropa en ella.

-¿Oliver? -volvió a preguntarle.

-¿No es tan difícil adivinar o sí? -agregó violentamente-. Me voy de aquí.

-Pero Oliver, no puedes hacer esto -suplicó Lois.

-¿Yo no puedo hacer esto? –le alzó la voz sarcástico-. ¿Tú puedes mentirme y yo no puedo hacer esto?.

-Oliver, entiendo que estés enojado, pero creo que tú mejor que nadie deberías entenderme. Tú también me mentiste -se defendió Lois. Oliver la miró, era obvio que él no estaba bien. Esta situación lo había sobrepasado y pasaría mucho tiempo antes de que Oliver volviera a sonreír como lo hacía antes. Lois solo recordaba haberlo visto de esa manera una vez, y eso había sido cuando Chloe había muerto, Oliver había durado meses muerto en vida y la primera vez que lo volvió a ver sonreír llenó de felicidad había sido el día en que Annie había nacido, cuando Oliver había entrado por la puerta de la habitación de Lois en el hospital con Annie en los brazos.

-No puedes compararlo –le refutó Oliver enojado y con lágrimas en los ojos.

-¿Porque no?-, le contestó Lois enojada, al final Oliver le había mentido también. -¡Tu sabias que Clark me amaba!, ¡que hubiera sido incapaz de alejarme de Annie!, ¡y tú me lo ocultaste! –acusó molesta.

-No es lo mismo. ¡Tú y Annie estaban en peligro! –le agregó.

-¡Chloe y Hallie también lo están! –le gritó Lois, Oliver le clavó la mirada…

-¿Y pensaste que haría algo para poner en peligro a mi hija o a Chloe?, ¡yo la amaba!, ¡la había amado todo este tiempo!, ¡tú me viste todos estos años sufriendo!, ¡creyendo que Chloe estaba muerta!, me viste llorarle noches enteras, sufrir como nadie. Clark decidió alejarte, el decidió mentirte, decirte que no te amaba, y decidió hacer su vida con Lana, él te partió el corazón y en eso no te mentí, así que tuviste razones de sobra para odiarlo y para aceptar que el ya no iba a estar más en tu vida. Tuviste a Annie todos estos años a tu lado, yo no tenía nada de ella. No tuve nada. No tuve la oportunidad de decirle adiós, ni una tumba donde llorarle. Tú no tienes idea de la sensación que produce perder de un instante a otro la razón que más amas en la vida, y encontrar años después que todo fue una mentira, un inventó porque simplemente la persona por la que hubieras dado la vida simplemente no confiaba en ti.

-Oliver, Chloe te amaba y yo sé que ella aún… -Lois intentó explicarle.

-¿Me amaba? –le interrumpió-. ¿Y de que sirvió que me amará?, ¿de qué sirvió si me creyó un traidor...? -menciono Oliver y siguió haciendo su maleta.

-Todos nos equivocamos, ¡mírame a mí!, aleje a Annie de Clark, yo tampoco confié en él, debí de haber peleado, debí de haber creído que lo que teníamos era verdadero, debí de haber sabido que el haría algo así, pero el fantasmas de Lana del pasado y de la intensidad de sus sentimientos por ella me hicieron dudar del amor que el me tenía y que me había demostrado en más de una ocasión que era real… -Oliver continuaba haciendo sus maletas, parecía que nada de lo que le dijera haría cambiar a Oliver de opinión. -Es más, hace semanas Clark me oyó a Annie decirle algo que era sólo nuestro, jamás pensé que él le hubiera dado el mismo significado que yo. El me abordó asegurando que Annie era su hija porque él sabía que yo jamás compartiría aquello con alguien que no tuviera que ver con nosotros. Me miró a los ojos y me pidió la verdad, y una parte de mi confiaba en él, una parte de mi quería terminar con toda esta mentira, pero no lo hice, porque tuve miedo de perder a Annie pero también tenía miedo de perderlo a él, de que me odiara, primero por haberlo separado de ella y en segunda por haberle mentido y hacerlo pasar por el dolor de saber que nuestro hijo había muerto. Y yo sé que esos eran los mismos miedos de Chloe, porque ella sabía que cuando descubrieras la verdad no ibas a descansar hasta tener a la niña a tu lado y Lana iría tras ella y no dudaría de ocupar a Hallie para hacerle daño. Además ella sabía que jamás la perdonarías y que terminaría odiándola de la manera que lo haces ahora y que te perdería para siempre.

-¡Sabes algo! -Oliver interrumpió en cuanto Lois tocó el tema de Chloe -no quiero hablar de Chloe contigo, y en eso tenía razón, jamás voy a perdonarla, porque a ella no le importó lo que pasará conmigo estos años, por lo tanto a mí no me importa lo que pase con ella, lo único que tendremos en común solo será Hallie, solo ella-. Lois estaba a punto de llorar, y aunque intentaba entender a Oliver no podía evitar sentirse triste por lo que la situación se había convertido, sobre todo cuando ella sabía perfectamente que ambos se seguían amando igual o más que en el pasado, pero Oliver jamás la perdonaría. El Rubio término de empacar sus cosas, cerró la maleta y salió de la habitación.

-Oliver no te puedes ir... - Lois le mencionó mientras intentaba alcanzarlo.

-¿Porque no? -rebatió.

-Por favor hablemos –suplicó Lois.

-No hay nada de qué hablar, -gritó Oliver desesperado-, simplemente no puedo vivir al lado de una mujer que fue capaz de ocultarme el secreto más importante de mi vida, mientras yo di toda mi vida por ella-. Oliver se encaminó hacia las escaleras.

-Oliver no fue mi intención lastimarte -continuo mientras caminaba detrás de él.

-Pues lo hiciste Lois, tú de entré todos. Las dos personas que más he amado en mi vida fueron las dos personas que más me han herido... -Oliver se dirigió hacia la salida.

-¿Papi? –preguntó una vocecilla quebrada en el fondo, ambos, tanto Lois como Oliver miraron a la pequeña, corrió hacia donde Oliver se encontraba y Oliver la abrazó como siempre solía hacerlo.

-¿Ya no quieres vivir con nosotros? -le pregunto llorando, el corazón de Oliver se partió en dos, no sabía cuánto había escuchado de la conversación, pero no quería lastimarla y en el fondo sabía que eso era inevitable. Tanto para ella como para Hallie, porque tarde o temprano ellas tendría que conocer la verdad. No supo que decirle, no podía quedarse, ese era el lugar donde él había descubierto toda la verdad, odiaba estar ahí, no podía ver a Lois sin sentirse enojado y ahora Annie le recordaba que el tarde o temprano le causaría a Clark el mismo dolor que el ahora pasaba.

-Annie te amo, quiero que recuerdes esto siempre, tu eres y serás siempre mi hija y eso nada podrá cambiarlo jamás pero ahora necesito un poco de tiempo -confeso Oliver y beso a la niña en la mejilla.

-Oliver, por favor, -Lois suplicó, el entendió bien, ella quería que se quedara, ella sabía que Annie estaba sufriendo, Oliver sintió rencor por un instante, siempre había sabido que la felicidad y el bienestar de Annie era lo primordial para los dos, eso era lo que los padres hacía por sus hijos, así que entendía a Lois, pero no podía evitar pensar que ella habia puesto a Annie sobre encima de Hallie, y sin que él lo supiera lo había llevado a hacer lo mismo.

Oliver bajo a la pequeña, después de darle un beso lento en la mejilla, tomó su maleta y abrió la puerta, Annie miró a Oliver con sus ojotos rojos.

-Nos veremos pronto, te lo prometo-. Oliver le dirigió una sonrisa y cerró la puerta.

Lois estacionó el carro, Annie seguía llorando, ella jamás había visto a su hija sufrir de aquella manera, y eso le partía el alma. Ella jamás imaginó que Oliver pudiera irse de su lado y tampoco creyó que la mas sufriría con toda esta situación fuera precisamente su hija. Lois no concebía que Oliver, la persona que había defendido a Annie hasta con su propia vida todos estos años, fuera precisamente la persona que ahora la estuviera hiriendo de aquella manera, y aunque Lois sabía que Oliver tenía toda la razón de estar molesto y herido, no entendía porque Annie tenía que salir lastimada con todo esto. Lois bajo del auto y abrió la puerta trasera para que Annie bajara pero la niña no dio señales de que quisiera hacerlo.

-Ya llegamos, anda baja ya Annie, se va a hacer tarde -pero Annie negó con la cabeza- amor te encanta venir a la escuela, vas a jugar con tus amiguitos, vamos sal de ahí.

-No, no quiero ir a la escuela, yo quiero ver a mi papa, quiero estar con él –mencionó llorando, Lois le limpió las lagrimas que resbalaban por sus mejillas.

-Pronto lo veras, él te lo prometió, y ya sabes que….

-No es cierto-, lloró Annie,-él ya no quiere vivir con nosotros.

-Annie anoche te explique que él tuvo que salir de viaje de nuevo, pero veras que el estará pronto con nosotras como siempre.

-Eso no es cierto, yo los escuche.

-Amor escúchame, tu papi y yo si peleamos un poco pero él te ama mucho y a mí también, sólo que el necesitaba salir de viaje y yo no estaba de acuerdo, pero estoy segura que en cuanto regrese todo volverá a ser como antes.

-Pero yo quiero que regrese ahora.

-Mira hagamos algo, intentaré llamarle para que trate de volver lo antes posible, pero ahora vamos a la escuela -Lois le tendió la mano para que Annie la tomara pero Annie solo se cubrió la cara con sus manitas y se recostó en el asiento.

-Annie por favor, no puedo llevarte hoy al trabajo, tengo que cubrir un reportaje.

-Hola -dijo una voz detrás de Lois, ella dio un brinco exhalado y término golpeándose la cabeza en el marco de la puerta.

-¿Estas bien?, lo siento no quise –intentó disculparse.

-¿Qué pasa contigo?, me espantaste-, dijo Lois mientras se sobaba la cabeza.

-Dicen que sólo los que guardan secretos se espantan de esa manera -Lois le sonrió con ironía.

-Tú te debes espantar muy seguido entonces -le contestó y Clark le devolvió la misma sonrisa irónica- Y yo no escondo nada -agregó Lois.

-Hola Annie -Clark saludó hacia dentro del carro, en ese momento la niña salió del carro y abrazó a Clark, él sin pensarlo la tomó en sus brazos, y entonces se percató que la niña lloraba desconsoladamente, él la abrazo más fuerte, quería que ese abrazo terminara con el dolor de la pequeña, y se sintió impotente de no saber que era aquello que le había hecho sufrir de aquella manera.

-Annie ¿estás bien? ¿Qué te pasa?-, le preguntó ansioso, al mismo tiempo que le preguntaba lo mismo a Lois con la mirada.

-No quiere ir a la escuela, ya sabes, berrinches de la edad -justificó Lois intentando restarle importancia.

-¿Lois esto no parece un berrinche? -aseguró Clark -Annie ¿qué es lo que te pasa?-, le pregunto tiernamente.

-Es un berrinche -aseguró Lois molesta. No era posible que Clark sin haber estado con ella todos estos años pudiera conocerla tan bien-. Soy su madre, la conozco más que a mí misma.

-Yo también tengo una hija y se distinguir un berrinche de algo que no lo es -puntualizó Clark. Annie seguía con su carita escondida en el hombro de Clark. Él la bajó al suelo y se hincó a su altura, la pequeña tenía su mirada hacia el suelo y Clark tiernamente le levantó la barbilla. Ver sus ojitos verdes llenos de lágrimas le partió el corazón aún más-. ¿Qué pasa Annie?, ¿qué tienes?.

Annie no habló de inmediato solo miraba a Clark con sus ojitos llorosos.

-Mi papa ya no quiere vivir con nosotros -soltó de repente, el corazón de Lois se detuvo por un instante. Jamás se imaginó que Annie fuera capaz de decirle algo como esto a Clark cuando no había querido hablar en toda la mañana. La pequeña comenzó a llorar y volvió a abrazar a Clark, este le devolvió el abrazo mientras asimilaba la información que acaba de recibir. Clark buscó la mirada de Lois para confirmar aquello, pero en cuanto sus ojos se cruzaron ella bajó la mirada.

-Sólo está de viaje, tuvo una emergencia en Star City, por eso se fue, ya intente explicárselo -aseguro Lois.

-No es cierto, el regreso de viaje ayer -mencionó la pequeña, Lois suspiro exasperada.

-Fue sólo un imprevisto, el regresará Annie, ya te lo dije -Clark miro a Lois con duda -tuvo un problema con unos empleados y tuvo que regresar de emergencia -justifico Lois.

Clark se volvió a la pequeña, la separo de él y la tomo de sus manitas.

-Yo conozco muy bien a Oliver, él… -Clark iba a decir que había sido su mejor amigo, pero él le había quitado lo que el más amaba, -él las ama a ambas, -mencionó Clark dolorosamente, a pesar de todo tenía que aceptar que para Oliver no había nada más importante que Lois y Annie, al menos nada que Oliver conociera, y aunque le dolía en el alma aceptar esto, esta era la única forma de que Annie no estuviera triste. -Jamás las dejaría, sería un completo idiota si lo hiciera -confesó Clark recordando como él había dejado ir su felicidad, las miradas de el y Lois se cruzaron por un instante-. Y sí hay una cosa que se de Oliver es que él jamás abandona lo que ama.

-Pero él lo dijo –refutó la pequeña.

-Debiste de haber entendido mal, eres su hija y no hay nada más importante para un padre que su hija-. La pequeña le sonrió un poco, Lois admiraba la escena entre sorprendida y conmovida.

-¿De verdad?

-De verdad -le aseguró Clark -verás como pronto estará con ustedes, ahora límpiate esas lagrimas… -Clark le limpio sus mejillas mientras se lo decía- …porque están a punto de tocar el timbre. Hallie ya está adentró y tenía muchas ganas de verte, estuvo hablando de ti todo el fin de semana y de lo mucho que se divierten en el le sonrió radiante, Lois miró recelosa la escena, Clark había conseguido en cinco minutos lo que ella no había logrado en una hora, pero tenía que admitir que todo eso era hermoso, la relación de Clark y Annie era hermosa. Tenía que reconocer que su conexión era la de un verdadero padre y su hija. Lois recordó a Oliver y los pocos momentos que Oliver y Hallie habían compartido, ella había visto esa misma conexión en ellos, sintió una punzada en su corazón, se preguntó cómo Clark reaccionaría el día que tuviera que decirle la verdad sobre Annie.

-¿Entonces todo está bien con Oliver? -Clark le preguntó a Lois después de que dejaron a Annie dentro de la escuela.

-Claro, ¿por qué tendría que estar mal?

-Bueno, Annie realmente estaba angustiada...

-Todo está bien...-interrumpió Lois -Oliver sólo está de viaje, regresará la próxima semana, y como tú lo dijiste Oliver "jamás" sería tan tonto para irse de nuestro lado, aparte no creo que nuestra vida sea de tu incumbencia. Te agradezco lo que hiciste por Annie hoy pero nuestro bienestar familiar no es tu problema. Lois se marchó.

Lois estuvo marcando a Oliver al celular durante toda la mañana para contarle que Annie estaba destrozada y que Clark sospechaba que algo pasaba pero el celular estaba completamente apagado, incluso hablo con Chloe pensando que tal vez ella podría tener noticias de él, pero ella tampoco sabía nada de él desde que había salido de la watchtower la noche anterior.

-¡Clark! -gritó Annie y se soltó de su madre, cuando se lo encontró en la salida de la escuela horas más tarde.

-Hola pequeña me da gusto que estés de mejor humor -confesó Clark con una enorme sonrisa.

-Sí, ya estoy mejor, gracias.

-Hola tía Lois- Hallie saludó y Lois abrazó y besó a la pequeña rubia.

-¿Cómo estás? –le preguntó sin evitar pensar en todos los sucesos que habían ocurrido el día de ayer.

-Muy bien gracias tía.

-¡Papi! -gritó Annie de repente y bajó de los brazos de Clark de un brindo para salir corriendo. Lois siguió con la mirada a Annie, fue cuando se percató que Oliver estaba en la entrada de la escuela. Lois se paralizó y miró a Clark quien observaba la escena confundida, lo único que se le ocurrió fue acercarse a Oliver y Annie.

-¿Qué haces aquí? -le preguntó casi en susurró sin poder evitar sonar molesta.

-Vine a ver a mi hija -Oliver miró hacia donde Hallie se encontraba.

-Yo también quería verte -Annie le dio un beso a Oliver en la mejilla, pero el seguía teniendo la mirada fija en Clark y Hallie quienes se acercaban hacia ellos. Lois miró a Hallie la pequeña le sonreía a Oliver justo como Annie lo hacía cuando veía a Clark.

-Pensé que estabas en Star City -mencionó Clark mientras se acercaban, eso hizo que Oliver rompiera el contacto con la rubia y regreso a ver a Clark seriamente.

-¿Por qué tendrías que pensar eso? -dijo el rubio para infortunio de Lois, eso refutaba todo lo que ella hubiese podido decir. Lois notó que Clark la miraba pero ella se mantuvo fija en Oliver.

-Hola tío Oliver -mencionó Hallie sonriendo, Oliver se volteó a la pequeña y sonrió, se agachó para ponerse a su altura.

-Hola -le contestó, Hallie se acercó a Oliver para darle un beso de saludo, Lois miró la escena con miedo, miedo de que Oliver no se contuviera y revelara la verdad en ese momento, pero para su sorpresa, fue la pequeña la que lo abrazó y Oliver se lo correspondió. Lois suspiró aliviada cuando se dio cuenta de que aunque Oliver estaba profundamente conmovido estaba haciendo un verdadero esfuerzo para no llorar. Clark miraba la escena con recelo, Lois sabía perfectamente porque. De alguna manera Clark consideraba a Hallie algo suyo, sobre todo ahora que él creía que Annie no era hija suya, además también porque era el mismo sentimiento que ella tenía cuando él y Annie tenían esa conexión especial. Ambos sabían que había fuerzas más grandes que no podían negar.

-Ojala pronto pueda ir a jugar a casa de Annie para que me sigas enseñando a lanzar flechas como ella –mencionó la pequeña cuando ellos dejaron de abrazarse. Clark y Lois se sorprendieron con la facilidad y la confianza que la rubia le hablaba a Oliver, ella siempre había sido más tímida que Annie, incluso con Lois. Oliver sonrió emocionado.

-Si Clark no tiene algún problema, podría llevarlas hoy a ambas y…

-Lo siento –interrumpió Clark inmediatamente-, hoy no podrá ser posible, no le avisamos a Lana y ella va a estar esperándola, tal vez otro día- Clark le sonrió a Hallie, pero ella solo le devolvió una mirada de tristeza. Oliver por su parte se tensó. Lois pudo percatarse de que estaba enojado.

-Será otro día entonces –le dijo a Clark con cierto desdén–. Hora de irnos –le mencionó a Annie.

Oliver le acarició a Hallie la barbilla, cargó a Annie y salió a grandes zancadas de ahí.

-Adiós Clark-, Annie le gritó asomando su carita por encima del hombro de Oliver. Lois y Clark se miraron, ella se despidió de Hallie antes de alcanzar a Oliver. Estaba abriendo la puerta de atrás, cuando Lois se percató de que llevaba los ojos rojos, por lo que Lois no se atrevió a decirle ni una sola palabra, aunque Annie estaba relatándole todo lo que había hecho en su día.

-¿Traes tu carro? –le preguntó a Lois cuando terminó de colocar a Annie en el asiento para niños.

-Está del otro lado -explicó Lois.

-Llevaré a Annie a comer, pasaré la tarde con ella y te la llevaré a la casa cuando salgas del trabajo.

-Oliver, necesitamos hablar- suplicó Lois.

-Ya hablamos todo anoche, voy a tranquilizar a Annie, ella estará bien-afirmó.

-¿Nos vamos ya?-. Annie gritó desde el carro, Lois se asomó a la ventana.

-Adiós amor-, le dio un beso en la mejilla.

-¿No vendrás con nosotros? –preguntó tristemente.

-Tengo trabajo que hacer y no puedo acompañarlos-, aclaró Lois. Lo menos que su hija necesitaba era ver que sus padres pelearan más de lo que ya había escuchado la noche anterior. –Pero papá y tu pasaran toda la tarde juntos, será divertido.

Lois le sonrió y la besó en la mejilla mientras Oliver se subía en el carro. Le dijo adiós con la mano, mientras veía como Annie se intentaba girar para verla, una lágrima rodó por la mejilla de Lois y aunque la actitud de Oliver la lastimaba, no podía evitar sentirse triste y entender el dolor por el que estaba pasando. Lois caminó a su carro sumida en sus pensamientos.

-¿Todo bien? -preguntó una voz familiar a su espalda, fue cuando se dio cuenta de que estaba llorando, intentó secarse las lágrimas antes de regresar a verlo.

-¿Por qué no habría de estarlo? -se justificó, pero por la expresión en el rostro de Clark supo que definitivamente él sabía que ella no estaba bien.

-Yo solo quería…

-No te preocupes por mí Clark, Annie y yo estamos bien –le interrumpió Lois, ella acarició la mejilla de Hallie, antes de marcharse.

La tarde pasó muy lenta para Lois, no había tenido noticias de Oliver lo que la había puesto demasiado ansiosa, tanto que decidió subir a la azotea, necesitaba hablar con Chloe pero era demasiado peligroso. Se ocupó en contemplar el atardecer mientras los pensamientos sobre Oliver, Chloe, Hallie, Annie y Clark le pasaban por la mente.

-¿Lois? -ella brincó asustada, Clark tenía que dejar de aparecer cuando ella menos requería su presencia.

-Tienes que dejar de hacer eso -le exigió.

-¿Hacer qué? -comentó contrariado.

-Aparecer de repente detrás de mí. Casi me da un infarto.

-No fue mi intensión asustarte -aclaró.

-Pues así fue-. Lois caminó hacia las escaleras.

-Lois ¿Qué está pasando? -preguntó Clark.

-¿Pasando de qué? -intentó evadir, pero la mirada de Clark le hizo saber que no le creía.

-Es claro que algo está pasando, Annie no estaba así por nada, Oliver no estaba en Star City y definitivamente algo paso con ustedes dos. Los escuche cuando hablaban –confesó Lois, ella lo miró con recelo y con miedo.

-¿Ahora espías nuestras conversaciones? –le preguntó molesta.

-Lois no fue a propósito –intentó explicar calmadamente.

-¿No fue a propósito?, sinceramente Clark lo que pasa o no en mi matrimonio no es de tu incumbencia –le aclaró.

-Es que no puedo verte así-, confesó Clark, Lois lo miró por un momento, ella sabía que Clark era sincero, lo podía ver en su mirada, aunque no debía olvidar que él no sabía que ella conocía sus sentimientos. -Si Oliver hizo algo para lastimarte a ti o a Annie yo…

-¡Clark basta! –le gritó enojada, recordar que Clark la amaba y que había sacrificado su felicidad propia, la suya y la de Annie la hacían enojar bastante. Lois estaba sorprendida de que Clark se preocupara por el hecho de que Oliver las lastimara cuando él había sido la persona que más daño les había hecho a ambas. -Escúchate a ti mismo, tú no tienes ningún derecho a juzgar o meterte en esto, ¿o ya se te olvido quien fue la primera persona que destruyo mi vida?-. Lois sabía que había dado un golpe bajo porque Clark se quedó en silencio sin saber que decir, por lo que se encaminó rumbo a la salida.

-Lois lo siento –intentó disculparse-. Yo solo…

-¡No te metas en mi vida! –le exigió.

-Solo quería asegurarme de que tú y Annie estuvieran bien.

-¿Y desde cuando te preocupa a ti que Annie y yo estemos bien?, ¿porque no mejor te preguntas si Lana y Hallie están bien?, ¡ellas son tu familia!, Annie y yo no lo somos, por lo tanto lo que nos suceda no es tu problema.

Oliver y Annie arribaron al departamento media hora después de que Lois llegara. Annie entró corriendo a abrazar a su mama, Lois le dio un beso en la mejilla.

-Papa me llevo a comer una pizza y después fuimos al cine, vimos mi villano favorito 4… -le dijo casi inmediatamente.

-Wow Annie, me da mucho gusto, ¿sin mí? –Lois le preguntó molesta a Oliver. Era una de sus películas favoritas y ella y Oliver llevaban semanas esperando aquella película.

Oliver y Lois se miraron y se dedicaron una mirada de recelo.

-Annie, ven acá, necesitamos hablar -pidió Oliver, la sonrisa en la niña desapareció, Lois siempre había sabido que era muy perceptiva así que podría deducir cuando algo no iba bien y su carita lo reflejaba. Oliver la tomó de la mano y se sentó en un sillón y puso a la pequeña en sus piernas.

-¿Vas a volver a irte de viaje? –le preguntó con carita triste,

-Annie yo… -Oliver no supo que decirle

-¿Ya no quieres vivir conmigo? –agregó ante la confusión de su padre.

-Claro –le dijo de inmediato -claro que quiero vivir contigo. Si yo pudiera no me separaría ni un solo instante de ti, te amo y quiero que siempre tengas presente eso, siempre, siempre lo haré. Eres mi hija y eso nada ni nadie podrá cambiarlo.

-¿Entonces vas a seguir viviendo con nosotras y ya no te iras de viaje? –aclaró y una pequeña sonrisa apareció en su rostro.

-Annie, yo...

-¿Es porque estás enojado con mi mama verdad? –le preguntó de repente.

-No yo… -Oliver y Lois se miraron, Oliver se dio cuenta que Lois tenía miedo que Annie la culpara a ella. -Tu mama no tiene la culpa de nada –le aclaró. -A veces las personas hacemos cosas que a los demás no les gustan y ellos se enojan, y a veces se enojan tanto que es mejor poner un poco de distancia para que con eso ya no se sientan enojados –le explicó. –Por eso creo que tu mamá y yo necesitamos estar solos por un tiempo, pero eso no significa que nosotros no nos queramos o que hayamos de dejado de quererte a ti.

-¿Y ya no te voy a ver?

-Claro que sí, vendré a verte siempre que pueda, yo necesito arreglar unos asuntos en Star City, y puede que algunas veces no pueda verte, pero mientras este aquí te veré todos los días. Nada nada cambiara. -Oliver le limpio sus lágrimas..

-¿Siempre vas a quererme? –le preguntó la pequeña.

-Siempre, te lo prometo. -Oliver abrazó fuertemente a Annie y la besó, ambos lloraban, pasado un momento, Oliver bajó a Annie. Oliver se despidió y se dirigió hacia la puerta.

-Annie, porque no vas a jugar un momento a tu cuarto –le mencionó Lois a la pequeña y Annie la obedeció, ella esperó un tiempo prudente para dirigirse a Oliver.

-Oliver yo…

-Necesitamos hablar –le interrumpió Oliver para sorpresa de Lois.

-Me parece bien. Hay un par de cosas que tienes que saber.

-Escucho –dijo Oliver.

-Oliver regresa a la casa, no es bueno que estés solo, no con todo lo que te está pasando.

-No te preocupes por mi Lois, he estado peor, sobreviví 6 años sin ella, ahora ya no necesito a nadie.

-Entonces hazlo por tus hijas, Annie le dijo a Clark sobre ayer, yo intente solucionarlo diciendo que estabas de viaje pero me desdijiste con tu llegada y Clark escuchó nuestra conversación porque me abordo hoy en el Dialy Planet. Hemos cuidado todo tanto tiempo, no podemos permitir que por esto Lex se dé cuenta que estemos separados, y que comience a sospechar las razones.

-Lois todas las parejas tienen crisis.

-Lo sé pero…

-Si tu miedo es que Lex pueda llegar a Annie, despreocúpate prometí cuidarla con mi vida y siempre lo hare, pero ahora necesito tiempo para mí. Tiempo para continuar con la investigación, ahora más que nunca me urge desenmascarar a Lana. Clark y yo merecemos poder abrazar y tener a nuestras hijas a nuestro lado, verlas crecer, recuperar el tiempo perdido.

-Oliver...

Lo que me lleva a otra cosa –la interrumpió. -Necesito saber dónde puedo encontrar a Chloe -Lois sonrió emocionada.

-Sabía que tarde o temprano ibas a perdonarla.

-Jamás voy a perdonarla, no te confundas, solo lo hago por Hallie. Ella tiene información y ha estado investigando por su cuenta, necesitamos descubrir todo lo más pronto posible, y si lo hacemos por separado nos llevara años, tal y como lo hemos hecho. Lo único que ella y yo tenemos en común ahora es recuperar a Hallie lo más pronto posible y si para eso necesitamos trabajar en equipo pues así será.

-Pero Oliver, ella está viva.

-No voy a volver a hablar de esto contigo, ¿me vas a decir cómo encontrarla o también tengo que buscarla como lo he hecho con Lex todos estos años.?