- estoy segura de que está arrepentido de lo que dijo porque no es verdad, no cierres tu corazón, no de nuevo. Nadie dijo que esto sería fácil- aseguro Emily.
-no sé qué haría sin ustedes- respondió mack al fin, con un pensamiento más optimista de lo sucedido. Sabia que tenía una razón por la que dijo esas cosas solo quedaba esperar.
Al día siguiente Mackensie fue la primera en levantarse. Llovía demasiado fuerte por lo que se abrigo bien y bajo a la cocina a tomar desayuno, puso un poco de música para comer pero aunque trato de no llorar fue inevitable. Tanto dolor tenia que no se dio cuenta de una presencia que se acercaba y la rodeaba con sus brazos.
-tranquila, soy yo- susurro James.
-buenos días- dijo Mack secándose las lágrimas con el dorso de la mano.
-no llores, no por él, ni por nadie- le dijo el chico con una mirado de dolor en su rostro.
-no lo hare más, promesa- le respondió sonriendo.
-hay cupo para uno más- pregunto Sirius desde la puerta, tenía un aspecto horrible al no haber dormido nada en todo la noche al igual que Mack.
-siempre alcanza para uno más- le respondió Mack con un intento de sonrisa.
-gracias- le respondió Sirius sorprendido por la respuesta de la chica, a esta altura se imaginaba que no le volvería a dirigir la palabra. Quizás aún halla esperanza pensó.
Tomaron desayuno hablando de lo que podrían hacer ese día, aunque con el clima que había no se podía hacer mucho. Cuando hubieron terminado, Mackensie fue al balcón dejando a los chicos solos, no le apetecía estar cerca de Sirius, por lo menos no ese día.
-Sirius podemos hablar- pregunto Emily después del almuerzo el momento en que todos se iban a dormir la siesta.
-si me vas a decir lo mal que estuve, créeme que estuve pensando en lo que dije y no estuvo bien, para nada, nada de lo que dije es verdad- dijo Sirius.
-no iba a decir nada de eso, pero es bueno que lo reconozcas- dijo Emily dándole unas palmadas en la espalda al chico.
-entonces- pregunto Sirius preparándose un café.
-te gusta Mackensie- afirmo Emily.
-perdón- pregunto atragantándose con el café que tomaba.
-tu solo responde- le dijo Emily sonriendo.
-es muy hermosa- admitió en un susurro- sin duda es alguien especial y diferente, en el buen sentido- explico al ver el rostro ceñudo de Emily.
-y eso no te dice nada- pregunto Emily.
- es complicado Emily, ella se merece algo mejor que yo- dijo el con voz acabada.
- el tiempo lo dirá querido, pero no te cierres a la posibilidad de enamorarte- dijo ella.
Enamorar es una palabra demasiado grande pensó Sirius, pero no le respondió nada más porque apareció Remus en la habitación.
Emily por otro lado se iba feliz al pensar que ya había terminado la parte de su plan, ahora le tocaba el turno a su primo para terminarlo.
Pasaba la semana y el clima seguía sin mejorar lo cual era un poco raro ya que era verano lo que los dejaba sin muchas cosas que hacer. Mackensie entraba junto a Remus y James y Sirius miraba a la distancia como Emily y Lily ayudaban a Liz con el invernadero.
A la hora de la cena…
-chicos un minuto de su atención- pidió Jack, el ambiente entre los adolescentes estaba un poco mejor que el día anterior.
- que pasa papa- le pregunto James intrigado.
- el sábado haremos una fiesta, aquí, en la casona… es nuestro aniversario numero 25 y para nosotros es muy importante que estén tanto ustedes como nuestros amigo y familia- explico Jack emocionado.
-por lo que hemos dispuesto para ustedes de estas gifcards en la tienda que ustedes quieran, tiene una cantidad moderada de dinero para que se compren lo necesario para la fiesta- termino de explicar feliz Liz.
La cena transcurrió con normalidad, Sirius y Mackensie mantenían una conversación civilizada pero bastante interesante para sorpresa de ambos.
Al día siguiente todos fueron al centro comercial, aprovechando que había un sol radiante. Las chicas se dirigieron a una tienda que Mackensie conocía a la perfección, y sabía que allí encontrarían los vestidos ideales para ellas.
-solo es un vestido- comento Lily.
- son tus casi suegros, Lily. No puedes ponerte solo un vestido tiene que ser El vestido- rio Emily.
-bueno, bueno. Basta de charla y manos a la obra- dijo Mackensie con una sonrisa.
Emily se decidió por un vestido color coral, ajustado solo en el busto con caída libre hacia abajo. Lily opto por un vestido color verde esmeralda ajustado a su silueta y Mackensie escogió un enterito negro, sin hombros que hacia resaltar sus ojos azules y su pelo castaño. Las tres se veían hermosísimas, luego fueron a por los accesorios y zapatos.
Para los chicos no fue muy difícil. James opto por lo clásico, esmoquin negro, camisa blanca y corbata negra, Sirius todo de negro y Remus escogió colores azules.
-en que piensas Sirius- le pregunto Remus mientras esperaban por unos helados.
-es que pueda que me sienta atraído por Mackensie- admitió un poco avergonzado.
-es normal, esa chica está llena de sorpresas- sonrió Remus. Al fin lo admite pensó.
-y que es lo que hago- pregunto Sirius sintiéndose un tonto. Nunca antes había pedido un consejo para conquistar a una chica. Bueno, siempre hay una primera vez, se dijo a sí mismo.
-arriésgate, conquístala- respondió James que venía con los helados.
Hicieron el viaje sin hablar nada más al respecto. Cenaron algo liviano y luego salieron a la terraza a conversar, y se quedaron largo rato allí hasta que vieron la hora y se decidieron por ir a dormir ya que mañana seria la gran fiesta.
-me da miedo- confeso Sirius poniéndose el pijama.
-qué cosa- pregunto James abriendo su cama.
-enamorarme de verdad- le respondió con sinceridad.
-y quien dice que enamorase de verdad se mala- cuestiono Remus desde su cama.- solo déjate llevar amigo- lo aconsejo.
-no te arrepentirás- lo apoyaba James.
Sirius en el fondo quería creerles, quería hacer algo para poder estar juntos, y con ese pensamiento en mente se fue quedando dormido.
Al dia siguiente las horas pasaron volando para todos y ya tenían que arreglarse para la fiesta. Los chicos no se demoraron nada, solo fue bañarse y vestirse. Para las chicas es un tanto mas complicado, el pelo, el maquillaje, etc. Lily se aliso completamente el pelo, Mackensie se hizo unas ondas bien reto y Emily se hizo una trenza espiga. Sencillo pero bonito.
-wooahhh, donde es la alfombra roja- pregunto Emma al entrar a la habitación- lucen hermosas.
-tu tampoco te quedas atrás mama, te ves preciosa- le dijo Mack abrazándola.
-los chicos caerán rendidos a sus pies- rio Emma desde la puerta.
Emily y Lily bajaron con ella, pero Mackensie se quedo en la habitación. Por alguna razón se sentía nerviosa, quería dejar el miedo atrás y divertirse. Y eso es lo que hare dijo decidida.
Al bajar vio que las chicas ya estaban con los chicos, y con un poco de timidez se acercó a ellos.
