Hola~ ¿Cómo están? Yo bien. No, éste fic no se fue a ningún hiatus, sólo soy muy vaga, pero espero poder seguirlo regularmente ;/A/;


16- [Libre]

—¡Bien, haz lo que quieras, no me interesa!—gritó Shouyou, tomando su abrigo y las llaves. Se puso las zapatillas que encontró en la puerta, sin siquiera fijarse si eran las suyas o no.

Tobio estaba en la cocina, con las manos apoyadas sobre la mesa y el ceño fruncido. Probablemente lo más inteligente sería no contestar nada y calmarse.

...Pero eso no iba a pasar.

—¡¿Por qué eres siempre tan dramático, Shouyou?! ¡Sabes que ésto no es justo!—contestó el más alto, sin saber qué hacer con sus manos o cómo relajarse. Escuchó un portazo, y supo que el otro ya no lo estaba escuchando.

Era una discusión estúpida. Hinata se había puesto celoso de una chica que llamaba constantemente a Kageyama, ¡pero era alguien del trabajo!. Era importante, no podía simplemente decir "no me llames" y listo.

A él tampoco le gustaba recibir tanta atención de esa mujer, pero no tenía otra opción. Además, nunca había hecho nada malo.

Tobio suspiró y prendió la televisión. Parecía que iba a estar sólo un buen rato, así que se acostó en el sofá. Shouyou tenía que volver en algún momento.

Despertó, horas mas tarde, por el sonido de las llaves en la puerta.

Kageyama abrió los ojos, un tanto desorientado. No tenía idea de cuándo se había quedado dormido. Le dolía un poco el cuello por haberse acostado en una posición extraña, y se quedó mirando a su novio que dejó sus cosas sobre la mesa. Parecía agotado, y algo triste.

Ambos compartieron una mirada antes de que el más bajito se acostara en el sofá junto al otro. Tobio lo abrazó de la cintura, acomodándose ambos enredando las piernas, intentando que Hinata entrase en calor.

Podían hablar las cosas otro día. Por ahora, ésto era mejor.