Oliwis a todos, pues... este fic lo escribí hace tiempo (el primer capítulo) no esperaba que hubiera una continuación, pero en honor al 14 de febrero... es un angust xDDD y no tengo nada contra esta fecha, sólo me gusta este género jojo

disfruten n.n

Genero: Yaoi. Algo... sólo muy poco de lemon

Parejas: Clásico trío favorito de la mayoría

Disclaimer: Beyblade no me pertenece... bla, bla, bla... no hago esto por algún beneficio de lucro, créanme que si así fuera no ganaría nada... quién se molestaría en leer historias tan malas.

Advertencia: Lenguaje inapropiado por parte de los personajes.

Advertencia 2: Boris es Bryan... sólo usé los nombres originales.

o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o Un juego de tres...? o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o

By

Brychat

o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o

¿Un corazón roto puede seguir latiendo? ¿Por qué lo hace? Mira, éste es mi corazón, está roto ¿Puedes sentirlo?

No importa cuántas veces intente pronunciar tu nombre, las palabras no salen, incluso es extraño llamarte con mi mente. Ya no es como antes, no eres tú, ya no eres nadie. Nunca creí que llegaría el día en que me rendiría, pero así es. Me rindo ante ti, puedes hacer lo que quieras conmigo. Que el viento te lleve mis suplicas para que así puedas liberarme de este purgatorio. ¿Por qué yo? ¿Acaso no podías pagar mejores servicios? No me vuelvas a tocar, pues tus dedos están fríos y aun así queman como el fuego. Eres tosco, te apresuras, y siempre tienes miedo de que alguien aparezca. No quiero estar a tu lado si sólo soy un cuerpo para ti. ¿Dónde está el amante amoroso que alguna vez amé?

Hiciste cuanto quisiste conmigo, te lo entregué todo, me entregué a ti. Me sentía desnudo y vulnerable… te aprovechaste de mi humanidad. Eres un idiota por haberme tratado como un trozo de carne. No. Yo soy el estúpido que lo permitió.

¿Dónde estás Boris? Te extraño. Nunca podría decirlo frente a ti, ya que me siento expuesto a tu triste mirada lavanda. No sabes cuánto necesito sentir tu presencia, tu calor, tu espíritu…

En este momento no hago más que imaginar que eres tú el que rasguña mi espalda. Tu imagen es lo que me sirve para excitarme, para gemir y suspirar, pero siempre con cuidado de no pronunciar tú nombre.

-¿Qué esperas?

-¿Rentaste por sólo una hora?- le contestó con otra pregunta.

-Ya levántate.- tira mis ropas sobre la cama mientras él se dirige al baño.

Fue un error tener algo contigo. No pienso que Boris hubiese sido mejor, pero tal vez…

-Basta Yuriy.- me repito bien bajo. "no quiero volver a saber de amor". Completo la frase en mi mente.

Hola. Mi nombre es… Yuriy Ivanov, y para cuando hayas leído todo esto, yo… no sé que habrá sido de mi. Ésta es mi vida. Solía compartir un departamento con mi viejo amigo de infancia. Las cosas eran muy tranquilas. Si, a veces me exasperaba su rostro, verlo allí costado sobre el sofá con los zapatos aún puesto, es cierto que odiaba cuando salía del baño y dejaba un caminito de agua. Pero aun así, prefería vivir con él que soportar este infierno personal. Boris lo era todo para mi, como yo alguna vez lo fui todo para él. Sin embargo, las cosas comenzaron a cambiar el día que dejé entrar a Kai Hiwatari a mis pantalones. ¿Por qué lo hice? ¡Mierda! Ya tenía a alguien, y yo logré destrozar una relación. El Kot me debe odiar en estos momentos… que pensamiento más absurdo, la tranquilidad y paz interior de Rei no da para tanto odio. Sólo personas miserables como yo podemos odiar, guardar rencor, ser vengativos, creernos superiores, intocables, todas esas características que me encantan. Si es que conozco bien a ese kot, debe estar feliz por Kai, porque si Kai es feliz, Rei también es feliz… feliz porque ese bastardo puede culear con quién quiera, sólo basta una mirada suya, y ya te estás quitando la ropa.

-¿Terminaste?

-Eres un maldito descarado.- lo miro desafiante- Con qué cara llegas a verlo a los ojos. ¿Eres así de cínico?

-Lo que pase entre Rei y yo, no es tu problema.- se acomoda el reloj- No lo fue antes, no lo es ahora, y no lo será nunca.- se mira al espejo arreglando su perfecto traje de dos piezas.

-Ésta será la última vez. ¿Me escuchaste Hiwatari? Ya no tendrás nada de mi.- salgo de la habitación azotando la puerta. No me atrevo a mirar, podría caer en la tentación de volver. Quiero desaparecer en la inmensa oscuridad. Quiero desaparecer contigo Boris, y vagar en completa agonía. ¿Dónde estás?

-Vuelve conmigo.- apenas susurro. Las gotas de esa noche invernal limpian mi cuerpo de cualquier humillación. El cielo llora, yo también deseo hacerlo, pero ya olvidé qué se siente llorar. Es tan grande el dolor, que no puedo llorar. Sin embargo, si estas lágrimas adornan mi pedazo de existencia, puedo decir que la vida es fría como la noche que deje de creer en el amor.

Cómo decía antes de ser interrumpido. Tuve un amorío con Hiwatari. El kot no me odiaba, pero tampoco deseaba verme. Y mi amigo de infancia… simplemente no podía volver como un perro arrepentido.

Las primeras noches con Kai fueron… no voy a mentir, lo disfruté, y mucho. Ha sido el mejor en la cama. La primera vez con él tuve miedo, la adrenalina recorría mi cuerpo cada vez que pensaba en lo malo que era todo esto. Sabía que no debía pasar, pero qué importaba, sólo sería sexo. Y lo fue, sexo vacío… quizás en ese momento no lo sentí así, pues me cegaba la excitación, lo prohibido, la lujuria, no sé qué, sin embargo algo me impedía ver con claridad. ¿Fue la forma en cómo me tomó? Simplemente agarró mis caderas y comenzó a frotarse profundamente contra mi, su aliento chocaba en mi cuello, esto me hizo apoyar mi espalda en su cuerpo, estaba embobado por la forma en como agarraba mis carnes, lo hacía con maestría, experiencia. Pero, no podía verlo, aunque no era necesario, él quería sexo y yo podía dárselo. Todo su cuerpo lo pedía.

Una de sus manos desabotonó mi pantalón, y con destreza se introdujo bajo mi ropa interior. Se sintió tan bien, una mano fuerte y segura rodeó mi sexo. Apretaba y friccionaba mi miembro, y yo en respuesta me apretaba hacia su pecho. Kai también estaba excitado, tanto que dolía. Su erección sobresalía de tal forma que incluso con ropas podía sentirlo.

-¿Alo?

Sólo puedo guardar silencio, esa voz...

-¿Alo?- canturrearon al otro lado de la línea- ¡Rei! Ya deja de llorar y habla de una vez.

Tan sólo el nombre de ese gato me heló la sangre.

-¡Con un demonio! Quién habla.- él dijo Rei, ¿Qué tanto tienen que hablar estos dos? debe ser venganza por parte del kot, tiene todo el derecho, es decir, me folle a su novio.

Me gusta sentirte así Kai, tan cerca de mi, tan cerca que puedo escuchar los latidos de tu corazón. Intento apresurarme en bajar mis pantalones.

-Espera.- dijiste- Quiero que disfrutes esto.- Por fin puedo verte, tienes las mejillas acaloradas y los ojos nublados por la excitación. Te ves bien, y tu voz ronca eriza los vellos de mi cuerpo.

-Hazlo de una vez.- te digo. De un momento a otro puede llegar alguien.

Te muerdes el labio y sonríes. Maldito bastardo, odio cuando haces eso, o mejor dicho... cuando lo hacías.

Me acercas a ti, nuestros miembros erectos se rozan por sobre las ropas. Colocas tu mano en mi entrada, la masajeas como si ya la conocieras. Besas mi cuello mientras mueves tu cadera de arriba hacia abajo. Nunca pensé que te tendría así. No sabes lo qué haces Kai. ¡Míranos! Tú engañando a Rei, y yo engañando a mi corazón. Entonces, introduces uno de tus dedos, me pillas desprevenido, así que me agarro con fuerza de tu espalda, encajando los dedos en la tela de la camisa. Comenzaste con movimientos lentos que torturaban, desgarrabas la carne. Y por sobretodo el dolor y el ardor, te quería a ti.

Apoyé mi cabeza en tu hombro.- Kai...- paraste tus movimientos- Por favor...

-Por favor qué...

-Sólo hazlo de una vez, para seguir con nuestras vidas.

Nunca debí decir eso, casi me arrancaste los pantalones y me colocaste boca abajo sobre el escritorio. Estaba expuesto a ti de una forma no muy agradable. ¿Pero, qué importaba? Quería sentirte, sentir lo que sentía el kot cada vez que lo penetrabas, quería disfrutar lo que él disfrutaba.

-Yo...

-¿Yuriy?- seguramente la ultima personas de la que querrías saber.

-Lo siento, me equivoqué de número.

-Y una mierda. Deja de ocultarte Ivanov

-Me confundí... llamaba a...- maldita sea, no puedo pronunciar el nombre de Hiwatari. Ya no puedo mentir, estoy cansado.

-¿Qué haces Yuriy?- su voz se suaviza. ¿Es él?

-¿Podemos hablar?

Otra vez silencio. Por favor Boris, háblame.

-Eso hacemos.

-No así, en persona.

-Tendrás que venir al departamento, porque estoy ocupado.

-Está bien.

-O sea... estoy pintando las habitaciones.- más silencio- ¿Te parece bien?

-Mientras no sean de color amarillo.- me animo a bromear

-Idiota. Ven rápido, es un diluvio allá afuera.

Ni siquiera avisaste, te dejaste caer pesadamente hacia a mi, tu miembro destrozó todo a su camino. y no paraste, lo hiciste con más fuerza incluso. Tomaste mis caderas y las moviste bruscamente, se escuchaba un sonido sordo cada vez que nuestros cuerpos chocaban. Tu jadeabas y yo intentaba no gritar. No sé cuánto tiempo pasó de esas penetraciones, pero el dolor se convirtió en placer y cada estocada tocaba un punto que me hacía suspirar. Los labios apretados, se abrieron para dejar escapar libremente esos gemidos que hace mucho tiempo deseaba que escucharas. También separé mis piernas, así tu penetración sería más profunda, salvaje, sin remordimientos, tanta excitación dolía y se acumulaba en mi sexo. Cada vez que bajaba mi mano para intentar masajear mi miembro, tú las quitabas de allí y las colocabas sobre mi espalda.

-¡Carajo Kai! Duele.- tus movimientos se volvieron lentos y rápidos. Estabas por acabar.- Kai...- alcancé a suspirar antes de que te vaciaras dentro de mi, tu líquido me llegó hasta la próstata, lo que me hizo eyacular también.

-Ey

-Hola.- "te ves bien" quise decir. Con el cabello revuelto y el rostro lleno de pecas de pintura.

-Cuidado donde pisas.- abres completamente la puerta, dejándome entrar.

Todo el lugar apesta a pintura, le televisión está encendida. Hay un partido de Futbol. Todo parece muy... bueno, todo en esta habitación grita el nombre de Boris.

-¿Y bien?

-Tu falta de estilo es incorregible.

-Estoy seguro de que no viniste para darme clases de Feng shui.- dices mientras untas la brocha de pintura.

-Yo...-

Me detengo, pues comienzo a oír pasos.

-Hola Yuriy

-Rei...- ¿Qué hace él aquí?

-No te preocupes, yo estaba por irme.

-Quieto allí gatito, tu llegaste primero.- ¿Acaso Boris está defendiendo al kot? No puedo dejar de apretar mi puño- Además, dijiste que me ayudarías.

Luego sus ojos lavanda se posan sobre los míos. ¿Qué me estás ocultando? Decidiste ahogar tus penas con un gato de segunda. ¿Él es mejor que yo? ¿En qué sentido?

-Somos dos adultos responsables,- comienzas a decir- ¿No es así Yuriy?

-Así es.- siseo.

-Bien, entonces agarra ese rodillo y comienza a pintar.

Maldita sea, se lo único que vas a decirme. "estoy ocupado", claro que estabas ocupado, ocupado follando un gato. Pero puedo tragarme el orgullo, con el ceño fruncido me quito el saco y arremango las mangas de mi camisa. No puedo dejar de mirarlo, esa cercanía, la alegría con la que se sonríen... Boris sonriendo. Entonces ese gato remoja sus dedos con pintura y en cuanto Boris se distrae, le pinta la mejilla... ambos se ríen a carcajadas, no puedo aguantar todo esto, yo... yo...

-¡Ey! Señor delicado, ya que trabajaste tanto, voy a compensar tu esfuerzo.- ironiza, refiriéndose al hecho que tenía el rodillo en mano, pero ni siquiera había tocado la pintura.

-Vamos a comer algo.- interviene el Kot.

-Bien, pero yo escojo el lugar, la ultima vez comimos cosas de niñas.- dice el pelilavanda

Hablan con tanta naturalidad, como si fuera algo cotidiano en sus vidas salir a comer y hacer cosas juntos, toda esas clases de cosas que nunca pude hacer con Kai. Ellos se tratan, más bien Boris trata a Rei con tanta delicadeza, con una fragilidad que nunca había visto en él. Lo trata como si fuera su...

-Pareja.- susurro, sin embargo es inútil, ya que los finos oídos del Kot han escuchado, y fija su mirada en mi.

-Dejemos que Yuriy elija dónde comer.- interrumpe su conversación con Boris para darme la palabra.

-Yo... me iré a casa.- me vuelvo a colocar el saco- Ya es tarde, y a decir verdad, no tengo hambre.

-La comida Hindú es muy buena... iré a comprar un poco y la traeré acá.- comienza a decir el kot- ¿Les parece? Así la pintura se secará, y podremos comer en el balcón.- decía todo esto mientras iba por su chaqueta y el paraguas- no me tardo nada.- luego cerró la puerta. Sus pasos se perdieron por el pasillo.

Allí estábamos. Boris dejó la brocha y caminó hacia el balcón, pude ver cómo sacaba un cigarrillo y lo encendía lentamente. Hipnotizado por sus movimientos, yo también salí al balcón. La luz lunar se reflejaba perfectamente en sus cabellos, era un fantasma de tiempos pasados.

-No sabía que fumabas.- intenté iniciar una conversación, pero él simplemente seguía en lo suyo... pensando en algo, en alguien.

Los demás ruidos del exterior se callaron, y las luces de neón brillaron con más fuerza, pues la inmensa oscuridad amenazaba con devorarlo todo. No se escuchaba más que nuestras respiraciones y el latir de los corazones, los suyos eran lentos, tranquilos, nunca lo vi así de calmado.

-Tú y Rei...- tenía miedo de preguntar.

-No tiene dónde quedarse, así que le ofrecí una pieza.- aspiró su cigarrillo- Se va a quedar con lo condición de que cambiemos el color de las paredes.

-Claro.- es lo único que atino a decir.

-No estamos juntos de esa manera, si ha eso te refieres.- esta vez me miró a los ojos- el kot... tiene una idea muy romántica sobre el amor...- medio sonrió- y sigue enamorado del bastardo de Hiwatari. ¿Puedes creerlo?

-Si- bajé la mirada. Estaba... ¿Avergonzado?

-Y...¿Cómo van las cosas entre ustedes dos?

-Muy bien.- mentí- Soy feliz.

-Una mierda.- habló tan fuerte que me hizo levantar la mirada- De verdad creíste eso de que el kot aun sigue prendado del principito. Claro que no, y tú tampoco sigues con él. Te conozco bien Yuriy Ivanov.

-Entonces, si estás con Rei.

-Qué crees tú. Dos solteros compartiendo un departamento, y por si no lo notaste no es un espacio precisamente grande.

Me muerdo el labio y cierro el puño. Maldito Boris, ¿Acaso quieres torturarme? No caeré en tu juego.

-¿Dónde vas?- escuchó que me dice mientras camino decidido hacia la puerta.

No digo nada, sólo quiero salir de este lugar. Debí saberlo apenas vi al Kot. Malditos. Me paró en seco, frente a mi esta Rei (sosteniendo las dichosas bolsas de comida) su mirada es... ¿Triste? ¿Estuvo llorando?

Pasó junto a él con la cabeza en alto, no dejaré que se burle de mi con esa cara de victima. ¿A quién cree que engaña?


-¿Qué le hiciste?

-Yo nada

-Se veía triste...

-Me importa un carajo.

-Sigue así, lo único que vas a conseguir es perderte a ti mismo.

-No me vengas con tus proverbios Confucio

-Boris...

-No tengo hambre

Me voy a la habitación. Rei no tiene la culpa de todo esto, y no quiero desquitarme con él. Pero... estúpido Yuriy, no sé de ti en meses, y te apareces cómo si nada.

Es increíble lo rápido que pasa el tiempo, ya se va a cumplir un año desde que me encontré con Rei en esa banca. Supongo que gracias a él, pude salir de un profundo abismo de mierda y autodesprecio. Nunca intenté tener algo con él. Como lo diría Rei alguna vez "Somos dos extraños unidos por una desgracia". Todo lo que le dije a Yuriy fue una mentira, para que sintiera lo que yo sentí cuando lo vi con Hiwatari. ¿Qué tiene ese bastardo, que todos caen rendidos a sus pies? Pedazo de basura humana, si supiera cómo estuvo Rei después de haberse ido de su lado. ¿Acaso puede contar las veces que lloró en silencio para que no escuchara sus suspiros? ¿Sabe cuántas veces sus orbes doradas se apagaron, y no era más que un cuerpo atrapado en los infiernos del amor? Claro que no puede saberlo, pues estaba demasiado ocupado cogiendo con otro.

o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o ¿Fin? o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o

confundidos? Siiiiiiiiiii

tranquilidad todo el mundo, que intentaré lograr un final feliz para todos, o la mayoría xDDD lamento no haber escrito mejor lemon, pero lo compensaré.

en fin... gracias a: Neko-girlchan, GabZ, Nekot, y Mai-ojitos-hiwatari n.n por dejar sus comentarios. Y también gracias a todos los que leyeron esto.

Nos vemos en el próximo capítulo, que se viene weeeeno

(Moloko, fun for me)