¡Ni siquiera sé porqué tardé tanto! Creo que tengo un bloqueo otra vez, pero eso no importa ahora. En fin, éste es el último capítulo, espero que lo disfruten y wow, muchísimas gracias por todos los comentarios que tuvo ésto, me hicieron muy feliz y realmente no puedo creer que llegara a tantos. Muuuuchas muchas gracias por leer.


30-Tormenta.

No era que alguno de los dos estuviese asustado de la tormenta que había afuera. Era bastante ruidosa, y tuvieron que cerrar todas las ventanas por la lluvia que caía a baldes, pero ninguno le tenía fobia o nada parecido, sólo que no era agradable.

Para agregarle algo más, la tormenta había causado un corte de electricidad en toda la zona, así que tampoco podían distraerse viendo televisión o algo por el estilo. Ninguno de los dos tenía sueño, así que simplemente habían decidido tirarse en el sofá a hacerse mimos.

Bueno...Hinata lo había decidido, y Tobio sólo pudo decir que sí.

Cada tanto caían truenos particularmente fuertes que hacían que Shouyou saltara en el lugar. No le tenía miedo, pero los ruidos muy altos casi siempre lo hacían ponerse algo sensible. Pero estaba bien, al final, porque estaba con su novio.

Hace unos quince minutos que no escuchaban ningún trueno, o escuchaban algunos muy a lo lejos, que no sonaban para nada altos, así que el pelirrojo ya estaba comenzando a relajarse. Estaba con la espalda contra el sofá, con sus brazos rodeando el cuello del más alto, que lo besaba mientras intentaba bajarle el pantalón pijama, sin tener mucho éxito -Kageyama siempre fue muy torpe con esas cosas-, y hacía que el pelirrojo se retorciera mientras hacía esos sonidos contra su boca que—

¡Dios mío Shouyou, te voy a matar!—chilló el de cabello negro, cubriéndose la boca con la mano, mientras aún se oía el trueno más largo en toda la noche.

Hinata no entendía demasiado de lo que había pasado. Se estaban besando, hubo un trueno fuerte, y ahora Kageyama estaba chillando y-oh.

Le había mordido la lengua.

Estaba muerto.