IDIOTAS

Haruka se apoyó en la puerta del departamento, Serena le había mandado un mensaje, no volvería, el rubio suspiro su mundo se había destruido en cuestión de segundos la imagen que tenia de su hermana se había destruido con unas cuantas palabras su vida se fue al tacho suspiro ¿que debía hacer ahora? no tenía idea, pero lo primero que hiso fue envira a Hotaru a la casa de sus padres alejándola de todo protegida por los guardaespaldas que Serena le mando. Sus ojos recorrieron el departamento habían pasado tantas cosas en aquel lugar, había vivido muy buenos momentos en aquel departamento alado de su hija y su hermana incluso alado de Michiru

Haruka golpeo la pared con el puño estaba tan frustrado ¿porque las cosa habían resultado de aquella manera? se preguntó una y mil veces, la frustración lo estaba matando lo peor de todo era que no podía hacer nada su hermana estaba en quién sabe dónde y Michiru pues no le cogía el móvil; maldijo, tiro todo lo que encontró sobre la mesa, los adornos de cristal cayeron al suelo rompiéndose en pedazos, iba descargar nuevamente su furia en los adornos cuando el sonido del timbre lo distrajo

No sabía quién podía ser pero estaba seguro que los sujetos allá fuera no dejarían pasar a nadie extraño así que abrió la puerta y sus ojos se encontraron con la mirada llena de angustia de Michiru

— Haruka — dijo la chica

— Michiru — susurro sorprendido

El rubio se hiso a un lado permitiéndole entrar a la chica, ella estaba confundida pero ya había tomado una decisión. cuando Haruka cerró la puerta ella lo beso con pasión y amor queriendo demostrarle que siempre estaría a su lado, Haruka correspondió la había necesitado tanto su amada Michiru, su niña lo único verdadero en su vida lo único real y entonces tomo la decisión de alejarla, ¿qué derecho tenía él de arrastrar a una inocente joven con todo un futuro por delante a su complicada vida? no tenía derecho a arrebatarle toda una vida pero aunque su mente decía que lo correcto era alejarla su corazón decía lo contrario, pero una vez más la razón gano se alejó de Michiru y la miro a los ojos se sumergió en ese océano turquesa y supo que alejar a Michiru sería muy difícil suspiro

Estamos frente a frente, no decimos nada
tú sabes lo que siento, agachas la mirada,
el amor se terminó,
y por eso digo adiós.

— Michiru — le dijo desaviando la mirada — debemos hablar — aquellas palabras fueron tan distantes que la joven sintió que nada bueno saldría de todo tomo asiento frente a Haruka el rubio tomo una bocana de aire pues de pronto sintió que le faltaba miro a Michiru pero volvió a desviar la mirada no quería flaquear, lo que hacía era por el bien de ella era lo mejor se repitió una y otra vez

El corazón de Michiru latía fuertemente, se sentía nerviosa conocía esa expresión no era la primera vez que veía esa mirada en el rubio y de pronto lo entendió, él estaba decidiendo por los dos nuevamente el silencio se prolongó, ninguno quería romperlo, ambos queriendo evitar lo inevitable

Tus manos temblorosas que cubren tu cara,
ahogan el llanto que desprendes de tu alma,
me dices que no entiendes que paso conmigo,
que donde está el amor que te había prometido,
aquellas cosas bellas que juntos vivimos,
te juro amor que no las echaré al olvido

— Michiru — al fin comenzó — quiero que terminemos, lo nuestro fue hermoso mientras duro pero ya no podemos seguir es lo mejor para ambos — Michiru permaneció en silencio unos instantes …

— ¡No! ¿porque debe ser así Haruka? sea lo que sea lo superemos juntos, tu y yo, por favor — pidió ella

— Se terminó Michiru — contesto él sin atreverse a verla a los ojos — estarás bien todo esto solo será un recuerdo nada más, por favor no lo hagas más difícil - pidió el rubio

— Mírame a los ojos y dime que ya no me amas — pidió la chica las lágrimas corrían por su meguillas y la voz se le había quebrado, se sentía patética y demasiado vulnerable

Deja de llorar y dime que tu vas a ser feliz,
aún sabiendo que mañana no estaré a tu lado.
Deja de decir que tú sin mi ya no puedes vivir
yo sé bien que pronto olvidarás lo que ha pasado.El amor que esperas llegará,
ese amor que no te puedo dar.
y verás que cuando estes con él,
será un recuerdo que vas a olvidar.

Haruka alzo la vista y vio esos cristalinos ojos turquesa derramando lagrimas una vez más y era su culpa, jamás había podido verla llorar simplemente no lo resistía alzo la mano y limpio el rostro de la joven, ella lo vio a los ojos con una muda suplica él no pudo resistirlo más y la abraso aspiro el perfume que desprendían los cabellos de la maestra quería quedarse asi por siempre quería olvidarse del mundo e ignorar todo lo que había descubierto, ella se aferró a la camisa de Haruka no quería separarse nuevamente de él, no quería terminar su historia con lágrimas en los ojos entonces sintió como él empezaba a alejarse ambos se vieron a los ojos y Haruka estaba por hablar pero Michiru no quería escuchar nada más, lo beso con amor y el rubio le correspondio devorando la boca de la maestra la estrecho en sus brazos m aprisiono la pequeña cintura y fue subiendo por la espalda de la chica , las manos de Michiru se hundieron en los cabellos rubios , Haruka quería recordarla y ella no quería dejarlo marchar, él deseaba grabar en su memoria cada centímetro de la única mujer a la que amaba realmente

La noche ya se acerca y duermes en mis brazos,
hay un silencio enorme me habla tu respirar,
siento tristeza en mi interior,
por no ganarle al corazón.

La noche caía en Tokio y Haruka estaba echado en la cama de su habitación Michiru dormía abrazada a él, el rubio tenía la vista fija en el techo su mente era un caos sabía lo que debía hacer pero no quería hacerlo, la lenta y acompasada respiración de la joven lo tranquilizaba , no la quería dejar pero era lo mejor, ella estaría bien lejos de él , ella seguramente encontraría un buen hombre, se casaría y tendría hijos, una familia era lo que ella se merecía, una vida tranquila lejos de él, pero su corazón se negaba a aceptarlo, suspiro profundamente si permanecía más tiempo en aquella habitación seguramente sería incapaz de alejarse de ella, si la veía llorar una sola vez más él no podría hacer lo que consideraba correcto con cuidado se apartó de ella se vistió y miro a la joven una última vez se inclinó y beso sus labios antes de alejarse, camino con decisión hacia la puerta si volteaba la determinación se iría por el caño y no se atrevería a marcharse, así que no volteo ni una sola ves abrió la puerta y salió de la habitación y por más que lo intento no pudo reprimir las lágrimas que abandonaban sus ojos sin permiso, pero ya no había marcha atrás aunque su corazón se destrozara él no volvería .

Deja de llorar y dime que tú vas a ser feliz,
aun sabiendo que mañana no estaré a tu lado,
deja de decir que tú sin mí ya no puedes vivir,
yo sé bien que pronto olvidarás lo que ha pasado.Te juro quise amarte y ser feliz contigo,
te pido me perdones, te juro lo intente.

Michiru abraso las sabanas y las lágrimas inundaron sus ojos si Haruka hubiese volteado tal vez la habría visto despertar pero no volteo, él había tomado su decisión y ella por más que intento hacerlo cambiar de parecer no pudo se quedó allí llorando y abrasando las sabanas de la cama esas que aún conservan su el aroma del su perfume. Permaneció así hasta que se durmió sola en aquel departamento, sola otra vez.

— Idiota — susurro cuando renovadas lágrimas rodaron por sus meguillas.

Deja de llorar y dime que tú vas a ser feliz,
aun sabiendo que mañana no estaré a tu lado,
deja de decir que tú sin mí ya no puedes vivir,
yo sé bien que pronto olvidarás lo que ha pasado...

Serena contemplaba la luna llena desde su habitación sus ojos estaban ausentes y ella se hallaba perdida en su sus pensamientos asía solo unas horas había vuelto, las cosas le estaban explotado en la cara todo lo que había intentado proteger todo se había ido al demonio se abraso así misma y permaneció en silencio durante un buen rato, los golpes en la puerta la trajeron devuelta a la dura realidad

— ¿Qué pasa? — pregunto recomponiéndose al instante

— Señorita tiene visita

— No quiero ver a nadie — respondió

— Serena, es Seiya — le dijo Lita hubo un largo silencio

— Saldré en unos minutos — respondió la rubia al fin

Seiya contemplaba toda la decoración de aquella sala, habían varios cuadros de pinturas tradicionales y todo en aquel lugar le hacía sentir que estaba en la era de Edo pero en todo aquel entorno los sujetos de traje negro que vigilaban las afueras de aquella casa tampoco encajaban y entonces aprecio Serena una sonrisa tímida adornaba su rostro los ojos de la chica estaban cristalinos y Seiya supo que otra vez estaba evitando las ganas de llorar, suspiro y le sonrió con confianza

— Hola — dijo

— Hola — respondió la rubia y a él le pareció solo una chica normal desvalida y frágil, una chica a la que se debía proteger entonces la imagen de "Serena el escorpión dorado" le llego como un recuerdo falso y lejano, aquella Serena que lo había rescatado y que sin miedo alguno se enfrentó a ese hombre había desaparecido por completo Seiya se perdió en esos ojos los mismos de los que se enamoró la primera ves

— Serena… hay algo que quiero decirte — dijo

— Aquí no — respondió ella luego miro hacia la puerta y le hiso una señal para que la siguiera se acercó a una pared le dio tres golpes y se revelo un pasadizo oculto los dos se internaron en aquel túnel que daba hacia una salida a varias cuadras de la mansión, serena sonrió recordando las veces que había escapado de su abuelo por aquel pasaje — vamos a dar una vuelta —dijo y abrió una bodega dos motocicletas negras y varios automóviles se hallaban en aquel lugar cogió una llave y subió a un deportivo el pelinegro se apresuró a su lado.

El silencio reino en el automóvil mientras las luces de la ciudad se quedaban atrás, Serena conducía quería solo por un momento alejarse de todo olvidarse de lo que había pasado, Seiya contemplaba el rostro de Serena finalmente el automóvil se detuvo el pelinegro vio asía fuera pero todo estaba oscuro más el sonido de las olas le indico que estaban en la playa Serena se bajó del automóvil y la brisa marina jugo con su cabellos y le acaricio el rostro Seiya se paró a su lado sus ojos se iban acostumbraron a la oscuridad pero el pelinegro no espero más cogió la mano de la chica

— Te quiero — dijo él

— Seiya — sonrió la rubia — te tardaste mucho — dijo sin apartar los ojos del océano aquello no le gusto al pelinegro

— Serena – la llamo

— Tal vez si me lo hubieses dicho cuando llegaste abríamos estado juntos, aunque fuera por poco tiempo …

— Aun podemos Serena yo … — sus palabras jamás abandonaron sus labios pues la rubia lo había callado con un beso

— Disfrutemos el momento ¿si? — dijo la chica separándose

Por una noche Serena y Seiya caminaron como una pareja normal por las orillas del mar disfrutando de una cita, la rubia se comportaba como una niña y Seiya le seguía el paso, las sonrisa no faltaron y tampoco los besos pero igual que el cuento de cenicienta y al llegar las doce la magia termina y Serena volvió a la realidad con una llamada. Seiya miro a Serena esperando que dijera algo pero la rubia suspiro y la mirada que le dirigió no fue nada alentadora

Alejate de mi y hazlo pronto antes de que te mienta.
Tu cielo se hace gris , yo ya camino bajo la tormenta.
Alejate de mi, escapa ve que ya no debo verte.
Entiende que aunque pida que te vayas, no quiero perderte.

— Gracias Seiya - dijo soltando la mano de pelinegro

— Serena…

— Ya sabes aquí se termina todo — dijo la rubia

— ¿Porque debe ser así? yo quiero estar contigo a tu lado ¡te amo Serena! -protesto

Los ojos de Serena se enternecieron y coloco su mano en la meguilla de Seiya, lo amaba pero no quería que nada malo le pasara, él estaría mejor lejos de ella siendo solo un bonito recuerdo algo lejano, Seiya la miraba con esos ojos tan azules y llenos de amor pero a su lado las personas que ella quería siempre salían lastimadas, siempre salían heridas y en el peor de los casos acaban muertos igual que su abuelo, suspiro y retiro su mano

La luz ya, no alcanza...
No quieras caminar sobre el dolor descalza...
Un Angel te cuida...
Y puso en mi boca la verdad para mostrarme la salida...

Y alejate de mi amor...
Yo se que aun estas a tiempo...
No soy quien en verdad parezco...
y perdon no soy quien crees YO NO CAI DEL CIELO

— Tú no puedes estar a mi lado no sabes nada de lo que podría llegar a pasarte…

— Ya vi como es tu entorno y no tengo miedo, por favor Serena deja intentar alejarme –

— Crees que un simple secuestro es grabe que equivocado estas eso es solo la punta de iceberg , secuestros, asesinatos , peleas son cosa de todos los días , crees que puedes con eso crees que el amor lo superara todo al final terminaras muerto si seguimos juntos o pero aun odiándome por haberte involucrado — dijo la rubia

— Es mi decisión quiero ver las cosa de la que hablas con mis propios ojos yo…

— Eres bueno Seiya no cambies — dijo la chica

Si aun no me lo crees amor...
y quieres tu correr el riesgo
veras que soy realmente bueno
en engañar y hacer sufrir
a quien mas quiero..(X2)

— Las personas a mi alrededor siempre termina muertas —

— Serena —

— Que te hayan secuestrado por mi culpa tal vez haya sido bueno ya ves lo qué pasa cuando estas cerca mío , y eso solo fue porque nos vieron juntos un par de veces ahora imagina lo que pasaría si se enteran que estamos en una relación tu vida siempre estaría en peligro, no lo puedo permitir Seiya, es mejor que te alejes ahora decir adiós y olvidara todo –

— ¿Porque siempre intentas alejar a todos porque nuca eres un poco egoísta y piensas en ti primero que en los demás? — dijo el sujetándola por los brazos y obligándola a verlo directamente

Alejate de mi pues tu bien sabes que no te merezco
quiciera arrepentirme, ser el mismo y no decirte esto
Alejate de mi, escapa, vete ya no debo verte
Entiende que aunque pida que te vayas no quiero perderte.La luz ya, no alcanza...
No quieras caminar sobre el dolor descalza...
Un Angel te cuida...
Y puso en mi boca la verdad para mostrarme la salida...

— ¡Ya basta Seiya!, ya basta, soy egoísta por eso no me importa lo que piensas, soy egoísta por eso no quiero tenerte cerca porque me haces vulnerable y no quiero eso, sabes que no soy una damisela en peligro yo puedo defenderme sola no necesito al caballero de brillante armadura, no te necesito Seiya — dijo mirándolo a los ojos

El pelinegro la soltó aquellas palabras habían sido hirientes pero entonces él lo entendió, no lo necesitaba, ella no lo necesitaba, ella estaba bien sin él siempre había estado bien sin él. Una fuerte lluvia caía pero ninguno de los dos parecía notarlo. Serena quería retractarse y decirle que lo necesitaba mucho, que no la dejara pero una vez más la razón gano y se mantuvo firme, Seiya bajo la cabeza sus ojos azules estaban vacíos y tristes y Serenase maldijo por lastimarlo de aquella manera pero era lo mejor se repitió

Y alejate de mi amor...
Yo se que aun estas a tiempo...
No soy quien en verdad parezco...
y perdon no soy quien crees YO NO CAI DEL CIELOSi aun no me lo crees amor...
y quieres tu correr el riesgo
veras que soy realmente bueno
en engañar y hacer sufrir
y hacer llorar
a quien más quiero..

El sonido de un vehículo deteniéndose los devolvió a la realidad. Zafiro bajo sosteniendo un paraguas camino algo indeciso hacia la pareja, ambos tenían el rostro bañando por la lluvia o tal vez por lagrimas; la primera en reaccionar fue Serena, lo vio un momento ausente luego pareció volver a la realidad

— Serena vas a pescar un refriado — dijo el peliazul acercándose a la rubia y cubriéndola con el paraguas

— Vámonos — dijo ella con los ojos completamente rojos

— Serena — la llamo Seiya sujetando su muñeca

— Aléjate de mí Seiya — dijo la chica antes de soltarse y dejar las llaves del auto en el bolsillo de la chaqueta del pelinegro — adiós — susurro muy bajo, las lágrimas se confundieron con las gotas de lluvia que caían desde su cabello empapado

Zafiro le abrió la puerta y la rubia entro al automóvil en completo silencio, el peliazul arranco y un incómodo silencio se instaló en el coche

— Eres una idiota — dijo el mientras conducía

— Ya lo sé — contesto la chica, no quería que nadie la viera llorar así que oculto su rostro tras su largo cabello

Seiya se quedó allí bajo la lluvia un momento más finalmente reacciono metió la mano a la chaqueta y encontró las llaves del deportivo en el cual habían llegado a aquella playa, sonrió triste Serena le había dejado un modo de volver pero él no sabía si quería regresar…

Continuara….